lunes, 11 de febrero de 2019

Cómo contar el deporte sin dejar de hacer periodismo, según Ezequiel Fernández Moores

Ezequiel Fernández Moores es todo un referente del periodismo deportivo mejor cultivado en lengua española. Acaba de publicarse en su país natal, Argentina, una "curaduría" de sus mejores artículos en cuarenta años de profesión. 'Juego, luego existo' es el título. La mayoría de esas piezas vieron la luz en La Nación, diario en el que Fernández "Murs" (así se pronuncia), sigue publicando periódicamente su columna.

Los textos de este periodista argentino curtido en agencias de noticias en realidad no son columnas al uso, sino notas que profundizan en la historia del deporte, reciente y no tan reciente, y sus protagonistas. Son textos que cuidan al máximo el dato, la declaración y el detalle; para ello se nutren de multitud de fuentes y referencias culturales cruzadas de todo tipo, desde Godard hasta Quilapayún, desde Sartre hasta Picasso.

Es un periodismo culturizante que invita a la reflexión y que se afana por hacer entender el deporte explicándolo siempre en sus contextos político, social, económico y cultural: "Aún hoy hay quienes insisten en afirmar que el deporte no tiene nada que ver con la política. No saben de deporte ni saben de política. O prefieren hacerse los distraídos", afirma.

Como indica el prologuista de la obra, Santiago Segurola, Fernández Moores demuestra que "el fútbol, el deporte en general, es un asunto muy serio" y recuerda "el papel del periodismo como elemento esencial de contrapoder", también en el ámbito deportivo. Asimismo, los textos compendiados en este volumen muestran una trayectoria coherente en la que, ante todo, se profesa amor por el deporte y sus protagonistas. De ellos habla sin frivolidad, con rigor y pulcritud, al mismo tiempo que vuelca su capacidad crítica hacia todo aquello que mancilla la competición: la corrupción, la violencia o el engaño.

Escribía en Olé lo siguiente en 2001:  

"La foto, conmovedora, confirma que se puede jugar a fútbol bajo cualquier circunstancia. Lo demuestran esos anónimos pibes afganos que corren detrás de una pelota en las calles de Kabul destrozadas por los bombardeos estadounidenses.
La jornada que celebrará mañana el fútbol argentino es, obviamente, otra cosa, aunque su escenario se parezca también al de un país bombardeado. Durante años, el deporte de elite, egocéntrico y consciente de su poder, se sintió el centro del universo. Por encima de todo y de todos. La combinación de exitismo, idolatrías y popularidad contribuyó muchas veces para que se creyera impune, una zona fanca al margen de leyes y códigos de conducta, en la que un día vale falsificar pasaportes y otro día ingerir anabólicos prohibidos".

Por sus páginas aparecen pasajes de equipos que marcaron una época, como el Huracán de Houseman campeón de Liga en Argentina en 1973, el Colo Colo de Caszely, la Hungría de Puskas que sorprendiño a Wembley o, por supuesto, el Napoli que construyó a su alrededor un tal Maradona. También se trazan perfiles de entrenadores y jugadores míticos; además del Pelusa, ahí están Messi, Zidane o Riquelme, así como Guardiola, Bianchi o Bielsa. Pero no todo es fútbol, ni mucho menos. Muchas de sus notas versan sobre rugby, el deporte que él mismo practicó; sobre leyendas del boxeo, Ginóbili (baloncesto), Woods (golf), Senna (F-1), momentos olímpicos o figuras del tenis (Sabatini, Nastase, Clerc, Vilas, Borg o Federer, entre otros).

Son muchos los "artistas", como denomina a los deportistas que admira y que han marcado su trayectoria como periodista: 

"Como Gay Talese, gran cronista de Estados Unidos, siento admiración por los deportistas. Por su talento, entrega y su forzada aceptación pública de la derrota y del abucheo posible. Y de muchos de ellos me interesan sus historias más sencillas. Campeones que disimularon su analfabetismo o que le enseñaron a comer a un ciego. Campeones como Muhammad Ali, el más grande de la historia mundial porque, además de su clase, recuperó sobre el ring, y no en un escritorio, la corona que le quitaron por negarse a combatir en Vietnam. Su gesto inspiró a millones. También a cracks arrogantes que se ríen del periodismo que solo busca basura. Tan seguros de sí mismos que, como Zinedine Zidane, no se apuran a ponerse los botines, porque saben que, sin ellos, sin los artistas, el partido no podrá empezar".

