Mostrando entradas con la etiqueta diccionario. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta diccionario. Mostrar todas las entradas

sábado, 28 de diciembre de 2013

Etimología y uso correcto de algunos extranjerismos deportivos habituales

Los periodistas deportivos solemos emplear los extranjerismos con relativa naturalidad, ya que son voces que hace muchas décadas importamos de la lengua de los países inventores del 'sport' o deporte reglamentado moderno y para las que, además, no siempre hallamos con facilidad un sustituto en nuestro idioma. Aunque este último hecho no justifica en ningún caso el abuso que se pueda hacer de estas voces foráneas, sí favorece que se utilicen, muchas veces sin que se repare lo suficiente en su verdadero origen, lo que puede conducir a un error no forzado.

Si bien el significado de determinadas palabras y expresiones extranjeras en el ámbito del deporte ha evolucionado a lo largo de la historia incorporando nuevas acepciones, lo cierto es que su uso periodístico no siempre se ha correspondido con su etimología y, por ende, con muchas de las definiciones registradas en los diccionarios académicos. Estas discordancias han producido en muchos casos que vocablos abandonen o dejen de lado su sentido primigenio para abrazar otros nuevos o que convivan los unos con los otros dando pie a interesantes debates entre lo que se considera impropiedad léxica y lo que ya está aceptado.

De cualquier forma, conocer la gestación y el desarrollo de voces y expresiones nos ayuda a comprenderlas y a utilizarlas mejor. Como ya hemos comentado en este blog, las palabras deportivas esconden historias sorprendentes, muchas de las cuales quedan apuntadas en diccionarios de uso y detalladas en diccionarios etimológicos. Entre este tipo de obras, sobresale dentro del ámbito anglosajón -clave para comprender la genealogía del deporte que hoy conocemos- Brewer's Dictionary of Phrase and Fable. Este volumen, obra del reverendo británico Ebenezer Cobham Brewer y que cuenta con más de 18.000 entradas, se publicó por primera vez en 1870 y su última edición, la número 18, data de 2009.

De este diccionario, y de otros textos de referencia como el Oxford English Dictionary (OED) o recursos como el Online Etymology Dictionary, hemos extraído algunas interesantes explicaciones que arrojan luz sobre el origen de algunos de los extranjerismos deportivos más habituales y sobre su correcta utilización en los medios de comunicación:

. cuchara de madera (wooden spoon o wooden wedge): era el 'premio de consolación' que se concedía en la Universidad de Cambridge al último de lista en el examen final de Matemáticas dentro de los denominados 'Tripos'. El primer estudiante que quedó último en esa prueba, instituida en 1824, se apellidó Wedgwood. De ahí en adelante wooden spoon se usa como sinónimo de premio para el perdedor en una competición o concurso. Aunque se desconoce exactamente cuándo el rugby a quince adoptó esta expresión, existe la certeza de que varios de los internacionales ingleses que disputaron las primeras ediciones del hoy llamado Torneo Seis Naciones se graduaron en Cambridge y pudieron ser los artífices de esa introducción terminológica.
USO: en esta competición, la cuchara de madera no se entrega al último clasificado, sino al equipo que pierde todos los partidos.

. derby: la teoría más extendida, que es la que recoge el OED, se refiere a la carrera anual para caballos purasangre de tres años que organizó por primera vez en 1780 el duodécimo Conde de Derby en Epsom Downs (Inglaterra). Esta palabra pasaría primero a denominar cualquier prueba importante del calendario de turf de carácter anual y, posteriormente, cualquier partido de fútbol de máxima rivalidad entre dos equipos de la misma ciudad o región.
USO: en español se usa la voz castellanizada derbi, si bien existen algunos medios que todavía prefieren mantener la grafía original. Durante muchos años en español esta palabra se utilizó como sinónimo de 'partido de máxima rivalidad', pero la importación del americanismo clásico hizo que, por ejemplo, el Barça-Madrid dejara de ser llamado derbi/derby en medios de la Ciudad Condal. El artículo derbi es, precisamente, uno de los enmendados en la próxima edición del Diccionario de la Real Academia (DRAE). Mientras que en la edición de 2001, se definía como "encuentro, generalmente futbolístico, entre dos equipos cuyos seguidores mantienen permanente rivalidad", en la de 2014 se recupera el matiz de rivalidad local o regional que marca su etimología: "encuentro, por lo común futbolístico, entre dos equipos cuyos seguidores mantienen constante rivalidad, casi siempre por motivos regionales o localistas".

. Grand Slam: esta expresión se recoge por primera vez a principios del siglo XIX en el bridge para señalar la mano en la que un jugador logra ganar todas las bazas. Este término llegaría al golf en torno a 1930 y un poco más tarde, en 1933, empezaría a usarse también en el tenis. El Grand Slam lo conforman los cuatro torneos o campeonatos más importantes (majors) de cuantos se disputan dentro del mismo año en el circuito internacional de un deporte (en tenis son el US Open, Wimbledon, Roland Garros y Open de Australia, mientras que en golf tienen este rango el Masters de Augusta, Open Británico, US Open y Campeonato PGA). Asimismo, en el Torneo Seis Naciones el Grand Slam lo logra el equipo que vence todos los partidos de una misma edición (antes era Cinco Naciones y el Grand Slam eran también cuatro victorias), mientras que en béisbol es el home run (jonrón o cuadrangular) con las tres bases llenas y produce un resultado de cuatro carreras. De nuevo, cuatro, como el número de jugadores participantes en el bridge.
USO: suele escribirse en mayúscula, aunque en béisbol está muy extendida su grafía en minúscula en tanto que tipología genérica de golpe.

hat-trick: voz acuñada en el siglo XIX en el críquet para denominar la jugada en la que un lanzador logra tres wickets (palos) con tres bolas consecutivas. El jugador que lo conseguía recibía como premio un nuevo sombrero de manos del club. Esta expresión la tomaría prestada años después el fútbol, donde sirve para designar la suma de tres goles por un mismo jugador en un solo partido. Sin embargo, originariamente un hat-trick solo se producía si los tres goles el futbolista los marcaba de forma consecutiva.
USO: tal como señala el OED, se escribe con guion, aunque es muy común verlo escrito sin él (hat trick). En español existe las equivalencias triplete o tripleta, aunque se utilizan mucho menos.

