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miércoles, 30 de enero de 2019

Ferran Morales: "Es importante que los redactores aprendan a hacer gráficos y liberen a infografistas para visualizaciones más complejas"

Ferran Morales, en la redacción de Mundo Deportivo.

Ferran Morales trabaja como infografista desde hace 19 años para las ediciones impresa y digital del diario barcelonés Mundo Deportivo. Su labor creativa ha sido reconocida internacionalmente con premios como los de la Society for News Design (SND), ÑH (capítulo español de la SND) e Information is Beautiful (en este caso con un trabajo colaborativo sobre los refugiados de la guerra de Siria). 

Autodidacta e inquieto, su caso es un ejemplo claro de continuo aprendizaje y adaptación profesional a una nueva realidad digital que exige estar a la última para poder hacer gráficos y contar historias visuales de modo multisoporte y a partir del manejo de las últimas herramientas tecnológicas. Sin dejar nunca de hacer periodismo, sobre todo deportivo, este diseñador gráfico de formación integra la extensa y prestigiosa nómina de infografistas españoles que se han curtido en las redacciones a través de los años.

Hemos dialogado con él para conocer un poco más de cerca la metodología de trabajo que sigue a diario en el periódico, las claves de algunos de sus proyectos gráficos más sobresalientes, así como su visión sobre las posibilidades de la infografia y del periodismo de datos en el ámbito de la información deportiva.

- En un momento en el que cada vez se consume la información de forma más visual, parece que los departamentos de gráficos han de ser más decisivos que nunca en Deportes, ¿no?
- Los gráficos han sido y son la punta del cambio de la era digital, soportes muy visuales que llegan muy rápidamente al lector. Hay historias que las cuentas visualmente o son muy difíciles de contar. Para el usuario, ante la saturación de noticias que recibe continuamente, una visualización puede ser un reclamo para entrar en una noticia y más con visualizaciones enfocadas al deporte.

El panorama puede cambiar cuando los medios apuesten por un contenido de pago, en ese momento, las visualizaciones gráficas pueden dar un salto cualitativo, ya que los usuarios querrán ver contenido exclusivo.

- ¿Por qué es importante educar visual y gráficamente a los lectores? 

- Sí, se les tiene que educar visualmente para realizar un salto cualitativo de complejidad, no dejar de realizar una visualización ante el temor que el usuario no pueda llegar a entender el mensaje que has querido dar. Está claro que este proceso no se puede implantar de un día a otro, pero tenemos que ir evolucionando paulatinamente.

Por ejemplo, el pasado fin de semana Novak Djokovic ganó el Open Australia, utilizar un ‘Radar chart’ para mostrar los datos comparativos de los diferentes Grand Slams (partidos ganados / perdidos) es dar un nivel de comprensión medio/alto, pero los lectores más jóvenes seguro que lo entendieron fácilmente, ya que es común en los videojuegos como el FIFA 18.



 Enlace a la noticia

- Aunque quizá sea preciso antes hacerlo con los redactores...
- Es importante introducir a los redactores en este cambio digital visual, que no dependan de los infografistas para realizar un simple gráfico de barras, sino que ellos mismos la realicen, actualmente en el mercado existen herramientas muy fáciles de utilizar (datawrapper, infogram, flourish) y de esta manera liberar a los infografistas para visualizaciones más complejas.

- ¿En qué situación se encuentra la infografía en España si la comparamos con otros países? Curiosamente compañeros españoles están a la vanguardia trabajando para medios internacionales de referencia…
- España ha sido, y sigue siendo, un vivero de infografistas. El problema es como todo, falta una apuesta clara sobre las nuevas narrativas en los medios. Tenemos que aprovechar y analizar el trabajo que realizan por el mundo entero infografistas que empezaron en los medios españoles, como, por ejemplo, Adolfo Arranz, Alberto Cairo, Alberto Lucas, Alvaro Valiño, Chiqui Esteban, Fernando Baptista, Heber Longás, Jaime Serra, Javier Zarracina, Mariano Zafra, Monica Serrano, Samuel Granados, Xaquin Veira… entre otros.

Igualmente la cantera actual considero que es muy potente. Tal vez faltaría tener distintos perfiles dentro de los equipos de trabajo y tener una base sólida de programación para poder realizar unos proyectos de gran envergadura. También es importante que los gestores de contenidos (CMS) estén preparados para este tipo de nuevas narrativas.

- ¿Y cuál es su grado de aprovechamiento en el periodismo deportivo? ¿Hay mucho margen de mejora... y de reconocimiento a lo que ustedes hacen?
- Yo considero que los medios y los lectores, reconocen el trabajo que realizamos y, por otra parte, creo que si no, nos tendrían que exigir un periodismo de calidad. En esta nueva era digital tenemos que ser nosotros los que creemos nuestras propias historias y no dejar de innovar. Continuamente surgen nuevas metodologías para mostrar los datos y considero que tenemos que ir adaptándonos a estas, y sobre todo conocer los hábitos de nuestros lectores para seguir evolucionando.

- En un ámbito de especialización donde se almacenan y procesan cada vez más datos estadísticos, el periodismo deportivo de datos sigue siendo aún un filón por explotar, al menos en España. No sé si usted tiene esa misma sensación.
- Totalmente de acuerdo. Igualmente creo que no toda la culpa la tienen los medios. Un ejemplo es la NBA ha sido un pionero en el almacenamiento de los partidos, ofreciendo desde hace años el tracking de los partidos. Gracias a estos pasos las estadísticas que se muestran actualmente de estos partidos es muy extensa y variable.

Igualmente el panorama está cambiando, la Liga de Fútbol Profesional en España ha lanzado un servicio como el ‘Mediacoach’, que se ofrece especialmente a los entrenadores y a los clubes, del tracking de los partidos. Se trata de una plataforma que ofrece estadística avanzada y servicio de análisis de partidos de Primera y Segunda División. Cuando toda esta información llegue a los medios y al público en general, el salto de calidad será muy grande.


"Muchas veces el problema de hacer una visualización está en la captación de datos. Hay que obtenerlos de fuentes diferentes para compararlos y verificarlos. También es clave aquí la cooperación con los redactores especialistas"
 

- Usted trabaja en sus gráficos con importantes volúmenes de datos. Aquí el trabajo de fuentes, de validación y extracción, es clave para todo lo demás. ¿El rigor en el método es lo que en esencia define un trabajo infográfico de calidad?
- El rigor es primordial. Uno de los problemas que me encuentro en la actualidad al realizar una nueva visualización es la captación de los datos. En muchas ocasiones para crear una base de datos que se ajuste a la necesidad del gráfico tenemos que obtener los datos de fuentes diferentes para compararlas y verificarlas. Tengo la esperanza de que la filosofía de los datos esté cada vez más implantada en los medios.

Una de las últimas infografías que realicé fue la de Juan Carlos Navarro, junto con Julián Felipo, redactor de basket de Mundo Deportivo. Nos peleamos para poder recopilar datos dispersos y de distintas fuentes (https://www.fcbarcelona.es, http://www.euroleague.net, http://archive.fiba.com, https://basketball.realgm.com, http://www.acb.com) de los 1.342 partidos que disputó. Es muy importante en este tipo de trabajo la cooperación con los redactores especialistas, para profundizar las historias que quieres mostrar.









 - Luego está la elección del modelo, del diseño en el que se muestran los datos. ¿Cómo han de ajustarse los tipos de gráficos a la información o a la historia que se quiere contar para que sean comprensibles?
- El año pasado para el Mundial de Fútbol realizamos un recopilatorio extenso sobre los datos históricos de las selecciones clasificadas. Visualmente quería dar diferentes grados de complejidad en la visualización de los datos. Hemos experimentado con diferentes tipologías de gráficos para intentar mostrar una clara diversidad. Fue un auténtico reto.
Utilizamos diagramas tipo Nightingale Rose y Sankey, gráficos de barras, líneas de tiempo, entre otros. Es fundamental que los usuarios comprendan y aprendan las diferentes formas de visualizar los datos.

Diagrama tipo Nightingale Rose




Diagrama Tipo Sankey




- Si hay alguien en una redacción que sabe lo que es producir en multisoporte es un creativo. Cuando trabajan en una infografía en un periódico, ¿lo hacen priorizando ya su ajuste en pequeñas pantallas y en formatos para redes sociales?
- Realizar una visualización gráfica sin pensar en todas las adaptaciones que existen actualmente en el mercado considero que es un error. En la mayoría de medios no baja del 50% la audiencia en móviles y canales como Instagram son fundamentales para intentar captar al público joven.

Estos son algunos de los diferentes tamaños con los cuales nos tenemos que ‘pelear’ al realizar una infografía:

Al realizar una visualización gráfica es importantísimo que la adaptación entre los diferentes dispositivos sea lo más coherente posible, dándole a la versión móvil la importancia que tiene.

Este un trabajo interactivo que realizamos sobre los goles de la MSN, analizando dónde marcaban, cómo, cuándo, etcétera. Como se puede observar la diferencia entre la versión desktop o móvil es mínima:


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- Esto inevitablemente le lleva a no dejar de experimentar y aprender nuevas formas de contar con infografías. ¿De qué trabajos de cuantos ha realizado para MD quedó más satisfecho por una u otra razón?
- Me gustaría catalogar los tipos de gráficos que he creado y la evolución que he realizado en los últimos años.

+    Gráficos interactivos

El trabajo que realicé sobre el análisis de los goles de la MSN fue un reto mayúsculo; enfrentarme primero a la captación de los datos, optimización de estos y después al diseño para facilitar la compresión del lector fueron muchas horas invertidas, sin menospreciar la programación que tuve que realizar para adaptarse fácilmente las diferentes versiones de los dispositivos.

Lo ‘malo’ de los interactivos es que el trabajo de programación que lleva realizar un trabajo como este no tengo claro si se ve recompensado por la audiencia. Otro de los requisitos de realizar un interactivo es que tienes que mostrar todas las interacciones en la misma pantalla. Si el usuario tiene que subir la ventana para interactuar no funciona y debido a estas limitaciones me estoy considerando en la última época no realizar muchos de este tipo.

