viernes, 25 de septiembre de 2020

Carlos Martínez: "En la narración de partidos en TV debemos ser igual de emocionantes y descriptivos que la radio cuando la situación lo merezca"

Martínez -centro-, y su equipo de comentaristas en Movistar. Foto: Twitter


Carlos Martínez es una de las voces del gol más inconfundibles y reconocidas en España. Desde sus inicios hace más de treinta años en Canal Plus de la mano del siempre entrañable Michael Robinson hasta hoy en Movistar LaLiga, este periodista ha experimentado en primera persona la evolución de las narraciones futbolísticas en televisión y las ha dotado de un estilo y un ritmo particulares. Tras el reinicio de la competición liguera en unas circunstancias atípicas obligadas por la incidencia de la pandemia y antes de su partida a Budapest para narrar la final de la Supercopa de Europa entre el Bayern y el Sevilla FC, conversamos con este periodista deportivo para conocer desde dentro algunas de las claves de su profesión.


- ¿Cómo se afronta desde la narración de un partido de fútbol en televisión la vuelta a la competición con los campos sin público en las gradas?

- Como te puedes hacer a una idea, es una sensación extraña, diferente a la que ni estábamos acostumbrados ni nos habíamos preparado para ella. Algún partido habíamos narrado sin público, pero esta sensación de que hay que continuar día tras día con esta nueva dinámica es delicada. Fundamentalmente, lo que ha cambiado es que estoy más obsesionado por pensar en el ritmo. La sensación de vacío del estadio provoca que haya una mayor histeria con la sensación de silencio y uno esté más preocupado por mantener un ritmo elevado sin separarse demasiado del que tiene el propio partido.

- Da la sensación de que en los estadios vacíos, cualquier gesto, cualquier palabra o sonido en el campo tiene su amplificación y su eco es parte integrante del acontecimiento. ¿Cómo se aprovecha este sonido ambiente en la narración de los partidos?

- Intentando estar muy atento, aunque se produce una curiosa circunstancia, que da igual que haya público que no. Y es que, por alguna razón o alguna ley física que no entiendo, el sonido ambiente tal como lo escuchan los telespectadores y el que tenemos nosotros en los cascos no es el mismo. Digamos que los planos de los sonidos no son exactamente iguales. Y termina ocurriendo que a veces en casa se escuchan las cosas incluso mejor de las que lo podemos escuchar nosotros. Yo intento paliar esto poniéndome un casco, uno de los auriculares en la oreja de manera normal y la otra intentándola liberar. Porque, efectivamente, de vez en cuando en esta nueva situación se escuchan o uno intenta interpretar conversaciones o sonidos que verdaderamente pueden enriquecer la transmisión, intentando estar atentos a ellos y evidentemente callándonos y dejándolo en silencio para que intente llegar al espectador de la manera más nítida posible.

- ¿Y cómo afecta realmente la no existencia de público, el que no haya colorido en las gradas, a la narración? Ahí quizá le resta posibilidades.

- La ausencia de público nos está mediatizando a todos, incluso a los futbolistas. Yo creo que este año ha habido resultados que con público no se habrían producido de la misma manera. Por hablar del más escandaloso 8-2 del Barcelona en Champions. Me da la sensación de que con un público enfadado o con un público apoyando al Barcelona, el derrumbe psicológico que se produjo en ese partido no se habría producido. No te diré que pasa lo mismo con los narradores ni mucho menos, pero sí es verdad que nos falta algo. Es evidente que el público genera unas olas de calor y a veces de color en los partidos sobre la que es fácil surfear, porque tú notas sensaciones en el campo que evidentemente acompañan y terminan acompañando la narración. Ahora este vacío provoca una sensación a veces de extrañeza, sobre todo cuando pasa algo excepcional e intentamos elevar el tono. Da un poco hasta de vergüenza porque realmente nos escuchamos todos en el campo y no vamos con el freno de mano echado ni mucho menos, pero digamos que con público todo es mucho más fácil.


"La ausencia de público nos está mediatizando a todos, incluso a los futbolistas. Con las gradas pobladas este año no se habrían producido ciertos resultados, como el 8-2 del Bayern al Barça"


- Suele señalarse de forma crítica que el estilo narrativo del fútbol en televisión se asemeja demasiado al radiofónico cuando podría pensarse que no ha de ser tan descriptivo al acompañarse de imágenes. 

