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viernes, 27 de octubre de 2017

Un nuevo decálogo aborda los principales dilemas éticos del periodismo deportivo actual


Hoy ha sido presentado en Londres un nuevo código deontológico para periodistas deportivos en el marco de la conferencia anual del Institute of Communication Ethics del Reino Unido, primera cita académica internacional en Europa dedicada exclusivamente a esta temática. El nuevo decálogo ha sido elaborado por los profesores Xavier Ramon (Universitat Pompeu Fabra) y José Luis Rojas Torrijos (Universidad de Sevilla) y se inscribe en un proyecto de investigación, Accountable Sports Journalism, que persigue difundir las buenas prácticas entre profesionales y educadores de Periodismo en esta área de especialización informativa.

Como rezan las palabras preliminares del nuevo decálogo ético para periodistas deportivos, este texto contiene los aspectos deontológicos que más se repiten en los códigos generales de la profesión recopilados en la plataforma mencionada, Accountable Sports Journalism, al mismo tiempo que aquellos otros referidos a otros dilemas que ha de abordar en la actualidad el profesional que trabaje en este campo.

El decálogo, escrito en lengua inglesa, incluye referencias a la función de servicio público y el derecho a la información deportiva, los conflictos de intereses, la relación con las fuentes informativas y la independencia profesional, la recolección de información y la imparcialidad, el uso correcto del lenguaje como parámetro del periodismo de calidad, el reporterismo basado en hechos, la contribución a la difusión de los valores positivos inherentes a la práctica deportiva, las conductas violentas, la brecha de género y el deporte contado en sus contextos político, social, económico y cultural.

Como señalan los autores en una nota adicional a los diez puntos que integran el código, este texto no debe entenderse como algo aislado, sino más bien como una extensión de los principios de veracidad, justicia, responsabilidad social y respeto por los valores universales y diversidad cultural que se incluyen en los códigos deontológicos de referencia de la profesión, y cuyo cumplimiento es un deber para cualquier periodista independientemente del ámbito sobre el que se informe. Esos códigos son International Principles of Professional Ethics in Journalism de la UNESCO, Declaration of Principles on the Conduct of Journalists de la Federación Internacional de Periodistas (IFJ), así como otros que se encuentran disponibles en la web Accountable Journalism.

El texto puede descargarse gratuitamente en PDF aquí.

domingo, 22 de octubre de 2017

Tom Bradshaw: "Los aspectos éticos en el periodismo deportivo no suelen recibir la atención que merecen"

Lejos de la tradicional consideración de "hermano pequeño de la profesión", el periodismo deportivo desempeña un papel clave en el nuevo ecosistema informativo y tiene un enorme impacto en la sociedad. Por ello, los periodistas deportivos deberían ser más conscientes de su responsabilidad social y con ello poder contrarrestar algunas de las deficiencias tan extendidas que no solo contravienen los estándares de la profesión sino que además erosionan su credibilidad. Entre esas disfunciones éticas se encuentran la no delimitación clara entre opinión e información; la prevalencia del rumor; el sensacionalismo; el uso de un lenguaje de tintes bélicos; las desigualdades relativas a cuestiones de género, raza o discapacidad; o la poca cantidad y variedad de las fuentes empleadas.

"La información deportiva es un aspecto crucial de la producción de muchos medios de comunicación. Sin embargo, mientas las cuestiones éticas que rodean al periodismo en general suelen ser examinadas de cerca, los dilemas a los que hace frente el periodismo deportivo habitualmente son desatendidos o incluso poco reconocidos". Así lo señalan los organizadores de la conferencia anual del Institute of Communication Ethics (ICE). El evento, bajo el título 'Sports Journalism: ethical vacuum or ethical minefield', se celebrará en el Frontline Club en Londres el próximo 27 de octubre. Se trata de la primera conferencia en el Reino Unido que versa sobre ética en el periodismo deportivo, una materia de la que ya se ocupó el Center for Journalism Ethics of the School of Journalism and Mass Communication at the University of Wisconsin-Madison, en Estados Unidos, en abril de 2015.

Académicos procedentes del Reino Unido, Australia y España analizarán una gran variedad de aspectos éticos de la comunicación deportiva, tales como la perspectiva de género, el impacto del clickbait en la información, el panorama de los medios deportivos digitales en Australia, la diversidad en las redacciones deportivas, las relaciones de los medios con sus fuentes, la autocensura o los códigos deontológicos en esta área de especialización.

Para conocer más detalles sobre esta cita, nos pusimos en contacto con Tom Bradshaw, periodista deportivo y profesor y director del curso de periodismo de la Universidad de Gloucestershire. Él es este año el responsable de coorganizar esta conferencia del ICE junto con Daragh Minogue, profesor y director del Máster de Periodismo Deportivo de la Universidad St. Mary's en Londres.

- ¿Por qué el ICE decidió este año dedicar su conferencia al periodismo deportivo?
- La conferencia del año pasado del Institute of Communication Ethics incluyó dos comunicaciones científicas sobre periodismo deportivo, una mía y otra de Daragh Minogue, de la Universidad St. Mary's en Londres. Los papers funcionaron bien y la dirección del ICE decidió invitarnos a ambos a dirigir este año la conferencia de forma que en ella se pusiera especialmente el foco en los aspectos éticos que rodean al periodismo deportivo. Recibimos con mucha alegría la invitación para ser los coorganizadores este año del evento porque estamos convencidos de que los aspectos éticos en el periodismo deportivo no suelen recibir actualmente la atención que merecen. Creemos que se trata de la primera conferencia internacional que se centra en este asunto en concreto.

- ¿Qué temas se presentarán y abordarán el próximo 27 de octubre en Londres?
- Será una amplia variedad de aspectos en este campo los que se discutan allí, desde los relacionados con el clickbait o los códigos de conducta profesional hasta la autocensura, las relaciones de los periodistas con sus fuentes habituales. Lo que es más emocionante en esta ocasión es el cariz internacional de la conferencia, al contar con la participación de periodistas y académicos de Australia, España y el Reino Unido presentando sus comunicaciones. La conferencia invitada corresponderá a Andy Cairns, director ejecutivo de Sky Sports News.

- ¿Es acaso el periodismo deportivo un vacío o un campo de minas ético, tal como señala el título de la conferencia?
- Mi opinión personal es que el periodismo deportivo, como cualquier otra industria, tiene sus propios dilemas y sus propias tensiones, pese a que no suelen ser reconocidos debidamente, ni dentro ni fuera de la profesión. Yo vengo trabajando como periodista deportivo desde hace años y a lo largo de mi trayectoria he tenido que hacer frente a un importante número de cuestiones éticas, desde los desacuerdos con los directores por cuestiones sensacionalistas o sobre el tratamiento de la información que pudiera mostrar una posible complicidad con las fuentes. Particularmente me interesa hasta qué punto los periodistas deportivos, de forma consciente o no, se autocensuran ya sea por temor a perder el acceso o alejarse de sus contactos o bien por otras razones. Hay muchos cables detonadores que un periodista deportivo atento debe salvar.