+    Doble páginas papel: Análisis de los goles del FC Barcelona y el Real Madrid, en la Liga.

¡¡¡ Larga vida al papel !!!!!

Quise analizar la importancia de los goles del FCB y el RM, quería investigar cuál de los dos equipos decantaba antes los partidos y cuál de ellos ganaba los partidos en los últimos minutos.


También le tengo mucho cariño a la doble página que realizamos sobre Juan Carlos Navarro, una persona con su trayectoria merecía despedirse con una doble página en nuestro medio.

+    Scrollytelling: Usain Bolt, el mejor atleta de la historia

Actualmente estoy analizando con la metodología del scrollytelling para ir introduciendo los datos en formato de narración. Los usuarios tendrán a su alcance con un simple gesto de su dedo en su dispositivo móvil la historia que queremos contar. Es un recurso que actualmente están utilizando todos los medios del mundo. Lo considero muy bueno y muy natural para el usuario.


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Estar en el momento actual que se están reformulando muchos metodologías nuevas es apasionante, pero estresante a partes iguales, estar en la última es imposible pero tenemos la obligación de almenos conocer todas las posibilidades que existen en el mercado. Creo que el siguiente paso será la introducción de la Realidad Aumentada en las nuevas narrativas, pero este capítulo lo dejaremos para la siguiente conversación…

viernes, 25 de enero de 2019

Marc Martín: "Para mejorar la retransmisión el periodista ha de rodearse de gente que sepa más que él, que te enseñe y enseñe al espectador"

Marc Martín (primero por la izda.), en la presentación del curso en Sevilla.

La superespecialización en periodismo se torna cada vez más importante en un momento en el que la competencia mediática se dirime en hallar las fórmulas más eficaces para llegar a un público cada vez más disperso y fragmentado entre multitud de plataformas a la hora de acceder a las noticias. Por eso el periodismo de nicho se constituye como tendencia en ámbitos como la información deportiva con el fin de conectar con segmentos de audiencia conocedora con necesidades informativas reales y dispuestos a consumir esos contenidos específicos con ganas y pasión a la vez que con exigencia. 

Dentro de las parcelas del deporte en España donde existe un nicho más claro de público devoto es el motor, un terreno que exige una alta superespecialización profesional y para el que, sin embargo, hasta ahora no existía un curso específico para formar periodistas en esta rama. La Escuela de Negocios de la Cámara de Comercio de Sevilla y EUSA organizan el primer posgrado sobre periodismo de motor, que comienza en febrero y será impartido, entre otros, por el periodista Marc Martín, editor y presentador de deportes en TVE y especialista en motor.

En la presentación del curso ayer en Sevilla, tanto el impulsor de esta iniciativa formativa, el periodista Javier Franco, como el propio Marc Martín insistieron en la necesidad de preparar a futuros profesionales en un campo informativo pujante, haciéndolo no solo desde el conocimiento técnico del deporte, sino también desde el lado más humano: "Hay que hablarle al espectador, al lector o al oyente desde el corazón porque ahí es cuando llegas. Es importante que se os valore por vuestros conocimientos pero también por vuestra capacidad de trasladarle emociones. Hay que poner la piel de gallina a la gente; la emoción es la clave en la narración porque es la forma de enganchar al público", señaló Martín.

Conversamos con Marc Martín para saber más sobre este curso de posgrado y sobre las particularidades que encierra el periodismo deportivo de motor, una especialización dentro de la especialización. Insiste en una idea: dejarse de egos y dar todo el protagonismo al piloto.

- ¿Cuáles son las claves para ser un periodista especializado en deportes de motor? ¿Qué podría recomendar a los estudiantes que quieren profundizar con este tipo de cursos en esta área superespecializada?
- Sobre todo que no se limiten a conocer este deporte desde el punto de vista del piloto. Porque este deporte y tienen algo que no tienen otros deportes, como es el componente de la mecánica, de la tecnología o de la técnica. Entonces se tienen que empapar de esto; no quiero decir que tengan que ser ingenieros mecánicos para poder dedicarse al mundo del periodismo de motor, pero sí tienen que saber cómo funciona, por ejemplo, un motor, para qué sirve el muelle de una suspensión o cómo trabajan los diferentes tipos de neumático. Todo esto es muy importante porque solo así serán especialistas de verdad y solo así tendrán gran valor con vistas a que los medios los puedan fichar.

- Precisamente, porque hay que ir más allá del piloto, hay que trabajar también otro tipo de fuentes en este tipo de periodismo: mecánicos, jefes de equipo, ... que son las que conforman con el paso de los años la agenda del verdadero especialista. ¿Cómo se adentra uno en los boxes para ir forjando esa valiosa agenda?
- Ante todo tienes que ser una buena persona, ser humilde, respetuoso y humano. Esto ayuda a que el piloto, el mecánico o el jefe de equipo te pueda recibir como una persona amiga. Esto no significa que tengas que hablar siempre bien de ellos, sino que a la hora de contrastar un rumor o hacer alguna pregunta puedas acudir a ellos. Así se construyen las buenas agendas, que te vean como un buen profesional.


"No soy partidario de utilizar anglicismos. Y si se emplean, hay que explicarlos. Has de usar palabras entendibles para llegar a todo el mundo. Nuestra labor como canal transmisor es muy importante" 

- Otra clave de la especialización es el manejo correcto del lenguaje. En el caso del motor hablamos de un lenguaje técnico que a veces utiliza expresiones extranjeras. ¿Cómo ha medir un periodista especializado en motor todo esto a la hora de dirigirse a un público que no tiene por qué ser siempre entendido en la materia?
- Si en algo soy anti es en utilizar palabras que no sean españolas, pero soy el primero que utiliza "box" o "lane", porque lo tienes muy interiorizado. Entiendo que no hay que emplear tantos anglicismos y si se usan, sobre todo aquellos que pueden resultar más complicados de comprender, explicarlos. Por ejemplo, si uso 'mapping', lo acompaño de una breve explicación para la gente que no está dentro del mundillo y digo 'que es el carácter del motor, cómo distribuye la potencia a través de la técnica'. Por tanto, has de utilizar palabras entendibles para llegar a todo el mundo porque al final somos transmisores entre el técnico y el piloto y el espectador, el lector o el oyente. Nuestra labor como canal transmisor es muy importante.

- ¿Comparte o entiende, no obstante, esa crítica hacia el periodista de motor que en ocasiones da la sensación de abusar de extranjerismos quizá con la intención de que querer aparentar que sabe más de la materia?
- El protagonista de todo esto no tienes que ser tú, el periodista; tiene que ser el piloto. Está claro que alrededor del piloto gira todo este negocio, los espónsors, los medios de comunicación, pero al final el que se suba a la moto o al coche a dar gas o conseguir resultados y que permite que puedas abrir luego un periódico o un telediario con eso es el piloto. Tú tienes que ser la última pieza en la cadena, más o menos importante en función de la cobertura, pero la última pieza.
Y abusar de esa manera de expresarse es un error. Hay que intentar que la gente te entienda y entienda lo que está pasando. Para eso tienes que rodearte de personas. Hay veces que el periodista se rodea de gente que sabe menos que él para que no le hagan sombra. Yo voy al contrario. De las personas de las que me rodeo, el equipo de redacción, realización, comentaristas siempre tienen que saber más que yo. Porque te enseñan y porque enseñan al telespectador, y hacen mejorar la retransmisión, el producto final.

- Usted lo ha señalado, esto se trata de emociones, pero de emociones controladas. ¿Es difícil hacer una crítica imparcial en ocasiones cuando se vive tan cerca con un piloto, cuando se comparte tanto con él? ¿Cómo se mide esa cercanía con la fuente cuando llegado el momento toca ser crítico con ella?
- Gestionar eso no es fácil, y a veces ha pasado que dices una cosa del piloto que realmente se merecía o no darle los minutos que él o ella consideraban y recibir alguna llamada. Esto ha pasado con el Dakar hace poco, por ejemplo. Pero al final has de mantenerte en tus trece y, sobre todo, si consideras que te has equivocado, debes escuchar la crítica del otro, ser humilde y aceptarlo. Ahí es cómo te vas ganando a la gente, reconociendo que te has equivocado. Hay otras veces en la que consideras que tienes razón, pero siempre que se diga desde el respeto será positivo.

- Profesionalidad ante todo.
- Eso es.

miércoles, 2 de enero de 2019

Marcelo Gantman: "El análisis de datos es una especialización que no puede esperar más para el periodista deportivo"


El podcast ha hallado en el ámbito informativo del deporte uno de los terrenos más abonados para su expansión. Tal como hemos analizado en este blog, el podcast como narrativa digital disruptiva se erige como una vía idónea tanto para ahondar en la superespecialización como en la fragua de una marca periodística personal. Qué duda cabe que el periodismo deportivo, por la multiplicidad de modalidades que aglutina, abarca grandes posibilidades para el desarrollo de este tipo de audio encapsulado. Pero para que un podcast coseche éxito de audiencia debe aportar frescura, original y valor añadido para satisfacer demandas específicas de públicos por una temática determinada.

 Uno de los podcasts deportivos en el ámbito hispanoamericano que ha irrumpido con más fuerza y que ha concitado expectación por su aproximación al deporte desde un ángulo singular es Big Data Sports, creado en 2017 en Argentina por los periodistas Marcelo Gantman y Agustín Giménez. Este podcast, en cuyo blog se pueden escuchar todos sus episodios, se detiene en cómo las nuevas tecnologías están incidiendo en la manera de comunicar la actualidad deportiva. El último de esos capítulos, sin ir más lejos, analiza las tendencias que vienen: hábitos de consumo, redes sociales, fuentes y generadores de contenidos o la importancia de las métricas en la información deportiva.

Hemos conversado con Marcelo Gantman en los albores de la que será la tercera temporada de Big Data Sports con el fin de conocer algo más sobre este proyecto y  su visión sobre los cambios que se están produciendo en la manera de informar sobre las competiciones, sus protagonistas y la industria que rodea al deporte. Gantman es columnista del diario La Nación y director de Contenidos de Analítica Sports, un sitio-newsletter dedicado a la divulgación de la innovación y la tecnología en el deporte en Latinoamérica.

