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viernes, 31 de marzo de 2017

Las cinco grandes disfunciones éticas del periodismo deportivo, según Carlos Maciá-Barber

"El periodismo deportivo se ha caracterizado por una serie de deficiencias éticas que han soslayado los estándares normativos de la profesión. Los instrumentos de rendición de cuentas pueden jugar un papel valioso para superar estas disfunciones". Así lo destacamos en el artículo 'Mapping Media Accountability Instruments in Sports Journalism' (Mapeo de los instrumentos de rendición de cuentas en el periodismo deportivo), que acaba de ser publicado en el nuevo número monográfico sobre ética, investigación y comunicación de la revista académica El Profesional de la Información.

A propósito de este tema y aprovechando la reciente celebración del IV Congreso sobre Ética Periodística en la Universidad de Sevilla, hemos dialogado con Carlos Maciá-Barber, profesor titular de Periodismo de la Universidad Carlos III de Madrid e investigador experto en deontología periodística, con el propósito de conocer su visión sobre el grado de desviación ética del que adolece el periodismo deportivo actual y sobre posibles recetas para corregir y mejorar el ejercicio profesional de forma que se encamine hacia una mayor calidad informativa.

Pero, ante todo, ¿de qué hablamos cuando lo hacemos sobre disfunciones éticas en este ámbito informativo? A Maciá-Barber son cinco las prácticas que le preocupan sobremanera, algunas ya clásicas, otras más actuales. Estas son:

1. "La constante mixtura de información y opinión (que no interpretación especializada como experto o cronista). Los juicios de valor, de intenciones, infundados... que se mezclan con hechos, sin más, no son más que una manipulación, sea por intereses personales, empresariales o publicitarios. Más grave aún cuando quienes incurren en la falta son periodistas-estrella, por el enorme impacto añadido. Para entendernos: cuando me narran un partido y se detecta que el comentarista huele a tal o cual club; es más, no se oculta o incluso se alardea de ello.

2. La espectacularización y la magnificación de lo superficial, más cuando existe violencia verbal y provocación (por ejemplo, los duelos Piqué-Ramos, para entendernos). Que el periodismo otorgue portadas a esta temática no ayuda en nada a la deportividad. Pero claro, eso vende... y una barbaridad.

3. El estímulo del enfrentamiento, la polémica, la acusación infundada... como criterio frecuente de lo noticioso y motor de atracción de la audiencia. El criterio de lo noticioso no puede ser este.

4. El nulo papel de la mujer, tanto en labores de responsabilidad en el diseño y en la elaboración del mensaje periodístico, como en el protagonismo de la información.

5. El imperio de los intereses particulares de la empresa informativa, por encima del interés general o el derecho a la información. ¿Es casualidad que las cadenas de televisión abrieran sistemáticamente los informativos deportivos con la F1 cuando poseían los derechos de emisión y dejaran de informar al respecto por completo tan pronto los perdían? Resulta un escándalo que propietarios y directivos consideren que los verdaderos clientes de las cadenas son los anunciantes, y que el producto que manufacturan y ofrecen sean las audiencias".

A pesar de su especificidad, el incumplimiento de ciertos estándares éticos en este tipo de periodismo no se aparta tanto del que suele producirse en el conjunto de la profesión. "En la teoría, el nivel de exigencia ética es idéntico. Y en la práctica, el incumplimento, frecuente, es similar". Sin embargo, tal como señala este profesor, la minusvaloración hacia todo lo que tenga que ver con deporte puede desembocar en cierta laxitud profesional y, por ende, desconsideración social a la hora de tomarse más en serio esta especialización: "El problema se agranda porque de modo tradicional se consideran los contenidos deportivos como una información suave, de menor trascendencia y donde casi todo se permite y perdona por su aparente intrascendencia. Grave error, porque todo mensaje posee consecuencias y el daño existe". 

En su opinión, cabe detenerse especialmente en el caso, "el más sangrante", del imperio de la publicidad de apuestas deportivas, que califica como "descontrolado": "Se entremezcla publicidad y narración deportiva; se banaliza el riesgo que supone jugarse la nónima o la paga; se impacta en la juventud sin reparar en el riesgo de la ludopatía. Es una plaga que se propaga con facilidad al asociarse a rostros de deportistas famosos. Y el dinero que mueven los anunciantes parece justificarlo. La Administración ha de arbitrar medidas. Es un contrasentido limitar la publicidad del tabaco y el alcohol en el deporte, pero mirar a otro lado con las apuestas, en las que las mafias se han introducido alterando incluso el discurrir de las competiciones".

Utilidad de instrumentos de rendición de cuentas

Muchos son los medios y colectivos profesionales los que a lo largo de los últimos años se han dotado de instrumentos de rendición de cuentas, como libros de estilo, códigos deontológicos, defensores de la audiencia o blogs y observatorios profesionales, todo ello con el objetivo primordial de buscar soluciones y enmendar posibles faltas éticas para corresponder de la mejor manera posible el ejercicio periodístico con la exigencia de calidad.

Pese a las buenos propósitos de estos instrumentos, Maciá-Barber prefiere mirar más allá y plantear el debate en términos de formación, educación y compromiso. "Pueden y deberían funcionar en la misma medida que para el resto de contenidos informativos. No cabe distinguir entre temáticas, salvo en el caso en que se incite al delito, claro. Cosa distinta es valorar la utilidad de los instrumentos en su conjunto, o por separado. Bienvenidos sean, aunque la clave está en la formación, tanto de los periodistas como de la ciudadanía. La educación y la cultura juegan un papel fundamental. Como ocurre en la propia valoración y práctica del deporte mismo".

