viernes, 14 de enero de 2011

Información deportiva y entretenimiento de calidad en el nuevo Manual de Estilo de Radio Televisión Española

La Corporación Radio Televisión Española (CRTVE) se suma a otros medios de comunicación nacionales e internacionales en dar conocer al público sus normas de procedimiento contenidas en su Manual de Estilo, editado en 2010. Este texto, que puede consultarse íntegramente en la red, se encamina a unificar el estilo de la programación en todos sus géneros y formatos, y sistematizar las formas de trabajo de los profesionales de la televisión, la radio y los medios interactivos de la corporación.

De acuerdo a los Principios Básicos de la Programación, documento de siete páginas aprobado en junio de 2007 por el Consejo de Administración de CRTVE, el Manual de Estilo aboga por presentar una oferta programática destinada al entretenimiento de calidad para todos los ciudadanos.

Así, el texto insta a los profesionales de la corporación pública a ofrecer a los espectadores "un ocio activo, crítico, imaginativo, culto, enriquecedor y divertido" y sostiene que "el entretenimiento en RTVE debe huir de la vulgaridad y la banalidad y cultivar contenidos de calidad capaces de interesar a la gran mayoría, hechos con rigor profesional, creatividad y buen gusto".

A estos parámetros de calidad deberán ajustarse también los contenidos de las retransmisiones y programas deportivos. A este respecto, el manual apuesta por que los periodistas deportivos contribuyan con su trabajo a la difusión de los valores del deporte y promueve la práctica deportiva de los ciudadanos y a la cohesión social de la colectividad.

Igualmente, aboga por que los contenidos deportivos mantengan un equilibrio entre las preferencias mayoritarias de la audiencia y las modalidades minoritarias y aquellas practicadas por personas con discapacidad para que todas ellas tengan presencia; y promover el juego limpio y resaltar los aspectos lúdicos sobre los pasionales y contribuir al mantenimiento de un clima de competitividad sin violencia.

Por último, este libro de estilo señala que los profesionales de RTVE deben "mostrarse totalmente imparciales en lo referido a gustos y/o adhesiones a un equipo o a un deportista determinado", salvo en aquellos supuestos en los que un equipo o un deportista represente a España en una competición internacional. En cualquier caso, haya que ensalzar los logros patrios o no llegado el momento, los comentarios que viertan los periodistas deportivos deberán fundamentarse, a ser posible, en datos y hechos objetivamente contrastados.

lunes, 10 de enero de 2011

El uso de las mayúsculas en los equipos y torneos deportivos, según la Nueva Ortografía

La Nueva Ortografía, confeccionada por la Asociación de Academias de la Lengua Española, arroja algo de luz también en lo que se refiere al uso de las mayúsculas en algunas denominaciones de equipos y torneos deportivos. Si bien una de las funciones principales de la letra en alta es identificar los nombres propios, a menudo a los redactores nos surgen dudas sobre cuáles son los elementos que conforman esos nombres y qué otros requieren de minúscula al no estar incluido en ellos.

También en el ámbito de la información deportiva es habitual este tipo de disyuntivas, sobre todo en lo relacionado con los nombres de competiciones, al estar compuestas por una multiplicidad de términos, y las denominaciones popularmente conocidas de equipos, clubes y selecciones nacionales que se emplean como alternativa a los nombres oficiales para evitar repeticiones. Estas dudas se plasman en los diferentes libros y hojas de estilo existentes, cuyas recomendaciones no son siempre coincidentes.

Para empezar, los académicos dejan claro algo a lo que muy poco se puede objetar: que "se escriben con mayúscula inicial los elementos léxicamente significativos (por lo general, sustantivos y adjetivos) que forman parte de las denominaciones oficiales de los equipos deportivos". Sin embargo, parece más discutible su siguiente afirmación: "también se escriben con mayúscula inicial las denominaciones estilísticas alternativas (sic) que se utilizan para referirse a las selecciones nacionales, basadas normalmente en el color de la camiseta de los jugadores", tales como la Roja (España o Chile), la Tricolor (México), la Naranja Mecánica (Holanda) o los All Blacks (selección de rugby de Nueva Zelanda, que en baloncesto se hacen llamar Tall Blacks). En los ejemplos que aparecen en esta obra, también incluyen la Albiceleste (Argentina) y la Canarinha (Brasil), dos fórmulas que, sin embargo, casi siempre aparecen en minúscula en los periódicos deportivos, de la misma forma que ocurre con la squadra azzurra (Italia) o la verdeamarelha (también Brasil).

