Mostrando entradas con la etiqueta ética. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ética. Mostrar todas las entradas

jueves, 11 de julio de 2019

El más que necesario escrutinio ético del periodismo deportivo


El escrutinio ético del ejercicio del periodismo se hace cada vez necesario en un escenario informativo complejo y cambiante caracterizado por la multiplicidad de plataformas y actores, profesionales o no, y la consiguiente fragmentación de las audiencias, y en el que desde hace un tiempo se dirime la credibilidad de los medios de comunicación. En este contexto, la información que versa sobre deportes se constituye como un pilar central de la estrategia de muchas organizaciones de noticias para atrapar y fidelizar lectores, que constituyen ya la base de los nuevos modelos de negocio más avanzados en el sector.

Por ello, y contrariamente a buena parte de la literatura académica de antaño y a la propia consideración extendida de que el periodismo deportivo deba seguir llevando la etiqueta de "departamento de juguete" (toy department), es preciso detenerse y recordar cada cierto tiempo que la repercusión social, económica y cultural de este tipo de periodismo en las sociedades contemporáneas exige, cuando menos, la aplicación en él de los mismos valores profesionales, estándares éticos y parámetros de calidad que en otras áreas informativas sin distinción. 

Esta semana lo hemos hecho en Madrid, dentro de la última edición del congreso internacional IAMCR (International Association of Media and Communication Research), que ha reunido a más de un millar de investigadores provenientes de universidades de todo el mundo y donde hemos celebrado el primer encuentro académico internacional sobre ética y periodismo deportivo en España. Ha sido la primera vez en la historia de este congreso que se ha logrado esa necesaria intersección en un mismo panel de trabajo entre secciones y grupos de trabajo de ética y de comunicación y deporte.

El panel de discusión, titulado Sports journalism ethics in the contemporary landscape: challenging or reinforcing the 'toy department' label?, ha supuesto dar continuidad en nuestro país a un debate iniciado en octubre de 2017 en Londres en la conferencia anual del Instituto de Ética de la Comunicación (Sports Journalism: ethical vaccum or ethical minefield) y ampliado en 2018 en un simposio organizado por la Universidad de Loughborough (Changing the rules of the game?), también en el Reino Unido.

Este foro contó con la participación de profesores-investigadores de cinco universidades de tres países y comprendió las siguientes intervenciones:

. The Worldwide Leader in Sports' under scrutiny: Analyzing how the Public Editor (2005-2018) held ESPN accountable
Xavier Ramon (Universitat Pompeu Fabra)
José Luis Rojas Torrijos (Universidad de Sevilla)

. Gender inequality of sports journalism in regional newspapers: an analysis of content and decision-making by sports editors
Thomas Horky (Macromedia University of Applied Sciences)

. Violence and Gender in Sports Journalism: Some Troubling Ethical Questions
David Rowe (Western Sydney University)

. Ethics, commercialisation and control in Australian sports journalism
Peter English (University of the Sunshine Coast)


De esta forma, a partir de la combinación de contribuciones teóricas y casos de estudio de medios en diferentes países, el panel abordó disfunciones deontológicas y malas prácticas que se plantean a diario en las redacciones de deportes, tales como el acusado sesgo de género, el a veces descuidado tratamiento informativo de la violencia, la excesiva cercanía y -en ocasiones- dependencia de las fuentes, los conflictos de intereses de medios por sus vinculaciones a ligas y espónsors, la escasa diversidad de la agenda temática diaria centrada en un solo deporte (fútbol) o la fronteras difusas que siguen existiendo entre información y opinión, así como entre noticias y rumores.

Una vez más, se puso de manifiesto que la recuperación de los valores éticos son clave para la supervivencia de la profesión en un momento en el que ha de recuperar que muchos lectores regresen a los medios para informarse. Para componer la receta de un deseado periodismo deportivo ético, los instrumentos de rendición de cuentas o de accountability están llamados a desempeñar un papel decisivo, no solo para guiar a periodistas a hacer mejor su trabajo sino incluso a educar a la ciudadanía y posibilitar que esta tenga la capacidad para monitorizar y evaluar la calidad de los contenidos que se vierten a diario desde las páginas y espacios deportivos. Así ganaremos todos.

lunes, 15 de abril de 2019

Cómo impacta Twitter en la práctica del periodismo deportivo: luces y sombras

Estudio Neuroinsight for Twitter (2017).

Periodistas, deportistas y aficionados nunca han estado tan conectados como hoy gracias a las redes sociales, y muy especialmente a través de Twitter, la plataforma en la que el mundo del deporte conversa y comparte contenidos e impresiones sobre la vertiginosa actualidad que rebosa en los TL. Qué duda cabe a estas alturas que Twitter y otras redes sociales han cambiado en estos años la forma en la que se consume el deporte, pero también la manera de hacer periodismo deportivo, con sus luces pero también con sus sombras.

Twitter se ha convertido en la plataforma idónea para avanzar noticias de última hora (breaking news), pero sobre todo en el recinto donde el periodismo disputa continuamente una carrera desbocada por dar la noticia primero, aunque solo sea una parte, un avance. También es el canal perfecto para estar al día y conocer las novedades sobre fichajes, destituciones, renovaciones de contrato, parte de lesiones y declaraciones, muchas declaraciones, de los protagonistas en sus respectivas cuentas y plataformas. Ya no hace falta acudir a los medios para encontrar esta información rápida, práctica y directa sobre tu equipo o futbolista preferido.

Esta red social también sobresale por ser la favorita de muchos usuarios para seguir la evolución de una competición deportiva mientras la ve en directo por televisión o en la web. Estos no solo se limitan ya a recibir actualizaciones, el minuto a minuto comentado por un periodista o también estadísticas y análisis que publica el medio, sino que además comentan y tejen una conversación multidireccional y global con otros miles de aficionados que también están siguiendo el evento. Efectivamente, no se trata ya de ver el partido sino de verlo y tuitearlo al mismo tiempo.

En este nuevo ecosistema de relaciones sociales cruzadas y directas, el periodista se abre paso desde su cuenta(s) propia(s) para ir construyéndose una marca personal-profesional a partir de su experiencia y de su especialización. A medida que adquiere notoriedad y crece en número de seguidores, la figura del profesional puede incluso trascender a la del medio y erigirse como un medio en sí mismo. Una parte importante de la reputación y de la credibilidad del periodista deportivo pasa hoy por su comportamiento en redes sociales, por lo que publica y por cómo interactúa con sus seguidores. Las cuentas unidireccionales, que solo se dedican a la autopromoción, tienen poco sentido en la era de la conversación.

Disfunciones en la práctica periodística

No obstante, pese a las incontables posibilidades que ofrece Twitter al periodismo para llegar más y mejor a los públicos, el desarrollo de esta red social ha traído consigo una serie de disfunciones en la práctica profesional. Entre otras, destacan las siguientes:
 
. Los periodistas permanecen atados a su TL, llegan a obsesionarse con ello, y dedican buena parte de su tiempo a la actualización y seguimiento de las noticias. De la valiosa curación de contenidos de lo que otros publican se ha pasado a la dedicación de recursos profesionales a la simple monitorización de likes y retuits de deportistas conocidos, así como de contenido pseudodeportivo al que se le da prioridad frente a verdaderas noticias. Los esfuerzos en las redacciones se reparten a veces de manera inversamente proporcional al interés informativo.

. Desaparecen, por tanto, las técnicas del gatekeeping tradicional a la hora de seleccionar y jerarquizar las informaciones a partir de criterios puramente noticiosos. La categoría 'noticia' ahora es mucho más difusa y ambigua porque en torno a ella se da cabida a todo tipo de contenidos, sean informativos, pseudoinformativos o de puro entretenimiento.

. Los ritmos de trabajo de aceleran y esto expone mucho más al periodista, que multiplica riesgos para producir, consumir o retuitear informaciones inexactas o falsas. Se adquiere así una inercia peligrosa en la que la verificación deja de ser una prioridad y, sin ella, el periodista se vuelve más prescindible a los ojos del fan, a quien se parece cada vez más.

. El periodista, acostumbrado a la exposición pública y en pleno proceso de la construcción de su propia marca, en ocasiones tiende a mezclar en sus publicaciones lo personal con lo profesional. Esto es evidente en los casos en los que el periodista adquiere popularidad al contar con un importante número de seguidores para los que se convierte en referente. Pero el autobombo, aun lícito, lejos de incentivar al seguidor, puede resultar cansino y disuasorio.

. En el periodismo en general, y en el deportivo en particular, se ha transformado completamente la noción de "primicia" o "exclusiva", que ahora, si la hay, apenas dura unos minutos en redes sociales. Y es difícil atribuírsela a alguien -cuesta mucho trabajo hacerlo- porque al poco tiempo ya aparece en otros medios, en muchos casos sin ni siquiera citar a la fuente. De dónde provenga la noticia parece algo secundario.

