martes, 17 de mayo de 2011

Directrices periodísticas de The Guardian para la participación en blogs, redes sociales y comentarios de noticias online

Los medios de comunicación tradicionales afrontan la nueva era tecnológica actualizando y enriqueciendo sus respectivos sitios digitales con el fin de satisfacer las necesidades informativas de la audiencia.

De esta forma, han apostado decididamente por dotar a sus ediciones online de más contenidos multimedia, visualmente más atractivos y espectaculares, y por reorganizar sus secciones incorporando nuevos espacios que favorezcan la participación de los usuarios y el diálogo con los periodistas.

Entre los canales de participación, que han pasado a convertirse en la principal seña de identidad de los nuevos medios, sobresalen las plataformas de blogs de periodistas; los sistemas de comentarios que permiten ordenar las conversaciones generadas alrededor de las informaciones publicadas; la conexión a los contenidos del medio a través de las cuentas generadas en las redes sociales, especialmente Twitter y Facebook; e incluso la creación de buzones para que los lectores aporten sugerencias e ideas para nuevas coberturas informativas.

Este periodismo abierto y participativo en la Red ha cobrado una dimensión global, ya que a través de estas nuevas herramientas los medios tradicionales tienen una mayor presencia, sus marcas se granjean una mayor notoriedad y alcanzan mercados a los que nunca antes habían llegado.

A esto se suma otro hecho definitivo. Tal como explica Sandra Crucianelli (Herramientas digitales para periodistas), han cambiado las reglas del juego entre periodistas y público, pero también lo han hecho necesariamente los contenidos. Los ciudadanos participan de ellos como verdaderas fuentes de información aportando conocimientos y enfoques sobre asuntos que aseguran conocer bien y que habrán de servir a los periodistas como base para la publicación de nuevas historias.

Precisamente, con la urgente necesidad de esclarecer lo máximo posible esas nuevas reglas del juego periodístico, algunos medios señeros se han aprestado a exponer al público cuáles son las pautas de conducta que deberán seguir sus profesionales a la hora de dirigirse a los ciudadanos y, al mismo tiempo, las que deberán cumplir todas las personas que desean participar en blogs, redes sociales y comentarios de noticias y artículos.

Entre ellos, sobresale el diario británico The Guardian, un medio que históricamente ha hecho de la transparencia una máxima en su política editorial a través de la publicación en internet tanto de su Código Editorial (2003) como de su libro de estilo (The Guardian Style Guide), cuya última versión data de 2007.

Ahora también el rotativo londinense muestra sus propias reglas de actuación en la Red en otros dos documentos recientes (Directrices periodísticas para la participación en blogs y comentarios de noticias y Normas comunitarias para la participación), que abarcan todos los aspectos de la interacción de la comunidad y la moderación en guardian.co.uk, incluidos los comentarios de unos y otros en blogs, microblogs o noticias online. He aquí ambos documentos:

Directrices periodísticas para la participación en blogs y comentarios de noticias

1. Participe en conversaciones sobre nuestros contenidos y asuma la responsabilidad de las conversaciones que inicie.

2. Dé prioridad a lo constructivo reconociendo y recompensando las aportaciones qe sean inteligentes.

3. No preste atención a conductas inadecuadas, pero denúncielas cuando las encuentre.


4. Remita a las fuentes cada vez que se refiera un hecho o una declaración, y anime a los demás a que hagan lo mismo.


5. Manifieste su interés personal por algo cuando proceda. Sea transparente en sus preferencias y enfoques, así como en la cobertura previa de un asunto en particular o sobre una persona.


6. Tenga cuidado cuando los datos y las opiniones no aparezcan diferenciados y tenga muy en cuenta que, en esos casos, sus palabras pueden ser malinterpretadas o tergiversadas.


7. Anime a los lectores a aportar puntos de vista, experiencia y conocimientos adicionales. Reconozca sus aportaciones.

8. Ponga como ejemplo nuestras normas comunitarias y directrices para la participación en cada una de sus contribuciones, tanto en artículos y posts como en las respuestas a comentarios de los lectores.


Normas comunitarias para la participación

1. Acogemos con beneplácito el debate y el disenso, pero los ataques personales (a autores, otros usuarios o cualquier persona), los comentarios vejatorios o el abuso sin sentido no serán tolerados.

2. Admitimos la crítica de los artículos que publicamos, pero no permitiremos que en nuestro propio sitio web se dé de manera continuada una imagen distorsionada de The Guardian y de nuestros periodistas.


3. Entendemos que los asuntos debatidos en nuestra web suelen suscitar un especial interés para la gente, pero eliminaremos cualquier contenido que otros puedan encontrar demasiado ofensivo o amenazante.


