viernes, 31 de marzo de 2017

Las cinco grandes disfunciones éticas del periodismo deportivo, según Carlos Maciá-Barber

"El periodismo deportivo se ha caracterizado por una serie de deficiencias éticas que han soslayado los estándares normativos de la profesión. Los instrumentos de rendición de cuentas pueden jugar un papel valioso para superar estas disfunciones". Así lo destacamos en el artículo 'Mapping Media Accountability Instruments in Sports Journalism' (Mapeo de los instrumentos de rendición de cuentas en el periodismo deportivo), que acaba de ser publicado en el nuevo número monográfico sobre ética, investigación y comunicación de la revista académica El Profesional de la Información.

A propósito de este tema y aprovechando la reciente celebración del IV Congreso sobre Ética Periodística en la Universidad de Sevilla, hemos dialogado con Carlos Maciá-Barber, profesor titular de Periodismo de la Universidad Carlos III de Madrid e investigador experto en deontología periodística, con el propósito de conocer su visión sobre el grado de desviación ética del que adolece el periodismo deportivo actual y sobre posibles recetas para corregir y mejorar el ejercicio profesional de forma que se encamine hacia una mayor calidad informativa.

Pero, ante todo, ¿de qué hablamos cuando lo hacemos sobre disfunciones éticas en este ámbito informativo? A Maciá-Barber son cinco las prácticas que le preocupan sobremanera, algunas ya clásicas, otras más actuales. Estas son:

1. "La constante mixtura de información y opinión (que no interpretación especializada como experto o cronista). Los juicios de valor, de intenciones, infundados... que se mezclan con hechos, sin más, no son más que una manipulación, sea por intereses personales, empresariales o publicitarios. Más grave aún cuando quienes incurren en la falta son periodistas-estrella, por el enorme impacto añadido. Para entendernos: cuando me narran un partido y se detecta que el comentarista huele a tal o cual club; es más, no se oculta o incluso se alardea de ello.

2. La espectacularización y la magnificación de lo superficial, más cuando existe violencia verbal y provocación (por ejemplo, los duelos Piqué-Ramos, para entendernos). Que el periodismo otorgue portadas a esta temática no ayuda en nada a la deportividad. Pero claro, eso vende... y una barbaridad.

3. El estímulo del enfrentamiento, la polémica, la acusación infundada... como criterio frecuente de lo noticioso y motor de atracción de la audiencia. El criterio de lo noticioso no puede ser este.

4. El nulo papel de la mujer, tanto en labores de responsabilidad en el diseño y en la elaboración del mensaje periodístico, como en el protagonismo de la información.

5. El imperio de los intereses particulares de la empresa informativa, por encima del interés general o el derecho a la información. ¿Es casualidad que las cadenas de televisión abrieran sistemáticamente los informativos deportivos con la F1 cuando poseían los derechos de emisión y dejaran de informar al respecto por completo tan pronto los perdían? Resulta un escándalo que propietarios y directivos consideren que los verdaderos clientes de las cadenas son los anunciantes, y que el producto que manufacturan y ofrecen sean las audiencias".

A pesar de su especificidad, el incumplimiento de ciertos estándares éticos en este tipo de periodismo no se aparta tanto del que suele producirse en el conjunto de la profesión. "En la teoría, el nivel de exigencia ética es idéntico. Y en la práctica, el incumplimento, frecuente, es similar". Sin embargo, tal como señala este profesor, la minusvaloración hacia todo lo que tenga que ver con deporte puede desembocar en cierta laxitud profesional y, por ende, desconsideración social a la hora de tomarse más en serio esta especialización: "El problema se agranda porque de modo tradicional se consideran los contenidos deportivos como una información suave, de menor trascendencia y donde casi todo se permite y perdona por su aparente intrascendencia. Grave error, porque todo mensaje posee consecuencias y el daño existe". 

En su opinión, cabe detenerse especialmente en el caso, "el más sangrante", del imperio de la publicidad de apuestas deportivas, que califica como "descontrolado": "Se entremezcla publicidad y narración deportiva; se banaliza el riesgo que supone jugarse la nónima o la paga; se impacta en la juventud sin reparar en el riesgo de la ludopatía. Es una plaga que se propaga con facilidad al asociarse a rostros de deportistas famosos. Y el dinero que mueven los anunciantes parece justificarlo. La Administración ha de arbitrar medidas. Es un contrasentido limitar la publicidad del tabaco y el alcohol en el deporte, pero mirar a otro lado con las apuestas, en las que las mafias se han introducido alterando incluso el discurrir de las competiciones".

