martes, 27 de septiembre de 2011

EFE aborda la nueva realidad digital con un manual de estilo que incluye soluciones para la producción multimedia de noticias


Hace mucho tiempo que los libros de estilo periodísticos dejaron de ser concebidos solo como un conjunto de normas lingüísticas o como guías auxiliares para la escritura. De hecho, la mayoría de estos manuales han ido evolucionando hasta incluir otras cuestiones de fondo relativas a procedimientos que deben seguirse para la correcta construcción y difusión de una noticia, y a principios y criterios de comportamiento profesional.

La agencia EFE, que fue primer medio en España en plantearse con algún rigor la tarea de confeccionar un libro de estilo (su primer manual data de 1975) y distribuirlo entre el gran público (1985), también fue pionera al elaborar en el año 1988 Normas básicas para los servicios informativos, una obra que abordó exclusivamente los problemas técnicos referentes a la estructuración y presentación de las informaciones y que complementó la función del Manual de Español Urgente, centrado en las cuestiones ortográficas, morfológicas, léxicas y sintácticas, y que ya encadena dieciocho ediciones desde su concepción original.

Inspirado en este mismo modelo y acuciado por la necesidad imperiosa de adaptarse al nuevo entorno digital, EFE ha publicado hace unos días Libro del estilo urgente, un trabajo encaminado a unificar los procedimientos para la adecuada edición de textos, fotografías, vídeos y audios que ha de servir la agencia a otros medios e incorporar una nueva sintaxis narrativa que permita contar una noticia pasando por esos cuatro soportes de una sola vez y sin reiteraciones, aunándolos con vistas a su publicación directa en internet, "ese nuevo medio que es en realidad un conjunto de medios", según asevera el presidente de EFE, Álex Grijelmo, en el prólogo de la obra.

Así, este manual, cuyo borrador ha sido elaborado por el periodista Emilio Crespo, actual delegado en Lisboa y exdirector de Contenidos Digitales, fija los criterios que deberán seguir los periodistas a lo largo de todo el proceso de producción de los contenidos informativos, desde la captación de los datos y consulta de fuentes, hasta la edición y publicación, pasando por las técnicas de titulación, composición y presentación de los diferentes géneros y formatos que se manejan en el periodismo de agencia.

Igualmente, incide en los límites éticos, inspirados en el Estatuto de la Redacción aprobado en el 2006 (anexo), y en las implicaciones legales de la profesión periodística, tales como los problemas derivados del tratamiento inadecuado de las fuentes, la colisión con otros derechos fundamentales (honor, intimidad y a la propia imagen de las personas), la protección de la infancia, los contenidos en Twitter o Facebook y la propiedad intelectual.

Se trata, por tanto, de un libro de estilo atípico, más centrado en los aspectos periodísticos de forma y de fondo y que relega las cuestiones idiomáticas más fundamentales (dudas ortográficas, siglas, topónimos, gentilicios y transcripciones de nombres propios procedentes de otros alfabetos) a uno de los apéndices.

De hecho, a diferencia de la mayor parte de obras de este tipo, no incluye ni siquiera un apartado referente al léxico. A este respecto, remite a la consulta online del Diccionario de la RAE, el Diccionario panhispánico de dudas y a los trabajos de la Fundación del Español Urgente (Fundéu-BBVA), como el Vademécum, también a disposición del público en la red, o como el nuevo Estilo: manual para nuevos medios que coordina Mario Tascón y se dirige a dar instrucciones sobre cómo escribir en los diferentes dispositivos digitales y en las redes sociales.

lunes, 19 de septiembre de 2011

Jesús Abad (Campeonas): "A veces los logros femeninos quedan relegados a lo local y familiar, ocupando una subcategoría dentro del deporte nacional"


El periodismo en la red ha emprendido el rumbo hacia la especialización y la búsqueda de la diferenciación. Esta realidad también se pone de manifiesto en el ámbito del deporte, donde surgen nuevas voces que, a través de sitios, blogs y redes sociales, reclaman espacio para temáticas y protagonistas que siguen siendo los grandes 'olvidados' por los medios de comunicación tradicionales.

Entre esas nuevas publicaciones digitales, se encuentra Campeonas.com, un portal concebido desde España pero con vocación internacional que se dedica exclusivamente a cubrir noticias sobre deportistas femeninas. Periodismodeportivodecalidad conversó con su director, Jesús Abad, para conocer un poco mejor las claves de esta iniciativa periodística dirigida a dar visibilidad al deporte practicado por mujeres.