Otro elemento clave son las culturas periodísticas, que difieren según los territorios y, como consecuencia de ello, permiten identificar un grado de desarrollo de instrumentos de rendición de cuentas muy dispar según hablemos de unos países u otros. ¿Hasta qué punto podrían ser aplicables o emulables en España iniciativas como los códigos deontológicos específicos para este ámbito informativo que existen en Estados Unidos (APSE) o en Alemania? "Todo puede estudiarse y adaptarse a la cultura periodística propia. Si un código específico ayuda a una mejora en el quehacer periodístico e incrementa la calidad del producto, tanto mejor. Pero han de funcionar las pautas generales, que deberían resultar suficientes por sí mismas. ¿Realmente han contribuido en esas naciones a solucionar problemas éticos y engrandecer al colectivo? Si existen pruebas que lo demuestren, entonces no hay que dudarlo".

Tampoco la figura del defensor, del lector o de la audiencia, aparece en esta área informativa, con la excepción de ESPN. De momento no se plantea la existencia de un defensor del lector en línea que pudiera ejercer como el mejor moderador posible de la conversación digital y social que ya establecen medios con sus audiencias. En opinión de Maciá-Barber, esta carencia hay que hacerla extensiva al periodismo en general, donde no se ha concebido adecuadamente en muchos casos. "El defensor como sistema de autorregulación no ha calado en el periodismo por varios motivos, pero el principal, me parece, es la endogamia, que mina la independencia y autonomía del profesional. Por mucha valía, capacidad y honestidad de la persona designada para ejercer el cargo, resulta harto complicado juzgar la labor del medio y de los colegas con los que se ha trabajado, o se seguirá trabajando en el futuro. Como se defendió en The Washington Post en sus orígenes, el defensor ha de ser alguien sin pasado ni futuro en la redacción, alguien ajeno por completo a la empresa. Y precisamente la mayoría de estatutos que regulan esta figura imponen justamente lo contrario. Mal se empieza".

También los mecanismos de rendición de cuentas más recientes e innovadores que han surgido en la red, tales como los blogs o los observatorios, velan por la transmisión de contenidos periodísticos de calidad en tiempos de ruido e infoxicación y constribuyen constantemente a reabrir la reflexión y la autocrítica sobre las fallas que se producen en el sistema informativo actual. "Las redes sociales se han convertido en un sistema que detecta con inmediatez todo tipo de errores y desmanes; además, suponen un altavoz potente para denunciarlos. En esa línea funcionan los blogs u observatorios, con la ventaja de analizar la realidad informativa del deporte desde una óptica especializada, y hasta científica. Su labor no cae en saco roto y contribuyen a la mejora de la práctica periodística. Todo sin olvidar que no solo los periodistas son responsables únicos del proceso: los deportistas deberían mostrar ejemplaridad. La mayoría son un referente, pero no falta quien desmerece por su comportamiento. Y el periodismo debe combatirlo sin tapujos".

viernes, 17 de enero de 2014

La medición de la calidad en los contenidos informativos será uno de los ejes del IV Congreso Internacional AE-IC en Bilbao

La búsqueda de criterios válidos para una correcta medición y evaluación de la calidad de los contenidos informativos en el periodismo actual será uno de los ejes centrales del IV Congreso Internacional de la Asociación Española de Investigación de la Comunicación (AE-IC), que se celebra del 21 al 24 de enero en Bilbao. Bajo el lema 'Espacios de comunicación', este foro científico de carácter bienal (las anteriores ediciones se desarrollaron en Santiago de Compostela en 2008, Málaga en 2010 y Tarragona en 2012) contará con la participación de casi medio millar de profesores e investigadores de universidades españolas, europeas e iberoamericanas, que expondrán y pondrán en común puntos de vista sobre el papel clave de la comunicación y el periodismo en el avance democrático de las sociedades contemporáneas.

Dentro de este frente de investigación de índole transversal, el Congreso acogerá el debate de asuntos tan diversos como la comunicación en situaciones de crisis, estrategias de marca y gestión de la comunicación de empresas, comunicación institucional y política, redes sociales y nuevos contenidos informativos, videojuegos, alfabetización mediática, producción de contenidos audiovisuales, contenidos televisivos y protección de la infancia, comunicación especializada en ámbitos de salud o medio ambiente, ética así como el análisis del discurso periodístico desde un perspectiva de género. Las comunicaciones se distribuirán en siete paneles temáticos diferentes: 'Teorías y métodos de investigación en comunicación'; 'Comunicación estratégica y organizacional'; 'Comunicación y cultura digital'; 'Estructura y políticas de la comunicación'; 'Estudios de audiencia y recepción'; 'Estudios sobre el discurso'; y 'Producción y circulación de contenidos'.

Dentro de esta última sección, se presentarán estudios sobre el pluralismo o la mala praxis en informativos en televisión, indicadores de calidad y producción periodística en la retransmisión de un acontecimiento global, gestión y distribución de contenidos a través de aplicaciones de medios para dispositivos móviles, la aplicación de estándares éticos y exigencias deontológicas para un periodismo de calidad, o transparencia informativa, participación de los lectores y mejora de la calidad periodística en el entorno digital.

Asimismo, cobrarán relevancia los estudios sobre el uso de las fuentes informativas y su repercusión en la calidad de los contenidos periodísticos. A este respecto, el grupo de investigación 'Estudios de Medios para el Periodismo de Calidad', del Departamento de Periodismo II de la Universidad de Sevilla presentará una investigación estructurada en tres comunicaciones: "La calidad de los medios y el uso de fuentes periodísticas. Una evolución del VAP (Valor Agregado Periodístico)", "La calidad de los medios y el uso de fuentes periodísticas en el periodismo de Proximidad. Estudio de la prensa de referencia local" y "El uso de fuentes periodísticas en las secciones de Local, Economía y Cultura en el Periodismo de Proximidad". 