. hooligan: los Houlihan fueron una familia irlandesa de carácter pendenciero que se dedicó a hacer la vida imposible a los vecinos del barrio londinense de Southwark a finales del siglo XIX, según relata Ernest Weekley en su obra Romance of Words (1922). Sin pretenderlo, porque realmente no se granjearon más que enemistades, pasarían a la historia como los creadores de la voz inglesa hooligan, uno de los términos más utilizados hoy día en las páginas deportivas cada vez que hay noticias del fútbol británico.
USO: sin embargo, la profusión con la que se emplea este término, que se ha instalado más allá de los estadios hasta llegar incluso al de la política como modo de descalificar al adversario, está trastocando su significado real y primigenio y convirtiéndolo en una palabra confusa y peligrosamente ofensiva. Hooligan no es sinónimo de 'hincha' sino de 'gamberro', 'ultra' o 'seguidor violento'. Por tanto, no es adecuado generalizar y decir que todos los aficionados de un equipo británico son hooligans, sino -puestos a utilizar la palabra inglesa exacta- supporters.

. pole position: las primeras carreras fueron las de caballos y ya a mediados del siglo XIX queda registrado en ellas el uso de pole como la posición en la salida más próxima a los postes interiores del hipódromo (pole, por tanto, ya llevaba incorporado el significado de 'posición'). Décadas más tarde, esta expresión se trasladaría a las carreras de motor para designar el primer puesto en la parrilla de salida de una carrera.
USO: aunque muchos puedan considerarlo un extranjerismo innecesario (primera posición en español), su uso está muy extendido en el periodismo, suele emplearse sobre todo en su forma acortada (pole) y sin cursiva ni comillas.

lunes, 23 de diciembre de 2013

Las nuevas palabras del periodismo deportivo

El periodismo actúa como terreno de avanzadilla y experimentación del idioma, su principal instrumento, al que a diario ha de dar una determinada forma para poder responder, con orden, corrección y coherencia, a acontecimientos, protagonistas y nuevas realidades que a menudo surgen sin previo aviso y para las que no siempre existen soluciones en el diccionario normativo. 

En esta tesitura habitual, el lenguaje periodístico del deporte despunta por su creatividad y su búsqueda permanente de hallazgos léxicos, tanto palabras como significados y giros nuevos, con los que dotar de originalidad al relato y tratar de sorprender y cautivar a una audiencia muy numerosa. No se trata, recordemos, de una cualidad adquirida recientemente; en las dos últimas décadas esta parcela informativa se ha consolidado como un objeto preferente de vigilancia lingüística por parte de los académicos, conscientes de que por este lado, el deportivo, el idioma no para de crecer.

En la antesala de un año donde se publicará una nueva edición del Diccionario de la Real Academia Española (DRAE), que recogerá, entre sus novedades, alrededor de una treintena de palabras deportivas, hemos querido recopilar algunos de los últimos neologismos que han encontrado acomodo en este ámbito periodístico. En la breve relación que se muestra a continuación, figuran no solo vocablos acuñados recientemente, algunos todavía en una fase piloto, sino también aquellos cuyo uso ha cuajado de forma definitiva entre periodistas especializados, aficionados y protagonistas del deporte. En la mayoría de los casos, los neologismos deportivos no son flor de un día:

. canterizar: los sustantivos ("cantera") también se verbalizan. Cultivar talentos en los escalafones inferiores para que lleguen al primer equipo es una práctica que desde hace muchos años se realiza en clubes como el Athletic de Bilbao o la Real Sociedad, pero que ahora, en época de vacas flacas, tiene más sentido para otros. Se anunciaron proyectos de "canterización" como el del Real Betis Balompié.

. todocampista: equivale a lo que antes se le llamaba "todoterreno" o "jugador polivalente". Al igual que otras nuevas maneras de definir posiciones en el campo como trescuartista (zona de tres cuartos) o delantero mentiroso (en lugar de "falso nueve"), se trata de una creación léxica aún fresca que necesitará de más tiempo para ver si da el salto de la jerga futbolística a la lengua común y, de ahí, al diccionario.   

Fotografía: http://tecnomarketingnews.com
. inmessionante: los grandes futbolistas son también capaces de dar pie a nuevas palabras. Si Zlatan Ibrahimovic cuenta ya con su verbo, zlatanear, en el diccionario de la lengua sueca (neologismo que significa 'dominar con fuerza'), Messi también lo logró este año. En este caso el adjetivo "inmessionante" no fue producto del periodismo, sino de una campaña digital creada por BBDO Argentina para la marca Pepsi para definir el juego del jugador del Barcelona y acabó formando parte de una edición limitada de 140 ejemplares que se publicó en febrero del Diccionario de la lengua española de Santillana. En esta obra, este calificativo se refiere "a su manera perfecta de jugar al fútbol, a su capacidad ilimitada de autosuperación".