4. Nos reservamos el derecho a dirigir o limitar las conversaciones que degeneren en llamadas a la guerra basadas en el partidismo o en generalizaciones arraigadas.


5. No toleraremos el racismo, el sexismo, la homofobia u otras formas de incitación al odio, o las contribuciones que puedan interpretarse de esta forma.


6. Suprimiremos cualquier contenido que nos ponga en situación de riesgo ante la ley, tales como publicaciones potencialmente calumniosas o difamatorias, o material publicado que haya violado derechos de autor.

7. Eliminaremos los mensajes que sean de carácter claramente publicitario o que supongan cualquier otra forma de spam comercial.


8. Mantenga su relevancia. Sabemos que algunas conversaciones pueden ser de amplio alcance, pero si usted pone algo que no está relacionado con el asunto original ("off-topic"), entonces podrá ser devuelto, a fin de mantener el hilo de la conversarción.


9. Tenga en cuenta que puede ser mal interpretado, así que trate de ser claro acerca de lo que está diciendo.


10. La plataforma es nuestra, pero la conversación es de todos. Queremos que esta sea un espacio acogedor para el debate inteligente, y esperamos que los participantes que nos ayuden a lograrlo notificándonos los problemas potenciales y ayudándose entre sí para mantener conversaciones cordiales y apropiadas.

lunes, 9 de mayo de 2011

El periodismo deportivo, entre la superespecialización y la divulgación


El periodismo deportivo actual es un área de especialización diversa y compleja al versar sobre un vasto y heterogéneo número de disciplinas, pruebas y competiciones a las que debe dar (y habitualmente no da o no siempre puede dar) una cobertura continuada tanto en las páginas de los medios de comunicación impresos y digitales como en los espacios audiovisuales.

Tal como señalan Francisco Esteve y Javier Fernández del Moral (Áreas de especialización periodística, 1999), “la información deportiva puede considerarse como una superárea que consta de tantas subáreas como actividades deportivas existen” y, por consiguiente, con diferentes grados de especialización, un hecho que se manifiesta con mayor rotundidad en los medios deportivos que en las secciones deportivas de los de información general.

De hecho, el mundo del deporte acoge a amplio abanico de modalidades, que a su vez se subdividen en una cantidad aún mayor de especialidades, olímpicas o no olímpicas. Según recoge el Consejo Superior de Deportes, en España están reconocidas oficialmente 67 disciplinas diferentes, mientras que la suma de sus respectivas especialidades alcanza la cifra de 402.

La diversidad que caracteriza a este campo periodístico, que no recoge una realidad unívoca ni concreta, exige un alto grado de competencia y especialización por parte de los profesionales con el fin de ofrecer una información adecuada, correcta y bien explicada, especialmente en las modalidades menos conocidas por los ciudadanos.

A este respecto, el profesor Antonio Alcoba (Deporte y Comunicación, 1984) advierte que "el aficionado al deporte, pero profano en cuanto a la reglamentación de la mayoría de los deportes, espera una comunicación inteligible de la mano del especialista, quien puede iniciarle en la comprensión de ese deporte específico, con indicaciones sobre la terminología y la reglamentación".

En este sentido, el periodismo deportivo cumple la función esencial de educar y formar a los ciudadanos, promocionando y divulgando el deporte en sus más diversas manifestaciones y en sus aspectos más positivos, desterrando y denunciando prácticas violentas, y posibilitando el entendimiento y la convivencia social.

No obstante, este tipo de periodismo, lejos de dar cabida a todos los deportes y de contar con especialistas que entiendan de cada una de las modalidades de las que se informa, apenas puede compaginar su labor vocacional, la educativa, con el afán comercial y político que domina actualmente a las empresas periodísticas, que tienen en el fútbol la base de su negocio.

La ‘futbolización’ que adolece una buena parte del periodismo deportivo actual va en detrimento de la calidad informativa porque:

1) La selección de las noticias no se ajusta tanto a criterios noticiosos como a otros puramente mercantilistas
2) Porque se olvidan disciplinas minoritarias que requieren un mayor tratamiento informativo
3) Porque se propicia el elitismo de determinados personajes dando detalles incluso de su vida extradeportiva mientras se olvida el esfuerzo de otros deportistas menos afortunados
4) Y porque, en definitiva, se pierde una maravillosa oportunidad de prestigiar un tipo de periodismo nacido para educar y formar en valores a partir de la variedad de disciplinas que aglutina.





lunes, 2 de mayo de 2011

Los rasgos distintivos de la información deportiva en el libro de estilo de Reuters

Los rasgos diferenciadores del deporte como área de especialización periodística le han permitido ocupar un espacio preferente en diversos libros de estilo en diarios y agencias de países de Estados Unidos y Reino Unido, un aspecto al que ya nos hemos referido anteriormente en este blog.