"A medida que el deporte se hace más poderoso, es esencial que los periodistas deportivos desarrollen una función de vigilancia que  haga que las instituciones y personas más poderosas en el mundo del deporte rindan cuentas"


- ¿Considera que el periodismo deportivo es un campo donde los profesionales deberían ser más conscientes de su responsabilidad cuando lo que dicen o escriben tienen tanta repercusión social?
- A mi juicio debe hacerse una distinción entre las actividades del día a día de periodistas deportivos, tales como cubrir partidos o ruedas de prensa, y lo que podría denominarse el periodismo deportivo que trata asuntos no ligados a la máxima actualidad. Tanto quienes practican lo uno como lo otro tienen responsabilidades, pero creo que el periodismo deportivo demasiado a menudo suele ceñirse solo a lo diario en perjuicio de un periodismo más en profundidad. Existe la expresión ball watching, literalmente aquello que se centra en seguir por dónde circula el balón por el campo de juego, de forma que los periodistas metafóricamente pueden 'quitar la vista del balón' para dedicarse más a monitorizar asuntos más profundos que tiene que ver con el deporte del que están informando. Es precisamente ese periodismo off-diary el que produce las historias que tienen un mayor impacto en la sociedad. En mi país, el periodismo de David Walsh (en su investigación sobre el dopaje del ciclista Lance Armstrong) y el de Andrew Jennings (al destapar la corrupción de la FIFA) son dos claros ejemplos. A medida que el deporte se hace más poderoso, tanto en términos económicos como de dominancia cultural, es esencial que los periodistas deportivos desarrollen una función de vigilancia que haga que las instituciones y las personas más poderosas del mundo del deporte rindan cuentas. No hay ninguna excusa para que los periodistas deportivos se vean a sí mismos, o sean vistos por otros, como "hinchas con máquinas de escribir" ("fans with typewriters"), una vieja caricatura de la profesión.

- ¿Cree que un nuevo código específico para el periodismo deportivo sería necesario?
- El contar con un código de conducta propio para los periodistas deportivos es una cuestión interesante y que creo recibirá una atención mayor en los años venideros a medida que el poder económico y cultural del deporte crezca. Existen algunos artículos de los códigos deontológicos que debería seguir cualquier periodista independientemente del campo del que se ocupe -política, economía, deporte, ocio, ...-, como es el compromiso de ser veraz y riguroso. Pero es verdad que cabría una serie de artículos que más relacionados con el periodismo deportivo, como un apartado referido a codificar éticamente las interacciones que serían aceptables entre los dirigentes de los medios deportivos y los clubes profesionales. También la privacidad es un concepto interesante. En el caso de los deportistas de élite y los clubes, que se autorretratan de cierta forma con el fin de comercializar productos, se puede dar una situación donde las expectativas de privacidad para ellos sean distintas de las que tenga la audiencia cuando esa vida privada personal entra en conflicto con su faceta más lucrativa de personaje público.

- Pero los periodistas deportivos son ante todo periodistas. ¿Luego no deberían seguir en primer lugar los preceptos de los códigos de conducta generales de la profesión antes que pensar en códigos más específicos? 
- Hay principios clave a los que los periodistas deportivos deberían adherirse y que son comunes al resto del periodismo, pero también existen, como decía antes, una serie de preceptos más concretos que están directamente conectados a los pormenores de nuestra profesión.

Programa de la Conferencia

‘Sports Journalism: ethical vacuum or ethical minefield'

Frontline Club, Londres, viernes 27 de octubre 2017 

. 10:00-11:00am Session One:

Jonathan Cable, University of Cardiff.
‘Can I click it? Yes you can: Football Journalism, Twitter, and Clickbait’

Tracie Edmundson, Charles Sturt University, Australia.
‘Digital Media and Professional Sport in Australia’

. 11:15am-11:50am Session Two:

Suzanne Franks, City University.
'Sports writing in national newspapers: Where are all the women?'

. 11:50pm-12:30pm: Andy Cairns Executive Editor, Sky Sports News, Keynote Address. 

. 1:15pm-1:50pm Session Three

Simon McEnnis, University of Brighton.
'Comparing ethical codes in print and broadcasting'

. 1:50pm-2:25pm Session Four

David Randles, University of Chester.

. 2:30pm-3:10pm Session Five

Tom Bradshaw, University of Gloucester.
’Riding High? Cycling, the Pursuit of Truth, and Self-Censorship in Sports Journalism’

. 3:25pm-4:00pm Session Six 

José Luis Rojas, Universidad de Sevilla & Xavier Ramon, Universitat Pompeu Fabra, Spain.


Texto en inglés

Tom Bradshaw: "Sports journalism has its ethical dilemmas and tensions, but these aren't properly acknowledged, either within or outside the profession"

Far from traditional consideration as the “little brother” of the profession, sports journalism plays a key role in the new information ecosystem and has a huge impact in society. Therefore, sports journalists must gain awareness of their accountability in order to counteract the widespread deficiencies that have not only challenged the normative standards of the profession but that have also eroded their credibility. Those include the blurring of the frontiers between comment and facts; the pervasiveness of rumour; sensationalism; the use of warlike language; the inequalities in relation to gender, race and impairment; or the lack of variation in the sources used. 

"Sports content is a crucial aspect of many media organisations’ output. But while the ethical issues surrounding news journalism are closely scrutinised, the ethical dilemmas facing sports journalism are often neglected, or even unacknowledged", state the organisers of the this year’s annual conference at the Institute of Communication Ethics (ICE). The event, entitled 'Sports Journalism: ethical vacuum or ethical minefield', will take place at Frontline Club in London on 27th October and it is the UK's first academic conference on ethics in sports journalism and the second after the one organised by the Center for Journalism Ethics of the School of Journalism and Mass Communication at the University of Wisconsin-Madison, USA, in April 2015.

Scholars from the United Kingdom, Australia and Spain will discuss about a wide range of ethical issues in sports communications including women in sports journalism, the impact of clickbait in football reporting, the digital sports media landscape in Australian sport, diversity in sports journalism, sports media relations, the ethics of self-censorship and sports journalism in ethical codes.

To know more details on this event, we contacted Tom Bradshaw, a sports journalist and a senior lecturer and academic course leader in Sports Journalism at the University of Gloucestershire. He is co-organising the ICE annual conference along with Daragh Minogue, founder and course leader of masters degrees in Sports Journalism at St. Mary's University in London.

- Why did the ICE decide to devote the annual conference to sports journalism?
- The Institute of Communication Ethics' annual conference last year included two papers delivered by two sports journalism academics - myself and Daragh Minogue from the University of St Mary's in London. The papers went down well, and the ICE committee decided to invite Dr Minogue and me to run the following year's conference so that there could be a special focus on ethical issues in sports journalism. We were very happy to receive the invitation and to co-organise this year's conference as we feel strongly that ethical issues in sports journalism do not currently receive the attention they deserve. We believe that this is the first international conference focusing on this topic.

- What issues will be presented and discussed on 27th October in London?
- A wide range of ethical issues in sports journalism will be discussed, ranging from the issues of clickbait and codes of practice to the issues of self-censorship and sports journalists' relationships with their sources. What is exciting is that the conference has a truly international flavour, with academics and sports journalists from Australia, Spain and the United Kingdom all delivering papers. The keynote address will be made by Andy Cairns, executive editor of Sky Sports News.

- Is sports journalism in fact an ethical vacuum or an ethical minefield, as the title of the conference states? Why?
- My personal view is that sports journalism - like any industry - has its ethical dilemmas and tensions, but that these dilemmas and tensions aren't properly acknowledged, either within the profession or outside of it. I am a practising sports journalist myself and during the course of my work I have been confronted by a number of ethical issues, ranging from disagreements with editors around issues of sensationalism and issues of representation to potential complicity with sources. I am particularly interested in the extent to which sports journalists - consciously or not - self-censor, whether out of a fear of alienating contacts or for other reasons. There is no shortage of ethical trip-wires for the thoughtful sports journalist to negotiate.

