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sábado, 14 de marzo de 2020

Un periodismo deportivo sin competiciones, una oportunidad para reinventarse


Ilustración de David Lyttleton para The Guardian. 13-03-2020

El azote del coronavirus ha parado las competiciones casi a nivel global, lo que ha vaciado de sustancia la cobertura informativa que puedan hacer durante algún tiempo los medios y secciones de Deportes. Sin embargo, este nuevo escenario ofrece la oportunidad a los periodistas deportivos de reinventarse y de probar nuevas formas de aproximarse a la realidad que circunda a los torneos y a sus protagonistas, que son muchos más, y ahí está el reto de encontrarlos, de los que habitualmente salen en sus páginas y en sus programas.

El principal desafío del periodismo deportivo sigue siendo la construcción de una agenda temática más diversa y plural, menos plana y previsible, más acorde a su naturaleza, a su vocación y a su apellido. Por este preciso motivo, el abandono, obligado por los acontecimientos, de una rutina de trabajo ligada a los resultados, al cortoplacismo y a la exigencia de inmediatez que imponen los nuevos modos de consumo de las noticias abre estas semanas un paréntesis que este periodismo bien podría aprovechar para repensar opciones y replantearse si hay otras maneras de afrontar y desarrollar la especialización.

Al hilo de esta reflexión, nos detenemos de forma particular en estas tres posibilidades:

1. Reconciliarse con el interés general, y ahora más. Relativizar el peso del deporte en una foto general no es quitarle importancia, sino más bien darle un sentido. Se trata de alzar la mirada y aprovechar el momento para dar al deporte más contexto social, cultural, económico y político en las informaciones. El stick to sports periodístico supone privar a lector del entendimiento completo de lo que sucede. Es preciso avanzar hacia un periodismo más explicativo, de forma que los hechos ni se presenten de forma aislada ni se dejen cabos sueltos a la hora de hablar de cualquier deporte. Hacerlo así es también abrazar, con responsabilidad, un compromiso de este periodismo con la formación de opiniones, la divulgación y la culturización deportiva de la ciudadanía.

2. Hasta luego al periodismo declarativo, es el momento de buscar historias. Sin ruedas de prensa pospartido ni actos presenciales que permitan el acceso directo a la fuente, es el momento de aplicar nuevas dinámicas de búsqueda de informaciones de interés. No se trata solo de tirar de agenda de contactos como periodistas de mesa, sino también de explorar nuevos ángulos y de acudir a otro tipo de fuentes, como economistas, sociólogos o historiadores, quién sabe si para hacerlas también habituales. Sigue habiendo ahí historias esperando a ser contadas, con percha de actualidad o sin ella. Cobran más importancia la instrospección histórica y el valor del archivo, desde el análisis y el manejo del periodismo de datos.

3. La futbolización no es una excusa para no hacer un mejor periodismo. La no celebración de competiciones sitúa en el mismo plano informativo a todos los deportes y desprovee hasta cierto punto de justificación al hecho de que, al menos por unos días, se dé más prioridad a contenidos no noticiosos que a los que realmente sí lo son (preparación de atletas, que sigue, para los Juegos Olímpicos; impacto económico de la suspensión de eventos; el día a día del aficionado/ciudadano,...). Sin partidos de fútbol no hay excusa para seguir dando más cabida a anécdotas y chascarrillos de redes sociales que a noticias solo por llenar un espacio, para poner imágenes morbosas o polémicas que no aportan información, tampoco para ponerse la camiseta de nadie al informar; no hay por quién tomar partido. Es un momento también para mirar hacia un periodismo más ético para hacerlo más creíble y respetado.

Y mientras tanto esto ocurre o no, no hay que dejar de prepararse, de documentarse y de planificar las futuras competiciones, que tarde o temprano volverán.

miércoles, 12 de septiembre de 2012

Las consecuencias sociales y culturales de la proyección mediática del deporte como espectáculo

La proyección mediática del deporte como espectáculo y su incidencia en la conformación de identidades culturales y sociales comunes centra los contenidos del último número de la revista científica internacional Comunicaçao e Cultura, que acaba de publicar el Centro de Estudos de Comunicaçao e Cultura (CECC) de la Faculdade de Ciencias Humanas da Universidade Católica Portuguesa.

En este trabajo que ha coordinado el profesor Eduardo Cintra se pone de manifiesto la enorme relevancia  adquirida por el deporte de alto nivel en el espacio público actual, donde se presenta como un "hecho social total" en el que confluyen la épica, el juego, la mediación, la política, los intereses económicos, la polémica real o ficticia e incluso diferencias de clase, raza o sexo. 

Para abordar un fenómeno que trasciende lo puramente deportivo este volumen incluye artículos científicos procedentes de distintos ámbitos del conocimiento dentro de las ciencias humanas y sociales.

En este trabajo, participo con un estudio de casos sobre los contenidos de diarios deportivos de referencia (L´Equipe, La Gazzetta dello Sport, Marca y A Bola) en cuatro países que conforman las principales escuelas de este tipo de periodismo en el continente: Francia, Italia, España y Portugal. Este trabajo corrobora el hecho de que existe una "futbolización de la información deportiva" en la mayor parte de este tipo de cabeceras, donde los criterios de selección y jerarquización no son siempre noticiosos y se desplazan a un segundo plano, o a un plano directamente inexistente, contenidos más puramente informativos que versan sobre otros deportes menos mediáticos.

Entre los autores participantes, se encuentra Joao Freire Filho (Universidade Federal do Rio de Janeiro), quien reflexiona sobre la creación de una mitología deportiva, la de los nuevos ídolos, que se convierten en una especie de "paradigma existencial generalizado" al proyectar unos valores y unos modos de hacer y de decir que posteriormente son emulados y asumidos como propios por los ciudadanos.

Ana Santos (Universidade Técnica de Lisboa) compara la visibilidad mediática alcanzada por dos grandes vueltas ciclistas europeas como el Tour francés o la Volta a Portugal como eventos que son al mismo tiempo productos mediáticos y comerciales. Por su parte, Rahul Kumar (Instituto Politécnico de Setúbal) trata la relación existente entre la popularización y la proyección mediática de modalidades de gran arraigo nacional como el críquet en la India o el fútbol en Portugal.

Además, se encuentran dos capítulos de la obra Making Sense in Life (1992) de Hans Ulricht (Universidad de Stanford), que se presentan por primera vez en portugués y donde propone un breve recorrido histórico de las relaciones entre la literatura y el deporte.

Por último, contiene una entrevista a James Curran, catedrático y director del Goldsmiths Leverhulme Media Research Centre (Reino Unido), que habla del impacto del discurso de los medios en la construcción del conocimiento de los ciudadanos sobre asuntos públicos y del funcionamiento de los conglomerados empresariales de la comunicación en el funcionamiento de la democracia en las sociedades occidentales.