- Las fronteras cada vez son más ambiguas. Y realmente, por mucha lógica que tenga la argumentación de que en la tele no podemos narrar lo que ya vemos, eso nos genera una sensación de absurdo, porque evidentemente el telespectador ve los goles, ve las patadas, ve los pases, los regates, ... por verlo lo ve todo, casi tanto como lo que vemos en una cabina de comentaristas. La mayor diferencia que existe todavía a día de hoy entre los ritmos de la televisión y los ritmos de la radio tienen que ver con que el sonido en la radio, por esa angustia que hay ante el silencio, es prácticamente continuo y que es muy difícil escuchar narraciones en radio que bajen el ritmo, sino que el tono general está muy arriba, permanentemente arriba. En la tele nosotros tenemos que estar tan arriba como en la radio cuando la situación lo requiera, cuando la jugada merezca la elevación del tono porque sea peligrosa o porque sea diferente, o porque sea especial y bonita. Y debemos dejar descansar al espectador cada vez que tengamos la oportunidad, porque evidentemente el ritmo del partido sube y baja. Yo siempre me hago a la idea de que somos como una especie de banda sonora de la película y lo que hacemos es reforzar los momentos más emotivos, más emocionantes, igual que hace la música en un telefilm o en un largometraje. Me da la sensación de que debemos dejar descansar al espectador, pero tenemos que ser exactamente igual de emocionantes y descriptivos que la radio cuando la situación lo merezca.

- Al hilo del carácter más o menos descriptivo que pueda o deba tener la narración de un partido de fútbol en televisión, un elemento de importancia creciente por el valor añadido que puede aportar es el uso de datos y gráficos en pantalla. Si comparásemos este deporte con otros como el baloncesto, se percibe que en las retransmisiones de fútbol se emplean menos. ¿Por qué no son más habituales las visualizaciones y los análisis estadísticos?

- En el uso de los datos que hilar muy fino, porque efectivamente los grafismos actuales de televisión son extremadamente atractivos y a veces pecamos en general en las retransmisiones de utilizarlos en exceso, más que porque el dato explique algo que está pasando en el partido, porque el grafismo teóricamente embellece la retransmisión. El periodismo de datos, como todos los periodismos, hay que utilizarlo en función de que aclare algo. Y si no aclara o no aporta nada, no hay que utilizarlo. Así que me parece que la herramienta en sí solo debe ser utilizada en función de que sea capaz de explicar los hechos que están ocurriendo en el partido. 

En el fútbol es verdad que hay menos uso de los datos que en muchos otras modalidades. Y eso tiene que ver estrictamente con la raíz del deporte. El fútbol se explica difícilmente desde los datos o no siempre se explica desde los datos, porque estamos bastante acostumbrados a ver partidos en los que las estadísticas, incluso de ataque, mayoritariamente son encabezadas por un equipo y, sin embargo, este equipo termina perdiendo; porque los tanteos en fútbol, los marcadores en fútbol, son mucho más estrechos que en otros deportes. Y digamos que al final las tendencias no siempre terminan consolidándose en el resultado. En cualquier caso, yo sí estoy a favor de los datos y del grafismo. Creo que son algo fantástico y que a veces explica muchas cosas, pero creo que, como todo en periodismo, depende del criterio. Cuándo y cómo utilizarlo es algo definitivo.

- Aparte del empleo de gráficos y de datos, la tecnología es el otro factor fundamental que permite, gracias a la realización y la evolución en el movimiento de las cámaras, que el narrador y los comentaristas puedan incorporar nuevos ángulos y nuevas visiones de lo que sucede. ¿En qué sentido la nueva tecnología ha cambiado para mejor y ha facilitado la narración de los partidos? 

- Pues realmente uno se hace siempre esa pregunta: ¿mejora o no mejora la narración a través del uso de la cantidad de tomas y de posiciones diferentes de cámaras, de datos, de estadísticas, de grafismos, hablando de velocidades, de mapas de calor al narrador? Pues eso no es un tema de discusión muy interesante, porque es verdad que evidentemente todas están en función de aclarar lo que ocurre en el partido y eso siempre será bueno. Pero muchas veces el uso, por ejemplo, de secuencias de repetición sobre una acción trascendente, un posible penalti, no se están utilizando respetando la pirámide periodística, es decir, no se no se pone lo primero lo más importante por delante, sino que muchas veces nos encontramos con secuencias que son una especie de batiburrillo en la que una toma parece indicar que ahí ha habido contactos suficiente en una entrada como para ser señalada como penalti. Y sin embargo, después de estar intentando elaborar esa tesis en función de las imágenes que vemos, llega una cuarta o quinta repetición, desde otra toma, desde otro ángulo, y se ve que no todo ha sido una ilusión óptica y que no ha habido contacto. Entonces es como todo, volvemos a la cuestión del criterio Si los equipos de realización tienen un alto criterio futbolístico y son capaces de graduar las secuencias en función de cómo aclaran la jugada al narrador y al telespectador, evidentemente todo esto ayuda, pero siempre terminamos en la misma cuestión, en la cuestión del criterio y del cómo utilizamos la tecnología. La tecnología y la cantidad de cámaras con las que ahora narramos los partidos son herramientas fantásticas, pero tienen que ser correctamente utilizadas.