Por último, tiene palabras también para muchos de sus referentes periodísticos y literarios: por un lado, aparecen Dante Panzeri, como representante de un periodismo que no buscaba premios ni la connivencia con el poder, o Gay Talese, elegante contador de historias cuyos "relatos eran tan atractivos y originales que algunos colegas creían que inventaba hechos"; por otra parte, están la visión del continente de Eduardo Galeano ("el Picasso que nos pintó mejor que nadie el deporte que sacaba lo peor y lo mejor del alma humana") y la pluma ensoñadora de Roberto Fontanarrosa.

Aquí destacamos ocho de sus pasajes, ocho de sus reflexiones, sobre el ejercicio y el estado del periodismo deportivo que también podemos encontrar en este libro:

 Respeto al lector

. "Cualquier partido, por más miserable que parezca, tiene una complejidad shakespereana". Lo leí una vez en un gran libro sobre el fútbol en Brasil. Es la misma complejidad que existe también afuera de la cancha. Aprendí a confiar en mi instinto y en mi sensibilidad para intentar contarla. Si este tema a mí me interesa, suelo decirme, ahora debo intentar contarlo de tal modo que le interese también al otro. Intenté siempre ni sobreestimar ni subestimar al lector. Ni al de Página/12 en los 80 ni al de La Nación treinta años después. Con el tiempo aprendí también a convivir con la imperfección por el dato equivocado. Y, cuando correspondió, a agradecer el aviso del lector atento. Y a pedir disculpas por el error".

Lo primero, la historia

"Terminó el Congreso de Play the Game y, en las pocas horas que me quedaban en Reikjavik, Islandia, salí a buscar a Bobby Fischer. Tenía solo papel y lápiz. Escribí la historia en la madrugada del día siguiente en un hotel de Praga. Marijó, mi pareja, había viajado para celebrar juntos mis cincuenta años. Aplazamos algunas horas el festejo. Marijó me ayudó a escribir unas de las crónicas que más aprecié siempre. Veinticinco mil caracteres desde el fin del mundo y sobre uno de los héroes más misteriosos en la historia del deporte. Apenas con papel y lápiz. Las nuevas herramientas abren posibilidades, pero siempre, primero, está la historia".

Ojo con las fuentes

"Un colega de firma me avisa que el tenista consagrado, que ni me conocía, me estaba esperando en el vestuario, quería decirme algo. El tenista me contó duras quejas contra los organizadores del torneo. "Ni siquiera hay toallas en el vestuario", dijo casi llorando. El cable de la agencia Noticias Argentinas, mi primer trabajo, tenía carácter de "explosivo", un golazo que fue publicado al día siguiente por todos los diarios. Tardé en darme cuenta de que había sido usado, por el colega y por el tenista, de que las quejas eran todas superficiales y de que simplemente querían que el negocio cambiara de manos. Aprendí que la fuente no tiene por qué ser inocente. Y tampoco está obligada a contarnos la verdad".

A pesar de la censura

."Las formas de la censura están llenas de sutilezas. Para hablar de algunos basta solo un rumor. En cambio, para hablar de otros (y exagero apenas un poco), se precisa escribano público, escribano privado, sello oficial y dictamen judicial. Y cuidarse de que, en el medio de la investigación, alguien no esté negociando o extorsionando con una pauta publicitaria".

Por qué no investiga el periodismo deportivo

."La sociedad prensa-deporte para la explotación comercial del espectáculo nos complicó. Nos redujo al rol de misioneros. Propalamos la fe, no la podemos explicar. Alguien dijo alguna vez que las misiones de la prensa eran tres (informar, educar, entretener) y que informar es comprometido, educar es aburrido y solo nos queda entretener

Bien, el periodismo deportivo casi fue concebido inicialmente para entretener. Un show para aliviar las noticias más duras de la política y la economía. Y que precisa sí o sí del ídolo. El ídolo tiene rating, vende zapatillas, es apolítico y, en general, no cuestiona. Además, es renovable". 