"As sport becomes more powerful, it is essential that sports journalists perform a watchdog function that holds the powerful institutions and people involved in sport to account"


- Is sports journalism a field where journalists should become more aware of their high responsability when they realise sports content has great impact on society?
- I think a distinction needs to be drawn between the 'on-diary' activities of sports journalists - such as attending matches and press conferences - and what might be termed 'off-diary', issues-based sports journalism. The practitioners of both have their responsibilities, but I think sports journalism can too often be fixated on the on-diary at the expense of the deeper journalism provided through the latter. I term this "ball watching" - by literally focusing on where the literal ball is on the field, journalists can metaphorically "take their eye off the ball" in terms of monitoring the deeper issues affecting the sport they are covering. It is the off-diary activities that provide the stories that have the most powerful effect on society. In my own country, the journalism of David Walsh (in pursuing the doping cyclist Lance Armstrong) and Andrew Jennings (in exposing corruption at FIFA) are two strong examples. As sport becomes more powerful, both in terms of economic power and cultural dominance, it is essential that sports journalists perform a watchdog function that holds the powerful institutions and people involved in sport to account. There is certainly no excuse for sports journalists to see themselves - or to be seen by others - as "fans with typewriters", which is the old caricature of sports writers.

- Do you think a new specific code comprising most frequent ethical issues within the field could be helpful in order to raise awareness among professionals of the social relevance of acting responsibly in the sports field?
- The issue of a bespoke code of practice for sports journalists is an interesting one, and one which I believe will receive more attention over the coming years as sport's cultural and economic power continues to grow. There are some code articles that should apply to any journalist regardless of the field they are working in - news, business, sport, entertainment - such as the commitment to accuracy. But there is potentially scope for articles that are specific to sports journalism, such as a section that could seek to codify ethically acceptable interactions with the sports media relations executives of professional clubs. Privacy is an interesting concept, too. With elite sportspeople, and clubs, portraying themselves in certain ways in order to market products, there is potentially a case for them having a different expectation of privacy to ordinary members of the public if their private life is at odds with their lucrative public persona. 

- Because sports journalists are first of all journalists, should they follow the baseline codes of the profession first rather than the specific ones?
- There are key principles that sports journalists should adhere to in common with other journalists, but there is also scope for more detailed principles that are connected to the nuances of the profession, as outlined above.



Programme of the Conference

‘Sports Journalism: ethical vacuum or ethical minefield'

Frontline Club, London, Friday 27th October 2017 

. 10:00-11:00am Session One:

Jonathan Cable, University of Cardiff.
‘Can I click it? Yes you can: Football Journalism, Twitter, and Clickbait’

Tracie Edmundson, Charles Sturt University, Australia.
‘Digital Media and Professional Sport in Australia’

. 11:15am-11:50am Session Two:

Suzanne Franks, City University.
'Sports writing in national newspapers: Where are all the women?'

. 11:50pm-12:30pm: Andy Cairns Executive Editor, Sky Sports News, Keynote Address. 

. 1:15pm-1:50pm Session Three

Simon McEnnis, University of Brighton.
'Comparing ethical codes in print and broadcasting'

. 1:50pm-2:25pm Session Four

David Randles, University of Chester.

. 2:30pm-3:10pm Session Five

Tom Bradshaw, University of Gloucester.
’Riding High? Cycling, the Pursuit of Truth, and Self-Censorship in Sports Journalism’

. 3:25pm-4:00pm Session Six 

José Luis Rojas, Universidad de Sevilla & Xavier Ramon, Universitat Pompeu Fabra, Spain.



Text in Spanish

jueves, 8 de junio de 2017

Una nueva tesis sienta las bases para la formulación de un código ético para el periodismo deportivo

Lejos de la consideración ya tradicional de que el periodismo deportivo es un 'hermano menor' dentro de la profesión, este es en realidad una especialidad más y, por tanto, debe atenerse a los mismos estándares y principios deontológicos fundamentales del periodismo en general. Más allá de su singularidad temática (más fútbol que deporte) y de la peculiaridad de la estructura de las empresas periodísticas que informan sobre esta área de especialización (polarización Real Madrid-Barça), el periodismo deportivo es un ámbito de enorme calado social que ha de ejercerse con honestidad y responsabilidad. Por eso es preciso que haya una concienciación entre profesionales y medios para que esta área informativa se dote de instrumentos de autorregulación que vertebren, prestigien y hagan más creíble este tipo de periodismo.

Esta misma idea se extrae de la lectura de la tesis doctoral Deontología en el periodismo deportivo. Principios fundamentales y tratamiento en prensa, defendida con éxito hace solo unos días por Francisco Javier Montero en la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid, bajo la dirección de los profesores María del Mar López Talavera y Porfirio Barroso. Esta relevante investigación agranda un poco más la relación de tesis doctorales sobre periodismo y deporte leídas en España en los últimos años.

Montero, tras realizar un recorrido histórico y conceptual sobre la ética periodística y los códigos deontológicos, sientas las bases para la formulación de un código ético para el periodismo deportivo. Lo hace a partir del análisis de contenido de 31 textos (códigos éticos, libros de estilo y estatutos de redacción) de 15 países, tanto de asociaciones profesionales de periodistas deportivos como de medios de comunicación y de otras instituciones.

Estos documentos de autorregulación estudiados, que recogen principios deontológicos fundamentales de esta área de especialización, son:

- Código de conducta profesional de la Asociación Internacional de la Prensa Deportiva
- Estatuto de la Asociación Alemana de Periodistas Deportivos
- Código de ética de la Federación Argentina de Periodistas Deportivos
- Código Ética FAPED (documento también de la Federación Argentina de Periodistas Deportivos)
- Manual de conducta ética de la Asociación Brasiliense de Cronistas Deportivos (Brasil)
- Código de conducta para los representantes de medios cameruneses en la cobertura de grandes eventos internacionales de la Asociación de Periodistas Deportivos de Camerún
- Propuesta para el desarrollo de un código de conducta para cualquier miembro de la Asociación de Periodistas Deportivos de Camerún
- Código de ética y moral del Club de Periodistas Deportivos de la República Checa
- Directrices éticas de la Asociación de Editores de Prensa Deportiva APSE (Estados Unidos)
- Código de medios de comunicación y deporte de la Unión de Prensa Deportiva de Italia
- Decálogo del periodismo deportivo del Consejo Nacional de Periodistas de Italia
- Código de ética y deontología del Círculo de Periodistas Deportivos del Perú
- Código de ética de la Asociación de Periodistas Deportivos de Puerto Rico
- Normas de ética periodística en la cobertura de Juegos Olímpicos y otras competiciones internacionales de la Federación de Periodistas Deportivos de Rusia
- Código de los periodistas deportivos de Serbia
- Libro Blanco de la Asociación Americana de Redactores y Locutores de Carreras de Automovilismo (EE.UU.)
- Código de ética de la Asociación Americana de Redactores de Fútbol (EE.UU.)
- Manual de estilo de Don Balón (revista extinta de España)
- Directrices editoriales para estándares y prácticas de ESPN (EE.UU.)
- Libro de estilo de Marca (España)
- Libro de estilo de Mundo Deportivo (España)
- Estatuto de redacción del diario Sport (España)
- Libro de estilo de Canal Sur y Canal 2 Andalucía (España)
- Manual de periodismo de Empresa Brasil de Comunicación (Brasil)
- Libro de estilo de El Mundo (España)
- Periodismo ético, un manual de valores y prácticas para las noticias y los departamentos editoriales de The New York Times (EE.UU.)
- Manual de estilo de Radio y Televisión Española
- Violencia en el deporte; recomendaciones del Consejo Audiovisual de Andalucía (España)
- Código de los medios de comunicación del deporte, de la Asociación Francesa por un deporte sin violencia y por el fair play (Francia)
- Código de comportamiento para medios de Living Sport (Reino Unido)
- Código de ética de la Asociación Colombiana de Periodistas Deportivos


Aspectos que abordan los códigos deontológicos analizados.