. cholismo: los -ismos marcan épocas en el fútbol. Por la Liga española tuvo su sitio el bielsismo (Marcelo Bielsa), pasó el mourinhismo (aunque no acabó de irse; ahí siguen muchos de los adeptos de José Mourinho, los mourinhistas) y a ella llegó el "cholismo", método de trabajo y filosofía que aplica Diego 'Cholo' Simeone en su actual equipo, el Atlético de Madrid, esto es, imprimir carácter ganador a sus jugadores y apelar a la prudencia aunque los resultados acompañen. Su letanía en ruedas de prensa: "Hay que partir de cero y pensar partido a partido".

. recontra: otro neologismo que ha cobrado dimensión en los últimos tiempos no solo en la narración radiofónica de los partidos, sino también las crónicas escritas. Como recoge la Fundéu en una de sus píldoras de la 'Liga del Español Urgente', significa 'réplica ofensiva de un contraataque'. Es un ejemplo de formación léxica a partir de un acortamiento, contra por "contraataque", "contrataque" o "contragolpe", y de un prefijo, re-, que comporta el matiz de 'respuesta' o 'repetición'.

. BBC: una de las tendencias del periodismo deportivo escrito es acortar nombres propios en siglas para buscar la originalidad, pero también para ganar espacio y poder incluir otras ideas en los titulares. Ya no solo se fabrican de un solo jugador o entrenador (André Villas-Boas es mencionado también como AVB), susceptibles de cambio según el dorsal (además del consabido CR7 creado para Cristiano Ronaldo, se ha forjado en la prensa barcelonesa la forma abreviada PR7 para Pedro Rodríguez 'Pedrito', hasta hace poco PR17), sino también de un conjunto de futbolistas a partir de cada una de sus respectivas iniciales. "La BBC del Real Madrid", dicen, es la terna o tridente que forman Bale, Benzemá y Cristiano. Este tipo de formaciones suele tener un carácter efímero, sujeto a modas y a resultados. 

domingo, 27 de octubre de 2013

Leonardo Gómez Torrego: "Los periodistas deportivos a veces incurren en errores lingüísticos, pero son muchos más sus aciertos"

Leonardo Gómez Torrego en una conferencia impartida
en el Instituto Cervantes (foto: Instituto Cervantes).
El filólogo Leonardo Gómez Torrego no solo es una de las principales autoridades en gramática española, sino también un excelente divulgador del idioma. Doctor en Filología Románica y catedrático de instituto de enseñanza secundaria, es científico titular del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y miembro del consejo asesor de la Fundación del Español Urgente (Fundéu BBVA). Ha colaborado con la Real Academia Española en la elaboración del Diccionario panhispánico de dudas (2005) y la Nueva gramática de la lengua española (2009) y, además, ha sido profesor de varias universidades españolas y latinoamericanas y ha impartido multitud de conferencias, seminarios y ha participado en másteres sobre el uso correcto del español. 

Muy especialmente, Gómez Torrego sobresale por ser autor de numerosos libros y artículos sobre gramática descriptiva y gramática normativa del español, que, por su claridad y marcado carácter didáctico, han sido y son referencia para que todos, desde expertos hasta estudiantes y ciudadanos, conozcan mejor el idioma y aprendan a utilizarlo debidamente. Entre sus obras más destacadas, se encuentran Hablar y Escribir correctamente (2006) o Las normas académicas, últimos cambios (2011), que constituye un compendio de las modificaciones normativas registradas en la Nueva Gramática de la Lengua Española (2009) y en la Ortografía (2010) de la Asociación de Academias de la Lengua Española.

Desde este blog hemos querido saber su opinión sobre los cambios que introducirá la próxima edición del Diccionario de la Real Academia (DRAE), cuya publicación está prevista para 2014, en uno de los ámbitos que más le apasiona y de los que mejor conoce, como es el lenguaje deportivo. Desde este año también asesora a la Fundéu en la sección 'Liga del Español Urgente', nueva sección puesta en marcha este año para ofrecer recomendaciones y curiosidades sobre el buen uso del español en las informaciones relacionadas con las competiciones futbolísticas.

- Estamos a tan solo unos meses de que se publique una nueva edición del DRAE, que recogerá, entre sus novedades, alrededor de una treintena de palabras deportivas, como ochomil, enduro o nocaut. ¿Qué le parecen estas incorporaciones?
- Me parece perfecto, pero creo que tendría que recoger muchas más que ya están asentadas entre los aficionados a los diversos deportes. Inexplicablemente, muchas palabras nuevas no figurarán en la próxima edición del DRAE.

- Quizá por ello muchos ciudadanos sigan teniendo la percepción de que la RAE actúa con demasiada lentitud a la hora de agregar palabras o significados nuevos a su diccionario.
- En efecto, la RAE es demasiado lenta a la hora de incorporar palabras y expresiones del ámbito deportivo que, con seguridad, no son flor de un día. Además, dada la actitud panhispánica que por fortuna se sigue ahora en la RAE, no estaría de más incorporar palabras del mundo del deporte que no se usan en España, pero sí son frecuentes en zonas de Hispanoamérica.

- ¿Cuáles podrían ser a su juicio voces o expresiones que pudieran acabar dentro de pocos años en el diccionario académico? Tiqui-taca o jugón, por ejemplo, ya están en los libros de estilo periodísticos (Marca).
- Por supuesto, estas dos palabras deberían aparecer en la nueva edición del DRAE por ser muy conocidas en el deporte del fútbol aunque hayan tenido una creación individual. Son muy expresivas y plásticas. En el caso de la primera, lo mejor sería escribirla en una sola palabra (sin guion): tiquitaca (como zigzag o tictac), pues el primer componente se suele pronunciar átono. Además, se trata de una creación muy original, pues es una onomatopeya no acústica, como sucede con la mayoría de las onomatopeyas, sino visual: se trata de describir unos movimientos muy rápidos (al primer toque) hechos con el balón en jugadas de gran precisión. Onomatopeyas visuales hay muy pocas, entre las que cabe destacar las de zigzag y tic (nervioso). En cuanto a jugón, su creación se ha hecho a imagen de otros sustantivos acabados en -ón-ona procedentes de verbos: llorón, mamón, pion, dormilón, comilón, trotón, tragón...; la diferencia con palabras de este tipo es que en lugar de indicar 'cantidad' (mucho), expresa 'calidad', pues se dice del jugador que destaca por su habilidad en el dominio del balón tanto en el regate como en la precisión del pase a sus compañeros. Pero hay otras muchas que deberían ver la luz en el DRAE. Por ejemplo, en el ámbito futbolístico, resultadismo, resultadista, cerocerismo, mediapunta, carrilero, amarrategui, trivote (acrónimo de triple pivote), cola de vaca, rabona, triplete...,etc.