. Se mezclan las funciones de reportero, cuya misión reside en recabar datos e informar sobre hechos, con la de comentarista, que opina continuamente, y casi de cualquier asunto. Esta hibridación confunde a los lectores, aunque no parezca importar demasiado mientras se logre ese fin que justifica cualquier medio en redes sociales que se llama engagement.

. El periodismo ha creado el hábito de lectura de titulares y declaraciones en formato corto y cómodo; en ocasiones ni siquiera se ponen hipervínculos a la web porque estos obligan a hacer clic y a salir de un TL que se recorre deslizando el dedo. Se lee mucho menos texto y se prefiere lo visual, cada vez más; lógico si pensamos en las nuevas generaciones. Pero las publicaciones en Twitter se presentan muchas veces en formatos nativos que carecen de la profundidad y el contexto necesarios para entender lo que acontece. 
 
Priorizar el consumo fácil y rápido en redes sociales amenaza con alejar al periodismo de su esencia.

jueves, 13 de septiembre de 2018

Seis revisiones conceptuales a la hora de referirnos al periodismo deportivo


Es importante que desde la Facultad se trabaje en la formación de los estudiantes de Periodismo a partir de la reflexión, el consumo crítico de medios y el debate sobre la profesión, con gente de dentro y -crucial- de fuera de la Academia. Y también importante que ese fomento del pensamiento crítico pase por la revisión de ciertos conceptos que a veces se emplean con cierta imprecisión y que a la postre se trasladan a la sociedad desde los medios de comunicación y también desde la propia Universidad creando confusión. 

Esa necesaria delimitación conceptual es la que ha ocupado la primera parte de la conferencia 'Los dilemas éticos del periodismo deportivo actual' que he impartido hoy dentro del curso 'El periodismo deportivo en los medios de comunicación: de la información al espectáculo en el fútbol', que acoge la Universidad de Castilla-la Mancha en Cuenca dentro de su ciclo formativo estival y que dirige el profesor José María Herranz.  

A continuación, se reproduce esa parte introductoria de la ponencia, resumida en seis puntos aclaratorios sobre lo que se suele decir o pensar cuando nos referimos al periodismo deportivo:

1. Periodismo. 
El primer punto sobre el que me gustaría llamar a la reflexión a todos y a todas sería: ¿a qué llamamos "periodismo"? Habitualmente se leen o se escuchan ciertas referencias a programas, a productos informativos o a espacios mediáticos que difícilmente pueden ser catalogados como periodísticos. No porque un periodista, aun siéndolo, se ponga delante de un micrófono está haciendo periodismo.
Como de igual forma, aun delante de una cámara, hay programas que son de deportes pero no son periodísticos. Se les podrá denominar con el formato lícito que queramos: entretenimiento, show, espectáculo, etc., pero ahí si no se dan noticias, difícilmente puede ser calificado como periodístico y creo que esto conviene aclararlo porque hay una confusión que desde los medios proyectamos al conjunto de la sociedad. Por ello, es oportuno plantearnos hasta qué punto todo lo que consideramos a priori periodístico lo es realmente.

2. Deportivo
En segundo lugar,  ¿es acaso deportivo? ¿hasta qué punto los contenidos deportivos son realmente deportivos? También existe aquí el no-deporte, es decir, se produce la rosificación de los espacios, incluir contenidos que bien podrían tratarse en una publicación rosa o en un espacio de debate de sobremesa dedicado al corazón y, sin embargo, ocupan un lugar, incluso destacado, en algunas publicaciones digitales.

3. Polideportivo
También es poco clarificador el concepto "polideportivo", que es un invento del fútbol, porque decir "deporte polideportivo" o "periodismo polideportivo" no solo es una incongruencia, sino sobre todo una redundancia. Parece que todo lo que no sea fútbol es polideportivo, como si fuera un cajón de sastre, y lo cierto es que el polideportivo incluye también al fútbol, porque el fútbol es deporte. Y sí, hablamos, muy a menudo, de periodismo deportivo cuando en realidad nos referimos a 'periodismo futbolístico'. 

4. Deporte femenino
La cuarta cuestión sería preguntarnos hasta qué punto es discriminatorio pensar en que existe un deporte femenino y un deporte masculino. El concepto es ya en sí mismo androcéntrico, porque el deporte por defecto, dentro de nuestro ideario colectivo, es masculino.

Vivimos en una sociedad de pensamiento machista. No solo ocurre en España, sino en la mayoría de los países de nuestro entorno y de Latinoamérica, donde el deporte se sigue considerando como masculino (se dice "deporte", no deporte "masculino"). Por eso se le pone el adjetivo "femenino", para diferenciarlo. La cuestión es que sigue viendo la participación de la mujer en el deporte como algo extraordinario, todavía, a estas alturas. Por eso, en lugar de hablar de "deporte femenino" y de "deportistas femeninas", es mejor hacerlo de "mujeres deportistas" y de "deporte practicado por mujeres". Es más preciso y más correcto.

5. Periodismo deportivo
También el concepto de periodismo deportivo que manejamos habitualmente es reducido, no solo tenemos como referentes a los programas de televisión más conocidos, con más audiencia, programas como 'El Chiringuito', 'Deportes Cuatro', los de la radio nocturna o de fin de semana deportiva o de los diarios deportivos.
¿Acaso no es periodismo deportivo el que se hace desde los periódicos generalistas? ¿O en la sección de Deportes de un diario local? Y que, por cierto, hacen un grandísimo periodismo deportivo apenas conocido o valorado. Pienso por ejemplo en La Voz de Galicia, o en El Correo de Bilbao, aunque hay muchos más ejemplos. Son excelentes secciones de deportes y es un periodismo local deportivo, que además tiene el valor añadido de que está informando no solamente de fútbol sino de una pluralidad de modalidades, de todos los deportistas que son conciudadanos. Estos comparten un espacio, sea región, ciudad o provincia, al cual pertenecen también esos periodistas del medio de comunicación.
También suele ser reduccionista la visión que se maneja del periodismo deportivo, que suele ser patrio, con pocas miras a lo que se hace fuera de nuestras fronteras, de donde se puede aprender mucho además. De ahí que de vez en cuando se escuche eso de que aquí en España "se hace el mejor periodismo deportivo del mundo". Hay que viajar mucho para fundamentar esa aseveración.

6. Deporte minoritario 
Es interesante revisar también el concepto de "deporte minoritario". En ocasiones resulta impreciso cuando se menciona o se usa sobre todo desde el análisis que se hace a veces crítico de los medios de comunicación. ¿Cómo se puede decir que el atletismo es minoritario si tiene más federaciones internacionales (214) que el fútbol (211), por ejemplo? Llamémoslo mejor de otra manera, en todo caso "deporte menos mediático" porque es una decisión editorial de los medios de comunicación el no incluir o no tratar habitualmente esos deportes, que en muchos casos también son masivos, en practicantes, en federaciones, en clubes. Ahí están, por ejemplos, modalidades como la natación o el voleibol a nivel internacional.

jueves, 1 de marzo de 2018

Lola Galán: "Antes los titulares resumían informativamente la noticia, ahora la tendencia es que sean opinativos"

Lola Galán, en las jornadas de la SER en la Universidad de Sevilla.
Lola Galán, veterana periodista de El País donde ha sido corresponsal en Roma y Londres, es la defensora del lector de este diario desde octubre de 2014. Como sus once antecesores, Galán desempeña su trabajo con el objetivo de aportar transparencia al trabajo periodístico de su medio atendiendo las dudas, quejas y sugerencias de los lectores. Asimismo, cumple la función de vigilar que el tratamiento de las informaciones sean acordes al código deontológico y al libro de estilo de El País. Para todo ello, cuenta con un blog y publica semanalmente artículos que pueden leerse en las ediciones impresa y digital del diario.

Aprovechando su reciente participación en las 'X Jornadas Somos Radio', organizadas por la Cadena SER en la Facultad de Comunicación de la Universidad de Sevilla, conversamos con ella para conocer cómo afronta su último año en el puesto de defensora del lector y su opinión sobre la vigencia de esta figura en el periodismo, después de que en los últimos años haya sido suprimida en redacciones de medios de referencia internacional, como The Washington Post en 2013 y The New York Times en 2017.

- ¿Por qué es importante la figura del defensor del lector en el panorama mediático actual?
- Es importante porque representa dar poder al lector, el radioyente o el televidente. La prensa ha tenido siempre un poder enorme. Para contrarrestar un poco este poder, surgió esta figura, primero en medios japoneses y después en algunos periódicos estadounidenses del centro del país. Esta figura es importante porque pueden recurrir a ella los lectores que se sientan disconformes o que hayan encontrado errores de gravedad en una pieza que haya publicado el periódico. A veces se trata simplemente de discrepancias ideológicas, lo cual es muy respetable pero no tiene incidencia en el código ético del diario, que es el que yo tengo que supervisar también. Pero es verdad que en ocasiones se producen errores o un tratamiento equivocado de la información. Cuando recurren a la defensora, yo me comprometo a tomar nota, a hacer una investigación de por qué se ha producido ese error o si ha sido fruto de un descuido o de una mala praxis de un profesional en concreto. Y se trata de corregir, si es posible; se puede hacer en la web pero no en la impresa, claro. Hay medios que tienen como norma indicar en la web cuáles han sido los temas que han sido tratados por el defensor o que han suscitado algún tipo de queja por parte de los lectores.