De esta amplia muestra, el autor extrae un repertorio de 42 preceptos éticos, agrupados en categorías y bloques temáticos según la función que desempeñan. De esa cantidad, selecciona 10, que son aquellos que aparecen en, al menos, un 25% de los códigos y, además, son observables directamente en el análisis de contenido informativo de los medios. Tras aplicar estos dos filtros, quedan los siguientes principios: verdad, objetividad y exactitud; igualdad en el tratamiento (no discriminación); fundamentación en fuentes veraces; derecho al honor; tratamiento ético de la violencia; especial cuidado con materias sensibles; fomento de valores deportivos; respeto a la intimidad y a la vida privada; cuidado del lenguaje; y distinción entre información y opinión.

Una de las grandes conclusiones de esta tesis es que "el periodismo deportivo tiene un sustrato deontológico firme que posibilita su ejercicio conforme a un modelo concienciado con su responsabilidad social". A juicio de su autor, "la gran mayoría de los principios que se pueden considerar como fundamentales de la ética en el periodismo deportivo están ya incluidos en el acervo formado por los códigos de autorregulación del periodismo en general". Por tanto, "la supervisión ética de la especialización en la información deportiva no implica el descuido de ninguna de las normas básicas de la deontología común del periodismo".

Asimismo, de forma complementaria se pone de manifiesto la existencia de principios propios del periodismo deportivo que responden a su especificidad, entre los que destaca el relacionado con el fomento de los valores deportivos. No obstante, este enfoque solo está presente en poco más de un tercio de los textos de autorregulación y queda recogido de forma vaga e imprecisa. No se profundiza en aspectos concretos del juego limpio, algo residual si se compara con la exacerbación de las pasiones y las polémicas que rodean a la competición.

Tratamiento en la prensa

Por otra parte, la investigación se completa con un análisis de contenido de prensa que ilustra cómo los medios afrontan las cuestiones éticas más relevantes de la información deportiva. Para ello toma como muestra dos diarios generalistas de referencia (El País y La Vanguardia), así como dos deportivos (Marca y Mundo Deportivo), dos de Madrid y dos de Barcelona. El estudio se corresponde con tres semanas entre los meses de abril y mayo de 2011, un periodo en el que se sucedieron cuatro clásicos, enfrentamientos de la máxima rivalidad entre Real Madrid y Fútbol Club Barcelona.

La lectura crítica de esos cuatro diarios permitió al investigador identificar diversas disfunciones éticas, tales como: la parcialidad, la desatención al deporte femenino y los enfoques machistas y sexistas; el excesivo uso del rumor, las especulaciones y las fuentes sin identificar; la presencia de injurias y calumnias; el recurso al lenguaje violento y la exaltación de polémicas conflictivas; la intromisión en la vida privada (rosificación); o la mezcla entre información y opinión; y la tendencia al lenguaje coloquial y a la vulgarización del estilo periodístico.



A este respecto, la tesis incluye un estudio adicional, consistente en establecer un coeficiente de desequilibrio o grado de parcialidad en las informaciones sobre Real Madrid y Barça que ofrecieron en este caso ocho diarios españoles (los cuatro antes mencionados y El Mundo, El Periódico, As y Sport) y dos periódicos internacionales de prestigio (The New York Times y L'Équipe) a modo de contraste. El resultado de este miniestudio señala que la prensa generalista demuestra mayores niveles de imparcialidad que la especializada en deporte y que la deportiva editada en Barcelona ofrece una visión más parcial que la de Madrid.

Propuesta de código ético

La propuesta de código ético para periodistas deportivos de Javier Montero consta de un preámbulo y 34 artículos, distribuidos en varios capítulos: 

A. Responsabilidad hacia el público (veracidad de la información, claridad en la información, defensa de los derechos del público, responsabilidad como creadores de opinión pública)

B. Responsabilidad hacia fuentes y referentes (recopilación y presentación de información de manera justa, protección de las fuentes y los referentes)

C. Responsabilidad hacia el Estado

D. Responsabilidad hacia la empresa 

E. Protección de la integridad profesional de los periodistas (protección frente a poderes públicos, protección frente a empresas y anunciantes

F. Protección de la unidad de la profesión (protección del estatus y la unidad, solidaridad profesional)

Tal como señala el autor en las 'Consideraciones finales' de este documento, esta propuesta es abierta y lo que contiene debe entenderse como una invitación al debate, "al entender que pueden caber distintas posturas sobre determinadas cuestiones y que algunas tienen las posibilidad de enriquecer el horizonte de un periodismo deportivo más comprometido con su función social".


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martes, 18 de abril de 2017

Nueva plataforma reúne los instrumentos de rendición de cuentas en el periodismo deportivo internacional


El periodismo deportivo ha venido mostrando en estos últimos años una serie de disfunciones éticas que lo han hecho merecedor de numerosas críticas por haberse alejado de manera clara de los estándares normativos de la profesión e incluso por desarrollar prácticas que no se corresponden con las funciones del periodismo
 
Estas prácticas tan cuestionadas tienen que ver, entre otros asuntos, con la disipación de la línea que separa la información de la opinión en los géneros periodísticos, la omnipresencia del rumor, el excesivo reduccionismo informativo en torno a unas cuantas modalidades deportivas, el sensacionalismo desmedido, el uso irresponsable del lenguaje, la no asunción de la misión de servicio público que se le presupone a todo medio de comunicación, las desigualdades en el tratamiento informativo en cuestiones de género, raza o discapacidad o el escaso número y diversidad de las fuentes empleadas.

Los instrumentos de rendición de cuentas pueden jugar un papel valioso para superar estas disfunciones. Así lo destacamos en el artículo 'Mapping Media Accountability Instruments in Sports Journalism' (Mapeo de los instrumentos de rendición de cuentas en el periodismo deportivo), publicado en el nuevo número monográfico sobre ética, investigación y comunicación de la revista académica El Profesional de la Información.
 
A partir de las conclusiones obtenidas en dicho artículo, hemos creado la plataforma "Accountable Sports Journalism" (http://accountablesportsjournalism.org), un espacio que tiene como principal objetivo recopilar y analizar los instrumentos de rendición de cuentas más relevantes de cuantos existen en línea para su aplicación en el ejercicio de un periodismo deportivo más responsable y de mayor calidad. Este sitio pretende dar a conocer y poner a disposición de periodistas, académicos y estudiantes todos los recursos que puedan contribuir a una mejor práctica y enseñanza de la profesión.
 
En la nueva plataforma, los usuarios pueden tener acceso, tanto en un desplegable como a través de un buscador y un menú por categorías, a códigos deontológicos de la profesión, libros de estilo y directrices de medios periodísticos de referencia, defensor de la audiencia, recomendaciones realizadas por agencias de noticias y medios de información general sobre temática deportiva, textos confeccionados por organismos deportivos internacionales, así como chats online y blogs académicos.

"Accountable Sports Journalism" es un espacio dinámico, abierto, flexible y abierto a la colaboración de los usuarios que desarrollará una labor de monitorización permanente de todos aquellos nuevos instrumentos de rendición de cuentas que puedan surgir en el campo de la información deportiva en el mundo con el fin de irlos incorporando y seguir ampliando y actualizando la herramienta.