Las nuevas tecnologías 

. "Las nuevas tecnologías son una herramienta formidable. Pero han precarizado condiciones de trabajo. Algunas empresas aprovechan para sacarse de encima a los periodistas más veteranos. A los que escriben noticias, no chimentos. A los que suelen leer más libros que Facebook. A los que proponen dudas en lugar de vender certezas. A los que se niegan a flexibilizarse. A los que después de un partido privilegian la crónica al tuit". 

La humildad

."Comprendí, bien temprano, que el periodismo, aún hoy, sigue estando imposibilitado de tener una mirada autocrítica, de aceptar errores. Tampoco le gusta que otro se los señale. "Es un ataque a la libertad de expresión". 

Los referentes

. "Siempre sentí una admiración especial hacia los escritores que pudieron contarnos el fútbol como un juego bello y popular. Pero que también supieron apreciar su picardía, sus antihéroes, su costado más irracional. Como periodista aferrado a los datos, les envidio su capacidad de escribir poesías, leyendas y sentencias partiendo muchas veces desde lugares en los que otros no veíamos nada. La fantasí y las predicciones de la Hermana Rosa dle Negro Fontanarrosa nos contaron como nadie crónicas mundialistas de la Selección argentina. El Negro era mi favorito".

miércoles, 30 de enero de 2019

Ferran Morales: "Es importante que los redactores aprendan a hacer gráficos y liberen a infografistas para visualizaciones más complejas"

Ferran Morales, en la redacción de Mundo Deportivo.

Ferran Morales trabaja como infografista desde hace 19 años para las ediciones impresa y digital del diario barcelonés Mundo Deportivo. Su labor creativa ha sido reconocida internacionalmente con premios como los de la Society for News Design (SND), ÑH (capítulo español de la SND) e Information is Beautiful (en este caso con un trabajo colaborativo sobre los refugiados de la guerra de Siria). 

Autodidacta e inquieto, su caso es un ejemplo claro de continuo aprendizaje y adaptación profesional a una nueva realidad digital que exige estar a la última para poder hacer gráficos y contar historias visuales de modo multisoporte y a partir del manejo de las últimas herramientas tecnológicas. Sin dejar nunca de hacer periodismo, sobre todo deportivo, este diseñador gráfico de formación integra la extensa y prestigiosa nómina de infografistas españoles que se han curtido en las redacciones a través de los años.

Hemos dialogado con él para conocer un poco más de cerca la metodología de trabajo que sigue a diario en el periódico, las claves de algunos de sus proyectos gráficos más sobresalientes, así como su visión sobre las posibilidades de la infografia y del periodismo de datos en el ámbito de la información deportiva.

- En un momento en el que cada vez se consume la información de forma más visual, parece que los departamentos de gráficos han de ser más decisivos que nunca en Deportes, ¿no?
- Los gráficos han sido y son la punta del cambio de la era digital, soportes muy visuales que llegan muy rápidamente al lector. Hay historias que las cuentas visualmente o son muy difíciles de contar. Para el usuario, ante la saturación de noticias que recibe continuamente, una visualización puede ser un reclamo para entrar en una noticia y más con visualizaciones enfocadas al deporte.

El panorama puede cambiar cuando los medios apuesten por un contenido de pago, en ese momento, las visualizaciones gráficas pueden dar un salto cualitativo, ya que los usuarios querrán ver contenido exclusivo.

- ¿Por qué es importante educar visual y gráficamente a los lectores? 

- Sí, se les tiene que educar visualmente para realizar un salto cualitativo de complejidad, no dejar de realizar una visualización ante el temor que el usuario no pueda llegar a entender el mensaje que has querido dar. Está claro que este proceso no se puede implantar de un día a otro, pero tenemos que ir evolucionando paulatinamente.