"Muchas veces las secuencias de repetición sobre una acción trascendente no se usan respetando la pirámide invertida del periodismo y son una especie de batiburrillo que confunden más que aclaran la jugada al narrador"


- La realidad aumentada se ha convertido en un campo de experimentación visual en la televisión deportiva en estos últimos tiempos, sobre todo con esos hologramas que permiten acceder a un deportista como si estuviera en el plató cuando en realidad se encuentra a miles de kilómetros de distancia. Aunque quedan claros su impacto visual y los beneficios operativos de esta tecnología, hay más debate sobre las ventajas informativas que ofrece al telespectador y al periodista. ¿Mejora esto la presencialidad, el contacto directo con el deportista para hacer entrevistas? 

- Es el eterno debate entre la forma y el fondo. Desde un punto de vista formal, evidentemente ese museo es muy atractivo, provoca un impacto visual sorprendente en el telespectador y desde luego genera comentarios. Ahora bien, tengo la sensación de que cuando esto, como tantas otras cosas, sea algo habitual en las transmisiones, dejará de perder el efecto. Sí le veo, sin embargo, una ventaja extraordinaria y tiene que ver con que cada vez es más difícil el acceso a los deportistas. Digamos que la cantidad de entrevistas que conceden está muy restringida a lo largo del año. Prácticamente es imposible acceder a determinados deportistas de gran élite, como un Cristiano o un Messi. Cualquier cosa, y esta es una de ellas, que pueda llegar a facilitar que se sienten delante de una cámara con un entrevistador, cerca o lejos, sin duda alguna ayuda. Porque digamos que el castillo y la cantidad de círculos de seguridad de la que están rodeados en el día de hoy hace que cada vez sea más complicado llevar su mensaje a los consumidores. Así que, desde ese punto de vista de la facilidad, igual que durante esta pandemia, hemos descubierto que a través de Skype o de tantas otras aplicaciones, los deportistas se han puesto delante del ordenador y hemos sido capaces de acceder a ellos, cualquier tecnología que ayude a que el contacto directo con ellos sea algo más normal, hay que aplaudirla.

- Hablando con usted uno se pregunta cómo ha cambiado la profesión del narrador deportivo en televisión.

- Cuando yo comencé hace 30 años, el referente era José Ángel de la Casa y era un grandísimo referente, porque era un tipo riguroso que era capaz de diferenciar lo extraordinario de lo ordinario durante la narración de un partido de fútbol y que, sin embargo, tenía un modelo de narración que tenía que ver con la época. En el comienzo de Canal Plus teníamos muy claro que el ritmo narrativo de la televisión había que evolucionarlo y había que ir acercándolo poco a poco al radiofónico, con esas diferencias que tienen que ver con cuándo y cómo usar ritmos altos durante un partido. Y creo que esta evolución ha llegado para quedarse. Prácticamente es común, desde luego en todos los países de habla hispana y también en la mayoría de los países de habla inglesa. Y francamente esa evolución tiene que ver con que la televisión, a través de la tecnología, de la gran cantidad de cámaras, de las cámaras tan especiales con las que transmitimos hoy los encuentros, las super slow motion o las cámaras de alta velocidad, lo que tienden es acercar la emoción al espectador y, por tanto, la narración no debe ser otra cosa más que el acompañamiento de esto y el relato riguroso de los hechos que están pasando en el partido. La medida es la clave. La medida tiene que ver con ni mucho menos estar por encima del ritmo del partido. Y la medida también tiene que ver con ayudar a que los partidos que no sean tan buenos sean más entretenidos para el espectador a través de la narración. 

- ¿Y cuáles pueden ser las claves por las que habrá de moverse esta profesión en los próximos años?

- ¿Hacia dónde vamos? ¿Qué evolución va a tener este oficio? Es difícil contarlo, pero básicamente yo creo que el fenómeno de los esports, de los juegos electrónicos y de los deportes electrónicos probablemente termine siendo el motor de cambio de las transmisiones televisivas de deportes convencionales en los próximos años. Creo que es un camino largo, que no va a ser una evolución rápida, pero muy probablemente el cambio y los nuevos métodos vengan de la narración de deportes y juegos electrónicos.

domingo, 13 de septiembre de 2020

Nuevas palabras del fútbol como fruto de una superespecialización periodística y una pasión crecientes

Titular de noticia publicada por el diario AS el 23-12-2018.