Utilidad de instrumentos de rendición de cuentas

Muchos son los medios y colectivos profesionales los que a lo largo de los últimos años se han dotado de instrumentos de rendición de cuentas, como libros de estilo, códigos deontológicos, defensores de la audiencia o blogs y observatorios profesionales, todo ello con el objetivo primordial de buscar soluciones y enmendar posibles faltas éticas para corresponder de la mejor manera posible el ejercicio periodístico con la exigencia de calidad.

Pese a las buenos propósitos de estos instrumentos, Maciá-Barber prefiere mirar más allá y plantear el debate en términos de formación, educación y compromiso. "Pueden y deberían funcionar en la misma medida que para el resto de contenidos informativos. No cabe distinguir entre temáticas, salvo en el caso en que se incite al delito, claro. Cosa distinta es valorar la utilidad de los instrumentos en su conjunto, o por separado. Bienvenidos sean, aunque la clave está en la formación, tanto de los periodistas como de la ciudadanía. La educación y la cultura juegan un papel fundamental. Como ocurre en la propia valoración y práctica del deporte mismo".

Otro elemento clave son las culturas periodísticas, que difieren según los territorios y, como consecuencia de ello, permiten identificar un grado de desarrollo de instrumentos de rendición de cuentas muy dispar según hablemos de unos países u otros. ¿Hasta qué punto podrían ser aplicables o emulables en España iniciativas como los códigos deontológicos específicos para este ámbito informativo que existen en Estados Unidos (APSE) o en Alemania? "Todo puede estudiarse y adaptarse a la cultura periodística propia. Si un código específico ayuda a una mejora en el quehacer periodístico e incrementa la calidad del producto, tanto mejor. Pero han de funcionar las pautas generales, que deberían resultar suficientes por sí mismas. ¿Realmente han contribuido en esas naciones a solucionar problemas éticos y engrandecer al colectivo? Si existen pruebas que lo demuestren, entonces no hay que dudarlo".

Tampoco la figura del defensor, del lector o de la audiencia, aparece en esta área informativa, con la excepción de ESPN. De momento no se plantea la existencia de un defensor del lector en línea que pudiera ejercer como el mejor moderador posible de la conversación digital y social que ya establecen medios con sus audiencias. En opinión de Maciá-Barber, esta carencia hay que hacerla extensiva al periodismo en general, donde no se ha concebido adecuadamente en muchos casos. "El defensor como sistema de autorregulación no ha calado en el periodismo por varios motivos, pero el principal, me parece, es la endogamia, que mina la independencia y autonomía del profesional. Por mucha valía, capacidad y honestidad de la persona designada para ejercer el cargo, resulta harto complicado juzgar la labor del medio y de los colegas con los que se ha trabajado, o se seguirá trabajando en el futuro. Como se defendió en The Washington Post en sus orígenes, el defensor ha de ser alguien sin pasado ni futuro en la redacción, alguien ajeno por completo a la empresa. Y precisamente la mayoría de estatutos que regulan esta figura imponen justamente lo contrario. Mal se empieza".

También los mecanismos de rendición de cuentas más recientes e innovadores que han surgido en la red, tales como los blogs o los observatorios, velan por la transmisión de contenidos periodísticos de calidad en tiempos de ruido e infoxicación y constribuyen constantemente a reabrir la reflexión y la autocrítica sobre las fallas que se producen en el sistema informativo actual. "Las redes sociales se han convertido en un sistema que detecta con inmediatez todo tipo de errores y desmanes; además, suponen un altavoz potente para denunciarlos. En esa línea funcionan los blogs u observatorios, con la ventaja de analizar la realidad informativa del deporte desde una óptica especializada, y hasta científica. Su labor no cae en saco roto y contribuyen a la mejora de la práctica periodística. Todo sin olvidar que no solo los periodistas son responsables únicos del proceso: los deportistas deberían mostrar ejemplaridad. La mayoría son un referente, pero no falta quien desmerece por su comportamiento. Y el periodismo debe combatirlo sin tapujos".

viernes, 24 de marzo de 2017

Sexismo lingüístico y discursivo en la prensa deportiva española

Tres de los rasgos discursivos del periodismo deportivo que hacen evidente que el tratamiento que reciben las mujeres deportistas, si es que estas aparecen, es desigual respecto a los atletas hombres son: la constante comparación a la que se ven sometidas cuando sus actuaciones se valoran en relación con el deporte masculino; la información sobre aspectos que nada tienen que ver con la información del mundo del deporte; y la abundancia de referencias constantes a la belleza y apariencia física. Así lo destaca la profesora de Filolofía de la Universidad de Málaga Susana Guerrero en su último libro, Sexismo lingüístico y discursivo en la prensa deportiva española.