"Además de tiquitaca o jugón, deberían ver la luz en el DRAE otras palabras como resultadismo, resultadista, cerocerismo, mediapunta, carrilero, amarrategui, trivote, cola de vaca o rabona"

- Otra es rondo, que también está muy extendida en el uso de los aficionados, jugadores, entrenadores y periodistas.
- Está claro que la palabra rondo es otra más del ámbito futbolístico que debería registrarse en el DRAE. Todo aficionado al fútbol sabe perfectamente lo que es un rondo; incluso en retransmisiones deportivas, cuando un equipo es dueño casi absoluto del balón pasándoselo unos jugadores a otros sin que los del equipo contrario puedan robárselo, el locutor de turno puede decir que el equipo x está haciendo un rondo. Por tanto, habría que sumar esta palabra a las que he mencionada más arriba.

- Usted siempre ha destacado el lenguaje deportivo por su capacidad continua para crear palabras y expresiones nuevas. A lo que antes se le llamaba todoterreno se le denomina también todocampista, y surgen nuevas maneras de definir posiciones en el campo como trescuartista (zona de tres cuartos) o delantero mentiroso (en lugar de falso nueve) ¿Tienen posibilidad de perdurar voces como estas que no dejan de matizarse, de evolucionar?
- A veces se trata de creaciones muy originales o muy plásticas, pero no es fácil saber que vayan a permanecer o no en la jerga futbolística, por lo que sí es bueno que en algunos casos la RAE muestre cierta prudencia a la hora de incorporarlas en su diccionario. No obstante, hay que destacar la gran expresividad en el uso de metáforas y metonimias nuevas no solo con sustantivos (túnel, caño, sombrero, plancha...), sino también con verbos: peinar el balón, un balón llovido, un balón dividido, robar la cartera, mimar el balón, tener un guante en el pie, besar las mallas, sacar una buena mano, etc.

- ¿Qué podemos hacer los periodistas para poner un poco de orden en este sentido? Dado el ritmo al que se mueve el idioma, quizá no nos quede otra que acudir a otro tipo de obras como los diccionarios de uso o los libros de estilo periodísticos. ¿Será esto suficiente? 
- La verdad es que en lo que al lenguaje del fútbol se refiere, hay ya diccionarios y glosarios que recogen multitud de palabras y expresiones nuevas, y el periodista debe recurrir a ellos. Sin embargo, estas obras, muchas de ellas ya en línea, deben actualizarse continuamente, pues es cierto que en algunos deportes como el fútbol, la creación neológica es muy rápida. A ver si alguien se anima a escribir un día un libro sobre el lenguaje futbolístico que recoja y analice todos los términos nuevos, la retórica, que es impresionante, e, incluso, las impropiedades léxicas, que también las hay, así como toda la fraseología en que se desenvuelve este deporte.

- Hablamos entonces de un ámbito que está aún por explorar.
- Aún queda mucho por hacer en este campo. Como acabo de decir, se echa de menos un buen libro sobre el deporte del fútbol con análisis pormenorizados e, incluso, alguna tesis doctoral más. La verdad es que se ha escrito bastante sobre este tema, pero en la mayoría de los casos se destacan anécdotas, pero no se entra en una reflexión profunda sobre la singularidad gramatical, semántica y retórica, que, en mi opinión, es muy rica.

"En las crónicas deportivas se nota una gran valentía por parte de algunos periodistas en el uso de muchos neologismos; su papel en la divulgación del lenguaje deportivo es digno de alabanza"

- ¿Cómo valora el papel que desempeña el periodismo en la experimentación que hace de los nuevos usos del idioma, que está en permanente evolución. El ex director de la RAE, Víctor García de la Concha, definía al lenguaje periodístico como "terreno de avanzadilla del idioma".
- Creo que en las crónicas deportivas de los periódicos se nota una gran valentía por parte de algunos periodistas en el uso de muchos neologismos y de la fraseología correspondiente; por tanto, su papel en la divulgación del lenguaje deportivo en general y del futbolístico en especial es digno de alabanza, a pesar de que, desafortunadamente, los periodistas deportivos no gocen de buena fama en el uso del lenguaje. Es cierto que a veces incurren en errores; pero, en mi opinión, son muchos más los aciertos, por lo que sería conveniente cambiar la imagen negativa que los periodistas deportivos tienen entre la gente.