Estas comunicaciones presentan los resultados de un estudio cualitativo-cuantitativo sobre la calidad del trabajo periodístico desde el punto de vista del tratamiento de las fuentes informativas en la prensa local de referencia en España. La proximidad con la que se produce un acontecimiento a la sede de un medio de comunicación es determinante para evaluar el acceso que este hace a las fuentes de información. Y, siendo fácil este acceso, puede analizarse mejor el uso realizado de las mismas. Por ello, se ha entendido que los medios de referencia locales son una magnífica muestra para realizar un estudio de caso de cómo se utilizan las fuentes de información.

Con este objetivo, y a partir de la aplicación de una ficha y modelo de medición estadística, en el trabajo de campo desarrollado se evalúan aspectos como el número de fuentes utilizadas por información, la presencia del periodista en el lugar donde se produce la noticia (periodismo de calle), la iniciativa de la fuente y del periodista según la temática (asuntos institucionales públicos o no), el uso de las fuentes necesarias en noticias que plantean intereses contrapuestos, la contextualización de las noticias a través de la inclusión de los antecedentes y las consecuencias, así como la identificación de las fuentes dentro de los textos noticiosos.

sábado, 20 de julio de 2013

Carlos Jornet: "La incorporación de contenidos no noticiosos es positiva si ello no conduce a banalizar el trabajo periodístico"


Carlos Jornet es director periodístico del diario argentino La Voz del Interior desde hace quince años y, desde 2011, ejerce además la presidencia de la Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (Adepa). Autor del Manual de Estilo de La Voz (Manual de Principios, Valores y Estilos, 2006) y de Gestión Periodística (2008), es un experto en gestión y producción de contenidos periodísticos, una materia sobre la que ha impartido docencia en diversas universidades latinoamericanas y cursos de capacitación del Instituto de Prensa de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP).

Periodismodeportivodecalidad se ha puesto en contacto con él para conocer cuáles han de ser, a su juicio, las claves para una adecuada gestión de las redacciones de las empresas periodísticas en los tiempos de reestructuración integral que vive actualmente el sector, así como las herramientas necesarias para la consecución de un periodismo que sea creativo y de calidad a la vez que productivo y rentable en el nuevo ecosistema mediático. 

- La aparición de internet y, muy especialmente, el desarrollo de las redes sociales están transformando la manera de trabajar del periodista. ¿Cómo está afectando este cambio a los procesos de captación, selección, jerarquización y tratamiento de las fuentes de información en los medios? Ahora se corre mucho más que antes.
- La irrupción de las redes sociales no puede ni debe ser ignorada por los periodistas y los medios de comunicación,porque estas forman parte del diálogo social. Las redacciones deben incorporar la consulta sistemática a las redes como parte de sus rutinas, quizá asignando el seguimiento de distintas fuentes a cada uno de sus integrantes. Y sumarse al diálogo de manera equilibrada, sin exabruptos, sin entrar en polémicas estériles, aunque no eludiendo el debate sobre temas periodísticos. Otro aspecto importante es seleccionar, de toda la hojarasca que se vuelca a las redes, aquellos comentarios o informaciones que puedan convertirse en insumos del trabajo periodístico y, más importante aún, aplicar a este material los mismos criterios de contrastación que los que aplicamos a otras fuentes informativas. La urgencia que parece surgir de este acelerado intercambio de opiniones, datos y en muchos casos simples chismes o bromas, no debe llevarnos a publicar noticias no verificadas.

- ¿Cómo está incidiendo todo este proceso de cambio estructural en la prensa argentina?
- En Argentina, las redes sociales tienen una presencia muy significativa. Según un informe difundido en mayo último por la empresa Comscore, cinco de los mercados más activos del mundo en esta materia están en América latina, y Argentina es el segundo de estos, detrás de Brasil, con 10,2 horas por visitante al mes. A diferencia del mercado estadounidense, donde la social media ocupa el tercer lugar en tiempo de consumo, en nuestra región es la que más tiempo demanda, casi el doble del promedio mundial y más de tres horas por sobre el mercado europeo. Y ello tiene, indudablemente, impacto directo en la prensa argentina, que refleja este diálogo virtual en su flujo informativo.
Cada vez es más frecuente encontrar en diarios y canales de TV menciones de tuits o imágenes de páginas personales en Facebook. Asimismo, es intensa la actividad de periodistas y medios en esos sitios, aunque no siempre se ve una gestión adecuada por parte de estos actores. Algunos periodistas parece que usaran las redes para “jugar”, para entretenerse, sin aprovechar al máximo las posibilidades que estas brindan y, para peor, en muchos casos utilizando un lenguaje y un estilo impropio.

- Usted ha señalado en alguna ocasión que los diarios impresos seguirán existiendo, pero cada vez más para elites, y que la apuesta deberá ser progresivamente interactiva. ¿Significa esto que la gestión de las empresas periodísticas deben centrarse más en internet para sobrevivir?
- Claramente, el futuro será de los medios que desarrollen una inteligente estrategia multiplataforma. Que ya no pasa sólo por tener presencia en Internet, sino por estar muy activo en los móviles y, de acuerdo al segmento en que se mueve el medio, tener también presencia en otras pantallas, como tabletas y smartTV. Del modo en que se posicione el medio en cada una de estas plataformas, de cómo interactúe con sus audiencias y de cómo aprenda a complementar los distintos formatos, dependerá que pueda potenciar su vínculo con la sociedad, sin canibalizarse a sí mismo. La consigna de la hora es profundizar la convergencia, para que nuestros periodistas aprendan a comunicar sus conocimientos y datos sin estar condicionados por la plataforma que utilizan (aunque siempre deberá haber expertos en cada uno de los formatos) y al mismo tiempo acentuar la divergencia, es decir la diferenciación de contenidos en función de la audiencia a la que nos dirigimos y de las características específicas de cada plataforma. Los tiempos de replicar la misma información en papel, web y móviles nos condujeron a una competencia nociva entre estas plataformas y no dieron respuesta a las demandas de los usuarios.

