miércoles, 27 de junio de 2012

Chiqui Esteban: "Un gráfico precioso que no se entiende no sirve de nada; es como un texto muy bien escrito pero vacío de contenido"


Chiqui Esteban, actual director de Nuevas Narrativas del periódico digital lainformacion.com y consultor infográfico de la compañía Innovation Media Consulting, es uno de los infografistas más reputados en el concierto internacional. Su trayectoria profesional ha estado vinculada desde sus inicios con las secciones de Arte y Diseño de importantes diarios españoles como La Voz de Galicia, Diario de Cádiz o Público. 

Periodismodeportivodecalidad ha conversado con él para analizar las posibilidades que ofrece el nuevo entorno digital para presentar, a través de la visualización de datos, la información de la forma más clara y divulgativa posible. Asimismo, reflexiona sobre la funcionalidad de gráficos e infográficos en el periodismo deportivo y su aprovechamiento para adecuar los contenidos a las actuales exigencias de los lectores.

- En la era de la sobreinformación digital, ¿es más necesario que nunca el periodismo de datos?
- Es más posible que nunca, pero necesario ha sido siempre. El gran cambio es que cada vez es más fácil acceder a los datos, cada vez hay más información disponible (aunque en España aún es insuficiente comparado con otros países) y el reto ha cambiado. Ya no es lograr la información, es ser capaz de navegar en España, discriminar lo importante y explicarla para que todo el mundo la entienda, en lugar de lanzarla y que cada uno se las apañe como pueda.

- Luego la visualización pasa por cribar la información, pero también por presentarla de la forma más divulgativa y atractiva posible, ¿no?
- Sobre todo divulgativa, en el sentido de accesible. Lo importante es que la gente entienda la información, que sea capaz de extraer de ella lo que le interese. El tema atractivo no es tan importante, la belleza es subjetiva. Por supuesto, si algo nos llama la atención visualmente es más fácil que le hagamos caso, pero si el hecho de hacerlo bonito entorpece algo el uso, no compensa. Al final, el diseño importante es la estructura y la usabilidad, no la estética.

- Por tanto, puestos a elegir, usted prioriza la función antes que la forma en que se ha de presentar la información.
- Exactamente. No me sirve de nada un gráfico precioso que la gente diga 'Wow! y luego entre y no entienda nada. Es como un texto muy bien escrito pero vacío de contenido. Al final el lector se siente engañado y ni tú ni él consigue su objetivo final, que es lograr informar. 

- ¿Cuáles son las posibilidades que ofrece el nuevo entorno digital para sacar un mayor rédito infográfico en un ámbito periodístico que genera tantas estadísticas como el deportivo?
- Muchas. Por ejemplo, cuando escribimos un texto, o incluso cuando hacemos un gráfico estático, podemos dar una cantidad muy limitada de datos. Pero el entorno digital hace que pueda crear capas, dar interactividad, permitir que el lector elija qué quiere ver... Por ejemplo, dentro del ámbito deportivo, llegó un momento en el que Real Madrid y Barcelona empataron en número de títulos, pero siempre hay polémica en cuanto a qué títulos son más importantes. Así que decidimos hacer una especie de gráfico-aplicación para que cada uno pudiera valorar los títulos y ver qué club era el mejor según sus propios criterios. 
Es solo un ejemplo de las infinitas posibilidades que da el entorno multimedia, en el que la información no es sólo creada y empaquetada por el emisor para su consumo, si no que el lector tiene muchas posibilidades de atacarla y consumirla según sus necesidades. Como un libro de 'Elige tu propia aventura', pero a lo bestia.

- ¿En qué medida una infografía llevada a este terreno ha de adaptar su función al tipo de deporte que ha de explicar? Porque a diferencia del fútbol, global y conocido por todos, existen esas otras modalidades que requieren de un mayor esfuerzo pedagógico por parte de los medios. En este sentido, la infografía cobra un valor añadido.
- Todo depende del medio en el que se ofrezca. Tengo que saber dónde publico y cuál es el conocimiento medio del lector. Es como escribir, por ejemplo, sobre el euríbor. Si lo hago en Expansión, no tengo que explicar lo que es o cómo funciona. Si lo hago en Marca, posiblemente sí tenga que hacerlo. En los gráficos igual. Si hay un campeonato de críquet y quiero hacer un gráfico en España, lo primero que tengo que explicar es cómo se juega. Si lo hago en Inglaterra, esa parte la obvio. Hay que conocer a tu lector para saber que información puedes darle y cuál te puedes ahorrar.

