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martes, 5 de noviembre de 2013

El lenguaje de las retransmisiones deportivas radiofónicas: entre lo mejorable y lo aceptado socialmente

La radio, pese a comportarse como un observatorio perfecto para conocer hacia dónde se encaminan el idioma y el periodismo, sigue siendo el medio de comunicación que menos literatura ha generado hasta la fecha. Además, el lenguaje de las retransmisiones deportivas constituye uno de los campos que aún están por explorar desde el ámbito académico, aun tratándose de una tipología de programas de alto impacto social y de un tipo de periodismo con capacidad de influencia en las formas de hacer y decir de los ciudadanos. La proyección del deporte y su poder como transmisor de valores a través de los medios de comunicación son a día de hoy un hecho incuestionable.

Sobre todo ello versa Las retransmisiones deportivas radiofónicas. Estudio de la locución y análisis de sus recursos sintácticos, gramaticales, léxico-semánticos y estilísticos dentro del contexto sociocultural español, tesis doctoral leída por Francisco Javier Herrero el pasado mes de septiembre en la Universidad de Salamanca y que constituye uno de los últimos trabajos de investigación sobre Comunicación y Deporte defendido en las universidades españolas.

Esta tesis, que acaba de ser publicada por la Sociedad Latina de Comunicación Social dentro de la colección Cuadernos Artesanos de Comunicación, es una aproximación al estudio de las retransmisiones deportivas radiofónicas desde un triple prisma: el puramente lingüístico, el de la locución y el plano contextual. Así, además del estudio sobre uso del idioma, el autor analiza los elementos sonoros que están más presentes en el discurso de la radio además de la palabra (sonido ambiente, silencios y pausas); y los aspectos formales de la narración, como número de voces, velocidad de dicción, ritmo, estados emocionales, tono, timbre e intensidad, diferencias tonales y enfatización de términos o pronunciación. Igualmente, explica el rol que desempeñan estas retransmisiones radiofónicas en el ámbito sociocultural español al ser los espacios y contenidos deportivos los más seguidos por los ciudadanos.

Tras hacer un repaso por la historia de la radiofusión española, tanto generalista como deportiva, y sus figuras más relevantes, detalla los modelos de programación, formatos y contenidos existentes en las principales cadenas. En este sentido, se refiere al directo como "la esencia" de la radio deportiva y se detiene en las características de los programas contenedores de fines de semana con conexiones multiplex o carrusel, cuyos rasgos más definitorios son el ritmo y el vigor narrativo, el estilo pasional y la posición de relativa neutralidad del locutor en la retransmisión, y la total imbricación entre información y publicidad al tratarse de formatos muy comerciales.

Desde un plano lingüístico, Herrero se detiene en el tipo de construcciones sintácticas y léxicas más habituales, así como en los errores en los que los periodistas deportivos de radio incurren con mayor asiduidad. Para ello analiza una muestra de 120 fragmentos extraídos de cinco programas de sendas emisoras entre septiembre de 2009 y agosto de 2012, que suman algo más de 155 minutos y casi 30.000 términos. Entre los resultados más destacados, este tipo de periodismo se decanta claramente por las oraciones personales (87%) antes que las impersonales, las simples (85%) antes que las compuestas, y prevalecen las enunciativas (81%) y exclamativas (15%) a lo largo de la narración. Igualmente, los nombres propios (14%), sustantivos (15%) y los verbos (11%) son los tipos de palabras empleadas con mayor frecuencia.

Otras características del lenguaje deportivo radiofónico que subraya el autor son su accesibilidad pese al tecnicismo, la tendencia a la homogeneización de los vocablos empleados y la aparición habitual de tópicos, neologismos, extranjerismos, préstamos y palabras provenientes de otros campos semánticos. En su opinión, "hay errores comunes que no pasan inadvertidos por los oyentes" y se plantea si, en términos globales, "el uso de la lengua castellana en este tipo de género es pobre en los diferentes recursos lingüísticos y, por tanto, se puede mejorar".