- Puede parecer, sin embargo, que esta figura está un poco en entredicho después de que medios como The New York Times hayan decidido suprimirla.
- Más que estar en entredicho, ha sido muy criticado, porque no deja de ser el principal periódico del mundo. El New York Times pasa por ser la excelencia misma en el periodismo. Se sumó tarde a esta modalidad, en 2003, mientras que por ejemplo El País ya lo había puesto en marcha en noviembre de 1985 y The Guardian lo hizo en 1997, más o menos igual que Le Monde. El hecho de que un periódico tan importante como NYT haya decidido suprimir su public editor ha sido un disgusto para muchos defensores y para un sector de la prensa en general que cree en esta figura. ¿Por qué lo ha hecho? Hay que decir que la gran competencia del New York Times en Estados Unidos es el Washington Post, que hace años también suprimió su defensor. Esto pudo hacer ver que se trataba de una figura, si no superflua, que sí podía ser suprimida. En el Times se ha sustituido por una especie de mesa de análisis que a la hora de la verdad no está resultando muy efectiva. Esto hace pensar que la dirección del diario pudiera reconsiderar pronto su decisión y restituir la figura de su defensor del lector.


"En reporteros de El País he apreciado cierto 'divismo' y son quienes peor han encajado que alguna vez se les ponga en entredicho y se les dé la razón a los lectores"


- Usted lleva desde octubre de 2014 como defensora del lector de El País, afronta por tanto su último año en ese puesto. Por su experiencia todo este tiempo, ¿cómo ha sido su relación con el resto de compañeros en la redacción? ¿Han entendido bien su trabajo? Se lo pregunto porque usted en ocasiones debe llamarles al orden.
- De todo hay. Depende del carácter de cada uno, claro. En general, puedo observar que han encajado bien las críticas que por mi parte haya habido. Además, hacerlo por escrito puede ser desagradable, pero indudablemente hay una normativa y es que nunca se pone en entredicho la capacidad profesional de la persona 'incausada'. Lo que ocurre es que en algunos reporteros y ciertos miembros de la redacción he apreciado cierto 'divismo' y son quienes peor han encajado que alguna vez se les ponga en entredicho, que se les censure tímidamente y que se les dé la razón a los lectores que no están de acuerdo con lo que han hecho. Ese enorme ego que tienen algunos redactores más populares, que participan en tertulias y tienen una imagen conocida. También es más complicado y más duro que los cargos del periódico, que aunque son los primeros en estar orgullosos de que exista esta figura, sean quienes acepten que se han podido equivocar a que lo haga un colaborador, que en un momento dado puede estar más dispuesto a subsanar un error. Cuesta aceptarlo, pero sí hay que gente que lo acepta.


"Las principales quejas que recibo tienen que ver con errores lingüísticos en titulares. En general he encontrado que la edición digital del periódico no está tan bien cuidada como la impresa"
 


- ¿Qué tipo quejas recibe más a menudo la defensora del lector de El País, en qué secciones y por qué motivos? 
- Recibo muchas críticas que tienen que ver con errores lingüísticos, cuestiones de sintaxis, ortografía, estilo; la gente se fija mucho en si está mal titulado. Esto ocurre en muchas noticias que suben a la página del periódico en Facebook. En general, he encontrado que la edición digital no está tan bien cuidada como la impresa. Además, hay muchas quejas por titulares de informaciones políticas. El titular es difícil y hay una tendencia cada vez mayor en los medios de comunicación a que sean más opinativos que, como era en el pasado, resumían informativamente una noticia. Luego están los enfoques. Hay, por ejemplo, lectores que están más cerca del independentismo o de otros planteamientos políticos que impugnan una noticia cuando consideran que no es positiva para los intereses de su partido o ideología, aunque no siempre tienen razón. Es asombroso la cantidad de lectores que tienen un punto de razón, pero también los hay quienes no la tienen y se trata naturalmente de responderles exactamente igual. Porque hay una gran cantidad de trabajo para la defensora de carácter privado, que consiste en mantener ese contacto con los lectores, algo que no se publica, en el blog o en la columna de la web o el papel. Es una tarea muy importante mantenerte en contacto con los lectores y darles una solución a una duda o a algo que consideran que está mal, pero que a lo mejor no tiene el nivel necesario como para figurar en ninguna pieza escrita.

- ¿Recuerda alguna en particular?
- Recuerdo una queja por una crónica de Italia en la que se decía que en el norte del país la esperanza de vida es cuatro veces superior a la del sur. Claro, un lector me advirtió rápidamente de que aquello era imposible. La gente suele estar muy pendiente de ese tipo de errores.

domingo, 10 de diciembre de 2017

Siete tesis doctorales sobresalientes sobre periodismo y deporte que se defendieron este año

La investigación en Periodismo y Comunicación en las universidades debe aproximarse cada vez más a la realidad de las empresas con el fin de ser transferible y útil, algo acuciante en el momento actual, de forma que desde la Academia se pueda contribuir eficazmente a preparar a los medios de comunicación para el futuro o, más bien, para el presente más inmediato. Por eso es relevante que desde las facultades se promuevan y vertebren líneas de trabajo encaminadas a arrojar luz sobre la multitud de cambios que se están produciendo en las maneras de hacer periodismo. 

Esas líneas de actuación, que hallan su principal vector en los grupos de investigación de los distintos departamentos (las revistas científicas apenas pueden ya absorber la inmensa cantidad de propuestas de artículos que les llegan en cada número), parten también de investigaciones dirigidas, desde los Trabajos de Fin de Grado en primera instancia, algunos Trabajos Fin de Máster, hasta la culminación de tesis después de años de dedicación a los estudios de doctorado.

Desde el blog Periodismo Deportivo de Calidad siempre se ha hecho un seguimiento a las novedades que se desarrollan en el ámbito de la investigación en periodismo y deporte, a través de un censo de tesis doctorales, con el propósito principal de dar a conocer lo más destacado de la producción científica en este campo. 

A continuación, se destacan siete tesis doctorales leídas este año en universidades españolas que fueron reseñadas en el blog por sus importantes aportaciones. Estas versaron sobre la incidencia de Twitter en el ejercicio profesional del periodismo deportivo, la bases éticas de la profesión, la cobertura del baloncesto en televisión, la invisibilidad mediática del balonmano femenino, la reformulación de la crónica deportiva en Marca, el olimpismo español y la figura del cronista Carlos Arribas.

. Cómo Twitter cambió para siempre la rutina profesional del periodista deportivo

. Una nueva tesis sienta las bases para la formulación de un código ético para el periodismo deportivo

. La paradoja del baloncesto en TV en España: cayó la audiencia en la época de la mejor generación de jugadores

. Nueva tesis doctoral señala la discreta cobertura mediática del balonmano femenino a pesar de sus éxitos internacionales

. La nueva fisonomía de la crónica en la prensa deportiva: la evolución del género en Marca

. Una nueva tesis aporta la mayor (y más exacta) base de datos del olimpismo español

. Carlos Arribas, referente de la crónica deportiva explicativa no lineal

viernes, 27 de octubre de 2017

Un nuevo decálogo aborda los principales dilemas éticos del periodismo deportivo actual


Hoy ha sido presentado en Londres un nuevo código deontológico para periodistas deportivos en el marco de la conferencia anual del Institute of Communication Ethics del Reino Unido, primera cita académica internacional en Europa dedicada exclusivamente a esta temática. El nuevo decálogo ha sido elaborado por los profesores Xavier Ramon (Universitat Pompeu Fabra) y José Luis Rojas Torrijos (Universidad de Sevilla) y se inscribe en un proyecto de investigación, Accountable Sports Journalism, que persigue difundir las buenas prácticas entre profesionales y educadores de Periodismo en esta área de especialización informativa.

Como rezan las palabras preliminares del nuevo decálogo ético para periodistas deportivos, este texto contiene los aspectos deontológicos que más se repiten en los códigos generales de la profesión recopilados en la plataforma mencionada, Accountable Sports Journalism, al mismo tiempo que aquellos otros referidos a otros dilemas que ha de abordar en la actualidad el profesional que trabaje en este campo.

El decálogo, escrito en lengua inglesa, incluye referencias a la función de servicio público y el derecho a la información deportiva, los conflictos de intereses, la relación con las fuentes informativas y la independencia profesional, la recolección de información y la imparcialidad, el uso correcto del lenguaje como parámetro del periodismo de calidad, el reporterismo basado en hechos, la contribución a la difusión de los valores positivos inherentes a la práctica deportiva, las conductas violentas, la brecha de género y el deporte contado en sus contextos político, social, económico y cultural.