- Ahora nos acordamos de todas esas disciplinas porque se celebran los Juegos y hay medallas en liza. 
- Claro, si quiero sacar un gráfico sobre vela clase 49er, lo primero es explicar qué es eso, qué son las clases, cómo es una regata. Si la posibilidad de medalla es en 400 metros lisos, haré un gráfico más de datos con los tiempos de los corredores, la evolución de las marcas... Es periodismo visual, no deja de ser periodismo: si voy a hablar de un tema, primero tendré que ver qué es lo que quiero contar y, a partir de ahí, ver cuál es la mejor manera de hacerlo.


viernes, 22 de junio de 2012

Las nuevas tendencias en el periodismo deportivo centrarán el debate en los Cursos de Verano de la Universidad Jaume I en Castellón

Destacados periodistas y profesores universitarios nacionales y europeos analizarán las nuevas tendencias en la producción y el consumo de información deportiva en el actual contexto mediático y social dentro de la próxima edición de los próximos Cursos de Verano que organiza la Universitat Jaume I de Castellón.

En esta actividad docente, que se desarrollará del 16 al 18 de julio, versará sobre la implantación de nuevas dinámicas de trabajo en una área periodística que reviste singularidad, tanto por las elevadas cuotas de interés popular que alcanza como por la manera diferenciada en que trata y presenta los contenidos a la audiencia.

A lo largo de tres jornadas, expertos en el ámbito de la comunicación deportiva analizarán la repercusión social de esta modalidad, sus rasgos distintivos en tanto que ámbito de especialización periodística y su naturaleza especial como un producto que sitúa a medio camino entre la información y el espectáculo, sobre todo en los medios audiovisuales.

Igualmente, se incidirá en la necesaria apuesta por la calidad en el periodismo deportivo actual, tanto en el plano de la deontología profesional como en el uso correcto que de hacerse del idioma. Se realizarán propuestas de mejora y se presentarán las experiencias más innovadoras que han visto la luz en los últimos años en el panorama periodístico nacional.

Entre los ponentes que participan en este curso, dirigido por los profesores Pablo López Rabadán y Hugo Doménech, se encuentran los periodistas John Carlin (El País), Guillem Balagué (Sky Sports), Cayetano Ros (El País), Emilio Fernández Peña (Centre d´Estudis Olímpics i de l´Esport), Pedro Paniagua (Universidad Complutense), Aitor Lagunas (Proyecto Panenka) y José Luis Rojas (Universidad de Sevilla), quien impartirá la conferencia de clausura.

Aquí puede consultar el programa completo de la actividad.

jueves, 14 de junio de 2012

Recaredo Agulló: "En el Diccionario de la Real Academia las definiciones de algunas modalidades deportivas pueden producir sonrojo, y en otros casos las ausencias claman al cielo"

El estudio de léxico deportivo cuenta en España con consumados especialistas. Uno de ellos es, indiscutiblemente, Recaredo Agulló (a la izquierda en la imagen).
Doctor en Filología y Licenciado en Historia Contemporánea por la Universitat de Valencia, es autor de varias obras relacionadas con la lexicología, la lexicografía y la sociolingüística del lenguaje deportivo en lengua castellana. Entre sus trabajos más sobresalientes, figuran el Diccionario España de Términos Deportivos (2003) y la coordinación del área de Deportes de la Gran Enciclopedia de la Comunidad Valenciana (2005).

Periodismodeportivodecalidad ha tenido la ocasión de conversar con este tenaz investigador para conocer su particular visión sobre la aportación al idioma del lenguaje deportivo, que en las últimas décadas se ha granjeado, con todo merecimiento, el reconocimiento de las principales instituciones académicas del ámbito panhispánico.

- El léxico deportivo no deja de innovar, de aportar palabras nuevas al diccionario y de contribuir así al ensanchamiento del idioma. Al ser un campo léxico tan amplio y diverso, con tantas modalidades, ¿cómo se aborda su estudio?

- No es tarea fácil pero sí apasionante. El estudio del léxico deportivo demanda una enorme sensibilidad para todo aquello que engloba la palabra deporte, y esto ya es de por sí mismo es una dificultad. Se puede abordar el estudio desde dos planos: la prensa escrita y la prensa oral. Creo que la primera es más segura pues permite un análisis más sereno y completo. Estudiar el léxico deportivo a partir de los programas radiofónicos puede aportar más imágenes y creaciones léxicas inesperadas, si bien requiere una mayor complejidad en el tratamiento de datos. Igualmente, podemos centrarnos en unas décadas determinadas o tratar de proyectar un marco más espléndido.
También se puede trabajar unos deportes determinados marcados por una palabra: la pista, el balón, el agua, el caballo, la mano armada, la mano desnuda, la montaña, la nieve, el motor, el aire y otros.

- No obstante, da la sensación de que siguen existiendo diferentes criterios para delimitar conceptualmente qué es deporte y para acotar su terminología. Realmente ni los diccionarios (generales y de uso) ni las enciclopedias han sido capaces hasta ahora de ponerse de acuerdo a la hora de referirse a lo que significa la palabra deporte. ¿Es quizá esto el principal problema que comporta abordar una investigación en este campo?