- Campeonas comenzó a funcionar a pleno rendimiento hace ahora cuatro meses. ¿Con qué resultados se ha saldado hasta el momento la experiencia y en qué medida se están cumpliendo los objetivos que se fijaron con el lanzamiento de esta publicación?

- La experiencia viene resultando muy positiva. El primer objetivo, que sin duda es dar mayor cobertura y difusión al deporte femenino, se ha cumplido con creces. Cuando iniciamos campeonas la idea era nuclear en un solo portal toda las informaciones del deporte femenino en España y, en menor medida, en el ámbito internacional.

En tal sentido con el paso del tiempo hemos visto cómo distintas entidades e incluso federaciones nos remiten sus boletines de prensa y como algunos espónsors se han interesado en el sitio. El camino, si bien es largo, ha comenzado a dar sus frutos.

- En su publicación tienen cabida todas las disciplinas en todas las categorías. ¿Consideran que hay algunas modalidades que requieran de una mayor 'discriminación positiva' en los medios en estos momentos?

- Sí. Existen modalidades en los que la participación de la mujer es minoritaria, bien porque tradicionalmente ha sido así o bien porque todavía no ha dado tiempo a que la mujer se incorpore a practicarlos, pero no por ello los resultados son peores. Un ejemplo es el de Beatriz Álvarez, que se acaba de proclamar campeona del mundo de tiro al vuelo, un logro que verdaderamente no ha tenido la misma trascendencia que habría alcanzado en cualquier otra disciplina. Los éxitos de las deportistas atraen una mayor difusión, pero deberían contar con mayor repercusión en los medios.

- Habitualmente, los logros deportivos femeninos tienen más eco en la prensa local que en la deportiva o la generalista de ámbito nacional. Me imagino que estas cabeceras son una fuente de consulta obligada para su sitio.

- Evidentemente, a veces los logros femeninos se quedan relegados para lo local y familiar, ocupando una especie de subcategoría dentro del deporte nacional ¿Sabe mucha gente quién es la tenista número uno de España? Seguramente, incluso los aficionados a este deporte no podrán afirmarlo con rotundidad. Muchas de las noticias de Campeonas son extraídas de los diarios locales, los cuales muchos de ellos, con merecimiento, tratan como verdaderas heroínas a las deportistas.

- Además de noticias en otros medios, comunicados federativos y colaboraciones, Campeonas elabora piezas propias. ¿Podría citarme algunos ejemplos destacados?

- Las investigaciones y reportajes propios es una de nuestras apuestas futuras que se irán desarrollando conforme nos asentemos como empresa de comunicación dentro de los medios. Hacemos entrevistas propias y tenemos pendiente una sección de biografías donde reseñamos la carrera de deportistas.

Actualmente estamos centrando nuestros esfuerzos en el deporte base y su repercusión mediática. También trabajamos con distintas entidades y colectivos deportivos para analizar y maximizar el impacto de sus actividades en los medios de prensa e, incluso, en posibles soportes publicitarios. Consideramos que hay que realizar un denodado esfuerzo para que el deporte femenino tenga la repercusión mediática y social que merece.


- La mujer deportista aparece poco y, cuando lo hace, no siempre por sus logros deportivos, sino por aspectos de su vida privada. El discurso de la prensa deportiva en este sentido se asemeja demasiado al de la prensa del corazón. ¿De qué forma se puede erradicar este tratamiento sexista de la información en los medios que informan sobre deporte?

- Básicamente, dejando de difundir ese tipo de informaciones. En campeonas.com las erradicamos por completo. A lo sumo, podemos llegar a colocar una noticia determinada si incide en lo deportivo, por ejemplo, si una atleta está embarazada y se pierde una competición.

No estamos interesados en noticias de prensa rosa u otro tipo de escándalos. No nos interesa la vida privada de la deportista, sino su actividad en la disciplina que practica. Nosotros pretendemos hacer una prensa seria e informativa, sin ningún tinte ni político ni rosa, queremos dar a conocer y al mismo reconocer el mérito de tantas y tantas mujeres que dedican su tiempo al deporte y por tanto a mejorar nuestra sociedad.

martes, 13 de septiembre de 2011

Extranjerismos indelebles en el mundo del rugby

El rugby es una de las pocas disciplinas que han sido capaces de convertirse en deporte nacional en naciones como Sudáfrica, Australia, País de Gales o Nueva Zelanda, y que han resistido el aplastante empuje histórico del fútbol en países de tanta tradición balompédica como Inglaterra, Escocia, Francia o incluso Argentina, manteniéndose así como la segunda o tercera modalidad con mayor arraigo y número de incondicionales seguidores.