- Además de sus aciertos, usted también se ha referido al ámbito deportivo como fuente de incorrecciones, especialmente de impropiedades léxicas. A medida que la Fundéu u obras académicas reseñan esos errores, ¿aprecia que el periodismo los vaya corrigiendo o, por el contrario, sigue repitiendo los mismos fallos? ¿Algunas impropiedades en particular?
- Sí, algunos errores como señalizar una falta por señalar una falta ya apenas se oyen. Afortunadamente, parece que los periodistas, especialmente locutores (no tanto los comentaristas), se están interesando por los consejos y recomendaciones que ofrece la Fundéu. Sin embargo, sigo notando que aún emplean el término favoritismo por 'condición de favorito', cuando tal término tiene un valor claramente negativo, parecido a los de amiguismo o enchufismo, o el de defender a un contrario en lugar de marcar a un contrario, o el uso de definir o concretar por convertir en gol una jugada. Sería asimismo recomendable evitar algunos usos pedantes como los de especular con el balón, la filosofía de un entrenador, la lectura de un partido, etc. o algunos excesos de hiperbolización como decir que el balón baja con nieve. Como  se ve, se cometen algunos errores por ignorancia, pero otros son fruto de la pedantería.

- Con sus fortalezas y debilidades, ¿qué papel está llamado a seguir desempeñando el lenguaje periodístico deportivo en un futuro? ¿Seguirá siendo un campo por donde el idioma se siga ensanchando?
- Pues un papel de claro enriquecimiento léxico, sin duda. De hecho, tenemos que felicitarnos por que hayan pasado a la lengua común o estándar ciertas expresiones como meter un gol a alguien, echar balones fuera, casarse de penalti, coger a alguien en fuera de juego, entre otras muchas.

lunes, 23 de septiembre de 2013

Tres diccionarios terminológicos imprescindibles para el estudio del lenguaje deportivo


La gran relevancia que ha adquirido el deporte como producto informativo de consumo masivo en las sociedades contemporáneas hace más que necesaria la existencia de herramientas que permitan a los periodistas solventar con éxito y el máximo rigor posible su labor diaria de informar a partir de un correcto uso del lenguaje, tales como los libros de estilo y los diccionarios terminológicos.

El lenguaje deportivo se ha erigido en los últimos tiempos en uno de los principales laboratorios neológicos del idioma, debido a que el periodismo ligado a esta parcela de la actualidad ha propiciado la creación de nuevas palabras, expresiones y significados que, en muchos casos, han acabado dando el salto a la lengua común y de ahí a los diccionarios normativos una vez se ha extendido su uso entre la población. 

Así ha ocurrido con el Diccionario de la Real Academia (DRAE), que, entre las modificaciones que ha introducido para su próxima edición, prevista para el año 2014, aparecen por primera vez casi una treintena de entradas referidas al ámbito deportivo, entre las que se encuentran voces como amateurismo, cuartofinalista, autopase, pichichi, ochomilenduro o nocaut.

Sin embargo, pese a tratarse de una realidad lingüística en constante evolución y de enorme impacto social, el lenguaje deportivo no está lo suficientemente recogido ni en libros de estilo ni en diccionarios. Por ello, el estudio del campo idiomático del deporte, por su amplitud y complejidad, con multitud de extranjerismos provenientes de diversas modalidades y disciplinas, exige la consulta de otras fuentes lexicográficas más allá del diccionario académico, que se seguirá tomándose su tiempo para asimilar bien los nuevos usos léxicos que se vayan gestando en las redacciones de los medios de comunicación cada día. 

En este sentido, cobran un valor especial los diccionarios terminológicos, que han proliferado en este terreno lingüístico en la última década. Estas son las tres obras de referencia publicadas en el ámbito de la lengua española, de las que a continuación ofrecemos sus principales aportaciones al estudio del lenguaje en el mundo del deporte:


. Diccionario de Términos Deportivos (2003),
de Recaredo Agulló

Incluye alrededor de 10.000 vocablos empleados en cada una de las modalidades y disciplinas deportivas existentes, muchos de los cuales todavía no han sido incluidos en el Diccionario de la Real Academia Española

De cada uno de ellos, se explica su etimología, su significado, su transcripción fonética y para ello se aportan uno o más ejemplos de uso documentados en libros o publicaciones periódica.

También aparecen voces de uso frecuente referidas a la anatomía o las lesiones de deportistas, algunas siglas e incluso términos que tuvieron una corta existencia antes de caer en el olvido.


. Diccionario Terminológico del Deporte (2005),
de Jesús Castañón

Contiene información con 5.401 entradas (algunas con su etimología), de las que 4.786 corresponden a términos deportivos y 612 a pequeñas biografías de profesionales del deporte de todos los tiempos, con datos sobre su vida, nacionalidad y palmarés. 

También aporta 828 referencias bibliográficas sobre el idioma del deporte en el mundo: estudios, diccionarios de ciencias del deporte, documentación y tesauros; diccionarios de siglas; diccionarios léxicos y glosarios, recursos de internet, libros de estilo y estudios de literatura deportiva; y un índice con 3.710 términos en inglés con sus equivalencias en español.


Diccionari general de l’esport (2010), publicado por el TERMCAT

Aglutina más de 13.000 términos y expresiones de 80 modalidades deportivas diferentes. Cada término (y su explicación) está en catalán, y aparece traducido al español, inglés y francés.

Incluye en su parte final un anexo de suma utilidad sobre las diferentes lesiones y enfermedades que puede padecer un deportista. Este apéndice presenta la clasificación del sistema de lesiones deportivas Orchard elaborada por el Departamento de Medicina del Deporte de la Universidad de Sidney (Australia). Cada entrada aparece en catalán con sus correspondencias en español e inglés.

De los tres diccionarios aquí mencionados, es el único que dispone de una versión en línea.


* La importancia de los libros de estilo y de las guías y diccionarios terminológicos en el mundo del deporte centró la tercera y última mesa redonda del VII Seminario Internacional de Lengua y Periodismo "El español en el periodismo deportivo", organizado por la Fundación del Español Urgente Fundéu-BBVA y la Fundación San Millán de la Cogolla en mayo de 2012.

sábado, 15 de diciembre de 2012

Los significados cambiantes de las palabras... deportivas


Es una exigencia para el periodismo estar al corriente de las últimas novedades que se producen en el idioma porque este es su principal herramienta de trabajo. Por ello, los nuevos usos de la lengua española, un todo vivo y cambiante y con multitud de variantes léxicas según el territorio de que se trate, obligan a los profesionales de los medios a una labor permanente de observación y capacitación para lograr una mayor precisión y corrección en sus mensajes.