- El problema no radica en la definición de la palabra deporte, más bien creo que la pregunta correcta es para qué hago deporte. Tanto la señora de 60 años que acude esta mañana a una clase de aquagym como el joven que en el instituto tratará de aprender a encestar en suspensión en el aro hacen deporte; uno lo calificamos como deporte para la tercera edad y otro para escolares. Así tenemos adjetivos que nos sirven para completar el aspecto que queremos estudiar: escolar, profesional, recreacional, amateur, competitivo, etc y nombres que nos explicitan los fines que busco con la práctica deportiva: amigos, creación de hábitos saludables, desafío, emociones, esfuerzo, salud, superación, viajes, y otros.
Lo más triste es cuando el deporte sirve para matar un animal o acabar a golpes con la vida de una persona. En ambos casos, personalmente, creo que esas actividades no tienen nada que ver con la voz deporte. No olvido tampoco a todos aquellos que ingieren sustancias para conseguir con las drogas aquello que no pudieron lograr en las canchas, o a esos equipos o deportistas que se dejan ganar.

- Incluso las marcas difieren. El DRAE en su última edición define el fútbol como juego mientras que, curiosamente, el fútbol americano adquiere la categoría de deporte.

- Hasta fechas muy recientes, Barcelona 92, la Academia de la Lengua Española no prestó mucho interés al estudio del léxico deportivo. Las definiciones de algunas modalidades deportivas como el lanzamiento de jabalina pueden producir sonrojo, y en otros casos las ausencias claman al cielo. Asimismo, las definiciones se perpetúan de una edición a otra. En honor a la verdad, en la edición de 2001 se ha mejorado mucho. Se diría que los académicos por fin han descubierto que más allá del fútbol también hay salvación.
En lo que concierne a las voces juego y deporte en realidad es simplemente una reminiscencia del pasado. El juego forma parte de la infancia. En el solar en el que yo jugaba de pequeño al fútbol había un equipo de cinco jugadores que porfiaba contra otro de siete. El juego era el pretexto para pasarlo bien. Hoy el deporte posee para algunos un componente altamente competitivo y algunos padres desean que sus hijos les solvente sus problemas económicos o realicen los sueños que ellos fueron incapaces de realizar. En el momento que hay una estricta reglamentación desaparece el juego y entramos en el campo del deporte.
Esta pregunta demanda una amplia respuesta y no creo que con estas líneas haya podido aclarar algo. De todos modos, bueno es recordar que en el pasado el jeu de paume, el juego de pelota golpeada con la palma de la mano, sirvió de modelo a muchas creaciones léxicas posteriores.

- ¿Cómo fue su experiencia en este sentido a la hora de confeccionar todo un Diccionario de Términos Deportivos?

- El Diccionario fue el resultado de una tesis sobre la formación del léxico deportivo entre 1790 y 1909. Quise conocer cómo iban llegando las voces deportivas. Los caminos que recorrían y las reacciones que suscitaban en la prensa escrita. No olvidemos que los periódicos fueron la gran herramienta de comunicación del siglo XIX.
Una vez leída la tesis José Antonio Pascual, presidente del tribunal que la valoró, me aconsejó publicar todos los datos que aportaba y completarlos con el siglo XX. Tuve la suerte de que Espasa me publicara el trabajo y todo ello me ha permitido poseer un amplio panorama sobre el deporte desde varios ángulos: historia, sociología, lingüística, medicina y economía, entre otros.

- Esta obra es un vasto repertorio que incluye unos 10.000 vocablos empleados en cada una de las disciplinas deportivas existentes, muchos de los cuales todavía no han sido aceptados todavía por la Real Academia Española. ¿Es cuestión de tiempo que así sea o depende de la modalidad?

- Es cierto que muchos términos deportivos nunca entrarán en el DRAE, y es una pena. Un diccionario debe reflejar el momento histórico en el que se edita. Si una palabra acaba por desaparecer o ser sustituida por otra, se le suprime en la próxima edición. Un diccionario debe ser un notario y recoger aquello que formó parte esencial de un campo determinado del léxico en un momento determinado. Ello ayudará en el futuro a los estudiosos de la lengua a comprender un campo en el que la creación de imágenes ha logrado impregnar la práctica totalidad de las actividades humanas.

- El empleo o abuso de extranjerismos y su posible adaptación y correcto uso en español es uno de los principales caballos de batalla en el día a día del periodismo deportivo. ¿Cuál es su opinión al respecto?

- No creo que los extranjerismos sean problemáticos. Hoy en día el estudio de las lenguas extranjeras, y en especial aquellas que se hablan en Europa, ha dejado de ser un hándicap. Lo que viene de fuera más tarde o más temprano termina por ser asimilado. Lo que es preocupante es la falta de interés por el conocimiento. Lo que es una pena son los trabajos de copiar y pegar. Lo que no tiene ningún sentido es el deprecio del saber.