Esta obra, que ha obtenido este año el XX Premio Nacional de Ensayo Leonor Guzmán y que ha sido recién publicada por UCOPress (Universidad de Córdoba), pone de manifiesto que los sesgos sexistas están muy presentes en el discurso de los medios deportivos impresos y que, por tanto, constituyen un rasgo estilístico en el tratamiento informativo que suele hacerse de las mujeres protagonistas de la actualidad deportiva a diferencia del que reciben sus homólogos masculinos.

En un muestro aleatorio de los diarios nacionales españoles, deportivos o generalistas, en un periodo que abarca catorce años (2002-2016), Guerrero analiza, desde un punto de vista cualitativo, qué aspectos del discurso deportivo, que sigue confeccionándose fundamentalmente desde la óptica masculina, son manifiestamente sexistas. Para empezar, el nombre. Si no agrega el adjetivo "femenino", entendemos que al hablar de deporte este es siempre masculino. Efectivamente, la presencia de la mujer en el deporte a los ojos de los medios sigue percibiéndose aún como algo excepcional.

Además de hacerse eco de diversos estudios que recalcan la invisibilidad de las mujeres del deporte (protagonizan en torno al 7% de las noticias deportivas impresas), la autora recoge entre sus conclusiones más destacadas las siguientes:

- Más del 90% de los titulares deportivos se redactan en género gramatical masculino (genérico o específico). La razón del uso del masculino genérico en periodismo tiene que ver con la ley lingüística de la economía. El problema se produce cuando va en contra de la claridad informativa. Su uso, por el contexto, debe dejar claro que incluye a las mujeres.

- La incorporación paulatina de las mujeres al ámbito deportivo ha propiciado la creación de términos femeninos que antes solo existían en masculino ("árbitra", "jueza de línea",...). Pese a ello, sigue habiendo fluctuación a la hora de feminizar, lo que hace que aparezcan designaciones incorrectas ("la capitán" en vez de "la capitana", "la técnico" en lugar de "la técnica" o "la médico" por "la médica").


- Se emplean términos y expresiones en masculino que no cuentan con correspondencia en femenino y dificultan que las mujeres puedan sentirse incluidas: "machada", "viril", "partido/juego de hombres",...").

- Proliferan los coloquialismos y vulgarismos (sobre todo en citas textuales que se reproducen), que hacen aflorar estereotipos de género y relacionan los varones con actitudes autoritarias y de prepotencia. Los vulgarismos en boca de las mujeres son excepcionales.

- Se fijan estereotipos a través de metáforas. En estas existe asimetría léxica en algunas designaciones deportivas según se refieran a hombres o a mujeres. Algunos vocablos que se emplean metafóricamente comparten el sema 'belleza' y ninguno posee correspondencia en masculino: "sirena", "sirenita" o "musa".

- Los personajes del imaginario colectivo, tanto reales como ficticios, que aparecen en la prensa deportiva, son masculinos. Faltan referencias femeninas concretas procedentes de la historia, la mitología, el cómic o el cine, por ejemplo.


- El erotismo está muy presente en este ámbito informativo. Los términos y expresiones en torno al acto sexual aparecen siempre desde un punto de vista masculino ("mojar", "desvirgar", "orgasmo", ...), mientras que en contexto femenino sobresalen las voces que tienen que ver con la seducción ("diva", "vedette", "lolita", "sexy",...)

- Los adjetivos referidos a deportistas tienen que ver con la competencia y la fuerza ("luchador", "guerrero", "invencible", "bestial", "colosal",...), mientras que los que califican a las deportistas están sobre todo relacionados con la belleza y el aspecto físico ("guapa", "bellísima", "bonita", "exuberante", "femenina", "joven", "rubia",...). Aparecen los adjetivos "soltera", "casada" y "virgen" (no en sus formas masculinas), lo que refuerza la construcción del estereotipo femenino más tradicional.

- Las deportistas a veces son nombradas de un modo más familiar que sus homólogos varones, o solo por su nombre (sin apellidos, cargos ni atribuciones), con diminutivo o anteponiendo el artículo femenino al nombre propio, algo muy común en el tenis ("la Kournikova").