Como señalan los autores en una nota adicional a los diez puntos que integran el código, este texto no debe entenderse como algo aislado, sino más bien como una extensión de los principios de veracidad, justicia, responsabilidad social y respeto por los valores universales y diversidad cultural que se incluyen en los códigos deontológicos de referencia de la profesión, y cuyo cumplimiento es un deber para cualquier periodista independientemente del ámbito sobre el que se informe. Esos códigos son International Principles of Professional Ethics in Journalism de la UNESCO, Declaration of Principles on the Conduct of Journalists de la Federación Internacional de Periodistas (IFJ), así como otros que se encuentran disponibles en la web Accountable Journalism.

El texto puede descargarse gratuitamente en PDF aquí.

domingo, 22 de octubre de 2017

Tom Bradshaw: "Los aspectos éticos en el periodismo deportivo no suelen recibir la atención que merecen"

Lejos de la tradicional consideración de "hermano pequeño de la profesión", el periodismo deportivo desempeña un papel clave en el nuevo ecosistema informativo y tiene un enorme impacto en la sociedad. Por ello, los periodistas deportivos deberían ser más conscientes de su responsabilidad social y con ello poder contrarrestar algunas de las deficiencias tan extendidas que no solo contravienen los estándares de la profesión sino que además erosionan su credibilidad. Entre esas disfunciones éticas se encuentran la no delimitación clara entre opinión e información; la prevalencia del rumor; el sensacionalismo; el uso de un lenguaje de tintes bélicos; las desigualdades relativas a cuestiones de género, raza o discapacidad; o la poca cantidad y variedad de las fuentes empleadas.

"La información deportiva es un aspecto crucial de la producción de muchos medios de comunicación. Sin embargo, mientas las cuestiones éticas que rodean al periodismo en general suelen ser examinadas de cerca, los dilemas a los que hace frente el periodismo deportivo habitualmente son desatendidos o incluso poco reconocidos". Así lo señalan los organizadores de la conferencia anual del Institute of Communication Ethics (ICE). El evento, bajo el título 'Sports Journalism: ethical vacuum or ethical minefield', se celebrará en el Frontline Club en Londres el próximo 27 de octubre. Se trata de la primera conferencia en el Reino Unido que versa sobre ética en el periodismo deportivo, una materia de la que ya se ocupó el Center for Journalism Ethics of the School of Journalism and Mass Communication at the University of Wisconsin-Madison, en Estados Unidos, en abril de 2015.

Académicos procedentes del Reino Unido, Australia y España analizarán una gran variedad de aspectos éticos de la comunicación deportiva, tales como la perspectiva de género, el impacto del clickbait en la información, el panorama de los medios deportivos digitales en Australia, la diversidad en las redacciones deportivas, las relaciones de los medios con sus fuentes, la autocensura o los códigos deontológicos en esta área de especialización.

Para conocer más detalles sobre esta cita, nos pusimos en contacto con Tom Bradshaw, periodista deportivo y profesor y director del curso de periodismo de la Universidad de Gloucestershire. Él es este año el responsable de coorganizar esta conferencia del ICE junto con Daragh Minogue, profesor y director del Máster de Periodismo Deportivo de la Universidad St. Mary's en Londres.

- ¿Por qué el ICE decidió este año dedicar su conferencia al periodismo deportivo?
- La conferencia del año pasado del Institute of Communication Ethics incluyó dos comunicaciones científicas sobre periodismo deportivo, una mía y otra de Daragh Minogue, de la Universidad St. Mary's en Londres. Los papers funcionaron bien y la dirección del ICE decidió invitarnos a ambos a dirigir este año la conferencia de forma que en ella se pusiera especialmente el foco en los aspectos éticos que rodean al periodismo deportivo. Recibimos con mucha alegría la invitación para ser los coorganizadores este año del evento porque estamos convencidos de que los aspectos éticos en el periodismo deportivo no suelen recibir actualmente la atención que merecen. Creemos que se trata de la primera conferencia internacional que se centra en este asunto en concreto.

- ¿Qué temas se presentarán y abordarán el próximo 27 de octubre en Londres?
- Será una amplia variedad de aspectos en este campo los que se discutan allí, desde los relacionados con el clickbait o los códigos de conducta profesional hasta la autocensura, las relaciones de los periodistas con sus fuentes habituales. Lo que es más emocionante en esta ocasión es el cariz internacional de la conferencia, al contar con la participación de periodistas y académicos de Australia, España y el Reino Unido presentando sus comunicaciones. La conferencia invitada corresponderá a Andy Cairns, director ejecutivo de Sky Sports News.

- ¿Es acaso el periodismo deportivo un vacío o un campo de minas ético, tal como señala el título de la conferencia?
- Mi opinión personal es que el periodismo deportivo, como cualquier otra industria, tiene sus propios dilemas y sus propias tensiones, pese a que no suelen ser reconocidos debidamente, ni dentro ni fuera de la profesión. Yo vengo trabajando como periodista deportivo desde hace años y a lo largo de mi trayectoria he tenido que hacer frente a un importante número de cuestiones éticas, desde los desacuerdos con los directores por cuestiones sensacionalistas o sobre el tratamiento de la información que pudiera mostrar una posible complicidad con las fuentes. Particularmente me interesa hasta qué punto los periodistas deportivos, de forma consciente o no, se autocensuran ya sea por temor a perder el acceso o alejarse de sus contactos o bien por otras razones. Hay muchos cables detonadores que un periodista deportivo atento debe salvar.


"A medida que el deporte se hace más poderoso, es esencial que los periodistas deportivos desarrollen una función de vigilancia que  haga que las instituciones y personas más poderosas en el mundo del deporte rindan cuentas"


- ¿Considera que el periodismo deportivo es un campo donde los profesionales deberían ser más conscientes de su responsabilidad cuando lo que dicen o escriben tienen tanta repercusión social?
- A mi juicio debe hacerse una distinción entre las actividades del día a día de periodistas deportivos, tales como cubrir partidos o ruedas de prensa, y lo que podría denominarse el periodismo deportivo que trata asuntos no ligados a la máxima actualidad. Tanto quienes practican lo uno como lo otro tienen responsabilidades, pero creo que el periodismo deportivo demasiado a menudo suele ceñirse solo a lo diario en perjuicio de un periodismo más en profundidad. Existe la expresión ball watching, literalmente aquello que se centra en seguir por dónde circula el balón por el campo de juego, de forma que los periodistas metafóricamente pueden 'quitar la vista del balón' para dedicarse más a monitorizar asuntos más profundos que tiene que ver con el deporte del que están informando. Es precisamente ese periodismo off-diary el que produce las historias que tienen un mayor impacto en la sociedad. En mi país, el periodismo de David Walsh (en su investigación sobre el dopaje del ciclista Lance Armstrong) y el de Andrew Jennings (al destapar la corrupción de la FIFA) son dos claros ejemplos. A medida que el deporte se hace más poderoso, tanto en términos económicos como de dominancia cultural, es esencial que los periodistas deportivos desarrollen una función de vigilancia que haga que las instituciones y las personas más poderosas del mundo del deporte rindan cuentas. No hay ninguna excusa para que los periodistas deportivos se vean a sí mismos, o sean vistos por otros, como "hinchas con máquinas de escribir" ("fans with typewriters"), una vieja caricatura de la profesión.

- ¿Cree que un nuevo código específico para el periodismo deportivo sería necesario?
- El contar con un código de conducta propio para los periodistas deportivos es una cuestión interesante y que creo recibirá una atención mayor en los años venideros a medida que el poder económico y cultural del deporte crezca. Existen algunos artículos de los códigos deontológicos que debería seguir cualquier periodista independientemente del campo del que se ocupe -política, economía, deporte, ocio, ...-, como es el compromiso de ser veraz y riguroso. Pero es verdad que cabría una serie de artículos que más relacionados con el periodismo deportivo, como un apartado referido a codificar éticamente las interacciones que serían aceptables entre los dirigentes de los medios deportivos y los clubes profesionales. También la privacidad es un concepto interesante. En el caso de los deportistas de élite y los clubes, que se autorretratan de cierta forma con el fin de comercializar productos, se puede dar una situación donde las expectativas de privacidad para ellos sean distintas de las que tenga la audiencia cuando esa vida privada personal entra en conflicto con su faceta más lucrativa de personaje público.

- Pero los periodistas deportivos son ante todo periodistas. ¿Luego no deberían seguir en primer lugar los preceptos de los códigos de conducta generales de la profesión antes que pensar en códigos más específicos? 
- Hay principios clave a los que los periodistas deportivos deberían adherirse y que son comunes al resto del periodismo, pero también existen, como decía antes, una serie de preceptos más concretos que están directamente conectados a los pormenores de nuestra profesión.