- Luego ese necesario replanteamiento de los contenidos hacia una producción multiplataforma ¿ha de fundamentarse en abrir más espacios de participación ciudadana? ¿Cómo ha sido la estrategia de La Voz en este sentido?
- Los medios unidireccionales han muerto; el futuro es de aquellos que aprendan a dialogar con los ciudadanos, de aquellos que aprovechen la energía social. En La Voz del Interior iniciamos ese proceso hace ya seis años, cuando amanecían las redes sociales y, si bien hemos concretado avances importantes, nunca nos declaramos satisfechos, porque es un proceso de cambio cultural que, como es natural, genera resistencias y requiere permanentes impulsos.
Alentamos la participación de nuestros periodistas en las redes, reflejamos la actividad ciudadana en nuestras páginas y desde hace ya un tiempo tenemos un equipo de community managers para sistematizar el diálogo del diario y de sus sitios y productos con la sociedad. Pero las tendencias siguen cambiando y, por ende, nuestra estrategia también se adecua en forma permanente.

- ¿No comporta riesgos sumar contenidos no noticiosos, que haya cada vez más entretenimiento (espectáculo) y menos información? Esta es una tendencia cada vez más pronunciada en determinados medios especializados, como los deportivos.
- La incorporación de contenidos no noticiosos es positiva si ello no conduce a banalizar el trabajo periodístico. Hay nuevos intereses ciudadanos que durante mucho tiempo permanecieron fuera de la agenda informativa, y su incorporación, aunque tardía, atrajo a nuevos lectores y reforzó la fidelidad de los tradicionales. Pero, insisto, la información debe seguir siendo el eje de los medios noticiosos, con un natural refresco en materia de estilos y de formatos.

- ¿En qué medida está perjudicando toda esta aceleración de los procesos a la calidad de los contenidos? ¿En qué elementos entiende que ha de residir la calidad periodística?
- La aceleración y, en especial, la sobreabundancia de información (la infoxicación o infobesidad, como se la ha dado en llamar) pueden conducir a un fuerte deterioro de la calidad periodística. Por la multiplicación de errores, el abandono de principios éticos, por las deficiencias en la contrastación de datos. La gestión de las
redacciones debe basarse en una fuerte conciencia de estos riesgos y diseñar estrategias para mantener en alto la calidad de cada producto periodístico, sea un texto, una imagen fija (fotografía, ilustración o infografía), una imagen móvil (video o infografía animada) o un audio. Y, más allá de reforzar los controles, el esfuerzo debe volcarse a lograr calidad desde el origen, porque la dinámica informativa torna cada vez más difícil corregir lo que estuvo mal concebido o ejecutado desde un inicio.

- Y en medio de toda esta vorágine, ¿dónde quedan los libros de estilo? Parece que muchos se han olvidado de su existencia pese a que recogen los estándares éticos e idiomáticos que han de ser irrenunciables para el desarrollo de un periodismo de calidad.
- Por lo dicho, los libros de estilo deben estar más vigentes que nunca, aunque obviamente tienen ser actualizados, para acoger nuevas formas comunicativas, nuevos giros lingüísticos; para que no sean un corsé sino una guía de trabajo en búsqueda de la calidad.

- En el caso de La Voz, que fue pionero en la elaboración de un manual de estilo para la web, ¿tienen proyectado actualizar este texto para adecuarlo a los últimos acontecimientos?
- En nuestro caso, hemos ido adaptando el libro de estilo y acabamos de acordar con todo nuestro personal una Guía para el uso de redes sociales que, sin desalentar la utilización de estas, aporte a un mayor equilibrio y resguarde la credibilidad de nuestros periodistas y del medio en general.

- ¿Es preciso que un medio deba fijar unas normas para el uso de las redes sociales en lugar de que impere la lógica y el sentido común, tal como señalan voces críticas contra este tipo de manuales?
- La puesta en vigencia de la Guía para el uso de redes sociales no estuvo exenta de debates internos. Pero seguimos adelante luego de mantener una reunión donde hubo sectores que plantearon lo que se afirma en el interrogante: ¿para qué definir normas, si el sentido común es suficientemente orientativo? La mejor respuesta es revisar el timeline de Twitter de un día en que se realiza un partido de fútbol clave o cuando estalla una polémica política: muchos periodistas abandonan el sentido común y se enzarzan en cruces que suelen caer en bajezas de todo tipo. Y a veces lo hacen con aquellos a los que luego recurren como fuente de informaciones o con ciudadanos sin exposición pública, pero que terminan extrapolando esa imagen pendenciera o poco profesional al trabajo de toda una redacción. Nuestra guía no es punitiva, sino un ejercicio de reflexión colectiva respecto del posible impacto de un accionar incorrecto en un espacio que suele ser confundido con el ámbito privado pero que tiene una enorme repercusión pública.

jueves, 4 de julio de 2013

Algunas propuestas para la medición de la calidad en el periodismo deportivo


Pasados unos años, tres desde la creación de este blog, el denominado 'periodismo deportivo de calidad' ha pasado de ser un mero distintivo diferenciador y medidor de los contenidos que se vierten al público en esta área informativa hasta situarse en el centro del debate habitual entre aficionados y convertirse, además, en una materia de estudio de creciente interés entre un número cada vez mayor de profesores e investigadores en diferentes países.