Entre esos aspectos mejorables se situarían los tópicos o clichés que aparecen en este tipo de programas y que versan sobre los deportes que suelen ocupar la casi totalidad de los minutos (fútbol y luego baloncesto, ciclismo, motor o tenis). Esta tesis recoge una interesante lista de frases hechas con sus respectivos significados, entre las que se encuentran: a aro pasado, a la tercera va la vencida, apretar los dientes, arañar segundos, balón dividido, cambio de orientación, cerrar el partido, chicharro, dejar un recado (falta), empanada (un equipo es superado con claridad por el oponente), estar con el gatillo o con la caña preparada, desequilibrar el marcador, gol de la honra, jugar a medio gas, la pelota queda muerta, labores defensivas, meterse en un charco (complicarse la vida en la competición), pachanga, partido de la jornada, pasarlas canutas, pelotazo y tentetieso (desplazamiento del balón en largo), primer acto, sacar petróleo, sacarse la espina, sentenciar el partido, salvar los muebles, salir a por uvas, tener un guante en el pie o victoria muy trabajada.

También esta obra pone de manifiesto la capacidad del periodismo deportivo para innovar y crear constantemente palabras, significados y construcciones nuevas. Entre los neologismos de forma, la mayoría de los cuales sigue sin figurar en el diccionario, se destacan achique, aclarado (baloncesto), alargue, banco (banquillo), banderín, cantera, caracolear, carril - carrilero, chilena, cruceta, (línea) divisoria, línea medular, parón (liguero), rechace (en el DRAE solo existe rechazo) o resultadista. Muchas de esas nuevas palabras son coloquialismos como burra (ciclismo), chapa (basket) o mojar (marcar) y, en otros casos, se trata de voces que adquieren nuevas acepciones a partir de reglamentos de juego o de metáforas que, con el paso del tiempo, acaban instalándose en la lengua común.

Así, entre otros neologismos de sentido, aparecen: bandeja (baloncesto), aguantar (el balón), construir (una jugada), cuero (balón), pintura (zona en baloncesto), dormirse (despistarse), leer ('cuando un jugador adivina la intención de su rival durante una determinada acción'), enganche (entre defensa y medio campo o entre este y delantera), dibujo (planteamiento táctico de un equipo), manejar (conducir el balón), maquillar el resultado, pedrada (mal golpeo del balón o lanzamiento con mucha potencia), pegar (golpear la pelota), perfilar ("verbo que sirve para indicar que un jugador se está situando de tal manera que favorezca su disparo o acción de ataque"), picar (la pelota), poner (centrar) o recular (replegarse).

En la muestra que sirve de base para este estudio, Herrero indica que los extranjerismos y préstamos que toman los periodistas deportivos radiofónicos de otras lenguas no son cuantiosos en términos porcentuales y que, en su gran mayoría, proceden del inglés (78%, francés (9%), italiano (9%) y portugués (4%), que son precisamente los idiomas más presentes en esas mismas modalidades que copan la atención en esta tipología programática.

Entre otros errores habituales, el autor también se refiere aquellos que tienen que ver con una deficiente pronunciación, la omisión de artículos y preposiciones, el uso de palabras de dudoso significado (redebutar), el acortamiento o fusión de palabras de forma incorrecta (pa abajo, en vez de para abajo), frases mal construidas o con un dudoso sentido semántico, empleos verbales equivocados, impropiedades léxicas o vulgarismos (expresiones malsonantes).

Pese a que estos hábitos lingüísticos se apartan de lo considerado como correcto desde un punto de vista gramatical, sintáctico o léxico, la tesis concluye que los errores "no son numerosos" y que, "a partir de resultados obtenidos, no se puede afirmar que las retransmisiones deportivas radiofónicas compongan un género pobre en recursos lingüísticos, más bien todo lo contrario". Avala, además, las conclusiones del VII Seminario Internacional de Lengua y Periodismo celebrado en San Millán de la Cogolla en 2012, que incidieron en los aspectos más positivos del idioma del deporte ("este aporta más de lo que destruye").