Como prueba de la gran aceptación social con que cuenta el deporte del balón oval, basta reseñar las numerosas publicaciones periódicas no diarias especializadas exclusivamente en esta disciplina que se pueden hallar en el quiosco internacional. Entre ellas, dos de las más afamadas son la inglesa Rubgy World y la escocesa Scrum Magazine, si bien hay otros mercados, como el francés, donde la eclosión de títulos periodísticos rugbísticos ha sido especialmente notoria en los últimos años, con revistas como Rugby, Rubgy Fan o la trimestral Rugby Attitude.

Más allá de su indiscutible proyección y muy a pesar de que las imágenes del Mundial que se disputa estos días en Nueva Zelanda solo están al alcance de unos pocos afortunados, lo cierto es que el rugby ha evolucionado conservando indelebles sus valores y el resto de sus elementos constitutivos más tradicionales.

La expansión del rugby football a partir de su nacimiento en los boarding schools o colegios de internado privados del Reino Unido en la primera mitad del siglo XIX, fue gestando sus primeras reglas y, con ellas, su terminología, que exportaría décadas después al resto de países anglófonos, que durante más o menos tiempo fueron sometidos a las directrices del Imperio, y a los no anglófonos, tanto de europeos como americanos.

Así, la terminología original del rugby union (rugby a quince) ha perdurado, pese a diversas modificaciones reglamentarias, en lo esencial, y esta se ha exportado del inglés a otros idiomas, que en mayor o menor medida han acabado asumiendo y adaptando pronunciaciones, grafías y, sobre todo, conceptos.

En el caso particular de la lengua española, los términos rugbísticos son, en su mayoría, extranjerismos. Estas voces foráneas, principalmente anglicismos, han seguido utilizándose en su forma original debido a definen a la perfección y en una sola palabra (economía del lenguaje) un concepto ya asentado entre jugadores, entrenadores y periodistas, lo que dificulta mucho la posibilidad de hallar una correspondencia en español que no comporte una pérdida parcial de significado.

De esta forma, no suelen traducirse vocablos como flanker, con que se denomina a cada uno de los dos jugadores que juegan con los números 6 y 7 y que forman parte de la tercera línea del equipo; maul, tipo de formación espontánea que se produce cuando el jugador que tiene la posesión del balón está siendo sujetado por uno o más jugadores del equipo contrario; o ruck, agrupamiento entre jugadores de ambos equipos que están en contacto físico y de pie, empujándose para hacerse con la posesión de la pelota, que está en el suelo entre ellos (melé abierta o melé espontánea).

Sin embargo, como ocurre en el resto de deportes, también en el rugby la asunción de formas extranjeras convive con la adaptación de términos. Algunas traducciones consolidadas son, por ejemplo, ensayo (try), patada a seguir (chip), botepronto (drop), talonador (hooker), zona de marca (in-goal), parada de volea (mark), línea defensiva (back line), continuidad (continuity) o transformación (conversion kick).

Pero no solo la forja terminológica en esta modalidad se ha producido a partir del idioma del país inventor, sino también de la lengua francesa, cercana y muy influyente, sobre todo a raíz de la eclosión allí de este deporte desde mediados del siglo XX y de la cobertura periodística realizada con motivo de la participación de la selección nacional (les Bleus) en el entonces llamado Torneo Cinco Naciones.

Lo cierto es que hoy día se utiliza más melé (hispanización de mêlée) que scrum y avant que forward pass (pase adelantado), o se suele preferir la grafía francesa touche a la inglesa touch para hablar de saque de lateral o línea de puesta en juego.

De la misma manera, en español se ha tomado más como referencia el francés para forjar palabras y expresiones como juego a la mano (más cercano a jeu à la main que a handling), juego al pie (jeu au pied / kicking play), pilar (pillier / prop), placaje (placage / tackle) o medio de apertura (demi d'ouverture / fly-half).

Anglicismos y galicismos constituyen así una parte importante de la terminología del rugby, cuyo desarrollo ha motivado estudios específicos en diccionarios. Entre ellos, destaca, con más de 200 entradas en español, catalán, inglés y francés, el Diccionario de rugbi publicado por el TERMCAT en el año 1995 dentro de la colección de los Juegos Olímpicos y que ha sido actualizado con motivo de la publicación en 2010 del Diccionari general de l´esport.