- También se aprecia infantilización cuando a ellas se refieren como niña/s o chica/s o cuando se usan diminutivos en sustantivos ("sirenita", "chavalilla") o adjetivos ("gordita", "flaquita").

- En otras ocasiones, las deportistas aparecen nombradas como dependientes de los varones, tanto en lo familiar ("novia de", "mujer de", "hija de",...) como en lo profesional. A la hora de nombrar a un equipo, es muy común el empleo de "pupilas de" o "chicas de" + el nombre del entrenador (nunca de mujeres, aunque este es otro problema).

- El discurso androcéntrico del periodismo deportivo a menudo transmite los logros femeninos como un hecho excepcional. Así, en un titular se subraya lo extraordinario con el sintagma "una mujer" en lugar de visibilizar el nombre y apellido de la deportista.

- Las deportistas suelen presentarse a veces como meras réplicas de deportistas hombres consagrados, sin valorar condiciones o méritos ("la Beckham", "la Ronaldinha"). 


- Las noticias sobre los varones se centran, fundamentalmente, en sus logros profesionales, mientras que cuando se trata de mujeres, los aspectos extradeportivos (maternidad, aspecto físico,...) cobran más relevancia.

- La trivialización y 'rosificación' de los contenidos deportivos va en detrimento del reconocimiento de las mujeres profesionales del deporte porque arrincona sus logros y consolida estereotipos negativos, como que el deporte pone en peligro la 'feminidad'.

- Gran parte de la información que aparece en la prensa deportiva no es sobre mujeres deportistas, sino sobre aficionadas, mujeres o novias de deportistas o famosas que promocionan el deporte. Aunque a nivel cuantitativo tienen más presencia las primeras (en torno al 80%), las segundas adquieren más peso desde un punto de vista cualitativo.

Por tanto, con todo este estudio queda de manifiesto que el referente universal en el ámbito del deporte son los varones y que el discurso que construyen los medios deportivos impresos sigue recalcando que los logros alcanzados por las mujeres en este ámbito siguen teniendo un carácter extraordinario y aislado, lejos aún de ser normalizado.

viernes, 17 de marzo de 2017

Los marcos ético y lingüístico del periodismo deportivo: 15 pautas del libro de estilo de la CCMA

La preocupación creciente por la consecución de unos estándares encaminados a un periodismo deportivo de calidad ha propiciado una mayor concienciación dentro de la profesión, de medios y periodistas, que se ha visto reflejada en los últimos años en la publicación de libros de estilo. 

Así, figuran tanto los de medios propiamente deportivos (En España Mundo Deportivo en 1995, Don Balón en 2004 y Marca en 2012; en Argentina El Gráfico en 2000 o en Brasil Lance en 2008) como aquellos generalistas que dedican secciones o apartados especiales a la singularidad de la cobertura informativa de deportes. Entre estos últimos sobresalen los de canales públicos de televisión, como el de Canal Sur en 2004, el manual de RTVE en 2011 o el de la Corporació Catalana de Mitjans Audiovisuals (CCMA) en 2013.

El llibre d'estil de la CCMA fija los marcos editorial, ético y lingüístico, así como las normas periodísticas del conjunto de medios que integran la corporación (televisión, radio y plataformas digitales). Servicio público, compromiso por la comunidad autónoma (punto de vista de Cataluña), calidad de contenidos y transparencia. Así, no solo plasma la relevancia social adquirida hoy día por el deporte al recoger recomendaciones específicas para guiar a los profesionales en las tareas de producción y difusión de los contenidos deportivos, sino que además incide en la doble dimensión ética y lingüística de la responsabilidad social de informar correctamente a un público tan vasto y heterogéneo como el aficionado a los deportes.

A continuación, enumeramos algunos pasajes destacados de este texto, en su Manual de Uso, que invitan a reflexionar sobre los desafíos actuales del periodismo deportivo que aspira a ser considerado de calidad:

1. Tratemos el deporte como una actividad llena de componentes culturales, educativos y formativos, y, sobre todo, con una gran capacidad para promover la relación y el intercambio entre personas y colectivos de todo el mundo.

2. Nuestros contenidos deportivos reflejarán en cualquier caso valores como el esfuerzo, la superación personal, el trabajo en equipo, la nobleza de la competición y un estilo de vida saludable.

3. En cualquier formato, la información deportiva habrá de seguir los mismos principios generales del periodismo y se elabora bajo los mismos criterios que la información general. 