Autores

Xavier Ramón Vegas
Profesor de Periodismo
Universitat Pompeu Fabra 

José Luis Rojas Torrijos
Profesor de Periodismo
Universidad de Sevilla

miércoles, 7 de octubre de 2015

Los principios del periodismo en la información deportiva: siete amenazas y ocho propuestas éticas

La creciente dramatización de los contenidos que emiten los medios deportivos, su estrecha dependencia de las fuentes y de la posesión de los derechos de emisión de los grandes eventos, así como la concentración temática en un reducido número de modalidades y protagonistas son factores que han desembocado en una complicada relación de esta área de especialización con el cumplimiento de las normas y principios básicos de la profesión (verdad, independencia, justicia y responsabilidad social), que son los que permiten a los periodistas aproximarse a la excelencia y a la calidad informativa, y, con ello, a la ética y a la profesionalización.

Así lo recogen Thomas Horky y Barbara Stelzner en 'Sports Reporting and Journalistic Principles', uno de los capítulos del libro colectivo Routledge Handbook of Sport Communication (2013), obra coordinada por el profesor de la prestigiosa Universidad de Bloomington en Indiana Paul Mark Pedersen y que, sin duda, constituye uno de los últimos grandes manuales para saber algo más de periodismo deportivo.

En el análisis que realizan de las particularidades del periodismo que versa sobre deportes, Horky y Stelzner señalan que "los informadores deportivos están cada vez más sometidos al escrutinio público debido a que el deporte que retratan los medios se parece cada vez más a un circo, algunos periodistas deportivos han dejado de ser testigos críticos para convertirse en vendedores de entretenimiento y a menudo no guardan la distancia y se comportan más como fans que como observadores neutrales".

A juicio de estos autores, las principales disfunciones existentes en este campo a la hora de cumplir plenamente los principios deontológicos de la profesión tienen que ver por tanto con las necesidades de las empresas periodísticas, para las que el deporte se erige hoy como un bastión del negocio, y también con las rutinas y las emociones que envuelven en su ejercicio al profesional, lo que dificulta ese alejamiento necesario del objeto de la información para poder adoptar una actitud más crítica en ciertas ocasiones.

Así, alertan de siete amenazas para la consecución de una verdadera profesionalización del periodismo deportivo: 

1. Patriot(er)ismo: la preferencia de los medios por deportistas locales, regionales o nacionales es un sesgo que llega a contradecir el principio de neutralidad y equilibrio informativo.

2. Monopolio: el periodismo de calidad se fundamenta en la amplitud y diversidad de fuentes y puntos de vista; sin embargo, en los medios deportivos se manejan enormes sumas de dinero para la obtención de los derechos de emisión en TV, lo que conduce a la existencia de monopolios informativos y limitaciones en el uso del material.

3. Tematización: los criterios de selección y jerarquización de los contenidos, en vez de ser noticiosos, de acuerdo a su relevancia y pertinencia, son mercantilistas; el énfasis en los ratings lleva a que se siga ofreciendo más de lo mismo, un reducido elenco de deportes, lo que distancia a este periodismo de la variedad temática que se le presupone.

4. Emociones: la implicación sentimental del periodista aleja a este de la posibilidad de poder formar al receptor con un análisis más neutral de lo sucedido al mismo tiempo que difumina absolutamente la norma periodística que separa noticias de opiniones y proyecta clichés y estereotipos.

5. Dependencia: se quebranta el principio de imparcialidad no solo cuando la dependencia existe en un nivel corporativo (alianzas empresariales, patrocinios y coorganización de eventos) sino también en el plano individual (la peligrosa cercanía entre el periodista y sus fuentes, que "puede conducir a una inapropiada glorificación de las personas").

6. Puesta en escena: la dramatización excesiva en la presentación de los contenidos puede desembocar en un sensacionalismo que desprovee a las coberturas de cierto realismo o autenticidad.

7. Publicidad: la creciente interdependencia entre medios de comunicación y espónsors y anunciantes hace que los contenidos editoriales y los comerciales lleguen a mezclarse y se confundan. "Puede que en un futuro la información sobre deporte deje de ser percibida como periodismo y sea sustituida por las relaciones públicas u otro tipo de comunicación".

Por último, proponen ocho directrices éticas inspiradas en uno de los principales códigos deontológicos del periodismo deportivo en el mundo, el elaborado en el año 2010 por la Asociación de Periodistas Deportivos de Alemania (Satzung des Verbandes Deutscher Sportjournalisten):

1. El secreto profesional, que está consagrado en la Constitución, en la Declaración de Derechos Humanos, en el Convenio del Consejo de Europa y leyes nacionales reguladoras de la prensa y de medios audiovisuales, debe ser aplicado por los periodistas deportivos de una forma responsable y moralmente intachable.

2. Los periodistas deportivos deben evitar cualquier calumnia o forma de discriminación por motivos nacionalistas, chovinistas, raciales, religiosos o políticos.

3. Los periodistas deportivos desempeñan una función de control público. Cubren y analizan todos los aspectos de su campo informativo y promueven un entorno deportivo humano y libre de dopaje y corrupción.

4. Los periodistas deportivos no permitirán que se les monopolice ni se les explote. Protegerán su imparcialidad y rechazarán invitaciones o regalos que puedan suponer un menoscabo en su independencia de criterio.

5. Los periodistas deportivos velan por la protección de la dignidad del ser humano y respetar el derecho de cada persona a su intimidad. Deberán ser conscientes de todas las consecuencias que tiene el hecho de informar sobre la vida privada de las personas.

6. Los principios periodísticos básicos incluyen la investigación en profundidad, la correcta atribución de las informaciones y el uso de un lenguaje sin ambigüedades. Los periodistas deportivos deben comprometerse a informar de forma veraz e imparcial.

7. Los profesionales dedicados a cubrir el deporte creen en el periodismo de calidad y aspiran a que su profesión alcance mayores cotas de educación y preparación para ello.

8.  Los periodistas deportivos deben comportarse de una manera justa, ser transparentes cuando sean criticados por otros y respetarse mutuamente.

Como asevera el profesor de la Universitat Pompeu Fabra Xavier Ramon, los  medios  de comunicación  desempeñan  un  papel  clave  en  la transmisión   de   información   y   de valores  en  las   sociedades   democráticas, y tienen una incidencia decisiva en la construcción y la legitimación de las  identidades en aras de la convivencia y la paz social. "Por  esta razón, la  tarea  periodística debe  desarrollarse  de  forma  íntegra,  ética  y  responsable. El campo de la comunicación deportiva no debe ser una excepción".

martes, 16 de junio de 2015

Las reglas no escritas del periodismo deportivo norteamericano

El periodismo tiene como misión esencial informar con veracidad y el máximo rigor en tanto que servicio público, pero también contribuir a la formación y educación de la ciudadanía, una faceta no siempre atendida desde los medios de comunicación pese a la gran influencia que estos ejercen en las maneras de hacer y decir de quienes los leen, ven o escuchan. 

Así, hablar de la dimensión ética del ejercicio del periodismo es hacerlo no solo sobre la toma de decisiones editoriales en la selección, jerarquización y tratamiento de los contenidos, sino sobre todo de actitudes y conductas profesionales, que afectan a la decisiva relación con las fuentes informativas y a la que se entabla con el público al que se dirige y a la comunidad a la que pertenece. De todo ello suelen ocuparse los códigos deontológicos de la profesión, textos concebidos por medios y asociaciones y federaciones del gremio y que recogen los principios fundamentales de actuación que han de regir la actividad periodística, con compromiso y responsabilidad social.

En el caso particular del periodismo deportivo, la parcela informativa de mayor impacto y seguimiento en un considerable número de países, los códigos deontológicos no se han detenido lo suficiente para atender determinadas situaciones que en ocasiones pueden llegar a comprometer la integridad profesional de estos periodistas especializados y para alertar sobre abusos cometidos en los últimos años. 