Casi sin darse cuenta, el lenguaje del fútbol absorbe todo aquello que suena o se escribe a su alrededor. Y, además, es universal, trasciende los idiomas, lo que favorece el entendimiento global de lo que se cuenta de él. El periodismo que lo cubre se encarga de darle forma estética al discurso que traslada de los protagonistas a los aficionados y surgen nuevos vocablos y expresiones; avanza y fija el uso de palabras que responden a una necesidad de expresar nuevas realidades del juego, o incluso situaciones más o menos conocidas, de forma creativa y diferenciadora como recurso para hacer la crónica más atractiva y captar la atención de las audiencias. 

El fenómeno es conocido: los medios de comunicación vertebran y ensanchan un lenguaje del fútbol que es rico y admite muchas variantes, unas veces incorporando voces inglesas, otras expandiendo ocurrencias nacidas de la cabeza de un periodista o de un entrenador en una rueda de prensa, otras simplemente haciéndose eco de expresiones de moda ajenas al deporte, y siempre tomando nota del español de América, imparable importador de términos, que en primer lugar se emplean como sinónimos o segundas referencias en los textos pero que pueden acabar desplazando a las palabras de antes una vez que se extiende su uso entre la población en un ejercicio de mímesis colectiva. 

La amplitud del fútbol y de las necesidades informativas que genera en la sociedad han propiciado el crecimiento en los últimos años de numerosos nuevos medios y espacios digitales superespecializados en su cobertura, y este incremento exponencial de actores también ha tenido como consecuencia una renovación y diversificación del lenguaje periodístico sobre este deporte. En una nueva selva comunicativa donde hay más voces noveles apasionadas y donde se han sumado otras más amateurs con sus propios canales y cuentas de redes sociales al margen de los medios de siempre, aumenta la necesidad de inventar -palabras, ¿por qué no?- y de llamar la atención.  

Todo esto ocurre de manera natural, casi inconsciente. No reparamos demasiado en el porqué de este fenómeno lingüístico hasta que hay que escribir sobre ello, como aquí hacemos ahora. Hemos preguntado a varios periodistas deportivos españoles que suelen cubrir la información sobre fútbol para sus respectivos medios por esas palabras que, de un tiempo reciente a esta parte, hemos pasado a emplear los periodistas y los aficionados al fútbol, pero que, curiosamente, hace unos años no se utilizaban. 

La opinión de los especialistas

Para Borja Pardo, director de Sphera Sports, las dos primeras razones que conducen a un nuevo lenguaje del fútbol son la generacional y la técnica: "Los tiempos cambian, no siempre a mejor, pero cambian. Esos cambios llevan aparejados una evolución en la forma de comunicar y en el lenguaje. El deporte no escapa a ello, de hecho es un gran ejemplo. Buena prueba de ello es como de un tiempo a esta parte el peso de las nuevas generaciones y los avances técnicos han ‘obligado’ a reformular el modo de informar del periodista / medio / comunicador".

Esto explica, a su juicio, que "palabras o expresiones como VAR, sala VOR, cooling break (pausa de hidratación) hayan calado por la mezcla de avances técnicos y la pandemia, una unión que ha cambiado el deporte tal y como lo conocíamos".

Con la mayor diversificación de canales y plataformas por las que el fan se informa también se han forjado comunidades de usuarios que comparten códigos comunes, jergas propias, y con ello algunas expresiones que pueden resultar más complicadas de entender para un lector ocasional. Así, para Juan Castro, especialista en fútbol internacional del diario Marca, "los más jóvenes son especialistas en inventar, sobre todo para autoentenderse, sin atender a que no les entienden a veces".

Al margen de esas invenciones ocasiones, Castro señala como expresiones y palabras de uso reciente ya consolidadas en el lenguaje periodístico del fútbol como las de bloque bajo bloque alto (empleadas por entrenadores para referirse a disposición táctica de líneas y estructuras defensivas de un equipo en el campo), box to box (anglicismo del que la Fundéu recomienda prescindir en favor de todocampista, otro hallazgo en español), percutir (ya no solo se emplea en baloncesto), asociarse (referido habitualmente a una pareja de jugadores de ataque), carrilero (lateral ofensivo) o mediocentro posicional  (el número 8, a diferencia del mediocentro defensivo y el mediapunta).