4. Nuestra información deportiva no se mezcla con la opinión de quien la transmita, aun cuando pueda suponerse que esa opinión sea la misma que comparte la mayoría de la audiencia. En las retransmisiones y contenidos no estrictamente informativos se podrán introducir elementos de empatía sin que eso contradiga el rigor informativo.

5. Los rumores y las especulaciones no son noticia. Ni los alimentamos ni los difundimos ni los desmentimos. Tengamos presente que, muy a menudo, los rumores son interesados y tienen como objetivo utilizar a los medios para influir en operaciones de carácter económico. No informemos de fichajes, destituciones, dimisiones ni sanciones hasta que no hayamos podido confirmar la noticia a través de fuentes fidedignas, aunque no sean oficiales.

6. El tratamiento de la actualidad deportiva tiene particularidades respecto a otros ámbitos informativos por la capacidad que tiene el deporte de generar emociones o por la identificación de sectores de la audiencia con un deportista, un equipo o una actividad determinada. La implicación en la narración responde a nuestro criterio de proximidad y no contradice los principios de objetividad y veracidad.

7. Tratemos a todos los deportistas y directivos con distancia profesional. La proximidad personal que podamos tener no debe traducirse en una adulación o crítica exagerada a su actuación, en una excesiva familiaridad en el trato o en un tono demasiado amistoso u hostil a la hora de hacerle a alguien una entrevista o al informarle.

8. El uso de la primera persona del plural para referirse a deportistas o equipos (locales) denota identificación. Cuanto más informativo sea una espacio menos cabida tendrá este recurso, y en espacios estrictamente informativos nunca estará justificado. Igual ocurre con recursos expresivos empleados con un tono de voz excesivamente elevado, un discurso claramente emotivo o una entonación excesivamente marcada.

9. Condenamos de manera explícita la violencia en el deporte, tanto dentro como fuera de los terrenos de juego. No daremos voz a las personas que inciten a la violencia o hagan apología de ella o fomenten actitudes discriminatorias.

10. La prioridad del lenguaje deportivo es que el mensaje llegue con claridad a toda la audiencia, por lo que utilizaremos expresiones fácilmente comprensibles, que podrán ser más específicas en espacios especializados. 

11. Para entretener y transmitir emociones cuando sea necesario, en los contenidos deportivos apostaremos por un lenguaje rico y expresivo, innovador cuando sea preciso, que refleje las formas idiomáticas propias y que se aleje de los tópicos y las expresiones vacías de contenido.

12. Utilicemos un lenguaje respetuoso al referirnos a los equipos, los resultados y las competiciones, y evitemos expresiones racistas, xenófobas, violentas, torpes, injuriosas o sexistas.

13. Intentemos huir de los tópicos. Son usos o expresiones que se crearon para buscar la originalidad y que, de emplearse tanto, se han convertido en fórmulas estereotipadas que denotan pobreza expresiva y falta de recursos.

14. Prescindamos de los extranjerismos que sean innecesarios y utilicemos palabras en nuestro idioma siempre que sea posible. Si incorporamos palabras extranjeras será porque no hayamos encontrado equivalencias y habrán de explicarse si hubiera duda que no serán entendidas por todo el mundo.

15. Evitemos recurrir al lenguaje bélico de forma indiscriminada, de acuerdo con los valores deportivos que defendemos y con nuestra responsabilidad social.

viernes, 10 de marzo de 2017

Nace Relevo Magazine, nueva ventana informativa para amantes del deporte en su diversidad

La amplitud de internet sigue ofreciendo oportunidades a emprendedores que tratan de ir dando forma a proyectos periodísticos interesantes, sustentados en la solidez de un ideario y de una manera de entender la profesión, y que además tratan de ofrecer propuestas y soluciones distintas a la realidad informativa existente, en muchas ocasiones casi como una forma de reacción ante la tendencia generalizada que exhiben los medios más tradicionales. Esto también viene ocurriendo en el ámbito de la información deportiva desde hace años, especialmente a partir de 2008, punto de inflexión que describe el inicio de una etapa de florecimiento en España de decenas de nuevos medios dentro de esta área de especialización.

