lunes, 29 de febrero de 2016

Alain Lunzenfichter: "33 deportes en Tokio 2020 es una propuesta desproporcionada, sería luchar contra el gigantismo"

Lunzenfichter junto a Thomas Bach, presidente del COI.
Está vinculado al olimpismo desde que con solo ocho años acompañó a su padre a presenciar en directo los Juegos de Roma en 1960, donde incluso pudo bajar a la pista del estadio para saludar y felicitar en persona a Michel Jazy, ídolo familiar, quien había logrado la medalla de plata para Francia en los 1.500 metros. Desde entonces los Juegos Olímpicos han sido la pasión de Alain Lunzenfichter, periodista francés natural de París que ha desarrollado casi toda su carrera en L'Équipe, diario en el que llegó a ser redactor jefe adjunto.

Desde sus inicios en este rotativo en 1975 y después de casi cuatro décadas en esa redacción, fue testigo de excepción de la evolución del deporte en sus más diversas manifestaciones y fue especializándose en la cobertura de los organismos deportivos internacionales hasta convertirse en uno de los más destacados especialistas en olimpismo del mundo.

Tras haber presenciado 23 Juegos Olímpicos (sumando los de verano y los de invierno), Lunzenfichter fue distinguido en 2015 por el COI durante la sesión celebrada en Kuala Lumpur (Malasia), por su trayectoria profesional ligada a la cobertura del movimiento olímpico y recibió de manos de Thomas Bach un galardón de honor junto al británico David Miller y al estadounidense David Wallechinsky.

Exatleta, maratoniano y autor de varios libros, como L'Association internationales de la presse sportive. Au coeur du sport (2004), este veterano periodista deportivo es, además, el presidente honorífico de la Asociación Mundial de Periodistas Olímpicos (OJA), órgano cuya creación él mimos promovió bajo los auspicios del COI en 2006 y que presidió hasta diciembre de 2014, justo antes de pasar el testigo a su amigo y compañero Steve Wilson, editor de Deportes en Europa de The Associated Press.

Dentro de la serie de entrevistas en el blog a grandes periodistas olímpicos internacionales con motivo de la proximidad de los Juegos de Río,  hemos querido contar también con sus testimonios sobre el significado y la influencia de L'Équipe en la historia del periodismo deportivo tras cumplir 70 años, sobre la evolución del tratamiento periodístico de los deportes olímpicos, así como sobre la incidencia de la Agenda 2020 para el futuro del movimiento olímpico a partir de Tokio.

- Usted se hizo periodista deportivo en L'Équipe. ¿Cómo fueron todos esos años en la redacción?
- Inicié mi carrera en L'Équipe en 1975 como freelance y acabé como redactor jefe adjunto en 2013. En mis comienzos había 73 periodistas y en el momento de mi marcha eran 380 profesionales los que formaban parte del periódico, L'Équipe Magazine, France Football, el canal de televisión, la radio, la web, etc. Cambiamos dos veces de sede social debido a que el sitio se fue quedando pequeño a medida que fue creciendo el número de periodistas. Así en 1987 abandonamos la rue du Faubourg Montmartre, donde el diario se fundó el 28 de febrero de 1946, para mudarnos a Issy-les-Moulineaux y después en 2009 al edificio actual en Boulogne-Billancourt. Se puede decir que prácticamente soy el único periodista que ha conocido las tres sedes que ha tenido el diario. Por supuesto, el ambiente en la redacción cambió pasando de ser el de una empresa familiar al de una gran maquinaria.

- Entre el deporte y L’Équipe hay una historia de amor que acaba de cumplir 70 años. ¿Cuál ha sido la gran contribución de este diario al periodismo deportivo y al deporte en general?
- L'Équipe, aunque nace en 1946, es el sucesor del diario L’Auto, creado en 1900 y que dejó de aparecer tras la Segunda Guerra Mundial. L'Auto había sido el origen del Tour de Francia y L'Équipe ha seguido ese mismo camino. De hecho, bajo el liderazgo de su director general, Jacques Goddet,  L'Équipe ideó la Copa de Europa, que hoy conocemos como Champions League, así como el Balón de Oro. El diario también participó en la creación de la Copa Mundial de esquí y diferentes competiciones de vela, automóvil y atletismo, entre otras. Asimismo, muchos de sus periodistas llegaron a ocupar en puestos de responsabilidad dentro de distintas asociaciones de periodistas y de comités de las federaciones internacionales más importantes y del COI.