Programa de la Conferencia

‘Sports Journalism: ethical vacuum or ethical minefield'

Frontline Club, Londres, viernes 27 de octubre 2017 

. 10:00-11:00am Session One:

Jonathan Cable, University of Cardiff.
‘Can I click it? Yes you can: Football Journalism, Twitter, and Clickbait’

Tracie Edmundson, Charles Sturt University, Australia.
‘Digital Media and Professional Sport in Australia’

. 11:15am-11:50am Session Two:

Suzanne Franks, City University.
'Sports writing in national newspapers: Where are all the women?'

. 11:50pm-12:30pm: Andy Cairns Executive Editor, Sky Sports News, Keynote Address. 

. 1:15pm-1:50pm Session Three

Simon McEnnis, University of Brighton.
'Comparing ethical codes in print and broadcasting'

. 1:50pm-2:25pm Session Four

David Randles, University of Chester.

. 2:30pm-3:10pm Session Five

Tom Bradshaw, University of Gloucester.
’Riding High? Cycling, the Pursuit of Truth, and Self-Censorship in Sports Journalism’

. 3:25pm-4:00pm Session Six 

José Luis Rojas, Universidad de Sevilla & Xavier Ramon, Universitat Pompeu Fabra, Spain.


Texto en inglés

Tom Bradshaw: "Sports journalism has its ethical dilemmas and tensions, but these aren't properly acknowledged, either within or outside the profession"

Far from traditional consideration as the “little brother” of the profession, sports journalism plays a key role in the new information ecosystem and has a huge impact in society. Therefore, sports journalists must gain awareness of their accountability in order to counteract the widespread deficiencies that have not only challenged the normative standards of the profession but that have also eroded their credibility. Those include the blurring of the frontiers between comment and facts; the pervasiveness of rumour; sensationalism; the use of warlike language; the inequalities in relation to gender, race and impairment; or the lack of variation in the sources used. 

"Sports content is a crucial aspect of many media organisations’ output. But while the ethical issues surrounding news journalism are closely scrutinised, the ethical dilemmas facing sports journalism are often neglected, or even unacknowledged", state the organisers of the this year’s annual conference at the Institute of Communication Ethics (ICE). The event, entitled 'Sports Journalism: ethical vacuum or ethical minefield', will take place at Frontline Club in London on 27th October and it is the UK's first academic conference on ethics in sports journalism and the second after the one organised by the Center for Journalism Ethics of the School of Journalism and Mass Communication at the University of Wisconsin-Madison, USA, in April 2015.

Scholars from the United Kingdom, Australia and Spain will discuss about a wide range of ethical issues in sports communications including women in sports journalism, the impact of clickbait in football reporting, the digital sports media landscape in Australian sport, diversity in sports journalism, sports media relations, the ethics of self-censorship and sports journalism in ethical codes.

To know more details on this event, we contacted Tom Bradshaw, a sports journalist and a senior lecturer and academic course leader in Sports Journalism at the University of Gloucestershire. He is co-organising the ICE annual conference along with Daragh Minogue, founder and course leader of masters degrees in Sports Journalism at St. Mary's University in London.

- Why did the ICE decide to devote the annual conference to sports journalism?
- The Institute of Communication Ethics' annual conference last year included two papers delivered by two sports journalism academics - myself and Daragh Minogue from the University of St Mary's in London. The papers went down well, and the ICE committee decided to invite Dr Minogue and me to run the following year's conference so that there could be a special focus on ethical issues in sports journalism. We were very happy to receive the invitation and to co-organise this year's conference as we feel strongly that ethical issues in sports journalism do not currently receive the attention they deserve. We believe that this is the first international conference focusing on this topic.

- What issues will be presented and discussed on 27th October in London?
- A wide range of ethical issues in sports journalism will be discussed, ranging from the issues of clickbait and codes of practice to the issues of self-censorship and sports journalists' relationships with their sources. What is exciting is that the conference has a truly international flavour, with academics and sports journalists from Australia, Spain and the United Kingdom all delivering papers. The keynote address will be made by Andy Cairns, executive editor of Sky Sports News.

- Is sports journalism in fact an ethical vacuum or an ethical minefield, as the title of the conference states? Why?
- My personal view is that sports journalism - like any industry - has its ethical dilemmas and tensions, but that these dilemmas and tensions aren't properly acknowledged, either within the profession or outside of it. I am a practising sports journalist myself and during the course of my work I have been confronted by a number of ethical issues, ranging from disagreements with editors around issues of sensationalism and issues of representation to potential complicity with sources. I am particularly interested in the extent to which sports journalists - consciously or not - self-censor, whether out of a fear of alienating contacts or for other reasons. There is no shortage of ethical trip-wires for the thoughtful sports journalist to negotiate.

"As sport becomes more powerful, it is essential that sports journalists perform a watchdog function that holds the powerful institutions and people involved in sport to account"


- Is sports journalism a field where journalists should become more aware of their high responsability when they realise sports content has great impact on society?
- I think a distinction needs to be drawn between the 'on-diary' activities of sports journalists - such as attending matches and press conferences - and what might be termed 'off-diary', issues-based sports journalism. The practitioners of both have their responsibilities, but I think sports journalism can too often be fixated on the on-diary at the expense of the deeper journalism provided through the latter. I term this "ball watching" - by literally focusing on where the literal ball is on the field, journalists can metaphorically "take their eye off the ball" in terms of monitoring the deeper issues affecting the sport they are covering. It is the off-diary activities that provide the stories that have the most powerful effect on society. In my own country, the journalism of David Walsh (in pursuing the doping cyclist Lance Armstrong) and Andrew Jennings (in exposing corruption at FIFA) are two strong examples. As sport becomes more powerful, both in terms of economic power and cultural dominance, it is essential that sports journalists perform a watchdog function that holds the powerful institutions and people involved in sport to account. There is certainly no excuse for sports journalists to see themselves - or to be seen by others - as "fans with typewriters", which is the old caricature of sports writers.

- Do you think a new specific code comprising most frequent ethical issues within the field could be helpful in order to raise awareness among professionals of the social relevance of acting responsibly in the sports field?
- The issue of a bespoke code of practice for sports journalists is an interesting one, and one which I believe will receive more attention over the coming years as sport's cultural and economic power continues to grow. There are some code articles that should apply to any journalist regardless of the field they are working in - news, business, sport, entertainment - such as the commitment to accuracy. But there is potentially scope for articles that are specific to sports journalism, such as a section that could seek to codify ethically acceptable interactions with the sports media relations executives of professional clubs. Privacy is an interesting concept, too. With elite sportspeople, and clubs, portraying themselves in certain ways in order to market products, there is potentially a case for them having a different expectation of privacy to ordinary members of the public if their private life is at odds with their lucrative public persona. 

- Because sports journalists are first of all journalists, should they follow the baseline codes of the profession first rather than the specific ones?
- There are key principles that sports journalists should adhere to in common with other journalists, but there is also scope for more detailed principles that are connected to the nuances of the profession, as outlined above.



Programme of the Conference

‘Sports Journalism: ethical vacuum or ethical minefield'

Frontline Club, London, Friday 27th October 2017 

. 10:00-11:00am Session One:

Jonathan Cable, University of Cardiff.
‘Can I click it? Yes you can: Football Journalism, Twitter, and Clickbait’

Tracie Edmundson, Charles Sturt University, Australia.
‘Digital Media and Professional Sport in Australia’

. 11:15am-11:50am Session Two:

Suzanne Franks, City University.
'Sports writing in national newspapers: Where are all the women?'

. 11:50pm-12:30pm: Andy Cairns Executive Editor, Sky Sports News, Keynote Address. 

. 1:15pm-1:50pm Session Three

Simon McEnnis, University of Brighton.
'Comparing ethical codes in print and broadcasting'

. 1:50pm-2:25pm Session Four

David Randles, University of Chester.

. 2:30pm-3:10pm Session Five

Tom Bradshaw, University of Gloucester.
’Riding High? Cycling, the Pursuit of Truth, and Self-Censorship in Sports Journalism’

. 3:25pm-4:00pm Session Six 

José Luis Rojas, Universidad de Sevilla & Xavier Ramon, Universitat Pompeu Fabra, Spain.



Text in Spanish

martes, 10 de octubre de 2017

Buenas prácticas en el uso periodístico de las redes sociales

Ser periodista deportivo no significa que solo puedas escribir o hablar de deporte, sobre todo porque este ha de ser entendido y explicado muy a menudo a la audiencia en sus contextos social, económico, cultural y político. Por eso sorprende y es difícil de entender esa corriente del stick to sports que promulgan muchos directivos de medios a periodistas deportivos en Estados Unidos para que no se pronuncien políticamente, muy especialmente en redes sociales, porque, a su entender, al hacerlo pueden comprometer ideológicamente a la empresa para la que trabajan.