Entre otras actitudes y conductas reprobables, se encuentran la incompatibilidades (ejercer como informador en un medio a la que vez que trabajar en gabinetes de alguna federación o club o como representante de alguna empresa deportiva) o el denominado “periodismo de bufanda”, que señala comportamientos de periodistas que manifiestan de forma abiertamente parcial sus preferencias deportivas en el desempeño de su labor informativa y que en muchos casos no es más que una consecuencia directa de la peligrosa proximidad y complicidad que llegan a establecer con sus fuentes más habituales (futbolistas, directivos, entrenadores, agentes de deportistas,etc.). Como señalan los periodistas deportivos norteamericanos, 'There´s no cheering in the press box' (los periodistas no vitorean cuando trabajan en la tribuna de prensa), una máxima que señala una clara línea divisoria entre lo que define el comportamiento de un periodista profesional y el de un simple hincha.

En este sentido, es muy destacable el grado de profesionalización existente en el periodismo deportivo de Norteamérica, donde esta especialización obtiene una mayor consideración, tanto gremial, social como incluso académica, y donde existe una gran preocupación por la autorregulación. Esta realidad se plasma en la existencia de una larga tradición de libros de estilo específicos y en la confección de códigos de conducta para profesionales de la información deportiva en medios como la agencia canadiense Canadian Press (1989) o The New York Times (2004), así como en colectivos profesionales como the Associated Press Sports Editors (APSE), entidad que aglutina a periodistas y fotógrafos de la agencia y de la mayor parte de medios impresos de Estados Unidos.

Al margen de estos textos que recopilan los estándares éticos más irrenunciables del ejercicio de informar sobre competiciones y resultados, existe una serie de reglas no escritas que, pese a no constar en ningún corpus ni a ser discutidas en ningún foro, son asumidas como obligatorias por los periodistas deportivos norteamericanos porque forman parte de la convención profesional, de su cultura periodística, y, por tanto, se da por hecho que hayan de seguirse y cumplirse.

Esas pautas deontológicas han sido recogidas por Scott Reinardy y Wayne Wanta en su manual The Essentials of Sports Reporting and Writing (Routledge, ediciones en 2009 y 2015) tras haber entrevistado a decenas de periodistas deportivos norteamericanos. Estas son algunas de las respuestas más destacadas:

1. No vitoree en la sala de prensa. No se comporte como un hincha, sino como un reportero.
2. No pida autógrafos, da igual sobre quién esté informando.
3. Vístase de una manera apropiada, de forma que haga ver que usted es un profesional.
4. No pregunte a alguien si está feliz o triste tras ganar o perder. Eso se da por hecho.
5. Tenga la piel gruesa. No tenga miedo a escribir cosas que vayan a ofender a algunos. Nunca va a complacer a todo el mundo.
6. Recuerde que los jugadores y los entrenadores no son sus amigos. Independientemente de cuál sea su relación con ellos, cuando tenga que escribir una historia dura debe ser capaz de hacer su trabajo con la máxima imparcialidad.
7. El resto de periodistas tampoco son sus amigos. Aunque es seguro que pueda salir con ellos a tomar una cerveza tras un partido o los fines de semana, cuando se trata de conseguir una historia es la guerra. No vaya derramando sus secretos en estado de embriaguez.
8. No haga apuestas en competiciones que esté cubriendo como periodista.
9. Respete la jerarquía; los periodistas de equipos locales suelen tener preferencia a la hora de elegir sitio en la tribuna de prensa respecto a los de equipos visitantes, de la misma forma que los veteranos podrán desbancar a los 'rookies'.
10. No tienda emboscadas en una entrevista. Si alguien realiza una entrevista, está bien unirse a la conversación pero no sea maleducado ni interrumpa. Tampoco se limite a apuntar lo que otro periodista haya preguntado; haga alguna contribución.
11. No sea descuidado en la tribuna de prensa y recoja todo lo que allí ensucie.
12. Nunca intente entrevistar a un/a deportista cuando esté comiendo.
13. Nunca entre en una sala de entrenamiento a hacer preguntas a menos que tenga permiso para ello.
14. Sea respetuoso con los periodistas profesionales y aprenda de los veteranos.

viernes, 14 de junio de 2013

La necesaria consolidación de la ética profesional en un ámbito periodístico de alto impacto social

El progresivo deterioro de los contenidos del que adolece buena parte del periodismo deportivo actual ha provocado en los últimos tiempos que se haya producido un notorio incremento en el número de publicaciones y estudios académicos en esta área de conocimiento y que, además, son coincidentes a la hora de plantear la necesidad de elevar los estándares éticos e idiomáticos en este tipo de medios de comunicación debido a la gran responsabilidad social que contraen a la hora de emitir sus informaciones.

Una de las últimas aportaciones científicas en este sentido es la tesis doctoral titulada Ética, responsabilidad y observación de los códigos deontológicos en el periodismo deportivo, leída hace tan solo unas semanas por Javier Gómez Bueno en la Facultad de Comunicación y Documentación en la Universidad de Murcia, bajo la dirección de los profesores Cristina Roda Alcantud y Pedro Antonio Rojo Villada.

Esta tesis concluye que la prensa deportiva diaria en España no cumple con los parámetros éticos recogidos en los principales códigos deontológicos de la profesión periodística, tanto nacionales como internacionales, y que, por tanto, es preciso que los periodistas y los medios de comunicación de esta área informativa adquieran un mayor compromiso y pongan en marcha mecanismos de autorregulación para evitar nuevos excesos comunicativos perjudiciales para el público y así contribuir a la mejora de la calidad de los contenidos. 

El autor llega a estas aseveraciones tras efectuar un análisis de un millar de textos informativos (noticias, crónicas y reportajes) publicados en los cuatro diarios deportivos de difusión nacional (Marca, As, Sport y Mundo Deportivo) atendiendo a una serie de variables: la parcialidad y la subjetividad del profesional, la distinción de géneros periodísticos, la inclusión del rumor como elemento noticioso, el número de fuentes consultadas por noticia, el sensacionalismo, el lenguaje emotivo y belicista y sus connotaciones violentas, así como las acusaciones infundadas de corrupción arbitral o estamental.

Igualmente, para aplicar todas estas variables a la medición de la calidad ética de la prensa deportiva se toman como referencia los siguientes códigos deontológicos: la Declaración de Principios sobre la Conducta de los Periodistas de la Federación Internacional de Periodistas, el Código Internacional de Ética Periodística de la Unesco, el Código Europeo de Deontología del Periodismo, la Declaració de Principis de la Professió Periodística a Catalunya (Col.legi de Periodistes de Catalunya), el Código Deontológico de la Federación de Asociaciones de Periodistas Españoles (FAPE) y el Código Deontológico del Sindicato de Periodistas de Madrid.

A tenor de los resultados obtenidos, Gómez Bueno indica que la parcialidad es la tónica general en estos periódicos, "elevándose hasta límites casi propagandísticos en los diarios editados en Barcelona" y afirma que "para una buena salubridad ética de la prensa no es producente que en más de la mitad de las noticias se realicen especulaciones o que en un tercio de ellas sean opinativas sin datos que las corroboren". 

Así, por un lado, argumenta que no existe una clara delimitación entre los elementos informativos y de opinión en los textos, y, por otra parte, alerta sobre el uso frecuente de rumores y la "rigurosidad baja" debido al escaso número de fuentes empleadas. De hecho, en el 40% de los casos se afirman hechos sin aportar pruebas, el 26% no usa ninguna fuente o emplea el condicional, casi el 65% se ampara en una sola fuente, solo el 20% utiliza dos o más, y apenas el 5% da voz a todas las partes en conflicto. 