Por ejemplo, el pasado fin de semana Novak Djokovic ganó el Open Australia, utilizar un ‘Radar chart’ para mostrar los datos comparativos de los diferentes Grand Slams (partidos ganados / perdidos) es dar un nivel de comprensión medio/alto, pero los lectores más jóvenes seguro que lo entendieron fácilmente, ya que es común en los videojuegos como el FIFA 18.



 Enlace a la noticia

- Aunque quizá sea preciso antes hacerlo con los redactores...
- Es importante introducir a los redactores en este cambio digital visual, que no dependan de los infografistas para realizar un simple gráfico de barras, sino que ellos mismos la realicen, actualmente en el mercado existen herramientas muy fáciles de utilizar (datawrapper, infogram, flourish) y de esta manera liberar a los infografistas para visualizaciones más complejas.

- ¿En qué situación se encuentra la infografía en España si la comparamos con otros países? Curiosamente compañeros españoles están a la vanguardia trabajando para medios internacionales de referencia…
- España ha sido, y sigue siendo, un vivero de infografistas. El problema es como todo, falta una apuesta clara sobre las nuevas narrativas en los medios. Tenemos que aprovechar y analizar el trabajo que realizan por el mundo entero infografistas que empezaron en los medios españoles, como, por ejemplo, Adolfo Arranz, Alberto Cairo, Alberto Lucas, Alvaro Valiño, Chiqui Esteban, Fernando Baptista, Heber Longás, Jaime Serra, Javier Zarracina, Mariano Zafra, Monica Serrano, Samuel Granados, Xaquin Veira… entre otros.

Igualmente la cantera actual considero que es muy potente. Tal vez faltaría tener distintos perfiles dentro de los equipos de trabajo y tener una base sólida de programación para poder realizar unos proyectos de gran envergadura. También es importante que los gestores de contenidos (CMS) estén preparados para este tipo de nuevas narrativas.

- ¿Y cuál es su grado de aprovechamiento en el periodismo deportivo? ¿Hay mucho margen de mejora... y de reconocimiento a lo que ustedes hacen?
- Yo considero que los medios y los lectores, reconocen el trabajo que realizamos y, por otra parte, creo que si no, nos tendrían que exigir un periodismo de calidad. En esta nueva era digital tenemos que ser nosotros los que creemos nuestras propias historias y no dejar de innovar. Continuamente surgen nuevas metodologías para mostrar los datos y considero que tenemos que ir adaptándonos a estas, y sobre todo conocer los hábitos de nuestros lectores para seguir evolucionando.

- En un ámbito de especialización donde se almacenan y procesan cada vez más datos estadísticos, el periodismo deportivo de datos sigue siendo aún un filón por explotar, al menos en España. No sé si usted tiene esa misma sensación.
- Totalmente de acuerdo. Igualmente creo que no toda la culpa la tienen los medios. Un ejemplo es la NBA ha sido un pionero en el almacenamiento de los partidos, ofreciendo desde hace años el tracking de los partidos. Gracias a estos pasos las estadísticas que se muestran actualmente de estos partidos es muy extensa y variable.

Igualmente el panorama está cambiando, la Liga de Fútbol Profesional en España ha lanzado un servicio como el ‘Mediacoach’, que se ofrece especialmente a los entrenadores y a los clubes, del tracking de los partidos. Se trata de una plataforma que ofrece estadística avanzada y servicio de análisis de partidos de Primera y Segunda División. Cuando toda esta información llegue a los medios y al público en general, el salto de calidad será muy grande.


"Muchas veces el problema de hacer una visualización está en la captación de datos. Hay que obtenerlos de fuentes diferentes para compararlos y verificarlos. También es clave aquí la cooperación con los redactores especialistas"
 

- Usted trabaja en sus gráficos con importantes volúmenes de datos. Aquí el trabajo de fuentes, de validación y extracción, es clave para todo lo demás. ¿El rigor en el método es lo que en esencia define un trabajo infográfico de calidad?
- El rigor es primordial. Uno de los problemas que me encuentro en la actualidad al realizar una nueva visualización es la captación de los datos. En muchas ocasiones para crear una base de datos que se ajuste a la necesidad del gráfico tenemos que obtener los datos de fuentes diferentes para compararlas y verificarlas. Tengo la esperanza de que la filosofía de los datos esté cada vez más implantada en los medios.