En pleno debate deportivo y extradeportivo sobre el gesto de jugadores negros de arrodillarse cada vez que suena el himno estadounidense en los partidos de la NFL, una periodista de ESPN, Jemelle Hill, ha sido suspendida dos semanas de empleo y sueldo por haber infringido las directrices que marca la cadena a sus profesionales para el uso de las redes sociales. La periodista, de raza negra, tuiteó sobre la posibilidad de boicotear a empresas anunciantes de los Dallas Cowboys, para manifestar su desacuerdo con las palabras del presidente del club, Jerry Jones, que amenazó con no permitir vestir la camiseta del equipo a quien no respetase el himno ni la bandera de su país.

La polémica decisión de ESPN reabre el debate sobre la necesidad de conjugar la libertad de expresión del periodista a título individual, más aún al hacer un uso profesional de sus cuentas personales de redes sociales, con las directrices de la empresa encaminadas a defender su imagen y reputación públicas ante la sociedad a través de las nuevas plataformas. Los dilemas éticos que plantea cómo hacer un correcto uso periodístico de las redes sociales deberían resolverse aplicando simplemente el sentido común, una norma no escrita que, aunque está implícita, no figura en las principales guías de buenas prácticas para social media elaboradas por los medios de comunicación para sus periodistas.

A continuación recordamos algunas de esas directrices, confeccionadas por destacadas organizaciones periodísticas, muchas de las cuales se han ido adaptando y actualizándose a la evolución del periodismo digital en los últimos años:


. AP. Social Media Guidelines (2013)

. Los Angeles Times. Social Media Guidelines (2009)

. Reuters. Social Media Guidelines (2010)

. The New York Times. Social Media Guidelines (2012). Using Facebook in Reporting (2009). Social Media Guidelines (2017)

. The Wall Street Journal. Online activities (2009)

. The Washington Post. Digital Publishing Guidelines (2011)

. BBC. Social Media Guidance (2011) y Social Media Guidance for Staff (2015)

. The Guardian. Journalist Blogging and Commenting Guidelines (2010)

. NPR. Social Media Guidance (2017)

Junto con estas guías, la American Society of News Editors (ASNE) publicó en 2011 el libro 10 Best Practices for Social Media, una obra que recoge las normas para el uso periodístico de las nuevas plataformas en diversos medios estadounidenses. Además de algunos de los mencionados en la lista anterior, en este libro se mencionan las directrices de The Denver Post, Politico, Roanoke Times, Orlando Sentinel, Bloomberg, St. Louis Dispatch o The Charlotte Observer.

En su estudio, ASNE identificó diez ideas que resumen la que, a su juicio, ha de ser una correcta gestión de las cuentas de redes sociales por parte de los periodistas para no colisionar con los intereses ni la imagen pública de las empresas para las que trabajan:

1. Los fundamentos éticos de la profesión también se aplican en el ámbito digital
2. Asuma que todo lo que usted publique online será de dominio público
3. Use las redes sociales para enganchar con los lectores, pero de forma profesional
4. Dé la última hora primero en su sitio web, no en Twitter
5. Cuidado con las falsas percepciones (retuitear o enlazar no significa estar de acuerdo con ello)
6. Verifique personalmente cualquier contenido que encuentre en una cuenta de redes sociales
7. Identifíquese siempre como periodista
8. Las redes sociales son herramientas, no juguetes
9. Sea transparente y admita públicamente la comisión de errores
10. No airee deliberaciones internas de su medio

martes, 29 de agosto de 2017

"Accountable Sports Journalism", un proyecto que ya suma 42 instrumentos de rendición de cuentas para el periodismo deportivo



La Universidad de Hamburgo acoge, los días 4 y 5 de septiembre, el ' International Congress on Sports, Economy and Media', una cita académica que se celebra desde 2002 y que cada año reúne a destacados investigadores y profesores especializados en el ámbito deportivo procedentes de universidades de todo el mundo. 

Será una ocasión propicia para presentar nuestra plataforma "Accountable Sports Journalism" (https://accountablesportsjournalism.org), sitio lanzado en abril de 2017 con el objetivo de recopilar y analizar los instrumentos de rendición de cuentas más relevantes de cuantos existen en internet para su aplicación en el ejercicio de un periodismo deportivo más responsable y que procure contenidos de mayor calidad. 

Este sitio, que pretende dar a conocer y poner a disposición de periodistas, académicos y estudiantes todos los recursos que puedan contribuir a una mejor práctica y enseñanza de la profesión, se puso en marcha inicialmente tras haber recopilado 25 recursos de 'accountability' (códigos éticos internos y externos, libros de estilo y directrices lanzados por medios y organizaciones, ombudsman, blogs y chats).

Esa lista inicial en la plataforma ha sido recientemente ampliada y enriquecida a través de la investigación y documentación hasta sumar otros 17 nuevos instrumentos en el campo del periodismo deportivo o relacionados con él, procedentes de un gran número de países y culturas periodísticas tan diversas como Serbia, República Checa, Puerto Rico, Argentina, Brasil o Camerún. Los recursos más cuantiosos proceden de Norteamérica (Estados Unidos y Canadá), así como de Europa (Reino Unido, España, Francia, Alemania, Italia o Portugal).

"Accountable Sports Journalism", un sitio en permanente actualización, ya se ha presentado como proyecto de investigación en el 10º congreso de la IACS (International Association for Communication and Sports), celebrado este año en Phoenix, Arizona (30 de marzo-2 de abril); en el congreso de la IAMCR (International Association for Media an Communication Research), celebrado en Cartagena de Indias, Colombia (16-20 de julio); y ahora lo hace en el Congress on Economy, Sports and Media en Hamburgo (4-5 de septiembre). Asimismo, se presentará en la Conferencia anual del British Institute of Communication Ethics (‘Sports journalism: ethical vacuum or ethical minefield?’), que se desarrollará el 27 de octubre en Londres. 

En estos meses, los creadores de la plataforma, los profesores Xavier Ramon (Universitat Pompeu Fabra) y José Luis Rojas Torrijos (Universidad de Sevilla), han difundido y dado a conocer el proyecto por internet y diferentes redes sociales. Además, importantes organizaciones relacionadas con este ámbito, como el sitio Ethical Journalism Network (http://ethicaljournalismnetwork.org/), han mostrado su interés en colaborar y compartir material entre ambas webs.

El objetivo de este proyecto es ir aún más allá y profundizar en la transferencia de conocimiento que sobre este importante campo de la comunicación se pueda hacer al colectivo periodístico y de los medios, a las instituciones académicas e investigadores, así como al conjunto de la sociedad a través de la celebración de jornadas, talleres y conferencias.

jueves, 8 de junio de 2017

Una nueva tesis sienta las bases para la formulación de un código ético para el periodismo deportivo

Lejos de la consideración ya tradicional de que el periodismo deportivo es un 'hermano menor' dentro de la profesión, este es en realidad una especialidad más y, por tanto, debe atenerse a los mismos estándares y principios deontológicos fundamentales del periodismo en general. Más allá de su singularidad temática (más fútbol que deporte) y de la peculiaridad de la estructura de las empresas periodísticas que informan sobre esta área de especialización (polarización Real Madrid-Barça), el periodismo deportivo es un ámbito de enorme calado social que ha de ejercerse con honestidad y responsabilidad. Por eso es preciso que haya una concienciación entre profesionales y medios para que esta área informativa se dote de instrumentos de autorregulación que vertebren, prestigien y hagan más creíble este tipo de periodismo.

Esta misma idea se extrae de la lectura de la tesis doctoral Deontología en el periodismo deportivo. Principios fundamentales y tratamiento en prensa, defendida con éxito hace solo unos días por Francisco Javier Montero en la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid, bajo la dirección de los profesores María del Mar López Talavera y Porfirio Barroso. Esta relevante investigación agranda un poco más la relación de tesis doctorales sobre periodismo y deporte leídas en España en los últimos años.

Montero, tras realizar un recorrido histórico y conceptual sobre la ética periodística y los códigos deontológicos, sientas las bases para la formulación de un código ético para el periodismo deportivo. Lo hace a partir del análisis de contenido de 31 textos (códigos éticos, libros de estilo y estatutos de redacción) de 15 países, tanto de asociaciones profesionales de periodistas deportivos como de medios de comunicación y de otras instituciones.