A juicio del autor, "estos datos dicen muy poco sobre la calidad de la prensa deportiva actual, donde todos los rumores son tratados como noticias debido al posible impacto que se obtiene" y donde la tendencia al sensacionalismo en titulares impactantes y en contenidos morbosos o pertenecientes al ámbito privado de los protagonistas "es equiparable con las actitudes poco serias y rigurosas de la prensa rosa".

En cuanto al análisis del discurso en este ámbito, se detecta la utilización de un lenguaje bélico y emotivo en, al menos, un tercio de los ejemplos estudiados, si bien el empleo de ilustraciones con contenido violento y los recordatorios de hechos conflictivos entre protagonistas es "relativamente bajo".

Por último, se observa un cierto grado de servilismo hacia el equipo de la ciudad de donde se edita el diario, como parte de una estrategia, más comercial que periodística, dirigida a satisfacer una línea ideológica y las afinidades hacia unos colores determinados para así fidelizar lectores; y se pone de manifiesto una interpretación tendenciosa de los acontecimientos que en ocasiones tiene que ver más con el abuso de la subjetividad o el forofismo del propio periodista. 

Trabajos como este no hacen sino corroborar la necesaria consolidación de la ética profesional en un ámbito de tanto impacto social como el periodismo deportivo, el área informativa que cuenta con un mayor número de seguidores, sobre los cuales ejerce una enorme influencia, tanto en la proyección de conductas como en su formación cultural e idiomática. Como afirma el propio Gómez Bueno, "todo aquello que sea susceptible de provocar grandes pasiones, de tener una repercusión social inusitada y de generar increíbles recursos económicos, debe estar sometido a una estricta vigilancia moral y ética".

Tal como hemos señalado en este blog en varias ocasiones, este tipo de periodismo sobre todo tiene la responsabilidad de ser educador y transmisor de los valores positivos inherentes a la práctica deportiva, como el afán de superación, la cultura del esfuerzo, la solidaridad, el compañerismo, la igualdad o el juego limpio; y el compromiso social de informar con rigor. La dimensión ética y la relevancia de los contenidos deportivos, en la relación al consumo y a su incuestionable trascendencia social, requieren de una mayor autorregulación por parte de los medios de comunicación y de los propios periodistas a título individual; tienen ante sí la gran responsabilidad de satisfacer el derecho de la ciudadanía a obtener una información legítima, rigurosa y veraz. 

Aquí puede consultar y descargar la tesis completa en PDF.

lunes, 11 de marzo de 2013

Un recorrido por los principales códigos de ética periodística del mundo


Los libros de estilo periodísticos persiguen la plasmación de una manera de contar y presentar las noticias que permite a los medios de comunicación la construcción de un producto informativo que esté bien redactado y sea accesible, atractivo, ordenado y homogéneo. Además de hacerlo fomentando un uso correcto del idioma entre los profesionales y la ciudadanía, estas obras tratan de establecer con exactitud las pautas de procedimiento y comportamiento profesional que han de seguirse a la hora de construir y presentar las informaciones a partir de unos preceptos fundamentalmente éticos y, en menor medida, ideológicos. De esta forma, suelen incluir la enumeración de los criterios de tratamiento de la información y de conducta de los periodistas, así como la formulación de unos principios editoriales con los que el medio de comunicación trata de mostrarse ante su público con la máxima transparencia. 

La mayor parte de los preceptos que incluyen se inspiran en los códigos éticos o deontológicos de la profesión, viejos corpus textuales que recopilaron las principios esenciales que siguen rigiendo la actividad periodística actualmente: veracidad, honestidad, independencia, responsabilidad social, pluralismo, transparencia, y claridad y concisión en la emisión de los mensajes. Desde que se redactase el primer código de ética periodística en 1914, The Journalist Creed en la Escuela de Periodismo de Missouri, estos textos han servido de guía a los profesionales para no incurrir en casos de conflictos de intereses, para hacer valer el derecho público a la información siendo a la vez equilibrados y respetuosos con otros derechos fundamentales individuales y, sobre todo, para actuar con justicia, diligencia y rigor en el procedimiento. Cualquier información que se emita o publique debe estar apoyada siempre en datos contrastados y verificados, y su consecución ha de estar fundamentada en una relación profesional con las fuentes de información. 

Nos encontramos en un momento de la historia donde el periodismo está más en entredicho que nunca, es una de las profesiones peor valoradas por la ciudadanía y su credibilidad ha de ser reconquistada. Denuncias por plagios, la publicación de rumores, no-noticias o el falseamiento de informaciones donde las fuentes no son visibles o no se atribuye adecuadamente han reavivado la polémica y, con ella, la preocupación por el mantenimiento de unos estándares de calidad mínimos para que el periodismo siga siendo respetado. Hace falta una mayor autorregulación profesional.

Por ello, los planteamientos de estos códigos éticos, pese al tiempo transcurrido desde su elaboración, cobran hoy plena vigencia y nos invitan a una obligada relectura y a una oportuna reflexión sobre el estado actual y el devenir más próximo de nuestra profesión. En un momento en el que ciudadanos, colectivos profesionales e instituciones académicas abogan por una necesaria renovación del periodismo, quizá sea precisa antes una reformulación del mismo. Porque los viejos principios de la profesión siguen siendo, paradójicamente, lo más nuevo; a ellos los periodistas y las empresas periodísticas han volver una y otra vez para seguir cumpliendo con el compromiso explícito de servicio público al que se deben y que una vez decidieron contraer con la sociedad y la opinión pública.

Por su enorme valor y su incuestionable vigencia, exponemos aquí algunos de los principales códigos éticos del periodismo, tanto los confeccionados por colectivos y asociaciones profesionales como aquellos otros que se concibieron de manera específica para un solo medio de comunicación. Aunque la lista es a todas luces ampliable, se ha efectuado una selección lo más completa y plural posible teniendo en cuenta, además, los países y territorios más representativos, aquellos donde estas obras están más extendidas y son referencia internacional.

. International Federation of Journalists (IFJ)
Status of Journalists and journalism ethics: IFJ principles

. Consejo de Europa

EE.UU.

. Society of Professional Journalists (SPJ) 

. American Society of Newspaper Editors (ASNE)

. American Society of Business Publication Editors

. The New York Times

. Associated Press
AP News Values and Principles

.  Corporation for Public Broadcasting 
. The Washington Post

.  ProPublica

. Detroit Free Press
Free Press ethics policy

. Los Angeles Times
Ethics Guidelines

. NPR
Ethics Handbook

. Buzzfeed
The Buzzfeed Editorial Standards And Ethics Guide

Canadá

. Fédération Professionelle des Journalistes du Québec
Guide de déontologie des journalistes du Québec

. Radio Television News Directors Association  (RTNDA) of Canada
Code of EthicsCode de déontologie

. The Globe and Mail
Editorial Code of Conduct

Reino Unido

. National Union of Journalists (NUJ)
Code of Conduct

. Press Complaints Commission
Editor´s Code of Practice


. Reuters
Standards and Values

. The Guardian
Editorial Code

España

. Federación de Asociaciones de la Prensa de España (FAPE)
Código deontológico

. Col.legi de Periodistes de Catalunya
Codi deontològic

. El Español
Normas de conducta

. Mediaset
Código ético

Francia

.  Syndicat national des journalistes
Charte d’éthique professionnelle des journalistes

.  Le Monde
La charte d'éthique et de déontologie du groupe Le Monde

Italia:

. Ordine dei giornalisti e Federazione Nazionale della Stampa
Carta dei doveri del giornalista