- Usted, que se ha forjado profesionalmente en grandes medios de su país, ha encontrado un sitio donde reúne su pasión por el deporte y su conocimiento y atracción por las métricas y la tecnología. ¿Cómo está siendo esta singladura después de dos temporadas al frente del proyecto? ¿Qué comunidad de seguidores han logrado hasta la fecha?
- Big Data Sports, nuestro podcast, es una fuente constante de satisfacciones. Estamos muy contentos por su repercusión y su alcance. Cuando decidimos hacerlo (agosto de 2017) intuíamos que había un nicho vacante y entiendo que lo ocupamos bien. Unir métricas de redes sociales, algo de análisis de rendimiento deportivo, cifras de consumo en general, en definitiva, abordar todo el fenómeno de la industria del deporte desde la perspectiva de los datos, era algo que sentíamos podía tener una penetración interesante. Lo ideamos con Agustín Giménez (mi socio en el proyecto) en agosto de ese año y para finales de septiembre ya hicimos el primer episodio. Tenemos una comunidad de seguidores que crece y es muy fiel. En la segunda temporada (hacemos 18 episodios por temporada) notamos que creció nuestro piso de escuchas. Actualmente estamos alcanzando las 50 mil reproducciones acumuladas. Para nosotros es una buena cifra. Es todo orgánico, no somos un desprendimiento de ningún medio (tradicional o no) y el podcast es el único contenido. Hemos tenido propuestas para incorporarlo como contenido de audio para otros medios. Lo estamos analizando.
- El podcast se constituye actualmente como una de las narrativas informativas más disruptivas y también como un espacio para la creación y consolidación de una marca periodística personal. ¿Era este precisamente el escenario que usted vino a buscar?
- Big Data Sports nació y fue pensado como podcast. No podía nunca ser otra cosa. Sabíamos que íbamos a un nicho y el podcast nos pareció la mejor manera de alcanzarlo. Particularmente llevo más de 25 años de labor en radio, tv y diarios y lo que el podcast me permitió es justamente personalizar el mensaje, tener el tiempo exacto para comunicarlo y hasta el tono para hacerlo. El podcast me permite adecuar las ideas en cuanto a forma y contenido. Un buen podcast lleva la firma de sus autores en cada episodio. Y es una herramienta fabulosa para generar un ecosistema ligado a los contenidos. Por ejemplo, nos han llamado de universidades y hasta empresas vinculadas al deporte para que hagamos presentaciones a partir de los temas que conversamos en el podcast.
- También usted propone en su espacio "entender la conversación entre fanáticos, atletas y marcas". ¿Tan compleja es esta actualmente?
- Para nosotros esa conversación es sencilla, pero no todos la aprecian o lo ven así. Incluso algunos no la comparten, pero la realidad siempre se termina imponiendo. Es un dato objetivo que hoy los atletas se han convertido ellos mismos en medios y su potencia supera a los medios tradicionales y los medios online. Algunas estimaciones señalan que los diez principales deportistas (entre los que están Cristiano Ronaldo, Messi, Neymar, Lebron James, Federer…) acumulan más de 1.200 millones de seguidores en redes sociales. No hay medio que tenga ese alcance.
Se podrá pensar que se trata de algo lógico, porque hablamos de celebridades. Pero en realidad tiene que ver con un paradigma de la época. Argentina tiene en este momento una nadadora campeona mundial juvenil, Delfina Pignatiello, de apenas 18 años. Cada video suyo en Instagram alcanza las 10 mil reproducciones en poco tiempo. Cambiará la escala que va de Serena Williams a Pignatiello, pero la lógica que impera es la misma: si me quiero enterar de lo último de un deportista, voy a sus redes sociales. Las marcas lo entendieron: ahora piden mezclarse en las redes sociales de los atletas, para que comuniquen sus mensajes con su “naturalidad” y cada uno con su propia impronta. Tengo la sensación que los medios llegaron algo más tarde al cambio de época. Con respecto al público, creo que parte de la tarea del periodismo ligado al deporte es desentrañar y explicar todo nuevo viento que pueda aparecer.

 


"Un buen podcast lleva la firma de sus autores en cada episodio. Y es una herramienta fabulosa para generar un ecosistema ligado a los contenidos" 




- Entre expertos que hemos consultado recientemente en el blog, se apunta como una de las claves del éxito del podcast la segmentación temática para llegar a un nicho de público interesado, el análisis y la investigación. En su caso, aunque el hilo conductor sea el deporte visto a través de los datos, esta mirada transversal toca varios palos: consumo de medios, redes sociales, contenidos generados por deportistas, uso de tecnología, ...
- Es cierto, nosotros abrimos ese abanico de temas. El término “Big Data” ya es casi un genérico y particularmente con el deporte no queríamos quedar atrapados en el título. A lo largo de 37 capítulos hemos tocado esos temas porque entendemos que el cambio de paradigma y los nuevos impactos del deporte pasan por esos tópicos. Estamos en una época en la que todo se cuantifica. La gente que decide salir a correr, primero se compra el reloj inteligente o se baja una aplicación para medir su rendimiento y recién entonces va a los parques. La premisa es que cada episodio contenga datos: en ocasiones entendidos como cifras y en otros casos como elementos que le permitan al oyente, al finalizar el capítulo, comprobar que aprendió algo nuevo.
- En uno de sus últimos episodios explicaban el mapa de los deportes que llegan a las audiencias por las plataformas de streaming. Parece otra tendencia imparable que modificará sin duda las reglas del juego mediático en el ámbito deportivo en los próximos años.
- El consumo del deporte por streaming fue uno de los primeros datos que ofreció la audiencia deportiva global, cuando con el auge de internet florecieron los sitios piratas: el público quería, además de la gran pantalla en el living de su casa, ver los partidos en sus computadoras. Luego en sus tablets y finalmente en sus teléfonos. No era que la gente quería “robarles” a los dueños de los derechos: quería verlo según sus preferencias. Le pasó a la música, al cine y a las series y finalmente también al deporte. Todas esas industrias dieron las respuestas adecuada a las demandas. Fueron reacciones horizontales frente a industrias poderosas que se manejan verticalmente. El crecimiento de las plataformas OTT en Estados Unidos es una muestra clara. En Europa también. Y en Latinoamérica se imponen de a poco. Las redes sociales entendieron también el juego. La gran novedad en Sudamérica es que Facebook ofrecerá partidos de la Copa Libertadores, algunos de ellos exclusivos, cada semana. Buena parte del deporte de Brasil se ve por Twitter. Sobran los ejemplos. Nada que no hayan hecho el tenis de la ATP, la NFL, la MLB, la NBA, la PGA y hasta la Fórmula 1 y el Comité Olímpico Internacional con la creación de sus propias plataformas de streaming. El escenario cambió de un modo brusco y va a seguir cambiando.

- Aunque inciden mucho en su análisis en el big data y su uso para la mejora en el rendimiento de equipos y deportistas, también hay que hablar de cómo se están aplicando modelos estadísticos en el periodismo para analizar, visualizar y también predecir. ¿Qué opinión le merece el estado del periodismo deportivo de datos, si es que está de acuerdo con esta denominación?
- Creo que la denominación es precisa. En una época de cambios, todo término que sea útil para precisar el alcance de una innovación, es bienvenido. El buen uso de los datos en el periodismo deportivo puede ser un generador de contenidos de calidad. Todavía impera en muchos periodistas las necesidad de contar sus “sensaciones” frente a un acontecimiento deportivo. Dar su mirada, su impronta, contar “su historia”, lo cual es hermoso que suceda porque las buenas historias siempre tendrán lugar. Pero tampoco todos tienen la habilidad de ser grandes narradores, columnistas que en menos de 3.000 caracteres pueden contar una historia maravillosa y con profundidad, según se la dicten sus ángeles y duendes. Si no es el caso, entonces es mejor que los periodistas deportivos que no quieran gritarse unos a otros en los paneles televisivos se hagan amigos de los datos.
La posibilidad de reflejar con cifras, gráficos y curvas la épica del deporte es fascinante. Le da una nueva vida al acontecimiento. Le da una profundidad al juego que antes no tenía. Es otro arte. Hay que aprenderlo. Saber contrastar los datos para darle contexto a su uso. No sirve de nada poner en una transmisión cuánto corrió un futbolista en un partido. Pero si cuando damos esa información, la contrastamos con su promedio en una liga o en una temporada, esa información ya tiene otro valor. Pasa a ser relevante. La idea de que el big data puede predecir los resultados del Mundial, por ejemplo, es otra falacia que le hace mal al uso de los datos. Los modelos predictivos sirven para el trabajo interno de los cuerpos técnicos, para encontrar patrones de rendimiento o de lesiones, no para aventurar resultados. Es un aprendizaje nuevo. Y los periodistas no siempre estamos dispuestos a aprender. Confiamos demasiado en nuestro saber inicial.
Hace unos días veía un tuit de un periodista del Telegraph: hizo un video de la edición de papel del periódico y en el video iba pasando las páginas. Se lograba ver todo el trabajo con datos que respaldaba la información del día de fútbol de la Premier League. Buenas historias y datos es una fórmula robusta, especialmente, para los soportes en papel.
- Otra tecnología que va a más es el uso de los bots. ¿Considera que existe aún cierta resistencia en algunos medios, muy especialmente los no anglosajones, para adoptar esta tecnología sin pensar en que pueda perjudicar al trabajo de los periodistas? Sigue habiendo un debate a este respecto.
- Los bots ya están. Es cuestión de tiempo. Considero que son útiles para liberar a los periodistas de cierta producción informativa que puede ser automatizada. El asunto se complica cuando los procesos automatizados son la excusa para precarizar una profesión o una labor. Imagino que el temor, muy fundado, tiene que ver con esto último. La pelea entonces es por ser cada vez más creativos, rigurosos e innovadores como para que antes de ser sustituidos por un bot, se lo piensen dos veces.
- En tiempos de cambio permanente, uno de los grandes retos del periodismo reside en la formación y la superespecialización. ¿En qué nichos prevé usted que surjan oportunidades para periodistas deportivos en los próximos años? Están los eSports, claro, ¿pero adónde más se puede apuntar teniendo en cuenta métricas, tecnología y hábitos de consumo?
- El escenario de los eSports va a requerir de gente preparada para la comunicación y la especialización. Claramente los eSports están adoptando los formatos del deporte profesional y eso incluye las plantillas de comentaristas, narradores y analistas. El campo de la tecnología y la innovación aplicada al deporte es otra esfera novedosa. Particularmente estoy desarrollando desde hace unos meses un sitio y una newsletter llamados Analítica Sports  (www.analiticasports.com) que se dedica a esos temas. El análisis de datos es una especialización que no puede esperar más para el periodista deportivo. Los cuerpos técnicos de los diferentes equipos, de todos los deportes, cada vez manejan más información y recogen datos de rendimiento que hay que saber interpretar. El riesgo es que con los años se produzca una asimetría muy grande entre la información que manejan los entrenadores y la que tengan los periodistas. Porque la evidencia del dato se impondrá a la opinión. Y el deporte tiene cada vez más datos.

lunes, 5 de noviembre de 2018

The Line Breaker: "historias con contenido e investigación" desde un prisma iberoamericano

Los ocho números de la revista en papel The Lines hasta la fecha.

