domingo, 15 de septiembre de 2013

La importancia del 'background' en un texto periodístico, según Harold Evans

Harold Evans (1928) fue uno de los periodistas más influyentes en el último cuarto del pasado siglo, una etapa en la que dirigió, entre otros medios, The Sunday Times (1967-1981) y The Times (1981-1982) y fue adalid de un nuevo estilo de reporterismo de investigación que destapó varios escándalos políticos y empresariales en el Reino Unido que fueron ignorados o desmentidos oficialmente por las autoridades. Este británico nacionalizado estadounidense es actualmente uno de los maestros de la profesión más reconocidos, especialmente en el ámbito anglosajón, donde creó escuela. 

Autor de varios libros sobre Periodismo y su historia reciente, es sobre todo recordado por tres obras: Good Times, Bad Times (1984), autobiografía que recrea la pugna entre Evans y Murdoch por hacerse con el control del rotativo londinense a principios de los ochenta; Pictures on a Page (1978), considerado por algunos como la "Biblia del fotoperiodismo"; y The American Century (1998), un profundo análisis de los principales acontecimientos vividos por la sociedad de Estados Unidos a lo largo del siglo XX. Además de estos títulos, sobresale Essential English: for Journalists, Editors and Writers (1972), una guía indispensable para el buen uso del idioma en la redacción periodística que fija muchos de los estándares contenidos en los principales libros de estilo norteamericanos y británicos publicados hasta entonces.

Essential English constituye en realidad un manual de estilo periodístico propio, que, pese a haberse escrito hace más de cuarenta años, sigue manteniendo la frescura como para seguir siendo un texto de referencia tanto para estudiantes de Periodismo como para profesionales en ejercicio. Este libro aboga, sobre todo, por una necesaria claridad expositiva de las ideas y los enunciados en los textos informativos para procurar que el mensaje llegue al público sin posibilidad de equívoco. Para ello Evans aporta una serie de claves, siempre ilustradas con ejemplos, para dotar a las informaciones de una estructura ordenada, desde el titular al cuerpo de la noticia pasando por el lead; y apuesta por un correcto uso del lenguaje: oraciones simples y pocas subordinadas, verbos en voz activa y en positivo, palabras precisas y textos despojados de clichés y redundancias inútiles que no aportan información sino monotonía.

Junto con todas estas pautas de redacción, Harold Evans dedica uno de sus capítulos a la importancia del 'background' para garantizar la correcta comprensión de un texto periodístico y para dotarlo de calidad y profundidad, deteniéndose en la explicación de lo sucedido y recordando los antecedentes, además de promover el interés periodístico, entendido este como una forma de incentivar la curiosidad de los ciudadanos por el conocimiento de la sociedad y participar en ella. La contextualización de los hechos, efectivamente, se constituye como uno de los pilares de la especialización periodística.

Por su extraordinario interés y su plena vigencia, reproducimos a continuación algunos de los pasajes de este capítulo:

. "El que escribe un texto periodístico tiene dos tareas fundamentales: estructurarlo bien y dotarlo del 'background' suficiente para hacer que la historia sea perfectamente inteligible para un nuevo lector (...) Sin embargo, muchos periodistas especializados se olvidan de hacerlo porque precisamente saben demasiado (...) Muchos cometen el error de dar por hecho que el lector ha digerido todo lo que el medio ha publicado sobre ese asunto".

. "La habilidad reside en escribir para los lectores sin necesidad de abrumarlos con el relato de todo lo acontecido. Toda pieza informativa de la que hagamos un seguimiento continuado debe construirse de tal manera que se incluyan los antecedentes fundamentales, pero sin que esto suponga retrasar indebidamente los hechos noticiosos y sin irritar a los lectores que se mantienen al corriente". 

. "El background debe aportarse de una manera concisa, de paso. No hay necesidad de recapitular cada uno de los antecedentes, sino tan solo aquellos que hagan comprensible la noticia. Los periodistas que han asumido la importancia de contextualizar la información a veces se entusiasman con la idea y presentan al lector una innecesaria porción de las noticias publicadas un día antes". 

. "Si tienes dudas de cuándo y dónde introducir los antecedentes en una información de la que estamos haciendo el seguimiento, una buena recomendación con carácter general es: a) ofrecer al lector una señal en el primer párrafo (una palabra clave, una aposición u oración de relativo) para luego dar paso al contexto de la noticia y b) incluir el background completo en un solo párrafo, a partir del párrafo tercero".

. "Es siempre mejor decirles -de refilón- a diez lectores lo que ya conocen que omitir a un lector la explicación del único dato que le puede permitir comprender la historia en su totalidad" (por ejemplo, recordar quién es un nombre propio o explicar el significado de unas siglas).