. RAI

Codice Etico del Gruppo RAI
 

Resto de Europa

. Bélgica: L'Association Générale des Journalistes Professionnels de Belgique (AGJPB), l’Association belge des Editeurs de Journaux (l'ABEJ) et la Fédération Belge des Magazines (FEBELMAG)
Code de principes de journalisme

. Alemania: German Press Council (Der Presserat)
German Press Code (inglés)

. Suecia: The Newspapers Publishers Association, The Magazine Publishers Association, The Union of Journalists and The National Press Club
Code of Ethics for the Press, Radio and Television

. Portugal: Sindicatos dos Jornalistas
Código Deontológico do Jornalista

. Suiza: Swiss Press Council
Declaration of the Duties and Rights of Journalists

América Latina

Federación Latinoamericana de Periodistas (FELAP)
Código latinoamericano de ética periodística

. Centro Latinoamericano de Periodismo (Celap)
Declaración de Principios del Periodismo Centroamericano

. Brasil: Federação Nacional dos Jornalistas de Brasil (FENAJ)
Código de Ética dos Jornalistas Brasileiros

. Argentina: Foro de Periodismo Argentino (Fopea)
Código de Ética

. Chile: Colegio de Periodistas de Chile
Código de Ética

. Colombia: Círculo de Periodistas de Bogotá
Código de ética y responsabilidad del periodista

. Uruguay: Asociación de la Prensa Uruguaya
Código de Ética Periodística

. Venezuela: Colegio Nacional de Periodistas de Venezuela
Código de Ética del Periodista Venezolano

. Perú: El Comercio
Principios Rectores

. México: El Universal
Código de Ética

Australia

Australian Broadcasting Corporation (ABC)
Principles and Standards
Code of Practice

Japón

. Nihon Shinbun Kyokai (Asociación de Empresas Editoras de Periódicos y Redactores de Japón)
Canon of Journalism

India

. Press Council of India
Norms of Journalistic Conduct

sábado, 16 de febrero de 2013

Directrices éticas para periodistas deportivos de Canadian Press, The New York Times y Associated Press Sports Editors (APSE)

El periodismo deportivo es un ámbito informativo donde algunos profesionales llegan a establecer una relación de peligrosa proximidad con sus fuentes más habituales, en este caso deportistas, entrenadores, agentes, directivos de clubes, comerciales o promotores de eventos. Hasta tal punto es así que resulta una exigencia para el periodista discernir en todo momento entre trabajo y amistad para mantener la imparcialidad, no supeditar la verdad a cuestiones personales siendo al mismo tiempo juez y parte, y, de esta forma, no acabar menoscabando la confianza de los lectores a los que se dirige ni la credibilidad del medio al que pertenece.

Mantener la credibilidad pasa por proceder de forma ética en los procedimientos de captación, selección y jerarquización de los contenidos, aplicando criterios rigurosamente noticiosos e independientes. El periodista ha de mantenerse liberado de cualquier tipo de presión o influencia que pudiera suponer el haber sido invitado por una fuente a la presentación de un acto o a la cobertura de un evento posiblemente con la intención de lograr una crítica favorable o una cobertura más amplia de lo normal. Esto suele traducirse en no aceptar regalos, más allá de los que puedan considerarse como un mero gesto de cortesía, ni viajes o alojamientos pagados, salvo circunstancias excepcionalmente necesarias.

Igualmente, la labor de periodista en cualquier redacción deportiva no puede ser desempeñada de forma simultánea con un trabajo en el departamento comercial o de publicidad del mismo medio o de otros, en la organización de alguna prueba o competición, así como tampoco es compatible hacerlo a la vez como relaciones públicas o miembro del gabinete de prensa o comunicación de algún club, federación, entidad o administración que participe en el ámbito del deporte. Cualquiera de estas situaciones supondría para el periodista deportivo un claro y costoso conflicto de intereses que comprometería seriamente su independencia de criterio periodístico.

Para evitar este tipo de circunstancias que pueden llegar a comprometer la integridad profesional de sus periodistas y alertar sobre posibles abusos cometidos en los últimos años, diversos medios de comunicación en Norteamérica han confeccionado códigos de conducta específicos para profesionales de la información deportiva. Entre ellos, se encuentran la agencia canadiense Canadian Press (1989) o, más recientemente, The New York Times (2004). En ambos casos, toman prestados y asumen los principios éticos generales del medio, a los que agregan otros particulares dirigidos a los profesionales que se dedican a informar al público de resultados de competiciones.

Según señala Lawrence A. Wenner en su obra Mediasport (1998), el código de ética de Canadian Press para su departamento de Deportes recoge entre las responsabilidades básicas del periodista las siguientes tareas:

1. Realizar una completa investigación previa a la emisión de cualquier información
2. Citar a las autoridades competentes y atribuir las fuentes de toda información
3. Actuar con imparcialidad en aquellas noticias que afecten a varias partes o donde exista controversia y la ecuanimidad en el tratamiento de ambas en el cuerpo de la información
4. Establecer una clara separación entre información y opinión
5. Admitir públicamente la comisión de errores publicados y rectificar con la mayor prontitud posible

Por su parte, The New York Times en su Ethical Journalism (A Handbook of Values and Practices for the News and Editorial Departaments) también dedica un capítulo propio a la sección de Deportes:

1. Ningún miembro de la redacción deportiva podrá realizar apuestas de ningún tipo de acontecimiento, salvo en aquellas actividades que se realicen ocasionalmente con carácter recreativo y dentro de un marco legal
2. Excepto en el caso de las credenciales de prensa para la cobertura de una competición, los redactores de Deportes no aceptarán entradas, gastos de viajes, comidas, regalos ni cualquier otro tipo de beneficio de equipos o empresas promotoras de eventos (A criterio de los jefes de sección, los periodistas tendrán permiso para aceptar refrescos que suelen ofrecerse en la zona de trabajo para la prensa durante los partidos)
3. Los periodistas deportivos designados para cubrir partidos no servirán de anotadores para ningún equipo

Entretanto, colectivos profesionales como the Associated Press Sports Editors (APSE), entidad que aglutina a profesionales de la agencia y de la mayor parte de medios impresos de Estados Unidos, cuentan con códigos éticos específicos. Las directrices de APSE, que desde la década de 1970 ha promovido el profesionalismo y los principios éticos del periodismo deportivo, se refieren a los siguientes aspectos clave:

1. No aceptar viajes, comidas o alojamiento pagados por ligas, clubes u organizadores de eventos. El periódico es el que ha de cubrir los gastos de sus trabajadores
2. Rechazar regalos o descuentos que tengan un valor significativo, así como entradas gratis (para acceder a los recintos deportivos ya están las credenciales)
3. Evitar conflictos de intereses entre la actividad puramente periodística y otras propias del mundo del deporte como oficiales anotadores de puntos en un partido

Asimismo, este código incluye pautas sobre el tratamiento de las fuentes informativas:

1. Solo con carácter excepcional se utilizarán fuentes no atribuibles y en cualquier caso será exigible la verificación de la información
2. La información se basará en fuentes primarias. Si el reportero utiliza notas que no sean propias, deberá hacerlo saber a los lectores y deberá citar la procedencia de las mismas

En cada uno de los tres casos mencionados, los códigos de conducta periodística no pueden cubrir todas las situaciones y dilemas éticos que se plantean a diario en la profesión. Por ello, cada periodista deberá aplicar el sentido común y el buen juicio a la hora de aplicar las recomendaciones que recogen estos textos y adaptarlas a las circunstancias particulares de su medio de comunicación y al público al que se dirige.