Una de las consecuencias directas de la eclosión de las nuevas palabras es la caída en desuso de otras que históricamente han estado ahí a disposición de los periodistas para definir demarcaciones en el campo o situaciones de los partidos. De esta forma, la evolución de este deporte y de su reglamento han hecho que palabras como linier o líbero apenas se usen, como tampoco trencilla o esférico. Pero hay muchas más.

Entre el enfoque analítico y el pasional-friki

También hemos recabado la opinión de José David López, creador de El Enganche y comentarista especializado en fútbol internacional de la Cadena SER y Televisión Española. Para este especialista la llegada de nuevas palabras que han venido para quedarse es algo inevitable dado el carácter global de este deporte y es un fenómeno que hay que acoger de forma positiva:

"Esas palabras que creo que, por el talante cosmopolita de fútbol (vemos a todas horas y de todos los lugares al menos los que somos como yo muy especialistas), nos han invadido, se han ganado afecto entre nosotros y pasan a ser útiles porque contextualizan o explican lo que queremos decir, pero desde un enfoque más analítico (unas veces) y más pasional-friki (otras). Pero todo se debe a la devoción por querer seguir sumando y ganando metros a la explicación, muchas veces irracional, de lo que sucede en un partido de fútbol".

Entre otras, López se refiere, por un lado, a aquellas que son más futboleras tácticas como transición, recular responsabilidad defensiva y, por otro, destaca otras de uso común como tejido combinativo, hacerle a uno la cama, bloque bajo, bloque alto, bloque medio, equipo asimétrico (en referencia a la colocación de sus jugadores o a las zonas que suele ocupar en el campo de juego) y palabras llegadas de Sudamérica ("por todo lo que veo de allí, a veces incluso intento luchar contra ellas cuando estoy analizando"), como se viene, arranca, fecha (en vez de jornada). 

A esa imparable llegada de americanismos al lenguaje balompédico también apunta Eduardo Casado, periodista deportivo de 20 Minutos, quien considera que en el periodismo deportivo español "se ha interiorizado mucho la influencia del español de América", y esto ocurre desde hace años el uso de expresiones como se viene (el clásico, el partidazo), o llamar clásico a los derbis, que es otra importación de Argentina. También advierte del empleo en el fútbol de voces procedentes de otros deportes y apunta como ejemplo que antes "las asistencias eran cosa del baloncesto, no del fútbol".

La evolución de la tecnología y el reglamento del deporte, la superespecialización en su cobertura así como en sus estudios tácticos en escuelas de entrenadores, la llegada de nuevas generaciones y el nacimiento de nuevos medios, el influjo permanente de otros idiomas, del español de América y de conceptos que se toman prestados por su utilidad de otros deportes; todo ello conforma un conjunto de factores que impulsa el crecimiento del más universal de los lenguajes. En el periodismo y fuera de él. Y ambos mundos se retroalimentan.

Una lista colaborativa 

La intención de este post es la de hacer un trabajo que sume entre todos. Por eso dejamos aquí una breve lista de nuevas palabras del fútbol para que los usuarios, si lo desean, puedan ir ampliándola a su entender:

. arrancar (La Liga, el campeonato)

. asociarse

. bancar (apoyar)

. bloque alto, bloque bajo

. box to box

. carril central

. carrilero

. cuerpear

. encimar (presionar o marcar de cerca al contrario)

. equipo asimétrico

. fecha 

. filtrar un pase 

. gambetear

. lateralizar

. mediocentro posicional

. percutir (en el área)

. pivote, doble pivote o triple pivote (trivote)

. recontra (réplica ofensiva de un contraataque)

. responsabilidad defensiva

. sextuplete (mejor que sextete)

. tejido combinativo

. todocampista

. transición

. trescuartista o trequartista

. venirse (se viene el partido)

. videoarbitraje, VAR

. zona de hinchas (mejor que fan zone)

martes, 1 de septiembre de 2020

Ilie Oleart: "En La Media Inglesa somos cocreadores: nuestros contenidos son mejores cuando los destinatarios participan en ellos"



La Media Inglesa es uno de los pocos nuevos medios deportivos superespecializados que surgieron hace ya más de una década en España como alternativa a los grandes diarios de siempre y que todavía se mantienen en liza. Además de ofrecer un producto fresco que combina historias y análisis sobre el fútbol inglés desde una óptica española con un toque de humor diferenciador, ha fraguado su éxito en un modelo sustentado en una amplia comunidad de seguidores fieles y apasionados, que participan y crean contenidos para el medio a través de sus diferentes plataformas. 

Para repasar la trayectoria de esta singular iniciativa periodística que ha cumplido diez años de andadura y analizar la situación del periodismo deportivo actual, hemos conversado con Ilie Oleart, fundador de La Media Inglesa, quien también nos avanza las principales novedades que presentarán a sus seguidores en esta nueva temporada.