Preocupan y mucho las disfunciones lingüísticas que se producen en este tipo de periodismo, como el abuso de voces extranjeras y neologismos innecesarios, traslados semánticos erróneos, la incitación a la violencia a través de términos extraídos de la jerga militar-belicista, la degeneración de formas coloquiales en vulgarismos, la implantación de los clichés o la introducción de elementos sexistas en el discurso periodístico. 

Otros estudios recientes apuntan a cuestiones éticas que son manifiestamente mejorables como el escaso número de fuentes empleadas, la confusión permanente entre información y opinión o la parcialidad informativa. Igualmente, despiertan la atención en este campo aspectos como la introducción de elementos pseudoperiodísticos y una progresiva trivialización de los contenidos, que a veces tienen más de espectáculo que de información, que a veces son más propios del marketing que del periodismo.

Teniendo en cuenta todo ello, podemos afirmar que la consecución de la calidad en el periodismo deportivo ha de cimentarse en tres pilares fundamentales: un uso correcto del lenguaje para transmitir de la mejor forma posible las noticias al público, una consolidación de los estándares éticos en la profesión y una mejora y diversificación de los contenidos, de forma que estos se ajusten más a la realidad multideportiva existente y a criterios de selección y jerarquización más noticiosos que mercantilistas, más acordes a los logros de la competición que a la cuenta de resultados de las empresas.  

Para avanzar en este sentido es preciso que tanto los medios de comunicación como los profesionales que en ellos trabajan se autorregulen más, de manera que se favorezca la construcción de códigos de conducta profesional que se rijan por estándares éticos y se aumenten y mejoren los controles de calidad idiomática de los textos. Por ello, planteamos la idoneidad de hacer extensivo al periodismo deportivo la aplicación de una serie de indicadores para la consecución de un periodismo de calidad.

Entre las propuestas realizadas en este sentido en los últimos años en el ámbito hispanohablante, cabe reseñar la propugnada en el año 2006 por la Fundación Prensa y Democracia (PRENDE) en México, que estableció ocho principios de actuación, tanto los que dependen directamente del trabajo del periodista como los que dependen de su entorno.

Por una parte, este estudio fija como prioridad la transparencia en los procesos de construcción y procesamiento de la información; la verificación y contextualización de los datos y la información; la investigación; y la creación de  espacios de comunicación horizontal entre los periodistas y sus directivos. Por otra, apunta a la aplicación de códigos de ética profesional; respeto y preservación de derechos fundamentales; separación entre los contenidos informativos y la publicidad; y mecanismos de contrapeso a los medios para garantizar el derecho a réplica como, por ejemplo, la figura del ombudsman o defensor.

Además, se señala el libro de estilo como una herramienta que puede facilitar a un medio de comunicación la aplicación de estos principios, ya que, además de incluir orientaciones para uso correcto y unificado del idioma, contiene y da a conocer pautas para el manejo de fuentes (confidenciales o no), tratamiento de citas textuales y formas de atribuir la información, así como la corrección y admisión de errores en lo que constituye un ejercicio de transparencia con el público al que se dirige.

Otros indicadores aplicables al periodismo deportivo son los que recoge el método VAP (Valor Agregado Periodístico), desarrollado desde hace más de veinte años en la Pontificia Universidad Católica de Chile y la Pontificia Universidad Católica de Argentina. El VAP, cuyas conclusiones quedaron recogidas en 2011 en un libro, diferencia entre proceso y producto periodístico y establece una serie de indicadores en las dos etapas de concepción del texto periodístico: la selección de la noticia y su creación.

Así, entre las variables de la medición de la calidad en el proceso de selección, se encuentran la capacidad del redactor para discriminar entre diferentes acontecimientos noticiosos, la originalidad de la pauta informativa de cada medio, el número y las tipologías de fuentes utilizadas o el equilibrio informativo interno entre protagonistas y antagonistas. 

En cuanto al proceso de creación, sobresalen los indicadores de estilo, que agrupan a acciones relacionadas con el dominio del lenguaje y la creatividad en la construcción de la pieza informativa, los rasgos de contextualización realizados por el periodista para narrar el hecho y los indicadores de énfasis, que recorren el punto de vista adoptado por el narrador para exponer lo sucedido.

La aplicación de estas propuestas en el estudio del periodismo deportivo podrá darnos una medida fiable del grado de calidad de los contenidos que se emiten en este campo informativo y fijar así con claridad unos principios generales de actuación, que posteriormente deberán amoldarse con la suficiente flexibilidad a cada caso y a la circunstancia idiomática de cada país, y cuya aplicación permitirá a los medios ofrecer a sus lectores un producto más responsable, riguroso y creíble.

viernes, 1 de marzo de 2013

Un nuevo libro colectivo aborda el estudio de la calidad periodística desde un plano empírico y con sugerencias para profesionales


El estudio de la calidad periodística es una cuestión tan compleja como crucial para comprender el panorama comunicativo actual ante la emergencia de los nuevos medios digitales; abordarlo resulta necesario para diagnosticar el grado de cumplimiento de la función informativa que están llamados a desempeñar los medios, como el impacto negativo que su merma puede llegar a ocasionar en los procesos de participación ciudadana dentro de las sociedades más avanzadas. 

Afrontar la medición de la calidad en el periodismo precisa primero del establecimiento de un marco conceptual válido que permita la aplicación de metodologías cuantitativas y cualitativas, así como reflexiones teóricas críticas encaminadas a la mejora de los estándares informativos. Más allá del plano teórico, requiere también de la elaboración de herramientas que permitan comparar variables, como el número de fuentes utilizadas por noticia o el porcentaje de temas propios, con el objetivo de evaluar si los procedimientos empleados por un determinado medio para producir sus contenidos pueden ser calificados de calidad y en qué medida. A partir de estudios aplicados, empíricos, será más factible determinar las posibles carencias y aportar soluciones y sugerencias para la mejora del desempeño profesional, esto es, para la consecución de un buen periodismo.