De observación, porque los medios se han convertido en fedatarios públicos del idioma, al estar en contacto directo con la calle y ser los primeros en recoger y dar forma a vocablos y expresiones de nuevo cuño. De aprendizaje también porque incorporan a sus procedimientos habituales de producción de noticias mecanismos de vigilancia lingüística, encaminados a garantizar un uso adecuado y coherente de voces y frases que suscitan dudas, sobre todo aquellas que aún no han sido registradas en los diccionarios. 

Dado que es imposible que estos trabajos normativos se actualicen a tiempo para dar una respuesta fidedigna a la nueva realidad idiomática, los medios de comunicación son los que de facto fijan el modelo lingüístico actual y sirven de campo de avanzadilla y experimentación para los académicos. Estos luego tendrán que decidir si una voz o una acepción determinada merece entrar en el DRAE, normalmente en función de lo extendido de su uso entre la población.

Cada vez que hay incorporaciones léxicas o semánticas al diccionario, que se suelen producir con motivo de la revisión o elaboración de una nueva edición de la obra (la próxima del DRAE está prevista para finales de 2014), el uso acaba imponiéndose en muchos casos a los preceptos establecidos. Tanto es así que, con el paso del tiempo, lo que originalmente llegó a considerarse por parte de los académicos como una impropiedad léxica deja de serlo en el momento en que los medios de comunicación propagan ciertos empleos de palabras que se generalizan entre la población y se convierten en neologismos de sentido. Así acaban siendo recogidos en los diccionarios.

Precisamente uno de los ámbitos de mayor 'cocción' de nuevos significados en palabras ya existentes en los últimos años ha sido el periodismo deportivo. Entre las voces que más han evolucionado en el lenguaje del deporte se encuentran: pírrico, derbi, efectivo, evento o descuento.

Así ocurrió con el adjetivo pírrico, cuyo significado original se aplicaba a las victorias que se conseguían con más pérdidas para el vencedor que para el vencido (un equipo de fútbol gana el partido pero pierde por lesión o sanción a cinco de sus titulares, que no podrán disputar el siguiente encuentro). Sin embargo, el DRAE de 2001 acabó legitimando el empleo de este vocablo con dos nuevas acepciones de 'conseguido con mucho trabajo o por un margen muy pequeño' y 'de poco valor o insuficiente, especialmente en proporción al esfuerzo realizado'. De esta forma, ya no solo hay victorias pírricas (las que se producen por la mínima diferencia de puntos o goles), sino que incluso puede haber empates pírricos (los que no le sirven a un equipo o selección para clasificarse para la siguiente ronda). 

También ha evolucionado el término derbi, que originalmente se refería solo a los ‘encuentros deportivos (primero hípicos y luego del ámbito futbolístico) entre equipos de la misma ciudad o de localidades próximas’ (derbi regional), y ahora también se aplica a los ‘duelos deportivos de gran rivalidad’, tal como recoge el Diccionario panhispánico de dudas. No obstante, para esta nueva acepción, con la que se definirían partidos como el Real Madrid-Barcelona, algunos medios prefieren utilizar los americanismos clásico o superclásico.

Otra palabra que tenía un uso conflictivo, pero ante la cual los académicos han claudicado finalmente es efectivo. Aunque la efectividad no sea en su acepción primigenia sinónimo de ‘puntería’(un jugador no es efectivo sino eficiente cuando aprovecha bien las ocasiones de que dispone, del mismo modo que un equipo no es efectivo sino eficaz cuando tiene un elevado porcentaje de acierto), así lo han venido utilizando durante mucho tiempo los medios deportivos. Por el uso periodístico ‘efectivo’ pasó de significar solo ‘real o verdadero’, a equivaler también a ‘eficaz’. En un proceso similar emblemático pasó a ser sinónimo de ‘significativo’ o ‘representativo’, y explosivo empezó a aplicarse con naturalidad al jugador que ‘causa impresión’ o ‘llama mucho la atención’.

En medio del ‘tira y afloja’ entre medios de comunicación y la Academia, también la expresión tiempo de descuento terminó por encontrar acomodo en el diccionario. Aunque descuento está admitido en el DRAE como ‘período de tiempo que, por interrupción de un partido u otra competición deportiva, añade el árbitro al final reglamentario para compensar el tiempo perdido’, su empleo sigue generando controversia. Si bien los académicos entienden que al añadirse tiempo es porque se ha descontado previamente, lo más natural para estos casos sería decir o escribir prolongación, recuperación, alargue, añadido, tiempo suplementario o tiempo extra, tal como recomiendan la mayoría de libros de estilo. 

También el diccionario acabó registrando evento con un sentido distinto al original en lengua española. Aunque eventual define a aquello que puede ocurrir o no, a lo incierto o imprevisto, este vocablo, por influencia del inglés, ha pasado a significar también ‘acaecimiento’. De hecho, la expresión ‘grandes eventos deportivos’ se ha convertido en una de las más comunes en el lenguaje periodístico deportivo. Aun así, muchos manuales de estilo y diccionarios de uso siguen recomendando emplear otros sustantivos más apropiados a la hora de referirse a un torneo o campeonato como acontecimiento, acto, cita o actividad.