. En las noticias que tienen una continuidad y un seguimiento, "al periódico le puede bastar con unas frases (de background) durante algunos días, pero de vez en cuando debe escribir una explicación más detallada de lo que está sucediendo. Por lo que representa velar por el interés público en su más amplio sentido, debe capacitar a los lectores no solo para seguir la evolución de los hechos, sino también para que se formen su propia opinión sobre los mismos".

. "Los redactores deben añadir contexto a la información sobre todo por inteligibilidad, pero también por interés. Un puñado de palabras extra con detalles confieren una mayor mordiente al relato de los hechos".

. "Siempre hay que traducir las cantidades en moneda extranjera y ofrecerlas en ambas divisas. Hay que contarlo todo como si fuéramos un lector más. Hay que explicarles qué es un huevo 'pasteurizado' o un reactor rápido de neutrones; no dejemos que ellos tengan que adivinar qué es una exportación invisible o dónde se encuentra Aldabra (está en las Seychelles). Si tiene dudas antes de incluir una explicación, considere cuánto más fácil está poniendo las cosas para el lector. Nunca deje pasar nada que usted no sería capaz de explicar sin la ayuda de la biblioteca".

martes, 10 de septiembre de 2013

Libros de estilo a disposición del público en internet

Los libros de estilo son unas herramientas esenciales para el buen hacer periodístico. No solo constituyen un mecanismo de autorregulación profesional y contribuyen a la consolidación de la ética periodística, sino también una apuesta clara y firme por hacer una información de calidad a partir de un correcto uso del idioma.

El desarrollo de internet como plataforma universal de información ha propiciado que estos manuales, que hace muy pocos años apenas eran conocidos porque solo en una pequeña proporción habían sido comercializados y distribuidos en librerías, no queden ahora circunscritos solo a las redacciones de los medios y se hagan públicos ante los ciudadanos.

Algunos medios de comunicación aprovechan así las posibilidades de la Red para llegar a cuantos más mejor y hacerlo con transparencia, mostrando a través de los contenidos de estos libros de estilo cuáles son sus maneras de trabajar y sus señas de identidad frente a los medios con los que compite.

Retomando y actualizando la recopilación que venimos haciendo en el blog Periodismo deportivo de calidad desde hace más de tres años, volvemos a exponer aquí la lista de libros de estilo editoriales y periodísticos que pueden ser consultados a día de hoy a través de internet.

A esta lista, puesta al día nuevamente, se han incorporado lo siguientes textos: el Manual de urgencia para la redacción de las emisoras municipales de la Asociación de Emisoras Municipales y Ciudadanas de Andalucía de Radio y Televisión (EMA RTV), uno de los pocos libros de estilo existentes en medios de comunicación audiovisuales en España; el Manual de Estándares Editoriales del Consorcio Periodístico de Chile (Copesa), al que pertenece, entre otros, el diario La Tercera; el Estilo Liburua, del diario Berria, primer manual de estas características en euskera que se pone a disposición de los lectores en formato web; y el libro de estilo de la televisión pública de Bolivia. Asimismo, se suma el manual de estilo del diario digital argentino Tribuna de Periodistas.

Junto con estos manuales, sobresale también el texto denominado Regras do Redaçao do Diário Carioca, rotativo que fue fundado en 1928 y desapareció en 1965 y que está considerado como el primer periódico brasileño que contó con un libro de estilo propio. El Diário Carioca fue así precursor en uno de los países suramericanos que cuenta con una mayor tradición de manuales de este tipo, los cuales eclosionaron en la década de los ochenta del pasado siglo en los grandes diarios de información general, tales como Jornal do Brasil (1980), O Globo (1981), Folha de Sao Paulo (1984) o Estado de Sao Paulo (1990).

Asimismo, en esta relación figura el Manual del Redactor de Radio Cadena Nacional (RCN Radio), de Colombia. Este manual, publicado originalmente en 2007, desde hace unos meses también se encuentra alojado en la red. Se trata de una obra de unas 160 páginas, distribuidas en dos capítulos. El primero se centra en los fundamentos éticos del periodista y su relación con la empresa, sus fuentes y equipos de trabajo, mientras que el segundo está dedicado al cuidado del idioma. Así, incluye un listado de recomendaciones sobre el uso lingüístico y las formas correctas de expresión más adecuadas, tanto para hablar ante los micrófonos como para escribir en internet.