Uno de los últimos nuevos medios deportivos en hacer acto de aparición en la red es Relevo Magazine, "un proyecto que viene de lejos", según sus impulsores, pero que ha tomado forma y nombre ahora, y que ha reunido a un grupo de periodistas con experiencia en grandes medios que se han sentido igualmente movidos para crear "una ventana para los amantes del polideportivo amparado en los valores que defendemos, como el feminismo o la integración de minorías", esto es, no solo dirigido a aficionados que consumen contenidos sobre el deporte rey. "Los contenidos ajenos al fútbol son mínimos en los principales medios. Solo en campeonatos puntuales a lo largo de los cuatro años de olimpiada aparecen (y con la misma velocidad, desaparecen) algunos nombres de gran parte de disciplinas. Los datos de atención al deporte femenino son verdaderamente alarmantes en comparación con el masculino", señalan.

"Estamos seguros de que hay mucha gente que lo esperaba, y nos lo han hecho saber antes y después del lanzamiento de Relevo. Todos los componentes de Relevo somos periodistas, todos hemos estado en grandes medios y todos hemos visto que las audiencias, los clics y las visitas se ponen como excusa en los medios tradicionales para no apostar por otra disciplina que no sea el fútbol. El resto de deportes quedan en un lugar marginal. Seguramente, y lo hemos vivido en nuestras carnes, hay muchos redactores en los grandes medios deseosos de “dar bola” al resto de disciplinas, pero las decisiones “de arriba” terminan diluyendo estas iniciativas. Además, hay muchas historias por contar", explica el coordinador de este medio, José Manuel Amorós. 

Afincados en Madrid, el equipo de Relevo está integrado, además de Amorós, por Bea Lara (ambos graduados en Periodismo por la Universidad Miguel Hernández de Elche) y Rubén Martín Bravo (ex de Público). A ellos se han ido uniendo a la redacción "más piezas clave" como Mercedes Esplá (también graduada en periodismo por la Universidad Miguel Hernández), Sole Martín (Córdoba) o Alejandro Diago (Madrid). Su objetivo es convertirse en un medio participativo que dé voz a un número cada vez mayor de colaboradores que se quieran adherir al proyecto. 

Manifiesto: líneas maestras del proyecto

La iniciativa periodística Relevo se define a sí misma a través de un Manifiesto (VER imagen de arriba) que figura en la página de inicio y donde se enumeran sus diez principios de actuación. Al respecto de estas líneas maestras, destacamos las siguientes reflexiones de José Manuel Amorós:

1. Independencia y aire fresco

"Relevo también es lo que van necesitando las formas e ideales del periodismo deportivo español, un paso a las nuevas generaciones de periodistas y, sobre todo, a nuevas ideas. Queremos ser un medio que haga cosas diferentes, que no huelan a rancio"

2. Horizontalidad, no hay un deporte más importante que otro

"Relevo Magazine progresivamente irá hablando de todos y cada uno de los deportes (y de sus deportistas) del programa olímpico. A pesar de ser un medio pequeño que pretende ir creciendo, tenemos el objetivo de que en nuestros primeros 12 meses de vida hayamos hablado de todas y cada una de las disciplinas"

3. Visibilidad del deporte practicado por mujeres

"Los grandes medios tradicionales no dedican espacio a la visibilidad de nuestro deporte femenino, a pesar de que últimamente ha dado gran parte de los éxitos a nivel internacional. Esto no es solo retórica, sino que existen datos contundentes: solo el 5% de las informaciones en los medios de comunicación deportivos son referidas a mujeres"

 4. Informar y crear cultura deportiva

"Los periodistas que creemos que se puede sacar más partido a nuestro deporte debemos actuar. Intentar dar ideas nuevas. Relevo Magazine nace con la intención de dar valor al esfuerzo que cada día realizan miles de deportistas españoles y, de los cuáles, la sociedad solo se acuerda cada cuatro años; exigiéndoles, además, que sean los mejores a nivel internacional y, si no es así, convirtiéndolos en objeto de bromas. Hay muchas historias por conocer detrás de las vidas de los deportistas y que, seguro, los lectores están deseosos de descubrir"

5. El deporte como elemento social, cultural e integrador de minorías

"El deporte es mucho más que los grandes nombres y los grandes equipos. El deporte va mucho más allá. El deporte es sacrificio, es luchar por un sueño y unos objetivos sin descanso. A pesar de que, como le pasa a la mayor parte de nuestros protagonistas, no tengan la recompensa mediática correspondiente. El deporte conlleva unos valores importantes para la sociedad. Es una herramienta muy útil para conseguir igualdad entre diferentes grupos sociales"


Inspirado en medios como Panenka o Líbero, que apuestan por una lectura más reposada, entrevistas y reportajes en formatos largos, historias desconocidas y curiosas, y contenidos inteligentes, Relevo ha echado a andar con el fin de ir ofreciendo una temática amplia amparada en un campo verdaderamente transversal como es el deporte.

lunes, 6 de marzo de 2017

Por un periodismo deportivo más igualitario: cinco entrevistas, cinco iniciativas y cinco libros

La mejora de la calidad del periodismo deportivo pasa también por que este sea más respetuoso con las mujeres profesionales del mundo del deporte, dándoles la visibilidad que merecen sobre todo por la consecución de logros en competiciones y empleando un lenguaje adecuado a la hora de referirse a ellas, alejado de estereotipos discriminatorios. 