"No podríamos considerarnos un medio deportivo si solo hablamos de fútbol", afirma con rotundidad Juan Pablo Gatti, uno de los fundadores de The Line Breaker, revista deportiva digital creada el 26 de diciembre de 2017 por un grupo de jóvenes periodistas de Sudamérica y España que trabajan en red. Con casi un año de trayectoria, este emprendimiento periodístico cuenta en su haber con ocho números editados hasta la fecha y aspira pronto a consolidarse internacionalmente entre los aficionados consumidores de lo que ellos denominan "historias con contenido e investigación" desde un prisma iberoamericano.

El propio Gatti confiesa que, aunque a día de hoy The Line Breaker no tiene anclaje en ningún país en específico, "el sueño de tener una redacción física siempre está". Actualmente el grupo de redactores de este medio procede de Argentina, España y Venezuela, aunque por esa redacción virtual han pasado también otros articulistas de Chile, Colombia o Perú, e incluso han tenido colaboradores de Estados Unidos, México o Italia quienes les han ayudado a diseñar y editar la revista digital The Lines.

De momento, el proyecto viaja cómodo a través de conversaciones y reuniones a través de las redes sociales (suelen quedar o muy temprano por la mañana o por las noches, a una hora que encaje bien en las diferentes latitudes de sus miembros) y se da su tiempo para confeccionar los contenidos de sus revistas, no tan supeditados a la actualidad. "Nos decantamos por el deporte en su conjunto, por poder buscar historias ricas en contenido, tomando también a la narrativa como algo sumamente importante, ya que ese debía ser un sello distintivo de nuestra marca", aseguran.

Inspirados en cierto modo por la experiencia de otros nuevos medios deportivos surgidos en los últimos años como Panenka, Ecos del Balón o Sphera Sports en España, El Escorpión en Colombia, Don Julio en Argentina o These Football Times en Reino Unido, The Line Breaker persigue, haciendo caso a lo que dice su denominación y su eslogan, romper varias líneas que sigue lo que consideran un periodismo deportivo más convencional. De esta forma, rehúyen de contenidos blandos o de entretenimiento, no casan con el protagonismo de ciertos periodistas estrella ni tampoco con las premuras informativas. "El público se va cansando de la falta de contenido y los nuevos medios están volviendo a las bases del periodismo, esto es, contar historias con contenido e investigación", subrayan. 

La diversidad del deporte en su contexto social y político

"A nosotros nos interesa el porqué de las cosas, comprender por qué suceden, contextualizarlas. Y si bien el fútbol es el deporte más importante, también creemos que todo deporte debe ser visibilizado. Así hemos hablado, por ejemplo, de ciclismo, natación, atletismo o hasta beach handball (balonmano playa) o charlado con personajes de todos los continentes salvo Oceanía". 

En esa búsqueda de una pretendida ruptura con el periodismo deportivo más tradicional, The Line Breaker fundamenta su propuesta en reportajes, entrevistas e historias de largo formato o especiales. Suelen ser entre diez y dieciséis piezas por número, algunas de las cuales las dejan abiertas en la web para su lectura y así darse a conocer.

Reportaje. Número 7 de The Lines.

Entre las personas entrevistadas figuran nombres como Vero Boquete, Luis Milla o Robert Pires, y sus historias van desde Iniesta a Mo Farah, pasando por las consecuencias de la guerra en el fútbol en Irak, el rugby en la Sudáfrica del apartheid, la eclosión deportiva en Túnez o el plan de crecimiento de Qatar como sede de grandes acontecimientos. También uno de sus números está dedicado a la igualdad en el deporte, otro aspecto que priorizan en su línea editorial.

"Nos gustan las historias que sean ricas en contenido. No nos gustaría charlar, por ejemplo, con Messi o Cristiano Ronaldo si estos no van a decir nada nuevo o hablen con el 'cassette' puesto. Cada vez que entrevistamos a una persona buscamos que nos cuente cosas profundas, sus ahnelos en el deporte que hace, que hable de sus ideas, deseos, decepciones. Tampoco nos interesa el "ganar, ganar o ganar", ya que creemos que esto es solo una circunstancia o no tiene por qué ser la norma. Además, tratamos de contextualizar las historias en su momento político, social y económico, de forma que se deje en claro que estas no suceden por casualidad, sino por causalidad".

La viabilidad económica como gran reto

Como acontece con otros tantos emprendimientos periodísticos, la mayor dificultad que se les presenta es la manera de alcanzar la viabilidad económica a medio plazo, ganar dinero para poder vivir de esto. Tras unas inversiones iniciales en mantener un hosting y un dominio en internet ("es algo caro y está dolarizado, algo que en nuestros países sudamericanos se siente mucho más", advierten), de momento tienen depositados sus objetivos en monetizar la revista y crear nuevos formatos como los podcasts. 

También han ido reorientando el proyecto tras ir probando opciones y cosechando diversos resultados, pasos que son siempre valiosos para madurar: "Luego de unos meses vimos necesario cambiarnos de Blogger o WordPress para tener más herramientas para trabajar, a la vez que vimos necesario dejar de dar la revista de manera gratuita para comenzar a cobrarla, ya que, al no tener publicidad, es nuestra manera de empezar a sostenernos". De momento, el precio por número de la revista es de 2,09 dólares.

"El objetivo actual - explica Gatti- es el de estabilizarnos luego de algunos problemas internos que hemos tenido (con las partidas de nuestro subjefe y del editor, las cuales sentimos mucho ya que ellos estuvieron desde el minuto uno) y dar otro salto en la web, a la vez que ya empezamos a practicar el SEO para, de a poco, posicionarnos también en los buscadores".

Como meta principal se marcan un horizonte temporal de tres años, contando como punto de partida el pasado Mundial de fútbol en Rusia, que fue cuando empezaron a comercializar la revista. "Ese objetivo final será ver cuánto habremos crecido y si tenemos las suficientes fuerzas -y el dinero- para sostener este proyecto".

Entretanto, lo tienen claro: seguirán haciendo periodismo de la mejor manera que saben. "Vamos paso a paso y siempre pensamos nuevas cosas. Pero si algo tenemos claro, es que hacemos lo que nos gusta y queremos seguir expandiendo la marca poco a poco, para que más gente confíe en lo que hacemos".

lunes, 10 de septiembre de 2018

Kiko Llaneras: "Hay un filón en hacer periodismo de datos para aumentar la experiencia en directo de ver fútbol y otros deportes"


Del mundo de la ingeniería, donde se doctoró y fue profesor universitario, decidió acercarse al periodismo a través de la ciencia cuando la etiqueta "periodismo de datos" apenas existía. Kiko Llaneras es socio en quantio y editor fundador de Politikon. 

Experto en análisis político, datos y gráficos, ha colaborado, además, en diferentes medios como Jot Down o Onda Cero. Desde julio de 2016 también lo hace en El País, medio donde por primera vez aplicó técnicas y herramientas del periodismo de datos a la información deportiva durante el Mundial de fútbol en Rusia.

Para ese evento Llaneras elaboró un modelo de predicción estadístico de resultados, el cual dio que hablar. De hecho, acaba de publicar un artículo en el que evalúa los resultados de esas predicciones que se hicieron.

- Usted es doctor en ingeniería, aunque por una investigación sobre biología. ¿Cómo acabó adentrándose en el mundo profesional del periodismo?
- Empecé escribiendo un blog. Pero te hablo de 2006, que era el cámbrico de internet. Estaba todo por hacer. De golpe podías leer a un montón de gente que escribía de sus hobbies, su trabajo o sus ocurrencias. Internet estaba medio vacío y era más fácil. Yo estaba haciendo la tesis en un departamento de ingeniería y pensé que estaría bien escribir un blog con un enfoque "de ciencias", con datos, sobre temas de actualidad (política, economía, vivienda, etc.). Por entonces la etiqueta de "periodismo de datos" básicamente no existía.
El blog era un entretenimiento que fue creciendo. En 2011 montamos Politikon entre varios autores, por entonces jóvenes, y escribimos un libro sobre nuestro sistema político. Luego se dieron varias casualidades. Por un lado, explotó la crisis política en España, llegaron partidos nuevos, y se disparó el interés por encontrar nuevas formas de hablar de política. Coincidió también el boom periodismo de datos. En todo ese lío yo cada vez escribía más. En 2015 decidí pedir una excedencia en la universidad y desde entonces trabajo en medios.