En cualquier caso, no solo son los colores de las camisetas los que originan estas denominaciones, que, efectivamente, suelen escribirse en mayúscula. Así se escriben, por ejemplo, los Elefantes (Costa del Marfil), los Plavi (Serbia y Montenegro), las Águilas Negras de Nigeria, los Socceroos australianos, los Lions ingleses o la Mannchasft (Alemania).

No obstante, según la Nueva Ortografía, deberán escribirse siempre con minúsculas los sustantivos y adjetivos apelativos que se emplean para referirse a jugadores, seguidores y equipos: los azulgranas (adviértase que ahora se escribe así, en plural, y no los azulgrana, como suele hacerlo la prensa deportiva), los colchoneros, los leones, los periquitos o los merengues.

Este mismo criterio sería en principio extrapolable a los adjetivos con que son conocidos equipos de otros países cuando se refieren a los colores del club (los rossoneri (Milan o Milán), los bianconeri (Juventus), etc.), pero se impone la mayúscula en muchos casos, especialmente en los apelativos de clubes ingleses (Spurs (Tottenham), Gunners (Arsenal), Reds (Liverpool).

Por otra parte, la Nueva Ortografía señala que los torneos deportivos se escribirán en mayúscula en todos sus elementos significativos (Campeonato Mundial de Motociclismo, Vuelta Ciclista a España, Copa Libertadores de América, Gran Premio de España de Fórmula Uno). Esto, que parece una evidencia incuestionable, se torna un problema cuando muchas veces, por una cuestión de espacio y de economía del lenguaje, no se escribe el nombre exacto de la competición y, en su lugar, se emplean fórmulas alternativas como Nacional (en vez de Campeonato de España), Europeo (Campeonato de Europa) o Andaluz (Campeonato de Andalucía). Al no mantenerse su nombre oficial, ¿se escribe en mayúscula o en minúscula el nombre de la modalidad? ¿Es incorrecto escribir Copa del Mundo de vela si ni siquiera estamos haciendo referencia expresa a la clase o especialidad (Láser, Tornado) de la que se trata?

La nueva obra académica da así respuesta a algunas dudas sobre la correcta escritura de palabras en el ámbito periodístico deportivo, pero no a todas. Habrá que completarlas y, mientras tanto discutirlas, a través del uso que hagan de ellas los medios de comunicación, ya que son estos, al fin y al cabo, los que fijan el modelo lingüístico actual.

jueves, 6 de enero de 2011

El deporte en los libros de estilo. Primera manifestación: The Manchester Guardian


La primera gran mención al deporte como un área de especialización periodística y tipología peculiar de información dentro de un libro de estilo la encontramos en Style Book of the Manchester Guardian, primer libro de estilo confeccionado por un medio de comunicación europeo. Esta obra, realizada por el entonces diario de provincias The Manchester Guardian -precursor del hoy londinense The Guardian- en 1928, consta de 24 páginas.

En ellas, además de pautas para un uso correcto del idioma y listados de palabras y frases extranjeras y vocablos de ortografía dudosa, se incide en aspectos puramente periodísticos, como los referidos al modo de empleo en las informaciones de nombres propios y cargos políticos, declaraciones, cartas al director, críticas literarias e informaciones sobre finanzas y deportes.

Concretamente, las menciones al periodismo deportivo en este libro de estilo se centran en dos modalidades: el críquet y el fútbol. En ambos casos, se indica cómo escribir términos específicos de grafía dudosa relacionados el reglamento de juego (en críquet: no-ball, cover-point, long-on, long-slip, short-slip, mid-on, wicket-keeper; en fútbol: centre forward, right wing forward, half-back, full-back, right half-back, goalkeeper, off-side, penalti line, goal line, touch line, midfield, cup-tie).

Además, se explicita qué aspectos ha de incluir una crónica para informar correctamente sobre el marcador de un partido y para ello se ponen ejemplos. Así, en el apartado sobre fútbol señala: “Points and goals in reports to be spelt out (Los puntos y los goles deben explicarse detalladamente). United won by two goals to one; Swindon won by ten points to three”). En el caso del críquet, se advierte del uso de abreviaturas para las fichas de los partidos (In tables nb, lb, e, b, st, run out) y también de la manera de dar los resultados y de nombrar a los equipos (Spell out the number of wickets –Jones took ten wickets for 50 runs. Smith hit four sixes – not 6´s. Team, side, eleven –not XI).

The Guardian fue el precedente para muchos otros diarios y agencias de países con mayor tradición en la confección de libros de estilo como Estados Unidos y Reino Unido, donde el deporte sí ha quedado suficientemente recogido en glosarios dentro de muchos manuales de referencia. Entre ellos, se encuentran los editados por la agencia norteamericana The Associated Press (AP) y la británica Reuters, de los que ya hemos hablado en anteriores posts.