A partir de estos ejemplos, vemos una vez más cómo el periodismo deportivo en lengua española sobresale por su creatividad y su capacidad de explorar todas las posibilidades expresivas del idioma ampliando su campo de acción hacia nuevas palabras y acepciones, y poniéndolas al servicio de la información y el entretenimiento en sus contenidos. Por ello, los académicos lo tienen muy en cuenta en las revisiones periódicas que hacen de su diccionario.

BIBLIOGRAFÍA

GÓMEZ TORREGO, Leonardo (2006). Hablar y escribir correctamente. Gramática normativa del español actual. Madrid: Arco Libros

GUERRERO SALAZAR, Susana (2002). Voces comentadas del español actual. Málaga: Editorial Sarriá

HERNÁNDEZ, HUMBERTO (2002). Una palabra ganada. La Laguna: Altasur Ediciones

REAL ACADEMIA ESPAÑOLA Y ASOCIACIÓN DE ACADEMIAS DE LA LENGUA ESPAÑOLA (2005). Diccionario panhispánico de dudas. Madrid: Santillana

SECO, Manuel y OTROS (1999). Diccionario del Español Actual. Madrid: Aguilar

jueves, 1 de noviembre de 2012

Las nuevas palabras deportivas en el Diccionario de la Real Academia

Las modificaciones de la próxima edición del Diccionario de la Real Academia Española (DRAE), que tiene prevista su publicación a finales de 2014, ya se pueden consultar en la página web de la institución académica. Además de los 9.984 artículos que aparecen enmendados, figuran aquellos otros que han sido propuestos para su supresión dentro de la obra y se añaden otros muchos nuevos. Entre las novedades, que, al igual que ocurre con el resto de las obras académicas desde hace una década, se realizan con el consenso de las veintidós Academias de la Lengua Española, aparecen casi una treintena de entradas referidas al ámbito deportivo.

El pasado mes de julio ya comentamos en este blog la incorporación de nuevas entradas a la versión digital del DRAE por parte de la Academia, entre las que aparecían cinco nuevas palabras deportivas: dos adjetivos relativos a determinadas disciplinas (beisbolero y golfístico); y tres sustantivos, uno de aplicación general al ámbito del deporte (bicampeonato), otro referente al alpinismo (ochomil) y una forma coloquial del ámbito futbolístico (paradón).

Ese reducido grupo se amplía ahora con nuevas voces con la marca Deporte, muchas de las cuales ya habían sido recogidas en el Diccionario panhispánico de dudas (2005). En su mayor parte, son de aplicación general (amateur, amateurismo, antidopaje, deportivas, cuartofinalista o remontada), si bien muchas se refieren al fútbol (autopase, futbito, órsay, línea defensiva o pichichi) o a tipos de modalidades, especialidades o pruebas (enduro, critérium), así como jugadas o situaciones del juego en determinados deportes (mate, nocaut).

También destacan algunas palabras extendidas en su uso en América (pedalista, reféri o referí, jonrón) y los extranjerismos, tan habituales en el lenguaje deportivo, unas veces con la grafía españolizada (melé) y otras manteniendo su aspecto original (raid, sparring).

He aquí sus definiciones:

. amateur. Aficionado (que practica sin ser profesional un arte, deporte, etc.). Actor, deportista amateur. Dicho de alguna actividad: Que se practica o realiza de manera no profesional. Cine amateur. Ciclismo amateur.
. amateurismo. Condición de amateur.
. antidopaje. Destinado a evitar, detectar o controlar el dopaje. Ley antidopaje.
. autopase. Pase que da y recibe un mismo jugador obviando al contrario que lo obstaculiza.
. critérium. Competición que no tiene carácter oficial, en la que intervienen deportistas de gran categoría.
. cuartofinalista. Que contiende en los cuartos de final de una competición o concurso.
. deportivas. Zapatillas de deporte.
. enduro. Carrera motociclista de resistencia, disputada a campo traviesa, sobre un trayecto fijado y sorteando obstáculos naturales.
. futbito. Modalidad de fútbol sala que se practica al aire libre.
. jonrón (Del ingl. home run). En el béisbol, jugada en que el bateador golpea la pelota de tal manera que le permite hacer un circuito completo entre las bases y ganar una carrera.
. jonronear. Am. Batear jonrones.
. jonronero, ra. Perteneciente o relativo al jonrón. Campeón jonronero. Jugador o equipo que consigue jonrones con frecuencia.
. línea defensiva. En el fútbol y otros deportes, la formada por los jugadores cuya misión principal es proteger a su equipo de los ataques del contrario.
. maratonista. Persona que corre el maratón (‖ carrera de resistencia). Sinónimo de maratoniano
. mate. En el baloncesto, jugada que consiste en introducir con una o dos manos el balón en la canasta impulsándolo con fuerza hacia abajo. En otros deportes, como el balonvolea, golpe de arriba abajo sobre una pelota para que el contrario no pueda devolverla.
. melé (Del fr. mêlée). En rugby, jugada en la que varios integrantes de cada equipo, agachados y agarrados, se empujan para hacerse con el balón, que ha sido introducido en medio de ellos, y pasárselo a otro jugador que está detrás.
. motociclístico, ca. Perteneciente o relativo al motociclismo.
. nocaut (Del ingl. knock-out). Golpe que deja fuera de combate. Derrota por fuera de combate.
. órsay. Fuera de juego (pl. orsais).
. pedalista. Ciclista (persona que practica el ciclismo) en América.
. pichichi. En el fútbol, jugador que marca más goles durante la liga y, por ext., goleador. Distinción honorífica que se concede al pichichi de la liga.
. raid (Del ingl. raid).Prueba deportiva en la que los participantes miden su resistencia y la de los vehículos o animales con los que participan recorriendo largas distancias.
. réferi o referí (Del ingl. referee). Am. árbitro (de competiciones deportivas).
. remontada. Superación de un resultado o de una posición adversos (Uso específico del lenguaje deportivo).
. sparring. Persona con la que se entrena un boxeador para preparar un combate.
. videomarcador. En los recintos deportivos, pantalla electrónica de grandes dimensiones que reproduce imágenes de video y cumple también las funciones de marcador.