- En el nuevo ecosistema informativo digital la interdisciplinariedad de las redacciones es cada vez mayor. Por ejemplo, en el Washington Post trabajan desde la llegada de Bezos un ingeniero y un redactor codo con codo. Me imagino que esto es algo ya imparable.
- Hace un par de años te hubiese dicho que sí, que es imparable, pero ahora tengo más dudas. Hay gente que no cree que el periodismo tenga que cambiar. Creen que no hacen falta superespecialistas, ni periodistas que hablen matemáticas, o que no es viable tener muchos programadores en una redacción. Y quizás tengan razón.
Yo veo las cosas de otra manera, claro está. Para mí es una sorpresa que el periodismo siga siendo tan 'de letras'. Si te plantas en cualquier empresa del IBEX —Mercadona, BBVA, Telefónica, Zara o lo que sea—, estoy seguro de que en todas encuentras más ingenieros o físicos que en una redacción. ¿Será siempre así? No creo. Algunos cambios me parecen inevitables, los periódicos serán un producto digital o no será, así que por fuerza habrá más gente de software y analítica en una redacción.


"En El País he podido publicar gráficos presuntamente complicados y estadística medio avanzada. Son cosas algunos periodistas creen que no deben publicarse en periódicos porque "la gente no los entiende"


- De ser fundador de Politikon a pasar también a colaborar en El País en julio de 2016. ¿Cuál ha sido desde entonces la evolución que usted ha observado en este medio en su apuesta por hacer un periodismo más adaptado a las nuevas narrativas y a los nuevos formatos digitales?
- Se han hecho montones de cosas, pero puedo hablar mejor de mi trabajo. Hay dos novedades con las que estoy especialmente contento.
Primero, he podido hacer mucha predicción electoral, siguiendo el ejemplo de New York Times o Financial Times. Desde que estoy en El País hemos publicado una decenas de predicciones probabilísticas de elecciones en España, México, Colombia, Francia o Reino Unido. Estoy bastante seguro de que ningún periódico del mundo ha publicado tantos modelos de este tipo como nosotros.
También he podido publicar gráficos presuntamente complicados y estadística medio avanzada (con histogramas, márgenes de error, cruces de variables, medianas, regresiones a la media, etc.). Son cosas algunos periodistas creen que no deben publicarse en periódicos porque "la gente no los entiende", pero he tenido mucha libertad para intentarlo y la verdad que estoy muy agradecido al periódico por eso.

- Aunque una gran parte de su trabajo se centra en el análisis político, usted y sus compañeros han aplicado las técnicas y herramientas del periodismo de datos a la información deportiva durante el Mundial de Rusia. ¿Cómo construyeron ese modelo de predicción estadístico de resultados para el evento? 
- Nos inspiramos en otros modelos para hacer el nuestro. Se han publicado bastantes en trabajos académicos y alguno en otros medios como FiveThirtyEight. Hay además un mundillo de estadísticas avanzadas para fútbol, gente en Twitter o escribiendo blogs, de donde sacar ideas. 
Nuestro modelo juntaba piezas bastante probadas: un ranking Elo, un modelo de goles con una distribución de Poisson y datos de goles esperados. El modelo tenía tenía tres partes fundamentales: 1) un ranking que mide la fuerza de cada selección, 2) un modelo estadístico para estimar los posibles resultados de cada partido, y 3) un simulador de la competición. Lo más sensible era el ranking, que alimentábamos con datos de equipos y jugadores (de cada selección consideramos sus resultados y las ocasiones del gol que producía y concedía; de los jugadores usamos su valor de mercado y el nivel de su club). La metodología se podía leer en detalle, que es parte de la gracia de estas cosas: ver las tripas.

- ¿Resultó complicado aplicar esa metodología científica a un deporte como el fútbol donde no todo se puede medir científicamente?
- En realidad no. Es decir, a medias. Tendemos a pensar que el fútbol es muy complicado y que no puede capturarse con estadísticas. Y eso es verdad, pero no de forma particular. El fútbol no es más complicado que muchos temas que cubrimos en periódicos. Es ingenuo pensar que las políticas educativas, la relación entre impuestos y crecimiento, o los efectos de la dieta sobre la salud son problemas más sencillos que La Liga. No lo son. Todo eso se estudia y analiza con estadísticas, claro, y nadie se plantea que sean "un arte" o estén "más allá de la estadística", como a veces escuchamos al hablar de fútbol.
Pensad en la economía. Sabemos que el nivel educativo es el mejor predictor que existe de tu renta futura: la gente con estudios "suele" ganar más dinero. Pero no es una garantía y la realidad está llena de excepciones: hay millonarios que no fueron a la universidad e ingenieros que no encuentran trabajo. La relación entre estudios e ingresos existe, pero no es determinista; es un "modelo" con incertidumbre, igual que los que podemos usar en fútbol. No puedo predecir quién va a ganar la Champions, pero puedo construir un modelo que me diga quién es favorito y en qué medida (¡aunque probablemente no ganará!).
¿Por qué entonces el fútbol nos parece tan complicado? Porque tenemos experiencia con él. Cada domingo experimentamos las sorpresas y sabemos que los favoritos no siempre ganan (por eso nos gusta). En cambio la incertidumbre en otros temas es menos evidente, y podemos hasta ignorarla, aunque en realidad está ahí. Puedes creer que sabes hacia donde va la economía o confiar en que estás eligiendo bien el colegio de tus hijos, aunque no sea verdad. Las personas odiamos la incertidumbre, preferimos la rotundidad poco fundada, pero ese es otro tema.


"Las estadísticas sobre fútbol enfadan especialmente. Siempre digo que el fútbol se sostiene en una paradoja: es un juego intrascendente que divierte más si te lo tomas en serio"


- Se lo preguntaba porque leí algunas críticas que le hicieron a usted por ese modelo, por no acertar algunos resultados, como si calcular predicciones equivaliera simplemente a hacer pronósticos. 
- La gente se enfada en general, eso lo primero. Pero es verdad que las estadísticas sobre fútbol enfadan especialmente. ¿Por qué? La razón última se me escapa. Siempre digo que el fútbol se sostiene en una paradoja: es un juego intrascendente que divierte más si te lo tomas en serio.
Pero estas críticas esconden un reto verdadero: ¿Cómo podemos comunicar la incertidumbre al lector? Es una pregunta que surge en EE UU en 2016, después de las elecciones, cuando los modelos fueron acusados de fallar porque habían dado a Clinton como favorita contra Trump. En realidad esos modelos nunca descartaron una victoria de Trump —le daban un 18%, 20% y hasta el 30%—, pero una parte de los lectores interpretó que el favorito iba a ganar necesariamente. Pero la probabilidad no funciona así.
Con los modelos de fútbol ocurre igual. En la primera fase del Mundial había siete u ocho equipos a los que dábamos más del 80% de opciones de estar en octavos de final. Pasaron todos menos Alemania, que era más o menos lo esperable (si haces siete u ocho predicciones al 80%, lo normal es que alguna no se cumpla). Pero la gente miraba solo la predicción de Alemania: "¡dijiste que tenía un 90% de opciones!".
Ahora mismo se debate sobre cómo comunicar este tipo de información. En un extremo está la gente que cree que no debía publicarse. Hay compañeros que creen que la prensa no debería publicar predicciones si no tienes mucha seguridad sobre que va ocurrir. Pero no me convence. Yo quiero darle al lector la máxima información posible, y si mi mejor predicción dice que hay un 75% de probabilidades de que pase una cosa, no quiero conformarme con decirle que "no sabemos qué va a pasar", sino que quiero darle esa predicción. Pero necesito comunicarla bien para no llevar a nadie a error. Ese el reto ahora, encontrar la mejor forma de comunicar ese 75%. Andamos buscando gráficos, usando ejemplos o estudiando si es mejor decir 3 de 4 que 75%.


"Hay compañeros que creen que la prensa no debería publicar predicciones si no tienes mucha seguridad sobre que va ocurrir. Pero no me convence. Hay que darle al lector la máxima información posible"


- Ustedes emplearon un modelo de predicción para un gran evento deportivo tal como hace tiempo decidieron hacerlo otros medios, como Five Thirty Eight, Financial Times o Les Décodeurs de Le Monde. ¿Por qué en España ha tardado tanto en desarrollarse esta forma de trabajar que funciona tan bien en otros países como EE.UU., Reino Unido o Francia?
- No lo sé. Supongo que es caro. Además, los perfiles que te hacen falta para construir esos modelos escasean en una redacción (necesitas alguien que sepa de estadística y que programe). También hay un problema de escala al compararnos con medios anglosajones: las audiencias en España son más pequeñas y eso hace imposibles ciertas inversiones. Una ventaja de El País es que tenemos muchos lectores en América.

- Teniendo en cuenta la base estadística sobre la que se construye la información deportiva sorprende que se no haya incidido más en España en hacer un periodismo deportivo de datos. ¿Tan complicado es?
- Como decía antes, es caro y exige perfiles que han sido escasos. Además, es una apuesta: tienes que creer que existe una audiencia potencial que vas a levantar haciendo esos temas de deportes y datos. No vale hacer historias sueltas, sino que para crecer esa audiencia necesitas regularidad, quizás una cabecera, paciencia. Es complicadillo. Las gente que cubre deportes ya tiene muchísimo trabajo solo siguiendo la actualidad del deporte.
Dicho eso, no se me ocurre ningún otro tema en el que los medios españoles tengamos una ventaja comparativa igual que la que tenemos con el fútbol: un tema de interés global que ocurre a pocos kilómetros de nuestras redacciones cada domingo.