Estos documentos de autorregulación estudiados, que recogen principios deontológicos fundamentales de esta área de especialización, son:

- Código de conducta profesional de la Asociación Internacional de la Prensa Deportiva
- Estatuto de la Asociación Alemana de Periodistas Deportivos
- Código de ética de la Federación Argentina de Periodistas Deportivos
- Código Ética FAPED (documento también de la Federación Argentina de Periodistas Deportivos)
- Manual de conducta ética de la Asociación Brasiliense de Cronistas Deportivos (Brasil)
- Código de conducta para los representantes de medios cameruneses en la cobertura de grandes eventos internacionales de la Asociación de Periodistas Deportivos de Camerún
- Propuesta para el desarrollo de un código de conducta para cualquier miembro de la Asociación de Periodistas Deportivos de Camerún
- Código de ética y moral del Club de Periodistas Deportivos de la República Checa
- Directrices éticas de la Asociación de Editores de Prensa Deportiva APSE (Estados Unidos)
- Código de medios de comunicación y deporte de la Unión de Prensa Deportiva de Italia
- Decálogo del periodismo deportivo del Consejo Nacional de Periodistas de Italia
- Código de ética y deontología del Círculo de Periodistas Deportivos del Perú
- Código de ética de la Asociación de Periodistas Deportivos de Puerto Rico
- Normas de ética periodística en la cobertura de Juegos Olímpicos y otras competiciones internacionales de la Federación de Periodistas Deportivos de Rusia
- Código de los periodistas deportivos de Serbia
- Libro Blanco de la Asociación Americana de Redactores y Locutores de Carreras de Automovilismo (EE.UU.)
- Código de ética de la Asociación Americana de Redactores de Fútbol (EE.UU.)
- Manual de estilo de Don Balón (revista extinta de España)
- Directrices editoriales para estándares y prácticas de ESPN (EE.UU.)
- Libro de estilo de Marca (España)
- Libro de estilo de Mundo Deportivo (España)
- Estatuto de redacción del diario Sport (España)
- Libro de estilo de Canal Sur y Canal 2 Andalucía (España)
- Manual de periodismo de Empresa Brasil de Comunicación (Brasil)
- Libro de estilo de El Mundo (España)
- Periodismo ético, un manual de valores y prácticas para las noticias y los departamentos editoriales de The New York Times (EE.UU.)
- Manual de estilo de Radio y Televisión Española
- Violencia en el deporte; recomendaciones del Consejo Audiovisual de Andalucía (España)
- Código de los medios de comunicación del deporte, de la Asociación Francesa por un deporte sin violencia y por el fair play (Francia)
- Código de comportamiento para medios de Living Sport (Reino Unido)
- Código de ética de la Asociación Colombiana de Periodistas Deportivos


Aspectos que abordan los códigos deontológicos analizados.

De esta amplia muestra, el autor extrae un repertorio de 42 preceptos éticos, agrupados en categorías y bloques temáticos según la función que desempeñan. De esa cantidad, selecciona 10, que son aquellos que aparecen en, al menos, un 25% de los códigos y, además, son observables directamente en el análisis de contenido informativo de los medios. Tras aplicar estos dos filtros, quedan los siguientes principios: verdad, objetividad y exactitud; igualdad en el tratamiento (no discriminación); fundamentación en fuentes veraces; derecho al honor; tratamiento ético de la violencia; especial cuidado con materias sensibles; fomento de valores deportivos; respeto a la intimidad y a la vida privada; cuidado del lenguaje; y distinción entre información y opinión.

Una de las grandes conclusiones de esta tesis es que "el periodismo deportivo tiene un sustrato deontológico firme que posibilita su ejercicio conforme a un modelo concienciado con su responsabilidad social". A juicio de su autor, "la gran mayoría de los principios que se pueden considerar como fundamentales de la ética en el periodismo deportivo están ya incluidos en el acervo formado por los códigos de autorregulación del periodismo en general". Por tanto, "la supervisión ética de la especialización en la información deportiva no implica el descuido de ninguna de las normas básicas de la deontología común del periodismo".

Asimismo, de forma complementaria se pone de manifiesto la existencia de principios propios del periodismo deportivo que responden a su especificidad, entre los que destaca el relacionado con el fomento de los valores deportivos. No obstante, este enfoque solo está presente en poco más de un tercio de los textos de autorregulación y queda recogido de forma vaga e imprecisa. No se profundiza en aspectos concretos del juego limpio, algo residual si se compara con la exacerbación de las pasiones y las polémicas que rodean a la competición.

Tratamiento en la prensa

Por otra parte, la investigación se completa con un análisis de contenido de prensa que ilustra cómo los medios afrontan las cuestiones éticas más relevantes de la información deportiva. Para ello toma como muestra dos diarios generalistas de referencia (El País y La Vanguardia), así como dos deportivos (Marca y Mundo Deportivo), dos de Madrid y dos de Barcelona. El estudio se corresponde con tres semanas entre los meses de abril y mayo de 2011, un periodo en el que se sucedieron cuatro clásicos, enfrentamientos de la máxima rivalidad entre Real Madrid y Fútbol Club Barcelona.

La lectura crítica de esos cuatro diarios permitió al investigador identificar diversas disfunciones éticas, tales como: la parcialidad, la desatención al deporte femenino y los enfoques machistas y sexistas; el excesivo uso del rumor, las especulaciones y las fuentes sin identificar; la presencia de injurias y calumnias; el recurso al lenguaje violento y la exaltación de polémicas conflictivas; la intromisión en la vida privada (rosificación); o la mezcla entre información y opinión; y la tendencia al lenguaje coloquial y a la vulgarización del estilo periodístico.



A este respecto, la tesis incluye un estudio adicional, consistente en establecer un coeficiente de desequilibrio o grado de parcialidad en las informaciones sobre Real Madrid y Barça que ofrecieron en este caso ocho diarios españoles (los cuatro antes mencionados y El Mundo, El Periódico, As y Sport) y dos periódicos internacionales de prestigio (The New York Times y L'Équipe) a modo de contraste. El resultado de este miniestudio señala que la prensa generalista demuestra mayores niveles de imparcialidad que la especializada en deporte y que la deportiva editada en Barcelona ofrece una visión más parcial que la de Madrid.

Propuesta de código ético

La propuesta de código ético para periodistas deportivos de Javier Montero consta de un preámbulo y 34 artículos, distribuidos en varios capítulos: 

A. Responsabilidad hacia el público (veracidad de la información, claridad en la información, defensa de los derechos del público, responsabilidad como creadores de opinión pública)

B. Responsabilidad hacia fuentes y referentes (recopilación y presentación de información de manera justa, protección de las fuentes y los referentes)

C. Responsabilidad hacia el Estado

D. Responsabilidad hacia la empresa 

E. Protección de la integridad profesional de los periodistas (protección frente a poderes públicos, protección frente a empresas y anunciantes

F. Protección de la unidad de la profesión (protección del estatus y la unidad, solidaridad profesional)

Tal como señala el autor en las 'Consideraciones finales' de este documento, esta propuesta es abierta y lo que contiene debe entenderse como una invitación al debate, "al entender que pueden caber distintas posturas sobre determinadas cuestiones y que algunas tienen las posibilidad de enriquecer el horizonte de un periodismo deportivo más comprometido con su función social".


También le puede interesar:



martes, 18 de abril de 2017

Nueva plataforma reúne los instrumentos de rendición de cuentas en el periodismo deportivo internacional


El periodismo deportivo ha venido mostrando en estos últimos años una serie de disfunciones éticas que lo han hecho merecedor de numerosas críticas por haberse alejado de manera clara de los estándares normativos de la profesión e incluso por desarrollar prácticas que no se corresponden con las funciones del periodismo
 
Estas prácticas tan cuestionadas tienen que ver, entre otros asuntos, con la disipación de la línea que separa la información de la opinión en los géneros periodísticos, la omnipresencia del rumor, el excesivo reduccionismo informativo en torno a unas cuantas modalidades deportivas, el sensacionalismo desmedido, el uso irresponsable del lenguaje, la no asunción de la misión de servicio público que se le presupone a todo medio de comunicación, las desigualdades en el tratamiento informativo en cuestiones de género, raza o discapacidad o el escaso número y diversidad de las fuentes empleadas.

Los instrumentos de rendición de cuentas pueden jugar un papel valioso para superar estas disfunciones. Así lo destacamos en el artículo 'Mapping Media Accountability Instruments in Sports Journalism' (Mapeo de los instrumentos de rendición de cuentas en el periodismo deportivo), publicado en el nuevo número monográfico sobre ética, investigación y comunicación de la revista académica El Profesional de la Información.
 
A partir de las conclusiones obtenidas en dicho artículo, hemos creado la plataforma "Accountable Sports Journalism" (http://accountablesportsjournalism.org), un espacio que tiene como principal objetivo recopilar y analizar los instrumentos de rendición de cuentas más relevantes de cuantos existen en línea para su aplicación en el ejercicio de un periodismo deportivo más responsable y de mayor calidad. Este sitio pretende dar a conocer y poner a disposición de periodistas, académicos y estudiantes todos los recursos que puedan contribuir a una mejor práctica y enseñanza de la profesión.
 
En la nueva plataforma, los usuarios pueden tener acceso, tanto en un desplegable como a través de un buscador y un menú por categorías, a códigos deontológicos de la profesión, libros de estilo y directrices de medios periodísticos de referencia, defensor de la audiencia, recomendaciones realizadas por agencias de noticias y medios de información general sobre temática deportiva, textos confeccionados por organismos deportivos internacionales, así como chats online y blogs académicos.