Una de las últimas infografías que realicé fue la de Juan Carlos Navarro, junto con Julián Felipo, redactor de basket de Mundo Deportivo. Nos peleamos para poder recopilar datos dispersos y de distintas fuentes (https://www.fcbarcelona.es, http://www.euroleague.net, http://archive.fiba.com, https://basketball.realgm.com, http://www.acb.com) de los 1.342 partidos que disputó. Es muy importante en este tipo de trabajo la cooperación con los redactores especialistas, para profundizar las historias que quieres mostrar.









 - Luego está la elección del modelo, del diseño en el que se muestran los datos. ¿Cómo han de ajustarse los tipos de gráficos a la información o a la historia que se quiere contar para que sean comprensibles?
- El año pasado para el Mundial de Fútbol realizamos un recopilatorio extenso sobre los datos históricos de las selecciones clasificadas. Visualmente quería dar diferentes grados de complejidad en la visualización de los datos. Hemos experimentado con diferentes tipologías de gráficos para intentar mostrar una clara diversidad. Fue un auténtico reto.
Utilizamos diagramas tipo Nightingale Rose y Sankey, gráficos de barras, líneas de tiempo, entre otros. Es fundamental que los usuarios comprendan y aprendan las diferentes formas de visualizar los datos.

Diagrama tipo Nightingale Rose




Diagrama Tipo Sankey




- Si hay alguien en una redacción que sabe lo que es producir en multisoporte es un creativo. Cuando trabajan en una infografía en un periódico, ¿lo hacen priorizando ya su ajuste en pequeñas pantallas y en formatos para redes sociales?
- Realizar una visualización gráfica sin pensar en todas las adaptaciones que existen actualmente en el mercado considero que es un error. En la mayoría de medios no baja del 50% la audiencia en móviles y canales como Instagram son fundamentales para intentar captar al público joven.

Estos son algunos de los diferentes tamaños con los cuales nos tenemos que ‘pelear’ al realizar una infografía:

Al realizar una visualización gráfica es importantísimo que la adaptación entre los diferentes dispositivos sea lo más coherente posible, dándole a la versión móvil la importancia que tiene.

Este un trabajo interactivo que realizamos sobre los goles de la MSN, analizando dónde marcaban, cómo, cuándo, etcétera. Como se puede observar la diferencia entre la versión desktop o móvil es mínima:


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- Esto inevitablemente le lleva a no dejar de experimentar y aprender nuevas formas de contar con infografías. ¿De qué trabajos de cuantos ha realizado para MD quedó más satisfecho por una u otra razón?
- Me gustaría catalogar los tipos de gráficos que he creado y la evolución que he realizado en los últimos años.

+    Gráficos interactivos

El trabajo que realicé sobre el análisis de los goles de la MSN fue un reto mayúsculo; enfrentarme primero a la captación de los datos, optimización de estos y después al diseño para facilitar la compresión del lector fueron muchas horas invertidas, sin menospreciar la programación que tuve que realizar para adaptarse fácilmente las diferentes versiones de los dispositivos.

Lo ‘malo’ de los interactivos es que el trabajo de programación que lleva realizar un trabajo como este no tengo claro si se ve recompensado por la audiencia. Otro de los requisitos de realizar un interactivo es que tienes que mostrar todas las interacciones en la misma pantalla. Si el usuario tiene que subir la ventana para interactuar no funciona y debido a estas limitaciones me estoy considerando en la última época no realizar muchos de este tipo.

+    Doble páginas papel: Análisis de los goles del FC Barcelona y el Real Madrid, en la Liga.

¡¡¡ Larga vida al papel !!!!!

Quise analizar la importancia de los goles del FCB y el RM, quería investigar cuál de los dos equipos decantaba antes los partidos y cuál de ellos ganaba los partidos en los últimos minutos.