"Para la gente de datos, el fútbol es una mina por dos motivos: porque hay mucha información y porque es cíclico"


- Sin embargo, tal como señaló en este blog John Burn Murdoch (FT), "el punto de unión entre el periodismo de datos y la información deportiva es amplio, ambos se retroalimentan increíblemente bien". ¿Cuáles son las aportaciones que hace o puede llegar a hacer el periodismo de datos para mejorar la calidad de la información deportiva?
- A mí lo me más me atrae son dos cosas. Por un lado, poner en números impresiones que todos tenemos, como que Messi es buenísimo o que su duelo con Cristiano apenas tiene precedentes. Pero aún más interesante es usar los datos para descubrir aspectos del juego que nos pasan desapercibidos: encontrar jugadores muy hábiles pero poco vistosos, detectar cambios del juego que ocurren poco a poco, etc.
También creo que hay un filón en hacer periodismo de datos para 'aumentar' la experiencia en directo de ver fútbol y otros deportes. ¿Puedo mejorar una retransmisión con números? Seguro. Los videojuegos son una buena referencia; las retransmisiones de egames no paran de evolucionar. Creo que el deporte se retransmitirá aumentado en el futuro, pero no sé si lo harán periódicos o si lo harán Amazon, Google, Netflix o Twitch.
Otra cosa que me gusta es usar los datos deportivos para hablar de estadística, de trampas de lógica o de sesgos cognitivos.
Para la gente de datos, el fútbol es una mina por dos motivos: porque hay mucha información y porque es cíclico. Empresas como Opta están midiendo en tiempo real miles de eventos de un partido, tienes datos de todo. La otra clave es que el fútbol tiene atención constante: vuelve cada semana. Eso permite hacer inversiones, porque si desarrollas modelos estadísticos, visualizaciones o lo que sea, puedes explotarlas durante años.

jueves, 19 de julio de 2018

Nacho Cardero: "En la era digital el contenido de calidad ya no basta; hay que tener tecnología que permita que lo que produces se consuma más y mejor"

Cardero -centro de la imagen-,inaugura un curso en Málaga. Foto: ECDeportes
El Confidencial, nacido en 2001, creó su sección de Deportes en 2007. Desde entonces, su apuesta por esta área informativa ha sido diferencial respecto a otros medios de la competencia en España. Tal como explicó su responsable de Deportes, Víctor García, durante el curso 'Las 5 W del deporte femenino', que organiza la Universidad Internacional de Andalucía en Málaga, la apuesta se fundamenta en dar exclusivas, incidir en opinión, aportar enfoques propios, buscar historias humanas siempre que sea posible y abordar nichos con posibilidades o que no son lo suficientemente tratados en medios de la competencia (Fórmula Uno, que funciona como una subsección, coordinada por Javier Rubio; artes marciales mixtas o rugby).

Cuando El Confidencial está a punto de cumplir su mayoría de edad, hemos conversado con su director, Nacho Cardero, para conocer cuáles han sido las claves de la creación y la evolución de la sección de Deportes de este medio nativo digital, que apuesta por la innovación en nuevos formatos de vídeo, audio, datos, y software de automatización de informaciones y que en el próximo mes de septiembre cambiará su denominación por la de La Escuadra.

- El Confidencial tardó seis años en crear la sección de Deportes ¿Por qué ese tiempo transcurrido?
- Bueno, hay una filosofía. Primero, nosotros tenemos que ir con pasos de plomo, poco a poco, porque no tenemos ni los recursos económicos ni los recursos financieros de las cabeceras que tienen un soporte papel. Entonces debemos ir con cuidado por un tema presupuestario y vamos añadiendo lo que solemos llamar 'capas a la cebolla'. Decidimos crear Deportes no porque sintiéramos la necesidad de abrir esa sección, sino porque tenemos el talento para hacerlo.

- ¿Y cómo se toma esa decisión?
- Para explicar esto, me viene bien tomar como ejemplo lo que ha ocurrido con las noticias de Fórmula Uno, que ahora constituye una subsección dentro de Deportes. Nosotros escribíamos algunos artículos deportivos salpimentados en la web y veíamos, por ejemplo, que en los que versaban sobre Fórmula Uno había comentarios de lectores que eran brillantes, críticos pero con fundamento. Miramos de quién se trataba, lo localizamos y era Javier Rubio, quien trabaja para Eurosport. Hablamos con él y se vino a El Confidencial, de forma que compagina su trabajo en ambos medios. Fue a partir de conseguir el talento de un periodista que para mí es quien más sabe de Fórmula Uno de España para crear la sección. 
La filosofía de El Confidencial se resume en la frase 'menos es más', es decir, menos noticias pero de más calidad, y esas noticias por las que apostamos deben ser noticias gourmet, que sean de referencia, y para ello ha de ser de la persona que más sabe o de las que más sepan sobre ese tema. Así fueron llegando a la sección otras firmas como la de Javier Gómez Matallanas.


"En El Confidencial apostamos por menos noticias pero de más calidad, debe ser contenido gourmet; y para ello hay que tener a la persona que más sabe o de las que más sepan sobre el tema"


- En cierto modo El Confidencial se anticipó a lo que parece haberse observado en otros medios digitales generalistas que, en su inicio, no apostaron por Deportes y luego decidieron tener su sección sobre actualidad deportiva, en muchos casos asociándose a otros sitios deportivos como hizo El Independiente con A la Contra o Eldiario.es, que en Andalucía se alió con Muchodeporte.com
- El periodismo ya es complejo, pero el periodismo deportivo es doblemente complejo. Discrepo de lo que usted ha dicho, es muy paradójico porque habla de cabeceras que han dejado de apostar por el deporte e incluso hay algunas que hacían deporte y han dejado de hacerlo.

- Es que nunca apostaron por el deporte en su apuesta inicial. A eso me refería.
- Sí. Y dejaron de hacerlo porque no son competitivos en la información de Deportes.Tener una sección de Deportes les cuesta dinero, no se consumen ni tienen influencia en sus lectores, con lo cual decidieron que no eran rentables. Y, sin embargo, hablo de paradoja porque al mismo tiempo se ha visto cómo aquellos medios que, al no tener una sección deportiva, durante eventos como el último Mundial han caído en lectores y han sufrido en audiencia.


"Los nuevos medios deportivos deberían apostar por una sección gourmet porque es imposible competir en volumen y en lectores con las grandes cabeceras"
 

- ¿Cómo se resuelve la paradoja entonces?
- Hay que partir de que hay un error de concepto. Como decía antes, no se trata de hacer una sección de Deportes porque sí, sino de llevarla si hay que llevarla, en cada cabecera y con unas cualidades determinadas. La filosofía de 'menos es más' es la que quiere aplicar El Confidencial en Deportes. Creo que otras cabeceras deberían apostar por una sección gourmet porque es imposible competir en volumen y en lectores con los grandes medios deportivos.

- Ese es un gran hándicap que se observa en nuevos medios deportivos si no hacen algo distinto para ser competitivos ante medios tan consolidados como Marca y As. En esa apuesta por lo diferencial, se observa que El Confidencial busca historias propias y también contenidos con un enfoque humano, interpretativo y divulgativo. ¿Tan importante es esto último?
- Es fundamental. Los periodistas, y en los proyectos periodísticos que se ponen en marcha, somos poco dados a esto, pero cuando quieres abrir una sección debes fijarte en cuál es el perfil de tu medio; quién te lee, cómo te lee, a través de qué plataformas y qué información te demandan. Esto hay que hacerlo antes de crear una sección nueva o lanzar una iniciativa periodística del tipo que sea. Cuando nosotros abordamos cómo tenía que ser Deportes en El Confidencial, hicimos este estudio. ¿Nos van a leer quienes no tienen conocimientos de Deportes? No, no nos interesa este 'target' de lectores. ¿Nos van a llegar los superexpertos? En principio, tampoco porque entendemos que irán a otros sitios más especializados. Entonces, una vez perfilamos qué tipo de público nos va a leer e identificamos qué tipo de contenidos van a ser demandados por este tipo de lectores, nos enfocamos a eso. 


"Usar nuevos formatos de vídeo, audio o datos para enriquecer la información hace más difícil que otros te copien. Te da un sello de originalidad y de marca que te ayuda a fidelizar lectores"


- El Confidencial lanzó en 2013 su laboratorio de innovación y desde entonces esa parte transversal de la redacción se ha movido como un radar que ha impregnado todas las secciones del medio. ¿En qué medida ese trabajo de periodismo de datos, de análisis infográfico y visualizaciones ha servido para mejorar la calidad también en Deportes?
- Estamos muy orgullosos de nuestro laboratorio. En El Confidencial somos 150 trabajadores y en el Lab ya hay más de 30 de profesionales, que trabajan en big data, en analítica,... ¿Esto qué quiere decir? Pues, lógicamente, para que triunfe un medio de comunicación en la era digital, lo más importante, que es la materia prima, el contenido de calidad, que es condición sine qua non, ya no es suficiente; hay que contar con unos componentes de una tecnología relevante que te permita que esa materia prima que produces pueda circular por un ecosistema cada vez más amplio. Y ahí te tienes que ayudar de la innovación, del laboratorio, que es indispensable para que esa noticia o esa historia que genera un redactor se pueda consumir más y mejor a través de las diferentes plataformas.
En segundo lugar, es importante la tecnología y los nuevos formatos, como el periodismo de datos, en Deportes porque se trata de un ámbito informativo donde hay muchos actores. Mi historia, que puede ser muy original, la ve alguien y te la copia a los cinco minutos y deja de serlo. Si utilizas nuevos formatos de vídeo, de audio, datos, unos elementos que te sirven para completar y enriquecer esa información, es más difícil de copiar. Y esto te da un sello de originalidad y de marca que después te sirve para fidelizar lectores y hacer ver que detrás de esa información, y esto nos ha ocurrido varias veces en Deportes, hay un gran trabajo que ha costado un dinero.

- ¿Es mucho decir que Deportes se ha convertido en una de las secciones más destacadas de El Confidencial?
- La sección de Deportes está sufriendo una evolución que es la misma que El Confidencial en su conjunto. Nuestra apuesta es por el talento y la calidad, y por una hoja de ruta que va por el análisis, las claves, la interpretación y por las informaciones relevantes más que por el tiempo real y la inmediatez. Y conforme a eso, lo que está haciendo Deportes de El Confidencial es evolucionar a un estado o un nivel donde están nuestras secciones 'core', que son Nacional y Economía. Deportes está adquiriendo tal personalidad que nuestra intención es que desaparezca el nombre de Deportes y se sustituya por La Escuadra, que es la denominación que queremos darle porque tiene unas cualidades distintas a lo que fue en su origen.