"Accountable Sports Journalism" es un espacio dinámico, abierto, flexible y abierto a la colaboración de los usuarios que desarrollará una labor de monitorización permanente de todos aquellos nuevos instrumentos de rendición de cuentas que puedan surgir en el campo de la información deportiva en el mundo con el fin de irlos incorporando y seguir ampliando y actualizando la herramienta.

Autores

Xavier Ramón Vegas
Profesor de Periodismo
Universitat Pompeu Fabra 

José Luis Rojas Torrijos
Profesor de Periodismo
Universidad de Sevilla

viernes, 31 de marzo de 2017

Las cinco grandes disfunciones éticas del periodismo deportivo, según Carlos Maciá-Barber

"El periodismo deportivo se ha caracterizado por una serie de deficiencias éticas que han soslayado los estándares normativos de la profesión. Los instrumentos de rendición de cuentas pueden jugar un papel valioso para superar estas disfunciones". Así lo destacamos en el artículo 'Mapping Media Accountability Instruments in Sports Journalism' (Mapeo de los instrumentos de rendición de cuentas en el periodismo deportivo), que acaba de ser publicado en el nuevo número monográfico sobre ética, investigación y comunicación de la revista académica El Profesional de la Información.

A propósito de este tema y aprovechando la reciente celebración del IV Congreso sobre Ética Periodística en la Universidad de Sevilla, hemos dialogado con Carlos Maciá-Barber, profesor titular de Periodismo de la Universidad Carlos III de Madrid e investigador experto en deontología periodística, con el propósito de conocer su visión sobre el grado de desviación ética del que adolece el periodismo deportivo actual y sobre posibles recetas para corregir y mejorar el ejercicio profesional de forma que se encamine hacia una mayor calidad informativa.

Pero, ante todo, ¿de qué hablamos cuando lo hacemos sobre disfunciones éticas en este ámbito informativo? A Maciá-Barber son cinco las prácticas que le preocupan sobremanera, algunas ya clásicas, otras más actuales. Estas son:

1. "La constante mixtura de información y opinión (que no interpretación especializada como experto o cronista). Los juicios de valor, de intenciones, infundados... que se mezclan con hechos, sin más, no son más que una manipulación, sea por intereses personales, empresariales o publicitarios. Más grave aún cuando quienes incurren en la falta son periodistas-estrella, por el enorme impacto añadido. Para entendernos: cuando me narran un partido y se detecta que el comentarista huele a tal o cual club; es más, no se oculta o incluso se alardea de ello.

2. La espectacularización y la magnificación de lo superficial, más cuando existe violencia verbal y provocación (por ejemplo, los duelos Piqué-Ramos, para entendernos). Que el periodismo otorgue portadas a esta temática no ayuda en nada a la deportividad. Pero claro, eso vende... y una barbaridad.

3. El estímulo del enfrentamiento, la polémica, la acusación infundada... como criterio frecuente de lo noticioso y motor de atracción de la audiencia. El criterio de lo noticioso no puede ser este.

4. El nulo papel de la mujer, tanto en labores de responsabilidad en el diseño y en la elaboración del mensaje periodístico, como en el protagonismo de la información.

5. El imperio de los intereses particulares de la empresa informativa, por encima del interés general o el derecho a la información. ¿Es casualidad que las cadenas de televisión abrieran sistemáticamente los informativos deportivos con la F1 cuando poseían los derechos de emisión y dejaran de informar al respecto por completo tan pronto los perdían? Resulta un escándalo que propietarios y directivos consideren que los verdaderos clientes de las cadenas son los anunciantes, y que el producto que manufacturan y ofrecen sean las audiencias".

A pesar de su especificidad, el incumplimiento de ciertos estándares éticos en este tipo de periodismo no se aparta tanto del que suele producirse en el conjunto de la profesión. "En la teoría, el nivel de exigencia ética es idéntico. Y en la práctica, el incumplimento, frecuente, es similar". Sin embargo, tal como señala este profesor, la minusvaloración hacia todo lo que tenga que ver con deporte puede desembocar en cierta laxitud profesional y, por ende, desconsideración social a la hora de tomarse más en serio esta especialización: "El problema se agranda porque de modo tradicional se consideran los contenidos deportivos como una información suave, de menor trascendencia y donde casi todo se permite y perdona por su aparente intrascendencia. Grave error, porque todo mensaje posee consecuencias y el daño existe". 

En su opinión, cabe detenerse especialmente en el caso, "el más sangrante", del imperio de la publicidad de apuestas deportivas, que califica como "descontrolado": "Se entremezcla publicidad y narración deportiva; se banaliza el riesgo que supone jugarse la nónima o la paga; se impacta en la juventud sin reparar en el riesgo de la ludopatía. Es una plaga que se propaga con facilidad al asociarse a rostros de deportistas famosos. Y el dinero que mueven los anunciantes parece justificarlo. La Administración ha de arbitrar medidas. Es un contrasentido limitar la publicidad del tabaco y el alcohol en el deporte, pero mirar a otro lado con las apuestas, en las que las mafias se han introducido alterando incluso el discurrir de las competiciones".

Utilidad de instrumentos de rendición de cuentas

Muchos son los medios y colectivos profesionales los que a lo largo de los últimos años se han dotado de instrumentos de rendición de cuentas, como libros de estilo, códigos deontológicos, defensores de la audiencia o blogs y observatorios profesionales, todo ello con el objetivo primordial de buscar soluciones y enmendar posibles faltas éticas para corresponder de la mejor manera posible el ejercicio periodístico con la exigencia de calidad.

Pese a las buenos propósitos de estos instrumentos, Maciá-Barber prefiere mirar más allá y plantear el debate en términos de formación, educación y compromiso. "Pueden y deberían funcionar en la misma medida que para el resto de contenidos informativos. No cabe distinguir entre temáticas, salvo en el caso en que se incite al delito, claro. Cosa distinta es valorar la utilidad de los instrumentos en su conjunto, o por separado. Bienvenidos sean, aunque la clave está en la formación, tanto de los periodistas como de la ciudadanía. La educación y la cultura juegan un papel fundamental. Como ocurre en la propia valoración y práctica del deporte mismo".

Otro elemento clave son las culturas periodísticas, que difieren según los territorios y, como consecuencia de ello, permiten identificar un grado de desarrollo de instrumentos de rendición de cuentas muy dispar según hablemos de unos países u otros. ¿Hasta qué punto podrían ser aplicables o emulables en España iniciativas como los códigos deontológicos específicos para este ámbito informativo que existen en Estados Unidos (APSE) o en Alemania? "Todo puede estudiarse y adaptarse a la cultura periodística propia. Si un código específico ayuda a una mejora en el quehacer periodístico e incrementa la calidad del producto, tanto mejor. Pero han de funcionar las pautas generales, que deberían resultar suficientes por sí mismas. ¿Realmente han contribuido en esas naciones a solucionar problemas éticos y engrandecer al colectivo? Si existen pruebas que lo demuestren, entonces no hay que dudarlo".

Tampoco la figura del defensor, del lector o de la audiencia, aparece en esta área informativa, con la excepción de ESPN. De momento no se plantea la existencia de un defensor del lector en línea que pudiera ejercer como el mejor moderador posible de la conversación digital y social que ya establecen medios con sus audiencias. En opinión de Maciá-Barber, esta carencia hay que hacerla extensiva al periodismo en general, donde no se ha concebido adecuadamente en muchos casos. "El defensor como sistema de autorregulación no ha calado en el periodismo por varios motivos, pero el principal, me parece, es la endogamia, que mina la independencia y autonomía del profesional. Por mucha valía, capacidad y honestidad de la persona designada para ejercer el cargo, resulta harto complicado juzgar la labor del medio y de los colegas con los que se ha trabajado, o se seguirá trabajando en el futuro. Como se defendió en The Washington Post en sus orígenes, el defensor ha de ser alguien sin pasado ni futuro en la redacción, alguien ajeno por completo a la empresa. Y precisamente la mayoría de estatutos que regulan esta figura imponen justamente lo contrario. Mal se empieza".

También los mecanismos de rendición de cuentas más recientes e innovadores que han surgido en la red, tales como los blogs o los observatorios, velan por la transmisión de contenidos periodísticos de calidad en tiempos de ruido e infoxicación y constribuyen constantemente a reabrir la reflexión y la autocrítica sobre las fallas que se producen en el sistema informativo actual. "Las redes sociales se han convertido en un sistema que detecta con inmediatez todo tipo de errores y desmanes; además, suponen un altavoz potente para denunciarlos. En esa línea funcionan los blogs u observatorios, con la ventaja de analizar la realidad informativa del deporte desde una óptica especializada, y hasta científica. Su labor no cae en saco roto y contribuyen a la mejora de la práctica periodística. Todo sin olvidar que no solo los periodistas son responsables únicos del proceso: los deportistas deberían mostrar ejemplaridad. La mayoría son un referente, pero no falta quien desmerece por su comportamiento. Y el periodismo debe combatirlo sin tapujos".