De todo ello se ocupa La calidad periodística. Teorías, investigaciones y sugerencias profesionales, libro colectivo recién publicado por las universidades de Valencia, Jaume I de Castellón, Pompeu Fabra y Autónoma de Barcelona dentro de la colección Aldea Global y que han coordinado los profesores Josep Lluís Gómez Mompart, Juan Francisco Gutiérrez Lozano y Dolors Palau Sampio. Se trata de un trabajo muy relevante porque hasta ahora, salvo algunos artículos o monografía parcial, no se disponía de una obra de visión de conjunto ni con una selección tan experta y completa acerca de esta importante y actual cuestión relacionada con la información y la configuración de la opinión pública.

Las once investigaciones que componen este volumen estudian la calidad periodística no solo circunscrita al análisis de los contenidos que se emiten al público, sino haciéndola extensiva a todo el conjunto de tareas que conforman el proceso de la producción informativo-comunicativa. Así, se tratan las siguientes cuestiones: indicadores y herramientas para la medición de la calidad; la gestión de las fuentes como criterio de calidad profesional; parámetros de calidad para el trabajo periodístico en internet; análisis de la calidad en periódicos de pago y gratuitos; cultura digital, agencias de noticias y credibilidad; la argumentación de los periodistas sobre la calidad del ejercicio profesional; la participación de la audiencia en el periodismo 2.0; la calidad de los contenidos en los informativos de televisión; el pluralismo interno en la TDT; o la calidad de la información medioambiental.

Los 26 autores de este volumen son casi todos especialistas que, integrados en su mayoría en grupos o equipos de investigación consolidados y reconocidos, se dedican al estudio de la calidad periodística en España. Casi todos ellos son, además, docentes de distintas materias de Periodismo y Comunicación impartidas en casi una docena de universidades españolas (U. Rey Juan Carlos, U. Autónoma de Barcelona, U. Jaume I de Castellón, U. Pompeu Fabra, U. Rovira i Virgili, U. Sevilla, U. Valencia, U. Málaga, U. Complutense y U. Ramón Llull). 

Los editores del libro, en su condición de responsables de la sección de producción y circulación de contenidos de la Asociación Española de Investigación en Comunicación, propusieron a los referidos equipos participantes en el III Congreso Internacional de AE-IC, celebrado el pasado año en Tarragona, que, a partir de sus estudios en marcha o ya finalizados, elaboraran los textos aquí recogidos, que exponen lo fundamental de estas investigaciones acerca de la calidad periodística.

lunes, 16 de enero de 2012

La medición de la calidad de los contenidos en el periodismo actual centra el debate en el III Congreso Internacional AE-IC en Tarragona

La búsqueda de criterios definitorios para medir y evaluar la calidad de los contenidos informativos en el periodismo actual ante la emergencia de los nuevos medios digitales centrará buena parte del debate deL III Congreso Internacional de la Asociación Española de Investigación de la Comunicación (AE-IC), que se celebra del 18 al 20 de enero en Tarragona.

Bajo el lema 'Comunicación y Riesgo', este foro científico de carácter bienal (las anteriores ediciones se desarrollaron en Santiago de Compostela en 2008 y en Málaga en 2010) contará con la participación de cerca de 500 profesores e investigadores universitarios, que expondrán y pondrán en común puntos de vista sobre el papel clave de la comunicación para el correcto funcionamiento de las sociedades contemporáneas.

Dentro de este frente de investigación de carácter transversal y estratégico, en el Congreso se abordarán asuntos tan diversos como comunicación de crisis, comunicación y salud, comunicación y seguridad alimentaria, comunicación en contextos de crisis económica, comunicación y medio ambiente, comunicación e innovación tecnológica, comunicación y conflictos políticos o miedo y control social.

Las comunicaciones se distribuirán en siete paneles temáticos diferentes: Teorías y métodos de investigación en comunicación; Estudios de audiencia y recepción; Estructura y políticas de la comunicación; Estudios sobre el discurso; Comunicación y cultura digital; Producción y circulación de contenidos; Comunicación estratégica y organizacional.

La celebración de este evento supondrá también la presentación en el panorama académico nacional del Grupo de Investigación 'Estudios de Medios para el Periodismo de Calidad', del Departamento de Periodismo II de la Universidad de Sevilla. Este grupo, que dirige la profesora María del Mar García Gordillo, persigue buscar una metodología de análisis que permita buscar los indicadores que midan la calidad no solo de los medios de comunicación tradicionales y sus mensajes, sino también de los nuevos formatos periodísticos surgidos en internet.

Con este objetivo, el grupo participa con cuatro comunicaciones, entre las que se encuentran las denominadas 'El Valor Agregado Periodístico como herramienta para establecer los criterios definitorios de un periodismo de calidad' y 'Nuevas formas de Comunicación en la Red, el valor del criterio periodístico'.

martes, 13 de diciembre de 2011

Llega a los quioscos y a la red Quality Sport, periodismo fresco que perfila el lado más humano y plural del deporte


El periodismo muy pocas veces ha sido capaz de abarcar el deporte en toda su dimensión. Pese a tratarse de un área de especialización compleja por el vasto y heterogéneo número de modalidades que acoge, su temática no suele ser variada y en ocasiones produce desencanto.