- Hace unos días, usted reabrió en Twitter, una reflexión sobre la involución de cierto periodismo futbolístico en torno a la nada informativa a cambio de clicks a propósito, en este caso, de lo mucho y lo poco novedoso que se está publicando estos días sobre el caso Messi. ¿Tan difícil es desmarcarse de esto que usted llama "dictadura de la audiencia"?
- Conviene comenzar aclarando una cosa: los medios de comunicación deportivos en España se encuentran en una situación financiera precaria. De ahí se deriva todo lo demás. Le cuento una anécdota personal que sucedió hace ya unos años. Uno de los dos diarios deportivos principales de Barcelona se me acercó porque quería hacerme una propuesta, así que me reuní con su director. Básicamente, querían publicar en su diario un artículo que yo publicaba cada lunes en nuestra web resumiendo la jornada de la Premier League. Esperé un buen rato a ver si lanzaba su propuesta económica pero, al ver que no lo hacía, le pregunté directamente. "¿Pagar? No podemos pagar nada pero si quieres podemos poner una tira en la página para hacer publicidad de La Media Inglesa", fue su respuesta. A continuación me explicó que el periódico era deficitario desde hacía años pero sobrevivía gracias a las promociones de artículos del Barça: la vajilla del Barça, el albornoz del Barça, la toalla del Barça... Los medios están en la ruina, así que están dispuestos a hacer lo que sea con tal de sobrevivir. Otra cuestión es el porqué se encuentran en esa situación: su gravísima falta de visión y su nula capacidad de innovación. Pero ese es otro tema. Así que estos medios tienen que hacer contenidos que les den volumen de lectores, oyentes, espectadores... No pueden huir de eso.

- Señalaba también que los medios se comportan así porque sacan "réditos"... ¿a qué reditos se refiere?
- En los medios se sigue trabajando el volumen: los clics, las visualizaciones, la audiencia... Eso te condena a la mediocridad de los contenidos, elimina las posibilidades de fidelizar a la audiencia y provoca que tengas clientes "efímeros". Son personas que caen en el clickbait, entran y se van. Yo creo que si quieres sobrevivir debes hacer justo lo contrario. Pongo nuestro ejemplo porque es el que conozco al dedillo. Tenemos 230.000 suscriptores en YouTube pero solo una pequeña parte son miembros. Cuando hacemos contenidos, ¿para quién los hacemos? ¿Para los 230.000? ¿Para el pequeño porcentaje de miembros? ¿O para aquellos que todavía no nos conocen? Lo cierto es que los hacemos para todos: queremos llegar a nuevas audiencias, fidelizarles y que un día acaben siendo miembros. Pero ahora mismo nos debemos a 2000 personas. Tener muchos seguidores en Twitter, muchos retweets, muchas visualizaciones en la web... todo eso no sirve para nada. Hay que establecer un público objetivo y no fallar el disparo.

"Tener muchos seguidores en Twitter, muchos retweets, muchas visualizaciones en la web... todo eso no sirve para nada. Hay que establecer un público objetivo y no fallar el disparo"


- Un estudio reciente señala precisamente que la obsesión por las métricas de la audiencia en muchos medios está repercutiendo negativamente en la calidad de la información que se produce: cada vez más noticias de los mismos temas, producción rápida con insuficiente verificación y contexto, propagación de contenidos imprecisos y superficiales,... Da la sensación de que por querer aproximarse más a la audiencia, los medios están haciendo menos periodismo. Un contrasentido, ¿no le parece?
- Todo gira en torno a lo mismo. ¿De dónde vienen las prisas? De que los medios quieren que Google indexe su noticia arriba de todo para que la vea más gente y tenga más visitas. El modelo actual nos condena a un periodismo mediocre: hecho con prisas, donde prima la cantidad a la calidad. Mi apuesta es cambiar el modelo de arriba abajo, lo que pasa es que los medios ya van con retraso. Su falta de visión de futuro ha provocado que ahora se encuentren contra las cuerdas y sin músculo financiero para acometer los cambios. Cuando pudieron hacerlo, no tuvieron ni las agallas ni la visión. El periodismo debe ser pagado. Es la única forma de sobrevivir de forma digna. No hay más. Porque, además, el modelo actual es perverso. Volviendo al ejemplo que mencionaba al inicio. ¿Ese periódico barcelonés del que hablaba será crítico con la directiva del Barça si su supervivencia depende de que les dejen vender productos con licencia? Si queremos medios independientes que ofrezcan contenidos de calidad, solo hay una vía: hay que volver a pagar. En España siempre se ha dicho que la gente no está dispuesta a pagar. Ejemplos como Netflix, Prime Video o nosotros demuestran que la gente sí está dispuesta a pagar. Pero por cosas que considere que merecen la pena.