lunes, 6 de diciembre de 2010

Glosario terminológico básico para informar sobre lesiones de deportistas

El periodista deportivo no solo debe adquirir y demostrar competencia para informar sobre torneos y analizar resultados y declaraciones de los protagonistas, sino que además está obligado a familiarizarse con los términos jurídicos propios de los procedimientos derivados de la competición y en los que muy a menudo incurren presidentes, árbitros o jugadores, así como con el léxico científico sobre sustancias dopantes y aspectos médicos que son inherentes a la práctica deportiva, como las lesiones y las enfermedades.

Ciertamente, no resulta sencillo a veces detallar la explicación de una lesión cuando no se es precisamente un experto en la materia y hay que recurrir a la explicación de los servicios médicos de un club o de una federación para informar de lo ocurrido. El parte médico suele sacar de dudas al periodista deportivo sobre el alcance o gravedad de los hechos, pero también exige al profesional un trabajo de interpretación y traducción para transformar un texto eminentemente técnico en otro de carácter divulgativo que sea fácilmente comprensible para el gran público al que se dirige.

Debido a la gran relevancia que ha adquirido el deporte como producto informativo de consumo masivo en las sociedades contemporáneas, resulta más que necesaria la existencia de herramientas que permitan a los periodistas solventar con éxito y el máximo rigor posible su labor diaria de informar a partir de un correcto uso del lenguaje, tales como los libros de estilo o los diccionarios de uso y terminológicos.

Entre esas obras, se encuentra el Diccionari general de l´esport del Termcat, al que ya nos hemos referido anteriormente en este blog y que incluye en su parte final un anexo de suma utilidad sobre las diferentes lesiones y enfermedades que puede padecer un deportista.

Este apéndice presenta la clasificación del sistema de lesiones deportivas Orchard (Orchard Sports Injury Classification System, OSICS-10) elaborada por el Departamento de Medicina del Deporte de la Universidad de Sidney (Australia). Cada entrada aparece primero en catalán y, a continuación, lo hacen sus correspondencias en español e inglés.

Además, lo hace de forma clara y concisa en dos grandes apartados, uno sobre lesiones del sistema locomotor directamente relacionadas con la actividad física y otro sobre otros aspectos médicos más generales que pueden afectar a un deportista como anomalías congénitas, enfermedades, diagnósticos, procesos posoperatorios, tratamientos, revisiones médicas o lesiones de deportistas con algún tipo de discapacidad.

La clasificación se estructura en cuatro niveles de detalle, referidos primero a la localización anatómica (cranoencefálicas, de cuello, espalda, brazos, tórax, abdomen, columna, rodilla, cadera, pie, tobillo, etc.) tipología, estructura anatómica dañada y, por último, a la ampliación de diagnóstico con una descripción detallada del problema.

Con instrumentos como este, será mucho más fácil para un periodista encarar la complejidad de un parte médico e incluso poder confrontar con otras opiniones y un análisis propio las consecuencias derivadas de un diagnóstico que resulte sorprendente o dudoso. Diccionarios y manuales de aplicación inmediata como este deben ser aprovechados para la consecución de un periodismo de calidad.

viernes, 10 de septiembre de 2010

Un nuevo diccionario terminológico del deporte



El periodismo deportivo se ha desarrollado en los últimos años hasta forjar un lenguaje específico propio, que ha adquirido una nueva consideración por parte de filólogos y académicos al contribuir de forma decisiva en la evolución del idioma creando usos lingüísticos y aportando al diccionario palabras y significados nuevos, exportándolos a otros campos como la política, la publicidad o la economía, e integrándolos en el acervo léxico común.

No obstante, pese a tratarse de una realidad lingüística viva y de enorme repercusión social, el lenguaje deportivo no está lo suficientemente recogido en obras de referencia como diccionarios de uso, diccionarios de dudas y diccionarios terminológicos.

De ahí la atención especial que merecen libros como el Diccionari general de l’esport, publicado recientemente por el Centre de Terminologia TERMCAT, que viene a ampliar y complementar el estudio sobre el alcance del vocabulario deportivo de otras obras como el Diccionario de Términos Deportivos (2003) de Recaredo Agulló y el Diccionario Terminológico del Deporte (2005), escrito por Jesús Castañón.

El TERMCAT, cuyo Consejo de Dirección, está integrado por representantes de la Generalitat de Catalunya, l'Institut d'Estudis Catalans y el Consorci per a la Normalització Lingüística, es una institución pionera en España al abordar la importancia deporte como fuente de producción léxica. De hecho, el título que aquí nos ocupa constituye una continuación de los Diccionarios de los deportes olímpicos que editó el propio TERMCAT en 1992 con motivo de la celebración de los Juegos Olímpicos de Barcelona y que fue actualizando en su web (www.termcat.cat).

El Diccionari general de l’esport, que también cuenta con una versión disponible en línea, aglutina más de 13.000 términos y expresiones de 80 modalidades deportivas diferentes. Al igual que aquel conjunto de cuadernos editados en 1992, en esta obra cada término (y su explicación) están en catalán, y aparece con sus correspondientes traducciones al español, inglés y francés.

Sin duda, un manual de enorme valor y utilidad para todos aquellos aficionados, practicantes, periodistas, traductores y correctores interesados en profundizar en el conocimiento de una parcela idiomática tan amplia y diversa como es el mundo del deporte.