Finalmente, esta investigación deja planteado un interesante debate, que es consustancial a la naturaleza del lenguaje deportivo y al interés creciente que ha despertado en instituciones académicas, sobre la idoneidad de que las mejoras idiomáticas en este ámbito periodístico se acometan y, sobre todo, que lo hagan teniendo en cuenta el público al que se dirige. Tal como afirma Herrero, "parece que existe un punto de equilibrio entre el lenguaje deportivo transmitido por el emisor y el reclamado por el receptor" y, a su juicio, "cualquier tipo de mejora o de cambio se debería introducir de forma paulatina, sin que afectara a la actual estructura léxica, sintáctica, gramatical, semántica y estilística que se emplea".

jueves, 10 de octubre de 2013

José Joaquín Brotons: "Los periódicos deportivos en España ablandan su voluntad e independencia para poder sobrevivir"

José Joaquín Brotons (Barcelona, 1955) es la historia viva del periodismo deportivo español, un referente para todos en este ámbito informativo desde hace cuatro décadas. Durante su larga trayectoria profesional fue presentador y director de programas radiofónicos tan señeros en este país como Carrusel Deportivo (SER), Tiempo de Juego (COPE), Tablero Deportivo (RNE), además de haber dirigido la redacción de Deportes de Onda Cero. 

También en televisión dejó su impronta, primero como subdirector de Informativos y director de Deportes de Telemadrid, luego como asesor de Antena3 y director de contenidos y programas para diferentes cadenas como World Sport o La Sexta, y finalmente como director de Gol TV, que abandonó en octubre de 2011. Después de tres años en este canal de Mediapro, tomó las riendas de un nuevo proyecto periodístico llamado Radio Goles, cuya primera emisión se produjo a finales de agosto de 2012. En la actualidad también participa como bloguero en la web de Yahoo-Eurosport, es colaborador en programas televisivos como Estudio Estadio (TVE) e imparte clases en diferentes másteres de universidades españolas. 

Periodismodeportivodecalidad se ha puesto en contacto con él no solo para conocer detalles de su última aventura profesional, sino también su opinión sobre la situación por la que atraviesa el periodismo deportivo en España en sus diferentes formatos, la calidad de los contenidos que se ofrecen a la audiencia, así como el condicionamiento y la dependencia de la labor del periodista (y del medio) respecto a las poderosas fuentes informativas que marcan la agenda informativa, como son los grandes clubes de fútbol, principalmente Real Madrid y F.C. Barcelona.

 - ¿Cómo surge la idea de hacer una radio especializada en Deportes por internet y en qué modelos de radio se inspiró para ello?
- Durante el primer semestre de 2012 establezco contacto con una empresa especializada en crear radios digitales y les planteo la idea de poner en antena una radio deportiva especializada en la Segunda B. El contenido busca ocupar un nicho de mercado que no cubren las radio generalistas, ni los carruseles de fin de semana (es curioso que, después de salir Radiogoles, las cadenas introducen conexiones con partidos de 2ªB). Por eso estudiamos la viabilidad del proyecto y nos ponemos a diseñarla. El lema es “La Radio de los que no tienes Radio” y “La Radio de la Segunda B”

- ¿Es este tipo de nichos hacia dónde debe virar la radio deportiva actual?
- Cada día estoy más convencido de que la radio debe especializarse y adaptarse al mundo digital. Necesitamos ir por delante de los oyentes, invertir en el futuro. Hay que especializarse y ofrecer un producto definido para que el espectador no se pregunte ¿Qué me ofrecen? Está muy claro: le damos la mejor información de la Segunda B y le tratamos como oyente exclusivo; es una radio a la carta.