- Usted se especializó en el seguimiento informativo de los deportes olímpicos y, de hecho, creó hace unos años la Asociación Mundial de Periodistas Olímpicos. ¿Por qué?
- Comencé a trabajar en L'Équipe dentro de la sección encargada de cubrir los deportes olímpicos, que comprendía todos las modalidades excepto el fútbol, que era la principal sección del periódico. Además, el haber practicado atletismo de joven en el Racing Club de France me permitió especializarme en este deporte de manera automática. Con los años me encontré cubriendo noticias del olimpismo y sus problemas políticos. Así, a las órdenes de Gaston Meyer, Michel Clare, Robert Patienté, y Jean-François Renault, acabé siendo un habitual en Lausana. Debo decir que aquel ya era para mí un terreno conocido, puesto que ya había estado con mi padre en los Juegos Olímpicos de Roma en 1960. Desde esa fecha he asistido a 23 ediciones de los Juegos (verano e invierno). Después de muchos años siguiendo informaciones sobre el movimiento olímpico junto a algunos veteranos periodistas como Morley Myers, David Miller, Steve Wilson o Erskine McCullough observamos un cierto 'alejamiento' en las relaciones entre periodistas y el COI. Así nació la Asociación de Periodistas Olímpicos, durante la sesión de la Comisión Ejecutiva del COI celebrada en 2006 en la ciudad de Kuwait. Entonces mis compañeros me pidieron que asumiera la dirección.

- No obstante, el olimpismo sigue siendo un contenido poco habitual en los periódicos deportivos.
- He de decir que la Asociación de Periodistas Olímpicos no representa a los periodistas que cubren los Juegos Olímpicos, sean de invierno o de verano, sino a aquellos que siguen con regularidad al COI y sus políticas todo del año. No obstante, al cabo de los años se han producido cambios dentro de la profesión como consecuencia de la lenta caída de las ventas de la prensa en papel. Por poner un ejemplo de L'Équipe, donde durante muchos años pude dedicarme a informar exclusivamente sobre el movimiento olímpico, al igual que hacían otros grandes diarios del mundo, eso hoy día no es posible. Mi sucesor en el puesto debe cubrir además otros deportes, lo que sin duda le hace estar menos al corriente de lo que está pasando con el COI en Lausana. Como los periódicos de gran renombre apenas pueden estar presentes en los eventos (reuniones de la Comisión Ejecutiva o Asamblea del Comité Olímpico), estos están siendo reemplazados por otros medios digitales dedicados al olimpismo como Insidethegames o Aroundtherings.


"L'Équipe contó con 50 periodistas en Pekín y Londres, lo que es, sin duda, la mayor delegación enviada por un periódico deportivo en el mundo. En los Juegos de Río tendrá 38 enviados especiales"

- Si para un deportista lograr una medalla olímpica es lo máximo, ¿qué significa para un periodista deportivo cubrir unos Juegos?
- Si una medalla olímpica es el Santo Grial para un atleta, la presencia en unos Juegos es el summum para todo periodista, al igual que lo es estar en un Mundial de fútbol. Cualquier periodista que cubra un deporte olímpico sueña con estar cada cuatro años en el mayor evento deportivo del planeta. Por seguir hablando de L'Équipe, durante mucho tiempo los Juegos Olímpicos fueron cubiertos por una élite de especialistas y no especialistas como escritores de primer nivel, entre los que figuró Antoine Blondin. Sin embargo, con el paso de los años esa participación se ha 'democratizado' y agrandado, hasta el punto de que en Pekín y en Londres el diario envió a 50 periodistas, lo que sin duda es la mayor delegación de un periódico deportivo en el el mundo. En Río L'Équipe contará con 38 enviados especiales...

- ¿Qué momentos olímpicos vividos como periodista se le han quedado más grabados en la memoria?
- Como le decía antes, he asistido a 23 ediciones de los Juegos, de los cuales 17 fueron como periodista. Mi primera emoción la viví, sin embargo, en 1960 en Roma, donde vi ganar la medalla de plata en 1.500 metros a mi ídolo Michel Jazy, a quien quise emular durante mi posterior carrera como atleta. Asimismo, en Roma me enamoré de la prueba del maratón tras haber visto a Abebe Bikila ganar aquella dura prueba. Como periodista, siempre guardo en la memoria la vuelta de honor que dio [en Barcelona 92] la atleta etíope Derartu Tulu junto a la segunda clasificada en los 10.000 metros, Elana Meyer, para celebrar la vuelta de Sudáfrica a unos Juegos Olímpicos. En lo que respecta a Francia, recuerdo la tristeza de Jean-François Lamour, el único representante de su país en esgrima quien, a sus 21 años, no pudo lograr una medalla en Moscú en 1980. Años más tarde pudo resarcirse de aquello ganando dos títulos olímpicos consecutivos en sable [Los Ángeles 1984 y Seúl 1988].