- ¿Y cuándo será ese cambio?
- Ya, a principios de septiembre con el inicio del curso.

- Entonces podemos dar la primicia.
- En realidad, no vais a dar la primicia porque ya dentro del plan que hicimos sobre cómo tendría que ser la sección, empezamos a aplicar este nombre durante la cobertura especial del pasado Mundial de fútbol. Así, continuaremos con esa idea en septiembre, de forma que sistematizaremos esa hoja de ruta ya iniciada.

martes, 5 de junio de 2018

Chelo Sánchez: "Los periodistas radiofónicos no pueden conformarse con hacer información inmediata y superficial, de titular, que ya hacen las redes sociales"

Chelo Sánchez Serrano es periodista (RNE, Cadena SER y semanario Tribuna Universitaria) y profesora e investigadora en la Facultad de Comunicación de la Universidad Pontificia de Salamanca (UPSA), donde imparte diversas materias especializadas sobre radio y comunicación audiovisual. Autora del libro Las tertulias de la radio, es la coordinadora de la obra colectiva Conversaciones sobre periodismo radiofónico, que ha sido publicada recientemente por el Servicio de Publicaciones de su universidad. 

Este libro es el fruto de un proyecto de innovación docente pilotado por Chelo Sánchez en el que una treintena de estudiantes del Grado de Periodismo entrevistan a periodistas que ejercitan su labor en medios radiofónicos españoles. Hemos conversado con ella para conocer un poco más sobre esta obra, que nos hace reflexionar sobre el estado actual de la profesión periodística.

- ¿Cómo y por qué surge la idea de hacer este libro colaborativo con estudiantes sobre periodismo radiofónico?
- La idea nace como parte de un trabajo de clase. Los estudiantes tenían que conseguir una entrevista con un periodista que ejerciera su trabajo en la radio o en las nuevas plataformas de audio. El objetivo era conocer a través de ellos cómo ha evolucionado el periodismo oral y cuáles son sus debilidades y fortalezas en estos momentos, ante la convergencia y la competencia de internet, las redes sociales y todo el desarrollo del periodismo digital multimedia. También queríamos identificar qué habilidades y competencias reconocen como fundamentales para ejercer el periodismo en estos tiempos. Mi motivación pedagógica no era otra que estimular a los alumnos en primer lugar para que buscaran entrevistas  interesantes con todas las herramientas de producción que hoy tenemos a nuestro alcance y en segundo lugar, que esas entrevistas y sus reflexiones les ayudaran a ellos a completar la formación en el periodismo radiofónico. El libro fue una consecuencia posterior, una vez que conseguimos todas las entrevistas y yo las fui leyendo. Sí es cierto que en el planteamiento original del trabajo habíamos hablado de la posibilidad de dar difusión pública a las entrevistas en función de los resultados que obtuviéramos. Estoy muy satisfecha con el resultado final del libro, con el trabajo de los estudiantes y muy agradecida a todos los profesionales que han hecho este recorrido con nosotros.

 - Usted señala en la presentación del libro que la cultura digital ha hecho de la radio uno de los medios con mejor capacidad de convergencia tecnológica, al saber complementar el audio con otros soportes y en diferentes plataformas. ¿Qué cambios destacaría de la radio que se está haciendo ahora respecto a la de quince años atrás?
- En primer lugar, la capacidad de amplificación: la radio ahora puede llegar más y con mejor calidad. Puede escucharse también mejor porque se adapta -en parte no toda- a las necesidades o intenciones de escucha de los oyentes y puede, incluso, volverse a escuchar, algo tremendamente importante para revitalizar el audio y para ayudarnos en la percepción del mundo que se cuela a través de la radio. Sabemos que la atención hoy es algo tan demandado como limitado: nuestra atención no llega a todo, imposible y se hace cada vez más selectiva, al tiempo que se cierra en las burbujas que se empeñan en dibujar para nosotros los algoritmos; de ahí que poder volver a escuchar, parar un audio, incluso anotar a partir de él, como hemos hecho siempre con la lectura de un libro o un texto, favorece no solo el seguimiento de la radio gracias al bajo demanda, sino que mejora nuestra capacidad de percepción y comprensión: podemos parar y volver a escuchar para entender mejor. Esta es una gran ventaja, pero es también un gran reto para los periodistas radiofónicos que, desde mi punto de vista, no pueden conformarse con hacer el ejercicio de información inmediata y superficial, de titular, que ya hacen las redes sociales.
Por otro lado, creo que la radio que se está haciendo ahora es mucho más amplia en cuanto a espectro creativo que nunca, incluso aunque tengamos la sensación y la certeza de que las estructuras programáticas de hace 15 años son básicamente las mismas que las de hoy. Cierto, pero con muchos matices. La radio no solo son las grandes cadenas que recoge el EGM como las más escuchadas, ni las marcas radiofónicas más reconocidas. Hay mucha radio en la antena y cada vez hay más fuera de ella (en proyectos de audio online, en podcast…) y hay muchos programas nada comunes, más especialización de la que creemos e identificamos, y una recuperación de la ficción y de los seriales radiofónicos más que notable. Donde hace falta un poco más de innovación es precisamente en el periodismo radiofónico, pero creo que ya está empezando a llegar. Se nota en la recuperación de lo que yo llamo la radio fuera del estudio, una vuelta a la radio en la calle, desde la calle, que elevó a un escalón distinto al medio tras la llegada de la democracia y que ahora parece que se está recuperando. Se nota también en la recuperación de géneros como el reportaje, o la investigación periodística, la apuesta por el archivo sonoro y por el valor documental del audio (esto, a veces, incluso sin medios, porque no todas las emisoras gozan del archivo sonoro de la Ser o RNE). Poco a poco. Hay grandes periodistas en la radio y toda esta mediamorfosis que estamos viviendo intuyo que va a acabar potenciando los mejores talentos.

"La radio tiene que trabajar también para el público más joven, y para los niños incluso, como parte de un proceso lógico de desarrollo del modelo de negocio"

- Aunque con internet ha ampliado su capacidad de difusión, ¿quizá el gran reto de la radio sea captar a ese público joven que prefiere las redes sociales para informarse?
- Sin duda. La radio tiene que trabajar también para el público más joven, y para los niños incluso, como parte de un proceso lógico de desarrollo del modelo de negocio. Definir estrategias de programación para ellos y distribuirlas por las plataformas en las que ellos se mueven; contar con ellos y con su voz en la producción de contenidos, que suenen en la radio para que también se reconozcan como parte de ese mundo y no ajenos a él… Es un reto enorme, en el que también están los creadores de podcast y los desarrolladores de plataformas de audio bajo demanda. Saben que no es fácil, pero, de un par de años para acá, tengo la sensación de que nadie escapa ya a la conclusión de que antes o después hay que afrontar ese reto.

- ¿Considera que ha perdido no obstante su capacidad de influencia debido a la creciente fragmentación de las audiencias?
- La capacidad de influencia hoy está mucho más diluida en general, incluso tendríamos que revisar el propio término con respecto al concepto clásico. En todo caso, creo que sí. Por eso en el libro abogamos por trabajar para recuperar ese “lo ha dicho la radio”, o la versión actualizada de “lo han dicho en tal podcast”. La influencia se consigue fundamentalmente a base de credibilidad y a base de estar próxima a los intereses y necesidades de los ciudadanos (utilidad).

- ¿En qué medida la radio actual ha virado hacia el infoentretenimiento en muchos de sus espacios para seguir siendo competitiva, teniendo en cuenta sobre todo la necesidad de los medios de hacer contenidos atractivos que atrapen?
- El periodismo en general ha virado un poco o un mucho, según los medios y los periodistas, hacia el ocio y el entretenimiento porque parece que es la única opción que se nos antoja con capacidad de atracción. Yo tuve un profesor en la carrera que nos repetía una y mil veces que la información no tiene que ser aburrida. Con otras palabras lo recuerda también Carlos Alsina en el epílogo del libro “Conversaciones sobre periodismo radiofónico”. La información tiene que ser relevante, pedagógica, fruto de procedimientos y procesos profesionales, pero atractiva, clara, bien narrada y eso no tiene por qué ser aburrido. Otra cuestión es que la dureza y la complejidad de la información hagan que, muchas veces, ni los medios ni los ciudadanos sepamos o queramos digerirla. De ahí que busquemos entretenimientos más fáciles.
La pregunta me lleva a otra reflexión, ¿es necesario que la radio generalista española siga tan volcada en la actualidad? Porque igual esta es la cuestión de fondo. Hagamos muy buena radio informativa donde corresponda, en las estructuras de programación y con los contenidos que consideremos, pero no sigamos barnizando a toda la programación con la pátina de la información y de la actualidad porque igual ese es el problema: no se trata de estirar, de contar más, de darle mil y una vueltas a un mismo tema hasta el hartazgo (pensemos en el procés, por ejemplo) sino muchas veces de hacerlo mejor y con estilo propio durante un tiempo limitado. Y luego, a otra cosa. Igual la radio española en general sí tiene que desconectar un poco de la información para hacer mejor periodismo, más concentrado, solo donde corresponda.

"La información debe ser relevante, pedagógica, fruto de procesos profesionales, pero atractiva, clara, bien narrada y eso no tiene por qué ser aburrido. Otra cuestión es que a veces ni los medios ni los ciudadanos sepamos o queramos digerirla y busquemos entretenimientos más fáciles"

- En la radio deportiva esto es una tendencia manifiesta.
- Es uno de los ámbitos en los que me cuesta más analizar con mirada larga. La práctica del periodismo deportivo está tan “contaminada” en términos general por el negocio del fútbol y por un estilo tan hincha que hay veces que creo que no tiene solución… Y lo digo reconociendo al mismo tiempo que la radio española le debe mucho a la tradición de la crónica deportiva y a la retransmisión de los acontecimientos deportivos: magnífica y con grandes narradores a lo largo de la historia. Ejemplo de la mejor radio en directo, vibrante.