- ¿Y en televisión? La programación deportiva convencional es unívoca, todas las cadenas se rigen por unos formatos de infoentretenimiento similares: Jugones, Tiki Taka, Punto Pelota, ... 
- La televisión vive de la audiencia y, por tanto, solo Real Madrid y Barcelona te la aseguran. Son los equipos de la mayoría de los espectadores. Desde mi punto de vista, los programas deportivos no interesan ni funcionan en la televisión en abierto. El día a día impide trabajar con calidad. Por eso el concepto programa deportivo está obsoleto salvo para las televisiones de pago. Si alguien es capaz de seguir las audiencias, puede observar que hay un tope. Siempre son los mismos espectadores, no hay crecimiento. Estamos hablando de un grupo de entre 300.000 y 500.000 personas.

- Quizá el problema del infoentretenimiento radica en que la información queda supeditada al espectáculo y no al revés. ¿Hasta qué punto se pueden calificar como "periodísticos" los contenidos que se vierten desde estos programas? Abordamos una cuestión de nomenclatura.
- Tengo claro que estos programas no informan, solo especulan. Se dan noticias que solo son rumores o invenciones. Hay que llenar dos horas, discutir, gritar, ofender, desacreditar a los otros participantes en el aquelarre periodístico. Lo mejor es que cuando dan una noticia es porque el presidente les ha llamado a los presentadores para decirles lo mismo a los dos. Son programas de propaganda, en especial del Real Madrid. Cambian entrevistas y personajes por libertad de información, venden su opinión.

- Al final lo "deportivo" se reduce a hablar de fútbol, más bien del Madrid y el Barça. Pero ¿generan estos clubes noticias suficientes como para cubrir tantas horas de programación?
- Puedes estar hablando del Real Madrid y del Barça, de Cristiano y Messi, de Bale y Neymar los años que quieras. Son circunloquios que sirven para hacer 'radio televisada'. No hay un solo vídeo de análisis, de reflexión… Venden los tres goles de Cristiano, la lesión de Bale o si Messi es impresentable por su actitud en el campo cuando le sustituye el entrenador. No hay crédito en la opinión ni respeto a la profesión.

- Junto con magazines y retransmisiones, la programación deportiva se completa con los telediarios, pero aquí los criterios de jerarquización son también  particulares; se abre con una noticia u otra en función de la competición sobre la que se posean los derechos de emisión.
- Eso me parece bien, es especialización. La televisión son imágenes y si no dispones de los derechos no tienes imágenes. Me parece correcto que Antena 3 habrá con Alonso y la Formula 1 o que Tele 5 nos cuente las motos o cualquier asunto de fútbol. Lo que me parece inapropiado es que, teniendo los derechos de un acontecimiento, no des información en tus espacios o tiempos informativos.

- La futbolización se proyecta también en los medios impresos, donde la mayor parte de las modalidades siguen estando orilladas y muchos éxitos de clubes y atletas pasan casi inadvertidos para el gran público ¿Hay voluntad en los medios deportivos españoles para cambiar esta tendencia?
- En mi opinión, no hay perspectiva de cambio, ni necesidad. Los medios quieren vender y aquello que reclama el público no es información. El consumidor quiere comentarios, opinión, curiosidad, anécdotas. No puedes pretender que el waterpolo tenga más espacio cuando se trata de un deporte que no reclama la atención del comprador de periódicos, o del espectador, incluso del oyente.

- ¿Y el deporte femenino? Apenas ocupa un 6% en las noticias deportivas publicadas por los medios, según un estudio reciente elaborado por el Gobierno vasco. Su presencia mediática es inversamente proporcional a los logros que están consiguiendo en los últimos años.
- En este caso sí me parece que se va a producir un cambio a largo plazo porque será la propia mujer la que pase a consumir esa información. En la actualidad el perfil del consumidor es, en un grado muy elevado, el masculino y el deporte femenino para ese perfil es algo sin trascendencia ni motivación. Nos podemos agotar con expresiones y triunfos del deporte femenino, pero son en deportes individuales o de escasa trascendencia. Creo que sí habrá un  nicho de mercado para el patrocinio del deporte femenino y apoyo de empresas importantes, pero no como deporte, más con el aspecto mujer consumidora y protagonista.