- El Comité Olímpico Internacional se encuentra en una fase de transformación con la Agenda 2020. ¿En qué medida las medidas que recoge este documento pueden ayudar a garantizar el futuro del movimiento olímpico, que en los últimos tiempos ha atravesado por problemas (dopaje, retirada de candidaturas, corrupción,...)?
- La Agenda 2020 tiene como objetivo fundamental frenar el gigantismo desde todos los puntos de vista, tanto deportivo como financiero, un gigantismo del que el COI y las federaciones internacionales son responsables. Con el éxito, el COI durante demasiado tiempo trató de tapar su huida hacia adelante mientras que las federaciones internacionales siempre quisieron más para satisfacer su propio ego. A medida que los derechos de televisión y marketing fueron creciendo la organización de los Juegos Olímpicos cobró más atractivo, lo que dio pie a la corrupción, como también lo fue lograr una victoria olímpica a toda costa, lo que motivó el dopaje. Jacques Rogge fue el primer presidente del COI que intentó reducir los costes de un evento que tuvo proporciones cada vez mayores. Thomas Bach desea continuar ese camino especialmente después de los astronómicos gastos financieros que supusieron los Juegos de Sochi en 2014 y las muestras de rechazo de candidaturas de varias ciudades a través de referéndums.

- En Tokio 2020 habrá más de 28 deportes en el programa y la Carta Olímpica seguirá modificándose en un futuro. ¿Es la modernización del COI y su adaptación a los nuevos tiempos una necesidad?
- Será necesario que la Carta Olímpica continúe su evolución en el futuro porque la Agenda 2020 por sí sola no va solucionar ni de lejos los problemas de gigantismo. Reducir los gastos suntuosos, aminorar los costes de organización, utilizar los sitios que ya existen no siempre es del gusto de todos los actores que ahí intervienen, como hemos apreciado con los Juegos de Río... los hábitos adquiridos son difíciles de cambiar. Y luego para que una ciudad sea elegida es necesario ser convincente y para ser convincente es preciso encandilar incluso al votante más escéptico y cambiar los planes en función del organizador en cuanto este sea elegido con el beneplácito del COI. De esta forma, será necesario adaptar la propuesta que permite al organizador invitar a una edición a aquellos deportes que sean populares en su país. En Tokio hay sobre la mesa una propuesta para sumar cinco modalidades, que a mi juicio me parece desproporcionada. 33 deportes en Japón en 2020 será luchar contra el gigantismo... Asimismo, será necesario que las federaciones de los deportes más importantes no se duerman en los laureles. También ellas deberán adaptarse a los cambios del deporte moderno.

lunes, 22 de febrero de 2016

Claudio Icardi: "Tener una gran cultura general es un requisito indispensable para dedicarse al periodismo deportivo"

Claudio Icardi. Foto: http://www.quotidiano.net/
Claudio Icardi es una leyenda viva del periodismo deportivo en Italia, tras toda una vida como narrador y conductor de programas en la radiotelevisión pública, RAI. Después de unos inicios como comentarista en retransmisiones y conexiones en directo desde los estadios de fútbol de la Serie A y la Serie B a finales de la década de los setenta del siglo pasado, pasó a ocuparse del resto de modalidades deportivas hasta convertirse en un referente en la información sobre los deportes olímpicos. De hecho, a Icardi se le identifica como "la voz de los Juegos", tras haber cubierto sobre el terreno nueve JJ.OO. de verano desde Moscú en 1980 y haber contado en directo por televisión las ceremonias de apertura de las últimas cinco ediciones celebradas.

Experto en modalidades como la hípica o el pentatlón moderno y heredero de una escuela de periodistas deportivos excelsa que se forjó en el país transalpino a partir de los años posteriores a la Segunda Guerra Mundial y que estuvo jalonada por nombres como Gianni Brera, Claudio Icardi defiende con convicción la importancia social del deporte y del periodismo deportivo como parte de una cultura y por los valores educativos que transmite, o ha de transmitir, sobre todo a los más jóvenes.

Dentro de la serie de entrevistas a periodistas olímpicos que estamos publicando en este blog con vistas a Río 2016, nos hemos puesto en contacto con él para repasar su trayectoria y hablar de su doble pasión por el deporte y el periodismo:

- ¿Cuándo y por qué decidió que quería ser periodista deportivo? ¿Algún ídolo de la infancia?
- Desde que era un niño siempre me gustó escribir y relatar. Tuve dos ídolos que me han guiado, ambos originarios también de Alessandria, mi ciudad natal: Umberto Eco, por todo lo que abarca su literatura, y Gianni Rivera, en el campo del deporte

- En Italia existe una escuela de periodismo deportivo de gran tradición. ¿Qué periodistas fueron para usted una inspiración desde que empezó a ejercer la profesión?
- Me gustó muchísimo Gianni Brera en el campo de los medios impresos y Beppe Viola fue mi modelo de periodista deportivo en televisión.