También le tengo mucho cariño a la doble página que realizamos sobre Juan Carlos Navarro, una persona con su trayectoria merecía despedirse con una doble página en nuestro medio.

+    Scrollytelling: Usain Bolt, el mejor atleta de la historia

Actualmente estoy analizando con la metodología del scrollytelling para ir introduciendo los datos en formato de narración. Los usuarios tendrán a su alcance con un simple gesto de su dedo en su dispositivo móvil la historia que queremos contar. Es un recurso que actualmente están utilizando todos los medios del mundo. Lo considero muy bueno y muy natural para el usuario.


Enlace a la noticia

Estar en el momento actual que se están reformulando muchos metodologías nuevas es apasionante, pero estresante a partes iguales, estar en la última es imposible pero tenemos la obligación de almenos conocer todas las posibilidades que existen en el mercado. Creo que el siguiente paso será la introducción de la Realidad Aumentada en las nuevas narrativas, pero este capítulo lo dejaremos para la siguiente conversación…

viernes, 25 de enero de 2019

Marc Martín: "Para mejorar la retransmisión el periodista ha de rodearse de gente que sepa más que él, que te enseñe y enseñe al espectador"

Marc Martín (primero por la izda.), en la presentación del curso en Sevilla.

La superespecialización en periodismo se torna cada vez más importante en un momento en el que la competencia mediática se dirime en hallar las fórmulas más eficaces para llegar a un público cada vez más disperso y fragmentado entre multitud de plataformas a la hora de acceder a las noticias. Por eso el periodismo de nicho se constituye como tendencia en ámbitos como la información deportiva con el fin de conectar con segmentos de audiencia conocedora con necesidades informativas reales y dispuestos a consumir esos contenidos específicos con ganas y pasión a la vez que con exigencia. 

Dentro de las parcelas del deporte en España donde existe un nicho más claro de público devoto es el motor, un terreno que exige una alta superespecialización profesional y para el que, sin embargo, hasta ahora no existía un curso específico para formar periodistas en esta rama. La Escuela de Negocios de la Cámara de Comercio de Sevilla y EUSA organizan el primer posgrado sobre periodismo de motor, que comienza en febrero y será impartido, entre otros, por el periodista Marc Martín, editor y presentador de deportes en TVE y especialista en motor.

En la presentación del curso ayer en Sevilla, tanto el impulsor de esta iniciativa formativa, el periodista Javier Franco, como el propio Marc Martín insistieron en la necesidad de preparar a futuros profesionales en un campo informativo pujante, haciéndolo no solo desde el conocimiento técnico del deporte, sino también desde el lado más humano: "Hay que hablarle al espectador, al lector o al oyente desde el corazón porque ahí es cuando llegas. Es importante que se os valore por vuestros conocimientos pero también por vuestra capacidad de trasladarle emociones. Hay que poner la piel de gallina a la gente; la emoción es la clave en la narración porque es la forma de enganchar al público", señaló Martín.

Conversamos con Marc Martín para saber más sobre este curso de posgrado y sobre las particularidades que encierra el periodismo deportivo de motor, una especialización dentro de la especialización. Insiste en una idea: dejarse de egos y dar todo el protagonismo al piloto.

- ¿Cuáles son las claves para ser un periodista especializado en deportes de motor? ¿Qué podría recomendar a los estudiantes que quieren profundizar con este tipo de cursos en esta área superespecializada?
- Sobre todo que no se limiten a conocer este deporte desde el punto de vista del piloto. Porque este deporte y tienen algo que no tienen otros deportes, como es el componente de la mecánica, de la tecnología o de la técnica. Entonces se tienen que empapar de esto; no quiero decir que tengan que ser ingenieros mecánicos para poder dedicarse al mundo del periodismo de motor, pero sí tienen que saber cómo funciona, por ejemplo, un motor, para qué sirve el muelle de una suspensión o cómo trabajan los diferentes tipos de neumático. Todo esto es muy importante porque solo así serán especialistas de verdad y solo así tendrán gran valor con vistas a que los medios los puedan fichar.