- ¿Hacia dónde evoluciona la radio deportiva desde un punto de vista periodístico?
- Quiero pensar que va a evolucionar hacia un periodismo cada vez más polideportivo, donde el fútbol tenga su sitio pero el resto de deportes cada día le ganen un poco de terreno; donde el deporte femenino no tenga que “pedir perdón” para entrar; donde el deporte escolar, con una práctica enorme en nuestro país, tenga también espacio y altavoz y, sobre todo, quiero pensar que el periodismo deportivo tiene mucho recorrido asociado al podcasting. Ya lo está demostrando.

- Usted afirma que el futuro del periodismo radiofónico pasa por diseñar coberturas informativas en una triple ventana: el relato básico para la antena, los adelantos y píldoras en redes sociales y la recuperación a la carta y la redifusión en internet a través de podcasts o contenido extra. ¿Han entendido esto los medios? ¿Lo están haciendo (bien)?
- Ellos entienden bastante mejor su negocio que yo, así pues no me atrevo a valorar si lo están haciendo bien o mal porque los tiempos empresariales a veces obligan a la prudencia, incluso a irse acomodando a entornos tan cambiantes como inconsistentes sin perder la perspectiva de todo tu bagaje. Eso es más que lógico. Pero, desde una posición de observadora, creo que sí lo han entendido: las empresas radiofónicas están abriendo bien esas nuevas ventanas capaces de expandir su sonido original, incluso los sonidos especialmente diseñados para el consumo solo en una de ella. Creo que faltan recursos humanos para poder hacer las cosas todavía mejor, las redacciones están ya muy ajustadas y es difícil que puedan llegar a más, pero si las empresas empiezan a notar el retorno, seguramente llegarán esos nuevos recursos.

jueves, 10 de mayo de 2018

Aliet Arzola: "En Cuba cubrimos un número de deportes muy amplio, un mismo periodista llega a encargarse de siete u ocho a la vez"

Aliet Arzola.
"El periodismo deportivo ha alcanzado en Cuba un alto grado de especialización en todos los medios", destaca Aliet Arzola, redactor y reportero de Deportes desde hace ocho años en Granma, principal diario del país caribeño. Con él conversamos en La Habana, en el transcurso de un seminario internacional que reunió en abril a periodistas deportivos latinoamericanos, para conocer de primera mano cómo se hace este tipo de periodismo en un país que ha sido y es una potencia deportiva (220 medallas olímpicas) y con una particular estructura de medios estatales. 

- ¿Cuáles son las prioridades editoriales del periodismo deportivo cubano?
- Cuba tiene un marcado interés en los deportistas cubanos. A lo largo de los últimos cincuenta años Cuba ha sido una potencia mundial y aunque ahora pueda parecer que ha entrado en una pequeña pendiente negativa, siempre el panorama actual del deporte en este país obliga al periodismo a hacer un estudio para profundizar en los porqués de los resultados que se producen. Por supuesto, independientemente de que el resultado sea positivo o negativo, damos un seguimiento a todos los deportistas. Pero en cualquier caso tratamos de buscar siempre las causas de cuando no se logra un éxito. Hay muchos factores que van allá de la pura preparación que inciden en el resultado de un atleta.

- Dentro de esa necesidad de hacer un periodismo explicativo que contextualice las historias, ¿con qué dificultades suelen encontrarse?
- Tenemos una deuda en el hecho de buscar esas causas, que es acercarnos un poco más a lo que es la base del deporte, de dónde surgen los atletas, ver cuáles son las condiciones que existen en esta base, en los barrios urbanos o en las provincias del interior. En Cuba hay precisamente programas de captación de talentos deportivos en esas zonas. Como prensa deportiva nos hace falta acercarnos un poco más a estos programas, a tocar la realidad en estos lugares saliendo de La Habana para conocer lo que están haciendo los entrenadores.

- Hablamos pues de retos. ¿En qué medida supone un reto para el periodismo deportivo de este país normalizar un mejor uso del lenguaje?
- Cuba tiene una influencia muy marcada del periodismo español en cuanto al lenguaje y, sobre todo, del periodismo argentino y de otros países sudamericanos. A veces falta un poco de cultura, tal vez porque no se le dedique el tiempo suficiente el estudio del deporte que va a cubrir, falta profundidad en el análisis de contenidos, en conocimiento de las reglas y de los términos que se utilizan en cada deporte. Esto pasa también por un alejamiento que ha existido en los últimos años del periodista respecto al atleta. Hay un grupo muy pequeño de periodistas que tiene un acceso directo y permanente al deportista y al entrenador. Mientras más se relacione uno con el atleta más va a conocer los términos propios de cada deporte y más herramientas tendrá a la hora de transmitirle a un determinado público un mensaje claro que se entienda con facilidad. También nuestra función es crear una cultura deportiva dentro de la afición, del lector, de quienes nos siguen a nosotros como periodistas. Si nosotros no somos capaces de enseñarle a la gente el lenguaje y las interioridades de cada deporte, nos costará mucho más trabajo llegar a ese público.

"El fenómeno del fútbol ha crecido de una forma espectacular en Cuba (se emiten en directo por televisión todos los partidos de Madrid y Barcelona). Pero ese interés solo existe por el fútbol internacional. El campeonato nacional aquí tiene más de cien años, pero no se le da una cobertura seria"

- ¿En qué medida el deporte es importante en un periódico de una línea ideológica tan marcada con Granma, que evidentemente prioriza otras secciones?
- Granma efectivamente tiene una marcada línea, que responde a los intereses e ideales del Partido (Comunista de Cuba), pero dentro del periódico, contrariamente a que se pueda pensar que no es una prioridad, el deporte tiene unos elevados índices de lectura. Esto nos obliga a desarrollar un trabajo muy serio y a hacerlo cada día mejor que el anterior.

- Son muchos deportes los que hay que cubrir para tan pocas páginas, una o dos diarias ¿Qué priorizan ustedes ahí? Me imagino que la pelota [así llaman en Cuba el béisbol].

- Sí, Granma en su edición diaria lleva ocho páginas (una de Deportes), excepto miércoles y viernes, que son dieciséis, en cuyo caso las páginas deportivas son dos. El béisbol acá tiene una relevancia mayúscula como es lógico porque es el deporte nacional y se le da una cobertura muy amplia. A veces el perfil del diario nos obliga a separarnos un poco de las categorías inferiores y cubrir más el alto nivel, que en Cuba tiene un calendario muy extenso, dura casi todo el año. Pero además del béisbol aquí tratamos de buscar los protagonistas de los deportes olímpicos, en los que Cuba ha tenido tradicionalmente resultados importantes, como el boxeo, deportes de combate (lucha, judo, taekwondo también últimamente,...). Hemos estado profundizando un poco más en el ciclismo y en la gimnasia artística, ya que hay tres ciclistas en equipos profesionales logrando resultados destacados y también un gimnasta [Manrique Larduet] que fue finalista olímpico y subcampeón mundial hace tres años. Eso nos ha permitido que estos deportes tengan ahora mucho más espacio que hace apenas diez años en el periódico. En este periodo de tiempo también ha ocurrido lo contrario; otros deportes que antes estaban más, ahora aparecen menos. Por ejemplo, el voleibol, un deporte de mucha tradición en Cuba (en femenino fue tres veces campeona olímpica de forma consecutiva; en masculino fue campeón mundial y ganó ligas mundiales), ahora no tiene tanto espacio dado que en los dos sexos atraviesa un bache por las múltiples decepciones de atletas que han decidido competir en otros lugares y por la negativa también del Instituto Nacional de Deportes acá de recibirlos cuando en algunos casos se fueron del país de forma legal.

- Los resultados definen los espacios, pero también lo hacen las modas. Quería preguntarle por el fútbol. Aquí se percibe que hay un interés creciente en la isla por este deporte.
- Es cierto que hay un interés muy grande del aficionado por el fútbol profesional; aquí se sigue la Liga española, más allá de Madrid y Barcelona, que es algo impresionante, hay muchísimos aficionados de equipos italianos, de equipos ingleses, alemanes, e incluso dentro de España puedes encontrar tranquilamente fanático ferviente de cualquier equipo y a peñas de equipos como el Atlético de Madrid. El fenómeno del fútbol en Cuba ha crecido de una manera espectacular, sin duda alguna, pero solo el fútbol profesional. Ese interés no existe por el fútbol nacional. El campeonato nacional aquí tiene más de cien años, sin embargo no se le da una cobertura seria; la gente no se interesa por quién ganó, tampoco por el grupo de futbolistas que tenemos acá. Esto tiene que ver también con el hecho de que la selección nacional no convoca a jugadores que militan en otras ligas y podrían ser convocados perfectamente, no tienen ningún tipo de restricción para venir acá. Hay jugadores en España, en categorías inferiores de clubes de Segunda División, en Estados Unidos, Alemania, y otros países. Esto provoca que no haya interés en el fútbol nacional porque la selección no obtiene ningún tipo de resultados.

- Pero aquí, respondiendo a ese interés, sí le dan espacio al fútbol internacional.
- Sí, la televisión nacional, por ejemplo, transmite en directo todos los partidos de Madrid y Barcelona, todos los partidos de la Liga de Campeones, todas las semanas se transmite la Bundesliga; la televisión tiene una amplia oferta futbolística en su parrilla, pero no así en los medios impresos. En Granma, en su edición impresa, muy rara vez se publica algo de fútbol profesional.

- Volviendo a la especialización, ¿cómo se organiza el trabajo en una redacción de Deportes como la de Granma? 
- Nosotros estamos atravesando ahora por una situación un poco compleja, ya que estamos trabajando en la sección solo con cuatro periodistas, cuando lo normal siempre hemos sido entre cinco y seis para cubrir un número de deportes muy amplio. Uno puede llegar a cubrir hasta siete u ocho deportes a la la vez; esta es la tendencia en todos los periódicos, también en Juventud Rebelde, que es el otro diario de tirada nacional, que también tiene cuatro o cinco redactores deportivos. El que un periodista tenga que cubrir tantos deportes nos obliga a estudiar, a superarnos, a conocer en profundidad las reglas, la historia o el calendario de cada modalidad, no solo de Cuba sino también de las principales figuras a nivel mundial.