Esta ha sido una línea de trabajo constante en los más de seis años de existencia de Periodismo Deportivo de Calidad. Por eso, con motivo del Día Internacional de la Mujer, recordamos aquí cinco entrevistas a expertas publicadas en el blog, cinco proyectos que hay que seguir y de los que aquí ya hemos informado, y cinco libros que recomendamos; todo ello para conocer un poco mejor de qué hablamos cuando lo hacemos de periodismo deportivo igualitario.

Cinco entrevistas

. Clara Sainz: "La realidad mediática no refleja el mundo real, donde la mujer es deportista y triunfa"

. Susana Guerrero: "El periodismo rosa crece en el ámbito deportivo desfavoreciendo a las mujeres pues sus logros profesionales acaban arrinconados"

Paloma del Río: "Da igual lo que haga una deportista, un equipo femenino, los éxitos que consigan, las medallas que ganen, da igual. Alguna vez serán portada, en pequeñito y en un lateral, pero serán flor de un día porque el fútbol lo invadirá todo al día siguiente"

Eva Peruga: "El periodismo de calidad debe ser diverso y no excluyente, debe reflejar la realidad y no ocultar a ningún protagonista de ella"

Pamboleras: "Somos un medio incluyente. La experiencia de trabajar con hombres en un proyecto que informa de mujeres ha sido muy positiva" 


 Cinco iniciativas

. Un Pastiche. Observatorio Latinoamericano de Género que analizó coberturas sexistas en los Juegos de Río. Desde Argentina.

. Diosas Olímpicas, plataforma latinoamericana que abre el camino de la visibilidad a las mujeres del deporte. Desde México

. Versus. ONG que busca combatir la discriminación de género, clase y raza con el fin de mejorar los contenidos en el periodismo deportivo. Desde México

. Women in Journalism. Plataforma internacional para dar proyección al trabajo de mujeres periodistas.

. Detacón. Club social dirigido a visibilizar, reforzar e impulsar el liderazgo de las mujeres en todos los ámbitos del fútbol.


Cinco obras

Tesis doctoral de Clara Sainz de Baranda

. Deporte y mujeres en los medios de comunicación. Sugerencias y recomendaciones (2011)
Consejo Superior de Deportes. Autora: Pilar López Díez

. Hablamos de deporte. En femenino y en masculino (2010). 
Instituto de la Mujer dentro de su colección 'Lenguaje' y en colaboración con el Consejo Superior de Deportes del Gobierno de España
Autoras: Mercedes Bengoechea, Elida Alfaro y Benilde Vázquez

. Guía de lenguaje para el ámbito del deporte (2009).
Instituto de la Mujer del Gobierno del País Vasco. 
Autora: Eulalia Lledó

. Sexismo en el discurso de la prensa deportiva (2017)
Autora: Susana Guerrero

viernes, 3 de marzo de 2017

Un nuevo curso plantea cómo mejorar el tratamiento informativo de las mujeres en el deporte

La reivindicación no es nueva, viene de lejos: si cada vez hay más mujeres que practican deporte, que lo ven y lo consumen, ¿por qué los medios deportivos las dejan fuera? El deporte femenino no alcanza el 10% de las noticias deportivas de la televisión, que dedica tres cuartas partes de su información al fútbol masculino, según el último informe presentado en fechas recientes por el Consejo Audiovisual de Andalucía. Los datos refrendan, punto porcentual arriba punto porcentual abajo, las conclusiones de multitud de estudios promovidos por administraciones públicas y asociaciones profesionales en los últimos años dentro y fuera de España. Todos ellos coinciden en lo esencial: el ámbito de la información deportiva sigue siendo excluyente con la mujer profesional del deporte y sigue construyendo un discurso desde un prisma androcéntrico, como si solo fueran hombres los que hacen, siguen y consumen deporte y escriben sobre él.