- Precisamente, porque hay que ir más allá del piloto, hay que trabajar también otro tipo de fuentes en este tipo de periodismo: mecánicos, jefes de equipo, ... que son las que conforman con el paso de los años la agenda del verdadero especialista. ¿Cómo se adentra uno en los boxes para ir forjando esa valiosa agenda?
- Ante todo tienes que ser una buena persona, ser humilde, respetuoso y humano. Esto ayuda a que el piloto, el mecánico o el jefe de equipo te pueda recibir como una persona amiga. Esto no significa que tengas que hablar siempre bien de ellos, sino que a la hora de contrastar un rumor o hacer alguna pregunta puedas acudir a ellos. Así se construyen las buenas agendas, que te vean como un buen profesional.


"No soy partidario de utilizar anglicismos. Y si se emplean, hay que explicarlos. Has de usar palabras entendibles para llegar a todo el mundo. Nuestra labor como canal transmisor es muy importante" 

- Otra clave de la especialización es el manejo correcto del lenguaje. En el caso del motor hablamos de un lenguaje técnico que a veces utiliza expresiones extranjeras. ¿Cómo ha medir un periodista especializado en motor todo esto a la hora de dirigirse a un público que no tiene por qué ser siempre entendido en la materia?
- Si en algo soy anti es en utilizar palabras que no sean españolas, pero soy el primero que utiliza "box" o "lane", porque lo tienes muy interiorizado. Entiendo que no hay que emplear tantos anglicismos y si se usan, sobre todo aquellos que pueden resultar más complicados de comprender, explicarlos. Por ejemplo, si uso 'mapping', lo acompaño de una breve explicación para la gente que no está dentro del mundillo y digo 'que es el carácter del motor, cómo distribuye la potencia a través de la técnica'. Por tanto, has de utilizar palabras entendibles para llegar a todo el mundo porque al final somos transmisores entre el técnico y el piloto y el espectador, el lector o el oyente. Nuestra labor como canal transmisor es muy importante.

- ¿Comparte o entiende, no obstante, esa crítica hacia el periodista de motor que en ocasiones da la sensación de abusar de extranjerismos quizá con la intención de que querer aparentar que sabe más de la materia?
- El protagonista de todo esto no tienes que ser tú, el periodista; tiene que ser el piloto. Está claro que alrededor del piloto gira todo este negocio, los espónsors, los medios de comunicación, pero al final el que se suba a la moto o al coche a dar gas o conseguir resultados y que permite que puedas abrir luego un periódico o un telediario con eso es el piloto. Tú tienes que ser la última pieza en la cadena, más o menos importante en función de la cobertura, pero la última pieza.
Y abusar de esa manera de expresarse es un error. Hay que intentar que la gente te entienda y entienda lo que está pasando. Para eso tienes que rodearte de personas. Hay veces que el periodista se rodea de gente que sabe menos que él para que no le hagan sombra. Yo voy al contrario. De las personas de las que me rodeo, el equipo de redacción, realización, comentaristas siempre tienen que saber más que yo. Porque te enseñan y porque enseñan al telespectador, y hacen mejorar la retransmisión, el producto final.

- Usted lo ha señalado, esto se trata de emociones, pero de emociones controladas. ¿Es difícil hacer una crítica imparcial en ocasiones cuando se vive tan cerca con un piloto, cuando se comparte tanto con él? ¿Cómo se mide esa cercanía con la fuente cuando llegado el momento toca ser crítico con ella?
- Gestionar eso no es fácil, y a veces ha pasado que dices una cosa del piloto que realmente se merecía o no darle los minutos que él o ella consideraban y recibir alguna llamada. Esto ha pasado con el Dakar hace poco, por ejemplo. Pero al final has de mantenerte en tus trece y, sobre todo, si consideras que te has equivocado, debes escuchar la crítica del otro, ser humilde y aceptarlo. Ahí es cómo te vas ganando a la gente, reconociendo que te has equivocado. Hay otras veces en la que consideras que tienes razón, pero siempre que se diga desde el respeto será positivo.

- Profesionalidad ante todo.
- Eso es.