-  Además de ser poco polideportivo, este tipo de periodismo es criticado también por su parcialidad informativa y por su excesiva dependencia de las fuentes. Hace unos días un director de un diario deportivo nacional señalaba a un lector que han tenido que dejar de ofrecer promociones del Real Madrid porque la dirección de este club no está contento con la línea editorial del periódico.
- El periodismo actual vive del futbol y los periódicos, de sus promociones. La juventud no compra el papel, lee internet y consume el titular o la noticia de un link en Facebook o Twitter. Sigue programas donde la tertulia y la opinión sesgada tiene como fin lanzar el mensaje que al club le interesa. Las consignas las imparte el presidente o personas cercanas y muchos de estos mensajes tienen como objetivo crear un estado de opinión. El Real Madrid se ha convertido en el especialista de este tipo de prácticas y muchos periodistas cambian información por regalar opinión partidista. Se compran voluntades con favores, entrevistas o filtraciones. Si quisiéramos ser maquiavélicos, podríamos pensar que un personaje como José Mourinho ha sido útil para vender una afirmación que es incierta: “Atacan al Real Madrid”. Es decir, el Real Madrid ha utilizado a Mourinho para extender el concepto “Persecución al Real Madrid”. Es una manera de manipular la información y chantajear al periodista.

- Si un diario deportivo en España no se posiciona, ¿no vende? Este es uno de los argumentos más utilizados por algunos directores de medios para justificar portadas, contraportadas y ciertos contenidos más propios de la farándula que del deporte.
- Son periódicos que ablandan su voluntad e independencia para poder sobrevivir. Una portada del Atlético en Madrid no vende, como una portada del Espanyol en Barcelona tampoco. Cristiano o Messi venden más que el equipo y las victorias de Barça y Real Madrid permiten aumentar las ventas. Hay un periodismo de ilusión y espectáculo que Florentino y Rosell han entendido muy bien. Después de un fracaso deportivo hay que vender ilusión; lo triste no lo compra nadie. No hay periódicos de información deportiva en España, hay prospectos que venden la poción mágica del éxito futuro aunque el presente sea negro. La ilusión es el concepto periodístico, no la información ni la realidad.

lunes, 20 de mayo de 2013

Guía de pronunciación para la cobertura periodística de grandes eventos deportivos internacionales



Los medios de comunicación deportivos han adquirido una especial relevancia como fuente cotidiana de consulta e información principal para muchos ciudadanos, que se sienten atraídos por la emoción y el espectáculo que rodean a las principales competiciones e incluso directamente implicados cuando algún deportista o equipo les representa frente a otros países en acontecimientos internacionales. En este contexto, el periodismo deportivo audiovisual, por el poder de seducción del hilo radiofónico y por la enorme capacidad hipnótica de la imagen televisiva, concentra gran parte de la atención constituyéndose como un elemento decisivo en la conformación de las mentalidades, los comportamientos, los valores y, en suma, la educación de los ciudadanos.

Se trata, por tanto, de un tipo de periodismo global y de alto impacto social que hace más que pertinente la existencia de herramientas que permitan a los profesionales solventar con garantías de éxito y el máximo rigor posible su labor diaria de informar y entretener a partir de un correcto uso del lenguaje en sus registros escrito y hablado. De esta forma, se hace necesaria una adecuada pronunciación en este ámbito que favorezca la comprensión de los mensajes por parte del público. 

Sobre todo ello versa Alto y claro. Guía de pronunciación para la cobertura periodística de grandes eventos deportivos internacionales, un libro elaborado por profesores de la Universidad de Sevilla que aborda un campo hasta ahora poco explorado como es la pronunciación de nombres de origen extranjero entre los profesionales de la información televisiva o radiofónica en general, y en el ámbito periodístico deportivo en particular, donde las referencias a competiciones de otros países y a fichajes de jugadores foráneos son constantes. 