 ·  El País, España (Libro de estilo).
·  Agencia EFE, España (Manual de Español Urgente). La Fundéu da acceso en su web a capítulos en PDF sobre topónimos y gentilicios, léxico, siglas, abreviaturas, símbolos y lista de gobernantes.
·  The Guardian, Reino Unido (Style Guide). Última versión (Guardianstyle). En PDF
·  BBC, Reino Unido (The BBC News Styleguide). Ver igualmente Editorial guidelines.También en español
·  The Daily Telegraph, Reino Unido (Telegraph Style Book)
·  Público, Portugal (Livro de estilo).
·  Universidad de Chicago, Estados Unidos (The Chicago Manual of Style). Edición online
·  The Associated Press (AP), Estados Unidos (AP Stylebook and Libel Manual). En PDF
·  The Roanoke Times, Estados Unidos (The Roanoke Times news standards and policies).
·  Free-Lance Star, Estados Unidos (Free-Lance Star Stylebook)
· Lavoz.com.ar y Cordoba.net, Argentina (Capítulo del Manual de Principios, Valores y Estilo). En formato PDF.
·  Reuters, Reino Unido (Handbook of Journalism. Standards and Values)
·  Agencia Servimedia, España (Periodismo Social. El compromiso de la información). En PDF
·  La Voz de Galicia, España (Libro de Estilo)
·  La Prensa, Nicaragua (Manual de Estilo)
·  La Prensa, Panamá (Manual de Estilo). En PDF
·  Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) (Manual de Estilo) PDF
·  O Estado de Sao Paulo, Brasil (Manual de Redaçao e Estilo). También en PDF
·  Canal 22 TV, México (Manual de Estilo) PDF
·  El Comercio, Perú (Principios Rectores)
·  Vilaweb, España (Llibre d´estil). En lengua catalana
·  RTVE, España (Manual de Estilo de la Corporación, de 2010)
·  Corporació Catalana de Mitjans Audiovisuals, España (TV3, Catalunya Radio, CCRTV interactiva)
·  El Liberal del Sur de Veracruz, México (Manual de Estilo)
·  El Comercio, Ecuador (Manual de Estilo). En PDF
·  Radio Nacional de Venezuela, Venezuela (Manual de Estilo). En dos PDF
·  La Voz de Barcelona, España (Libro de Estilo). En línea
·  Canal Sur Televisión y Canal 2 Andalucía, España (Libro de Estilo) PDF
·  La Nación, Argentina (Manual de Estilo y Ética Periodística) Páginas 7-51. PDF
·  Hoy, Ecuador (Manual de Estilo) En PDF
·  Instituto Mexicano de la Radio (IMER), México (Guía práctica de estilo radiofónico). También en formato PDF
·  The Economist, Reino Unido (The Style Guide)
ABC Radio National, Australia (Online Style Guide)
. National Geopraphic, Estados Unidos (Style Manual)
. Financial Times, Reino Unido (Style Guide) (Apartado de léxico)
. EBC, Brasil (Manual de Jornalismo) PDF
. The Washington Post, Estados Unidos (Digital Publishing Guidelines)
. ESPN, Estados Unidos (Editorial Guidelines for Standards & Practices) PDF
EMA-RTVEspaña (Manual de urgencia para la redacción de las emisoras municipales) PDF
. Diario CariocaBrasil (Regras do Redaçao do Diário Carioca). Diario desaparecido en 1965
. Grupo CopesaChile (Manual de Estándares Editoriales del Consorcio Periodístico de Chile)
. Berria, España (Estilo Liburua). En euskera
. Press Gazette, Reino Unido (Style Guide). En fase de elaboración.
. FronteraD, España (Hoja de Estilo).
. Antena Radio Internacional, Costa Rica (Manual de Estilo)
. El Universal, Venezuela (Manual de Estilo Multimedia). Realizado en colaboración con la Universidad Monteávila de Caracas.
. RCN RadioColombia. (Manual del Redactor)
. BuzzfeedEE.UU. (Buzzfeed Style Guide)
. Bleacher Report, EE.UU. (B/R Stylebook)
. The Missourian, EE.UU. (Columbia Missourian Stylebook and a Guide to Mid-Missouri). Libro de estilo del periódico publicado por la Escuela de Periodismo de Missouri, el cual comenzó a editarse el 14 de septiembre de 1908, justo el día en que comenzaron las clases en la Facultad. Enlace a la edición en PDF de 2009. Esta obra suele actualizarse cada año.
. AFP, Francia (Carta de buenas prácticas editoriales y deontológicas). Publicada en 2016.
. Gawker.com, Estados Unidos (Gawker.com Style Guide). 2007
. El Mundo, España. Libro de estilo (faltan Léxico y Anexos).
. Bolivia TV, Bolivia. Manual de estilo y redacción periodística (descargable en PDF). 2012
. Radiotelevisión pública de Euskadi EITB, España. Libro de Estilo de EITB. 2016. Versión en PDF
. Tribuna de Periodistas, Argentina (Manual de Estilo)
. Corporació Valenciana de Mitjans de Comunicació, España (Llibre d'Estil). En PDF