- En el caso del periodismo deportivo español, la agenda temática de los medios es un claro de reflejo de esta tendencia, cada vez más futbolizada, plana y previsible en torno a un reducido número de protagonistas, y casi siempre de los mismos equipos... 
- Como espectador, me parece aburridísimo. El fútbol en los grandes medios en España se reduce a dos equipos y un puñado de jugadores. Recuerdo que, cuando era pequeño, El Mundo Deportivo llevaba diferentes deportes en portada: ciclismo, baloncesto, etc. En algún momento, el fútbol lo absorbió todo y los medios siguieron ese camino. Cuando vivía en París me impresionaba L'Équipe: aunque en los últimos años observo que cada vez hay más fútbol, muchos días la portada y las primeras páginas están dedicadas al rugby, al ciclismo, a la F1... Los medios se escudan en que son los consumidores los que quieren esos contenidos y que, si no los hacen, no venden. Quizás se llevarían una sorpresa si  probaran a hacer algo distinto. De nuevo recurro a un ejemplo propio. Pocos en nuestra comunidad conocían al Wycombe Wanderers de tercera división hasta que fuimos a visitarles e hicimos un reportaje sobre ellos. De algún modo, conseguimos que se convirtieran en "un Madrid o un Barcelona" para nuestra comunidad. Ahora, podemos hacer vídeos o contenidos sobre ellos y la gente los consume. Porque hemos hecho una labor previa didáctica.

"Los medios se escudan en que son los consumidores los que quieren esos contenidos (fútbol) y que, si no los hacen, no venden. Quizás se llevarían una sorpresa si probaran a hacer algo distinto"


- Frente a esta línea editorial de los principales diarios y programas deportivos, entre 2008 y 2011 nacieron en España decenas de nuevos medios, como La Media Inglesa, que hallaron en la superespecialización, en el nicho temático, una opción para hacerse un hueco en el mercado informativo. ¿Fue este fenómeno del emprendimiento periodístico en deportes una reacción natural a ese enquistamiento informativo al que nos referíamos antes?
- En esos años nacieron Diarios de fútbol, Ecos del balón, nosotros y muchos más. Por desgracia, somos ya de los pocos que sobrevivimos. Las nuevas tecnologías permitieron a un grupo de jóvenes crear los contenidos que los grandes medios no les daban. Crear una web, reunir a un grupo de entusiastas para que escriban, lanzar un podcast o crear un canal es casi gratis. Necesitas conexión a Internet, un móvil y un ordenador. Eso es todo. Nunca ha sido tan fácil y barato hablarle al mundo. Cada uno buscó su pequeño nicho, fuera por contenido (como el fútbol inglés para nosotros) o por el enfoque (táctico en el caso de Ecos, por ejemplo). Creo que todos estos proyectos pasaron por unas fases similares: una primera de entusiasmo, propia de los inicios; una segunda de reconocimiento en redes, donde la gente comenzó a descubrir y elogiar estos contenidos; y una tercera que yo llamo "choque con la realidad", cuando nos dimos cuenta de que no había forma de ingresar dinero. Y sin ingresar es difícil dedicar ocho, diez o doce horas al día a algo, incluyendo fines de semana. En mi caso tuve suerte y creo que los que hemos aguantado ha sido por lo mismo: yo tenía un trabajo que me permitía flexibilidad horaria e ingresos para seguir costeando La Media Inglesa. Y eso me permitió acabar encontrando la forma de sobrevivir. La mayoría no tuvo tanta fortuna.