Lejos de divulgar el deporte en sus más diversas manifestaciones, el periodismo desatiende con demasiada frecuencia los intereses de muchos lectores y consumidores potenciales al centrarse casi exclusivamente en resultados de competiciones y cruces diarios de declaraciones, y al hacerlo solo, además, en un reducido número de disciplinas, esto es, fútbol por exceso y "todo menos fútbol", un campo en el que apenas tienen cabida los deportes más mediáticos (tenis, baloncesto, motociclismo, automovilismo y ciclismo).

Por todo ello, cobra un valor especial el nacimiento de la revista Quality Sport (QS), una publicación que llega a la red y a los quioscos de toda España el próximo 20 de diciembre con el objetivo de cubrir esa gran demanda de historias polideportivas que no suelen hallar su espacio en los medios especializados convencionales y responder así a las expectativas de muchos aficionados interesados en conocer más sobre la vida de sus ídolos dentro y fuera de las pistas y los campos de juego.

Inspirada en otros modelos de periodismo de calidad impresos (Sports Illustrated, Panenka, So Foot) y audiovisuales (Informe Robinson, de Canal Plus), nos encontramos ante una apuesta fundamentada en dos pilares básicos, la variedad temática y la profundidad en el tratamiento de la información a través de géneros y formatos largos, para ser leídos, y que, tal como explicita en su primer editorial, "huye de la anécdota y del dato descontextualizado". La redacción de QS se propone como meta "distanciarse del resultadismo y amarillismo de otros, y humanizar el deporte, acercar los ídolos a sus seguidores, conocer a los héroes, entender las gestas".

Para todo ello, ofrece un producto colectivo (la mayoría de los textos no van firmados) que cuida la información por encima de todo, pero también la fotografía y la ilustración. El núcleo de su paginación (que oscilará entre las 104 de este primer número y las 124) se concentra en cuatro grandes piezas: reportaje de investigación, reportaje informativo, entrevista en profundidad y perfil de gran formato.

A partir de aquí, se dispone el resto de secciones, que versan sobre fotografía ('Radar') y fotoperiodismo, hitos y curiosidades históricas, cultura y contextualización del deporte, estructuras e instalaciones, tecnología, moda y actores secundarios que ofrecen otros puntos de vista (insights) de la realidad deportiva. Todo ello, se completa con tribunas de opinión que firman especialistas de otros medios como, en este número, Juanma Trueba (As) y Emilio Contreras (Marca.com).

Quality sport es una iniciativa fresca, que tiene su origen en el proyecto fin de carrera presentado en 2010 por cuatro jóvenes periodistas en la Facultad de Comunicación de la Universidad de Navarra (Nacho Labarga, de Marca.com; Eduardo Fernández Abascal, corresponsal de As en Londres; Pedro Pablo Berraondo, Cadena Cope y Marca en Pamplona; y Pedro Salazar, exredactor de La Voz de Galicia) y que ahora encuentra continuidad y toma forma como nuevo producto impreso y digital.

Estos cuatro socios lideran una aventura periodística ambiciosa (para su lanzamiento contará con una tirada de 15.000 ejemplares en papel y otros 2.000 en formato electrónico) que comienza a buscar su sitio en el mercado junto en el momento en el que el deporte español es protagonista con mayúsculas en el concierto mundial. Pese a su marcada vocacion nacional, tambien tiene aspiraciones internacionales y tratará de aprovechar su difusión online para aproximarse y cautivar también a lectores de otros países hispanoblantes.

Publicaciones como esta demuestran que un periodismo deportivo de calidad no solo es deseable, sino que además es posible, y constituyen una valiosa oportunidad de prestigiar un tipo de periodismo nacido para educar y formar en valores a partir de la variedad de disciplinas que aglutina. Por ello, parafraseando el titular del primer editorial de QS, "merece la pena intentarlo".

viernes, 1 de abril de 2011

La rectificación de errores como ejercicio de transparencia y valor de calidad periodística

Los medios de comunicación también se equivocan, aunque todavía hay quien se resista a creerlo, precisamente porque solo algunos admiten de forma habitual sus errores cuando estos se producen.

La pretensión de infalibilidad de muchos medios les puede conducir a situaciones sonrojantes cuando un ciudadano se cerciora de que se han publicado datos inexactos; frases descontextualizadas y cercenadas que desvirtúan el sentido original de declaraciones y hechos; o historias flagrantemente amañadas e incluso inventadas, que se sustentan débilmente en rumores sensacionales o en un reducidísimo número de fuentes que no han sido contrastadas.

Sin embargo, supone un ejercicio de honestidad partir de la premisa que no hay acceso a todas las fuentes para elaborar una información y que las equivocaciones (de redacción y uso del lenguaje, de precisión, de contexto, por omisión o de interpretación) son más frecuentes de lo que los profesionales pensamos.

El periodista británico David Randall (El Periodista universal) enumera cuáles son las once causas principales de los errores que suele cometer un medio de comunicación:

1. Información falsa de las fuentes

2. Anotaciones deficientes

3. No comprobar los "hechos" con las fuentes

4. Renuencia a comprobar datos o sucesos "sensacionales"

5. No leer la historia una vez escrita

6. Desoír nuestros propios recelos (hay que prestar atención a nuestra propia aprensión, ya que la mayoría de las veces está justificada)

7. Omitir hechos que no encajan con una teoría preconcebida (o concebida con demasiada rapidez)

8. Dar a imprimir demasiado pronto (sobre todo cuando hay prisas por dar una exclusiva)

9. No consultar los temas técnicos con especialistas

10. Exceso de confianza en las reseñas (hay textos publicados por otros colegas que contienen en errores)

11. Errores de producción (derivados de los process de edición de textos e imágenes)

Asumir esta realidad pasa por poner en marcha sistemas de detección y subsanación de errores, así como diversos mecanismos de corrección y verificación de los textos que eviten la producción de fallos previos a la publicación.