Como se indica en la presentación de la obra, esta tiene un cariz divulgativo, pero ajustándose a criterios puramente científicos. Se trata de un estudio interdisciplinar y de índole práctica ya que se dirige, más que a expertos en fonética, a profesionales que trabajan en los medios de comunicación y a todos aquellos ciudadanos en general que encuentren dificultades a la hora de pronunciar voces foráneas. Así, no se trata tanto de lograr que todos pronuncien perfectamente los sonidos, sino, sobre todo, de acercar al público el conocimiento de las reglas de cada lengua y procurar que la pronunciación sea lo más correcta posible dentro de la inteligibilidad, un aspecto clave cuando hablamos de comunicación. 

El estudio aborda, por un lado, un problema esbozado en algunos libros de estilo, apuntado de manera frecuente por radioyentes, telespectadores e incluso por internautas, pero que todavía no se había visto plasmado en una obra tan específica. Por otra parte, afronta el problema de la pérdida de calidad informativa en los medios desde una nueva perspectiva, a través de la identificación de los errores más comunes en la locución cotidiana y del perfeccionamiento del nivel de pronunciación de nombres de origen extranjero. 

En el libro se analizan los idiomas más representativos del mapa deportivo europeo y mundial, tanto por su elevado número de hablantes como por su proximidad y vinculación cultural con la lengua española: inglés, francés, alemán, italiano y portugués. Para la transcripción del inglés, se ha seguido el modelo de pronunciación recibida o Received Pronunciation (RP), que es el acento del inglés británico estándar o neutro, también conocido popularmente como el inglés de la Reina o, de forma tradicional, como el inglés de la BBC. Asimismo, para la lengua portuguesa se ha escogido la pronunciación del portugués europeo. 

La obra se estructura en tres partes bien diferenciadas. En la primera se presenta el problema que se aborda, esto es, la dificultad que supone para muchos profesionales de la comunicación de medios audiovisuales la pronunciación de voces foráneas y los errores que se cometen habitualmente como consecuencia de ello. Al mismo tiempo, se expone la casi inexistencia de manuales específicos y de menciones en libros de estilo que permitan a los periodistas aprender las reglas de pronunciación de palabras extranjeras y adquirir la competencia para mejorar la locución y la calidad de la emisión de los mensajes. 

Una segunda parte incide en la explicación de unas normas básicas de pronunciación de cada uno de los cinco idiomas mencionados. En cada uno de los capítulos, se explican de forma concisa las peculiaridades fonológicas generales de cada lengua, los tipos de sonidos, así como claves para la transcripción fonética. Las transcripciones formales se realizan a partir del Alfabeto Fonético Internacional (AFI), tabla de símbolos fonéticos normalizados que permiten transcribir el conjunto de fonemas de todas las lenguas del mundo y que se ha impuesto como una norma de hecho. 

Además, con el fin de facilitar la comprensión del lector, se incluye una propuesta de pronunciación simplicada o aproximativa, para diferenciarla de la formal y que consiste en la utilización de símbolos fonéticos a partir de las grafías existentes en español, de forma que los sonidos sean más claramente identificables para cualquier persona hispanohablante que no tenga conocimientos de fonética. 

A partir de esas pautas, se ofrece un glosario de casi un millar de nombres propios para ayudar a solventar problemas. Este listado de antropónimos (deportistas y entrenadores), topónimos (ciudades, países y recintos deportivos) y equipos y competiciones. Para la elaboración de esta guía, se han tomado como referencia los deportistas y equipos más destacados de cada una de las disciplinas, no solo las que forman parte del cartel de unos Juegos Olímpicos, sino también aquellas otras que no son olímpicas (al menos, por el momento) pero que sí son relevantes por su repercusión mediática y aceptación entre los aficionados, tales como el automovilismo o el motociclismo. 