Como señala la profesora Susana Guerrero, "el problema es que se sigue presentando el deporte femenino como una situación excepcional". Esto es, la lógica masculina del deporte y del periodismo deportivo en general impiden que aún a día de hoy, y a pesar de los logros obtenidos, que socialmente se normalicen las situaciones de las mujeres en el deporte, tanto las deportistas, que apenas se visibilizan y a menudo se cosifican; como las propias periodistas deportivas, que siguen siendo una minoría en la mayor parte de las redacciones especializadas y que, cuando están, en muchos casos, sobre todo en televisión, desempeñan tareas de apoyo más residuales o anecdóticas. En muchos países las presentadoras, comentaristas o redactoras aún deben demostrar que 'saben' de deportes.

La tendencia de ciertos contenidos de infoentretenimiento o, más bien, puro entretenimiento sobre deportes tampoco ayuda a corregir esta desigualdad. La banalización y la espectacularización de espacios y programas deportivos en todo tipo de plataformas, especialmente las audiovisuales y digitales; y la prevalencia del fútbol por exceso a costa de sacrificar noticias para ofrecer más morbo, chismes de redes sociales o anécdotas ajenas al deporte y que por encima de todo aplican el criterio comercial de cuanto más share o más clics mejor, arrinconan aún más los logros profesionales de las mujeres deportistas y transmiten la sensación de que los medios ni quieren ni buscan a la aficionada, a la espectadora. 

Muchos de los estudios sobre el discurso del periodismo deportivo desde una perspectiva de género se centran en el uso del lenguaje. Aquí se señala habitualmente la continua cosificación de la mujer deportista, que en ocasiones se convierte en un reclamo físico. El discurso periodístico se plaga de una adjetivación superflua, entendida esta como aquella referida a atributos que nada tienen que ver con la profesionalidad o el desarrollo de la actividad de la mujer deportista sino más bien a aspectos de su físico o vida personal o familiar. Incluso otras mujeres que no compiten, como novias o familiares de deportistas (futbolistas) llegan a copar más protagonismo. De nuevo, un periodismo deportivo que no informa de deporte. A este respecto, según el Observatorio de Género de los JJ.OO. de Río, pilotado por la plataforma Un Pastiche, "solo el 22% de las noticias publicadas en relación a los Juegos Olímpicos 2016 hacen referencia a las mujeres" y "su protagonismo suele ser de objetivación sexual: se pone atención en su físico o en su vestimenta"

Una formación necesaria

En una apuesta por formar en periodismo deportivo desde una perspectiva de género, la Universidad Carlos III pone en marcha la segunda edición del curso en línea 'Periodismo Deportivo: el tratamiento informativo de las mujeres en el deporte', un título propio que lidera la profesora Clara Sainz de Baranda y en el que participamos profesores universitarios y profesionales del ámbito del derecho y el deporte. Estos son los objetivos del curso:

1. Profundizar en los principios de no discriminación e igualdad de oportunidades de las mujeres en los medios de comunicación y en los sistemas de información.

 2. Analizar conjuntamente buenas prácticas para la mejora de la imagen social de las mujeres en las informaciones deportivas y en la sociedad. 

3. Profundizar en la relación y vinculación de la información deportiva y el sexo de sus protagonistas. En el curso se analizarán tres papeles de la mujer en la prensa deportiva española: la mujer como creadora de la información -como periodista-, la mujer como fuente y la mujer como protagonista de la información.

4. Utilizar las posibilidades que ofrece el deporte como vehículo de formación de las personas y como transmisor de valores, con el fin de superar prejuicios y estereotipos que impiden a las mujeres y a los hombres desarrollarse según sus expectativas personales y su potencial individual.

5. Introducir el Principio de Igualdad de Oportunidades como una máxima de calidad en la información deportiva.

6. Incluir la perspectiva de género en la educación de periodistas y comunicadores potenciando un lenguaje inclusivo en las informaciones de carácter deportivo.

7. Promocionar a las mujeres en el deporte de competición, favoreciendo su reconocimiento deportivo y social en los medios de comunicación.

8. Asegurar la formación con perspectiva de género de los y las profesionales de la información, de acuerdo con las exigencias que establece la normativa legal vigente para diferentes niveles: universitario y cursos de formación permanente.

 9. Reflejar en los medios de comunicación una imagen positiva de las mujeres en el deporte, diversificada, exenta de estereotipos de género y como modelos de éxito personal, profesional y social.