Hoy en día, el reconocimiento de haber errado en una información ante el público es un signo distintivo del periodismo de calidad, especialmente en el ámbito de la prensa tradicional en papel, que suele rectificar tan pronto como puede, o bien en forma de recuadro dentro de una página de noticias o bien como fe de errores junto a la sección de Cartas del Director.

De esta forma, un medio de comunicación asume a diario el cumplimiento de un pacto de calidad con el público al que se dirige, a quien debe rendir cuentas ofreciéndole una completa y exacta descripción de los hechos mediante una información diligentemente obtenida y debidamente comprobada.

miércoles, 9 de marzo de 2011

El valor agregado en las informaciones, según el diario El Colombiano

Los periodistas cuando redactamos una pieza informativa a menudo cometemos la equivocación de no escribir para todos los públicos, sino solo para entendidos o especialistas.

Este error, más habitual en el ámbito de la prensa especializada en Deportes o Economía pero al fin y al cabo extensible a todas las secciones de un medio generalista, se produce cuando el profesional da por supuesto que el receptor sabe de qué estamos hablando, ya sea porque cree que este último domina la materia ya sea porque piensa que le ha estado leyendo en los últimos días y, por tanto, no es necesario volverle a explicar las causas y antecedentes de los hechos noticiosos.

No obstante, la contextualización es lo que realmente agrega valor a las informaciones de los medios impresos que, a diferencia de la radio e internet, cuyos fuertes son la inmediatez y la primicia, han de incluir todos los datos útiles, aclaraciones, análisis, enfoques y apoyos gráficos e infográficos que sean precisos para que cualquier lector, incluido el menos versado, sea capaz de entender y pueda formarse una opinión de lo sucedido.

Sobre la importancia de agregar valor a las informaciones para dotar a estas de mayor calidad y diferenciación, han incidido diversos medios de comunicación con la elaboración de libros de estilo que incluyen normas básicas de redacción.

Entre ellos sobresale el diario El Colombiano, que en su Manual de Estilo y Redacción (2003), explicita cuáles son las denominadas "ayudas" que habitualmente introduce, tanto en noticias como en cualquier otro género informativo o interpretativo, con el fin de favorecer la completa comprensión de los mensajes por parte de sus lectores.

Las doce ayudas periodísticas al lector de El Colombiano son:

1. Opinión general. Cuando sobre un hecho el redactor, además de su tarea de consultar varias fuentes y datos, busca la opinión o los puntos de vista de otras fuentes que añaden valor a la información. Se requieren, mínimo, tres opiniones.

2. Opinión especial. Cuando sobre un hecho o tratamiento informativo se entrega, por su valor, la opinión de un personaje que domina la materia tratada.

3. Contracara. En general, cuando se trata de asuntos polémicos, el redactor debe incluir en su información varias versiones, la consulta de fuentes que sean la contraparte de las otras. Esta ayuda periodística cumple este papel: el de aportar un punto de vista distinto sobre determinado tema.

4. Fuentes y documentos. Tiene dos usos: Uno, cuando se introduce textualmente, por su importancia, un documento o declaración especial, como cartas, comunicados, decretos, etc. Dos, cuando en una investigación o en otro tipo de información se consultan bibliografía y documentos se debe dar a conocer cuáles fueron, o cuando se considera que el lector puede encontrar más información sobre el tema en cuestión en determinados libros o documentos, para lo cual se escribe el listado de los mismos. Esta ayuda soluciona, en parte, el tema de los usos frecuentes de internet, agencias de noticias y documentos privados.

5. Pedagogía. En muchos temas, por su complejidad o por no ser de conocimiento masivo, es importante realizar una labor pedagógica, de enseñanza y aprendizaje. En su función de orientador de la opinión pública, el periodista debe acudir a esa herramienta.

6. Servicio y utilidad. Se emplea para orientación del lector, sobre todo, en horarios, direcciones, procedimientos, programaciones de eventos.

7. Antecedentes. Esta ayuda contribuye a explicar lo que antecedió a determinado tema o acontecimiento, su relación de causalidad con el que se trata en la información principal, como pueden ser las obrsa y trayectoria de un artista, el pasado de un político, las ejecutorias de un gobernante o deportista, etc.

8. Cronología. Se trata de una descripción o sucesión en el tiempo de acontecimientos históricos o de otra naturaleza. Se emplea en relación a desastres naturales, en la relación de los principales sucesos de un evento deportivo o de otra clase, etc. Se usa con horas, días, semanas, meses, años, siglos.

9. Implicaciones. Se utiliza para explicar o narrar las consecuencias y alcances que se derivan de un suceso o noticia. Hacen parte de las proyecciones y los análisis, y para su elaboración, además del conocimiento del periodista sobre el tema tratado, se debe consultar a expertos en la materia.

10. Costos y cifras. Se usa mucho en las informaciones económicas, pero, en general, en cualquier sección del diario se puede incluir. Siempre el lector querrá saber, por ejemplo, cuánto se invierte en un proyecto, en un evento deportivo, en un concurso de literatura, o de cuánto fueron las pérdidas por un desastre natural o las ganancias de una empresa. Ah, o el siempre creciente saldo de la deuda externa del país.

11. Cómo llegar. Con esta ayuda se pretende ubicar al lector dentro de un contexto geográfico y logístico.

12. Resultados. Es la ayuda utilizada para destacar de primera mano puntuaciones, clasificaciones, marcadores, etc. En las notas de Deportes.

Tal como señala El Colombiano en su Manual de Estilo estas ayudas cumplen "un papel relevante y particularmente ilustrativo" y "son producto de una intensa labor de reportería o de búsqueda de documentación y bibliografía".