(Última actualización del post: 4 de diciembre de 2017)

lunes, 2 de septiembre de 2013

Dudas de redacción para la cobertura informativa de la sesión del COI en Buenos Aires

El olimpismo no suele ocupar espacios preferentes en el periodismo deportivo con demasiada asiduidad; tan solo se sitúa en el primer carril mediático cada dos años con motivo de la celebración de unos Juegos Olímpicos (verano o invierno) o, en menor medida y entre una prensa mucho más especializada, por razones políticas, esto es, cada vez que se produce una sesión del Comité Olímpico Internacional (COI), como la que se desarrollará entre los próximos 7 y 10 de septiembre en la ciudad de Buenos Aires (Argentina).

La sesión número 125 del COI está llamada a marcar el futuro del deporte mundial en los, al menos, ocho próximos años (duración fijada en la Carta Olímpica para el primer mandato que ocupará el sucesor de Jacques Rogge al frente de la institución), y con la mirada puesta en los Juegos Olímpicos y Paralímpicos del año 2020; tanto por la elección de su sede (Madrid, Tokio o Estambul), como del deporte que completará el programa olímpico (squash, lucha o béisbol/sóftbol). 

El hecho de que periodistas no habituales en temas olímpicos sean también los que vayan a afrontar la cobertura de un acontecimiento global y trascendente como este, hace oportuno que recordemos el significado de ciertos conceptos de los que oiremos hablar en los próximos días y de los que, sin embargo, no siempre se hace un uso apropiado. Repasaremos algunas palabras que pueden servir de guía para una redacción correcta de las noticias que versen sobre la reunión del COI:

. Juegos Olímpicos / Olimpiada: en Buenos Aires se elegirá una de las tres ciudades candidatas para acoger los Juegos Olímpicos (y Paralímpicos) de 2020, también llamados los Juegos de la XXXII Olimpiada. Aunque en determinadas latitudes del español se emplean Juegos Olímpicos y Olimpiadas (más en plural que en singular) como sinónimos y así lo recoge el Diccionario de la Real Academia Española (DRAE), conviene precisar que no lo son en realidad. La Carta Olímpica define Olimpiada como el "periodo de cuatro años civiles consecutivos, que comienza el primero de enero del primer año y finaliza el treinta y uno de diciembre del cuarto año". El 1 de enero de 2012 se inició la XXX Olimpiada, que concluirá el 31 de diciembre de 2015, previo al año de celebración de los Juegos Olímpicos de Río en 2016. Por tanto, los Juegos de la Olimpiada se desarrollan durante el primer año de una Olimpiada, mientras que los Juegos Olímpicos de Invierno lo hacen durante su tercer año. En una referencia genérica, los Juegos sirven para designar tanto a los Juegos Olímpicos (Juegos de la Olimpiada y Juegos de Invierno) como a los Juegos Paralímpicos. 

. Deporte / disciplina: son conceptos que a menudo se utilizan indistintamente, pero no significan lo mismo. En Buenos Aires se decidirá qué deporte o modalidad entra a formar parte del programa de los JJ.OO. de 2020, además de los llamados core sports (deportes titulares, permanentes, principales o nucleares, según la traducción) y los no permanentes (golf y rugby especialidad a siete, que tienen asegurada su presencia para 2016 y 2020). De esta forma, el squash, la lucha o el béisbol/sóftbol completarán el programa olímpico (que constará de 28 modalidades como máximo). Una disciplina es una especialidad de un deporte o modalidad olímpica constituida por una o varias pruebas; una prueba (event) es, según la Carta Olímpica, "una competición de un deporte olímpico o de una de sus disciplinas que tiene por resultado una clasificación y determina la entrega de medallas y diplomas". 

. Siglas: la forma abreviada de escribir Comité Olímpico Internacional en español es COI y no CIO (siglas en francés) ni IOC (en inglés). Otras siglas habituales en español en este ámbito son CON (para referirnos a cada uno de los 204 Comités Olímpicos Nacionales que forman el COI) y COJO (en español, Comité Organizador de los Juegos Olímpicos). En el dossier (o dosier) de cada ciudad candidata figura detallado el denominado presupuesto del COJO.

. Gentilicios: la ciudad que alberga la sesión del COI es la ciudad autónoma de Buenos Aires, cuyos habitantes son porteños, no bonaerenses (de la provincia homónima, cuya capital es La Plata). Los gentilicios de las ciudades rivales de Madrid también pueden presentar dudas: el natural de Tokio (no Tokyo ni Toquio) es toquiota, mientras que el de Estambul es estambulí. Este último no es, sin embargo, un gentilicio consolidado, ya que conoce otras variantes como estambulita o estambuleño, eso sí, menos comunes.