Con el fin de agilizar su consulta, este listado de nombres va precedido de una guía de abreviaturas de idiomas y deportes, y se ordena de dos maneras diferentes, tanto por idiomas como por disciplinas, en ambos casos por orden alfabético. Todo ello va acompañado de un CD audio que sirve para ejemplificar lo aquí explicado y que recoge la pronunciación de todas las voces incluidas en los glosarios en sus respectivos idiomas. 

La obra, publicada por la editorial Visión Libros, está coordinada por María Heliodora Cuenca, profesora titular de Filología Inglesa, y por José Luis Rojas, periodista y profesor asociado de Periodismo, ambos de la Universidad de Sevilla, y cuenta como prologuista a Isaías Lafuente, periodista de la Cadena SER. Como autores también figuran los profesores Juan-Fadrique Fernández (alemán), Luis Fernando Rodríguez (Inglés), Fernando Molina Castillo (Italiano), Eric Luca Jorreto (Francés) y Conceiçao Lucas da Silva (Portugués). 

Los responsables técnicos de la obra son Marina Barrio (Laboratorio de Fonética de la Universidad de Sevilla) y Pablo Anaya (ingeniero técnico en Informática de Sistemas), y los informantes que han participado en la locución son Tiago da Souza (Inglés), Victoria Frensel (Alemán), Juan Jiménez Salcedo (Francés), Alessandra Verde Rogliatti (Italiano) y Conceição Lucas da Silva (Portugués).

viernes, 14 de enero de 2011

Información deportiva y entretenimiento de calidad en el nuevo Manual de Estilo de Radio Televisión Española

La Corporación Radio Televisión Española (CRTVE) se suma a otros medios de comunicación nacionales e internacionales en dar conocer al público sus normas de procedimiento contenidas en su Manual de Estilo, editado en 2010. Este texto, que puede consultarse íntegramente en la red, se encamina a unificar el estilo de la programación en todos sus géneros y formatos, y sistematizar las formas de trabajo de los profesionales de la televisión, la radio y los medios interactivos de la corporación.

De acuerdo a los Principios Básicos de la Programación, documento de siete páginas aprobado en junio de 2007 por el Consejo de Administración de CRTVE, el Manual de Estilo aboga por presentar una oferta programática destinada al entretenimiento de calidad para todos los ciudadanos.

Así, el texto insta a los profesionales de la corporación pública a ofrecer a los espectadores "un ocio activo, crítico, imaginativo, culto, enriquecedor y divertido" y sostiene que "el entretenimiento en RTVE debe huir de la vulgaridad y la banalidad y cultivar contenidos de calidad capaces de interesar a la gran mayoría, hechos con rigor profesional, creatividad y buen gusto".

A estos parámetros de calidad deberán ajustarse también los contenidos de las retransmisiones y programas deportivos. A este respecto, el manual apuesta por que los periodistas deportivos contribuyan con su trabajo a la difusión de los valores del deporte y promueve la práctica deportiva de los ciudadanos y a la cohesión social de la colectividad.

Igualmente, aboga por que los contenidos deportivos mantengan un equilibrio entre las preferencias mayoritarias de la audiencia y las modalidades minoritarias y aquellas practicadas por personas con discapacidad para que todas ellas tengan presencia; y promover el juego limpio y resaltar los aspectos lúdicos sobre los pasionales y contribuir al mantenimiento de un clima de competitividad sin violencia.

Por último, este libro de estilo señala que los profesionales de RTVE deben "mostrarse totalmente imparciales en lo referido a gustos y/o adhesiones a un equipo o a un deportista determinado", salvo en aquellos supuestos en los que un equipo o un deportista represente a España en una competición internacional. En cualquier caso, haya que ensalzar los logros patrios o no llegado el momento, los comentarios que viertan los periodistas deportivos deberán fundamentarse, a ser posible, en datos y hechos objetivamente contrastados.