Entre esas contadas excepciones en las que la información deportiva y, de manera especial, el lenguaje que utilizan en estos medios han quedado suficientemente recogidos en capítulos y apartados dentro de muchos manuales de referencia, se encuentra A Handbook of Reuters journalism (A guide to standards, style and operations), obra publicada en el año 1992.

Al igual que hicieron en su momento The Manchester Guardian, The Times o The Associated Press, la agencia británica Reuters no solo considera la oportunidad de incluir en su libro de estilo menciones al léxico deportivo dentro de su diccionario de dudas, sino que además incorpora un capítulo específico para recoger con mayor detalle términos y aspectos técnicos propios relacionados con la cobertura de competiciones y sus protagonistas.

De esta forma, The Reuters Sports Stlye Guide consta de siete glosarios terminológicos diferentes, uno con vocablos y expresiones de uso dudoso en el ámbito del deporte en general, y otros sobre aquellas modalidades de mayor tradición en el Reino Unido como son el fútbol, el críquet, el tenis y el golf. Igualmente, aparecen listados de términos y expresiones sobre deportes de motor, con especial incidencia en la Fórmula Uno, y deportes de invierno, sobre todo el esquí alpino. En cada una de estas listas de términos, hay una especie de introducción donde se explican las principales competiciones del calendario y algunas reglas de juego.

En el glosario genérico de deporte, se especifican las principales diferencias existentes en el empleo de palabras deportivas entre el inglés británico y el americano, tanto en lo que se refiere a ortografía (center, defense y maneuver en lugar de centre, defence y maneuvre) como a aspectos semánticos (por ejemplo, los partidos jugados fuera de casa en EEUU son road games o games on the road, no away games; la voz official no existe en el lenguaje deportivo británico, sino que en su lugar se utiliza referee (fútbol o baloncesto) o umpire (béisbol); y la asistencia (assist) es una palabra que llega de América para referirse al pase que precede al punto o la canasta).

Dentro de este apartado, Reuters también recoge las voces y frases tópicas y manidas que resultan prescindibles porque no aportan información y, por ende, han de evitarse en la medida de lo posible dentro de una noticia o crónica deportiva. Así, aboga por no usar crucial (crucial cup tie), dura lucha (hard fought), victoria histórica (historic win), hizo historia (made history), clave (key player, key fixture), leyenda (legend), estrella (star), veterano (veteran), quedar apeado (crash out) o gran (major, excepto en golf, donde define a cada uno de los cuatro grandes torneos del circuito).

Igualmente, se enumeran una serie de pautas para la utilización del nombre de aquellas marcas comerciales que aparecen como patrocinadores de equipos y competiciones. A este respecto, la agencia británica se muestra partidaria de evitar su mención siempre que sea posible, y de forma especial en aquellos casos en los que los nombres de los equipos cambian constantemente (Salzburgo en lugar de Red Bull Salzburgo). Como excepciones, señala, no obstante, los clubes o conjuntos con nombre consolidado o que dan nombre al equipo, como ocurre en fútbol con el Bayer Leverkusen alemán o con los grupos ciclistas del pelotón internacional, que existen gracias al apoyo de una o varias firmas y su mención, por tanto, resulta inevitable.

En el caso de Reuters, la inclusión de un capítulo sobre la información deportiva dentro del libro de estilo responde a la importancia adquirida por el deporte en la sociedad contemporánea y a los rasgos distintivos que reúne este tipo de especialización periodística. Así lo ponen de manifiesto sus autores en la presentación de esta guía:

“El servicio de Deportes de Reuters debe ser rápido, informativo, creíble, preciso y entretenido. El deporte es un gran negocio que no para de crecer, mueve mercados y además es una forma de entretenimiento, y esto es lo que debemos reflejar en la cobertura informativa que realicemos. Nuestros suscriptores quieren noticias no solo sobre las competiciones en sí, sino también sobre los antecedentes y sus consecuencias. Quieren saber sobre las personas implicadas dentro y fuera de la competición, sobre los presidentes, los representantes y los empresarios que dirigen clubes y las federaciones que hacen las reglas. En el mundo del deporte existe un apetito insaciable por las estadísticas y los datos históricos de la misma forma que deleita conocer a un personaje pintoresco o a un noble perdedor.
Con el fin de mantener la reputación de Reuters y sus estándares de rigor, credibilidad y calidad, los corresponsales y redactores de noticias serán coherentes y claros en la forma de informar y manejar los datos y las estadísticas. Esta guía, ordenada alfabéticamente, está concebida como una ayuda para conseguirlo"
.