- En esa búsqueda hacia la diferenciación, La Media Inglesa no solo supo ver el interés creciente del aficionado español por la Premier sino también la posibilidad de llevar esa información por todo tipo de plataformas, con nuevos planteamientos editoriales y también con un toque de humor fino (inglés)...
- Cuando empezamos, nos volcamos en la cobertura de jugadores y entrenadores de habla hispana porque pensábamos que la gente veía la Premier por eso. Y descubrimos que era un error. La gente ve el fútbol inglés porque le gusta el fútbol inglés. En cambio, sí que entramos en un momento clave, en que la Premier League comenzaba a ser muy seguida en España y todo el mundo. Es la liga de fútbol más seguida del mundo y eso nos ayuda, desde luego. Además, es muy cosmopolita, ha habido futbolistas españoles, argentinos, peruanos, colombianos, mexicanos... Respecto a las plataformas y los contenidos, ha sido una evolución. Comenzamos en web y redes sociales, enseguida añadimos podcast y en 2016 comenzamos con los contenidos audiovisuales. Siempre hemos tratado de estar muy pegados a las innovaciones del sector y a los cambios en los hábitos de consumo (hace diez años, por ejemplo, nadie veía vídeos en su móvil cuando iba en el metro, ahora es lo común). También en contenidos. En ese sentido, hemos aprendido mucho del periodismo anglosajón. Creo que somos de los pocos en España que hemos publicado (y con éxito) contenidos de ficción, como los mensajes del grupo de Whatsapp de los jugadores españoles de la Premier League. En cuanto al humor, es una seña de identidad desde los inicios que obedece a dos cosas: la necesidad de diferenciarse en un mercado muy maduro y atomizado, y la coherencia con los contenidos. Si hablamos de fútbol inglés, ¿qué mejor forma de hacerlo que a través del universalmente reconocido humor inglés?

"Hemos aprendido mucho del periodismo anglosajón. Somos de los pocos en España que hemos publicado (y con éxito) contenidos de ficción, como los mensajes del grupo de Whatsapp de los jugadores españoles de la Premier"


- Ustedes vieron desde muy pronto el potencial del podcast y de YouTube para llevar un contenido original y, a la vez, crear una comunidad de miembros, que también aportan y sostienen el medio. ¿En qué medida esa comunidad ha sido y es vital para La Media Inglesa?
- Absolutamente crucial. Cuando empecé en 2010, hice un gráfico (VER más abajo) donde dirigíamos los contenidos hacia los destinatarios finales en una comunicación de un solo sentido. En 2015 repensamos todo eso. Entendimos que "los destinatarios" en realidad quieren ser copartícipes. Y, lo que es más importante, los contenidos son mejores cuando lo son. El lector, oyente o espectador quiere participar. Quiere que escuchen su opinión. Ya no es un vegetal. Es una persona activa, bien informada que quiere hacerse oír. Y nosotros queremos oírles. Por eso gran parte de los contenidos de los directos de YouTube son cosas que nos envían los miembros de la comunidad. Por eso les preguntamos a los miembros antes de los directos de qué quieren que hablemos. En el gráfico, ahora nosotros y la comunidad estamos en el centro. Somos cocreadores. 

Gráfico hecho a mano por Ilie Oleart.



- ¿Cuáles son a su juicio las claves para que un medio especializado en fútbol internacional como el suyo haya logrado esa comunidad que lo nutre y refuerza tras diez años de andadura periodística?
- Creo que hemos sabido encontrar la forma de llegar a la gente. No basta con descubrir una buena historia, debes saber contarla bien. Y creo que, a través del humor, hemos sido capaces de lograr que la comunidad se vaya encariñando con muchos personajes desconocidos que ahora son iconos de la comunidad: Delia Smith, la dueña del Norwich; Glenn Tamplin, un señor que es dueño del Romsford, un equipo amateur; jugadores de segunda fila en Premier como Michail Antonio, Jordon Ibe o Billy Sharp; jugadores de divisiones inferiores como Adebayo Akinfenwa; o clubes de cuarta división como el Barrow o el Harrogate; y tantos otros. Les hemos contado su historia, con humor, y ahora todos les conocen. Y, además, entre todos hemos sido capaces de crear un lenguaje propio, que alguien de fuera de la comunidad no entiende cuando llega. Son cosas que unen y fidelizan. Una cosa que me impresiona: cuando acabamos los directos de Youtube, muchos se quedan charlando en el chat. Es fantástico. La comunidad tiene vida propia. Y es algo que estamos tratando de potenciar.

- ¿Cómo afrontan esta nueva temporada y qué novedades llevarán a sus seguidores? 
- Las aportaciones de los miembros nos obligan a mejorar cada año, es una enorme responsabilidad. Este año vamos a apostar por tres pilares: aumentar la producción de contenidos en Reino Unido, potenciar el periodismo de investigación y generar más contenidos para miembros. Respecto a la primera, estamos a la espera por culpa de la pandemia pero tenemos muchos contenidos ya pactados que estoy seguro que encantarán. En muchos casos, historias desconocidas que nos han llegado a través de miembros de la comunidad y que merecen ser contadas. En cuanto a lo segundo, hemos dedicado unas horas semanales de un periodista a investigar: agentes, compraventa de clubes, amaños, etc. El fútbol es un negocio muy sucio y nuestra responsabilidad es denunciarlo. Y finalmente queremos generar más contenidos para nuestros miembros que son, a fin de cuentas, los que nos permiten sobrevivir.