- En la prensa deportiva de su país siempre hubo cronistas que demostraron tener un gusto exquisito por el idioma. ¿Sigue vigente el 'brerismo'? Brera fue un renovador y marcó un punto de inflexión en el periodismo italiano.
- Brera inventó un modo de escribir directo, intenso, imaginativo y eficaz, pero al mismo tiempo correcto. Tenía una gran cultura general, requisito indispensable para cualquiera que quiera dedicarse a la información deportiva.

- ¿Se ve en Italia también, al igual que ocurre en España, al periodismo deportivo como un periodismo de categoría inferior entre ciertos sectores del público y la profesión?
- Entiendo que hablar de la guerra o de la paz en el mundo sea más complicado, pero quienes contamos el deporte tenemos también esa misma responsabilidad hacia los jóvenes, quienes serán los que transmitan los mejores valores. El deporte puede y debe ser educativo. No me siento un periodista de serie B tras haber cubierto nueve ediciones de los Juegos Olímpicos y haber comentado cinco ceremonias de inauguración.

- En la RAI primero fue comentarista de fútbol y luego conductor del gran programa de fin de semana 'La Domenica Sportiva'. ¿Qué supuso pasar de hacer principalmente calcio a tener que informar sobre una gran variedad de deportes? 
- Cubrí el fútbol durante diez años para 'La Domenica Sportiva' y recuerdo aquellos años con cariño, también porque estuvieron ligados a mi juventud. Luego sentí la necesidad de ocuparme de otras disciplinas porque el mundo del calcio cambió decididamente a peor. Sin embargo, sigo teniendo pasión por la pelota y veo una cantidad industrial de partidos, incluidos los de la Liga española, que me encantan. Hace tres años cogí un avión para ver en directo un Barcelona-Arsenal, pero sobre todo para contemplar de cerca a Xavi, quien para mí ha sido el mejor centrocampista de todos los tiempos.

"Hace tres años cogí un avión para ver en directo un Barcelona-Arsenal, pero sobre todo para contemplar de cerca a Xavi, quien para mí ha sido el mejor centrocampista de todos los tiempos"

- ¿Con qué se queda de todo lo que ha transmitido en directo en unos Juegos Olímpicos?
-  En los Juegos de Moscú, Los Angeles, Seúl, Barcelona, Atlanta, Sydney, Atenas, Pekín y Londres seguí las competiciones de equitación, la de pentatlón moderno y también participé en la narración de los momentos más destacados de los Juegos. Además, en las últimas cinco ediciones, fui el telecronista de la ceremonia de apertura. Estas fueron las experiencias que resultaron más desafiantes a la vez que gratificantes.

- ¿Algún momento que recuerde con especial cariño?
- Recuerdo muchos momentos de emoción, pero tal vez el que se me quedó más grabado fue ver encender el pebetero a Muhammad Ali [en Atlanta 1996]; esa enfermedad [Párkinson] a la que no tuvo miedo para presentarse en un ambiente de salud, de eficiencia física y de juventud.

- En un país como Italia, que a lo largo de la historia de los Juegos Olímpicos ha dado grandísimos campeones en muchísimos deportes, ¿de qué gran atleta legendario de su país le habría gustado narrar la crónica? ¿Quizá de Dorando Pietri en el maratón de Londres en 1908?
- Usted me leyó el pensamiento. Dorando Pietri difundió un mensaje extraordinario que, aunque se ha perdido, puede servir de enseñanza para todos aquellos que no quieren rendirse al hacer frente a la adversidad. Entre las empresas que he comentado personalmente, me quedaría con la medalla de oro de Daniele Masala en el pentatlón de Los Angeles.

- La RAI desplegó un gran equipo de profesionales en Londres 2012, con una treintena de periodistas. ¿Cómo será la cobertura para Río 2016?
- La cobertura para Rio 2016 será aún mayor porque en esta ocasión seremos la televisión oficial de los Juegos en nuestro país. Emitiremos con la señal en HD y con un canal enteramente dedicado a cubrir el evento. 

- ¿Cómo se vive en Italia la posibilidad de volver a acoger unos Juegos Olímpicos con la candidatura de Roma 2024? ¿Hay optimismo?
- Muchos piensan que en un momento de crisis económica es una equivocación invertir para acoger unos Juegos Olímpicos. En cambio, considero que una organización eficaz y honesta puede ser beneficiosa para el conjunto de Italia. Y además, renunciar a ello trasladaría un mensaje negativo a los jóvenes, que verían el futuro, ahora incierto, imposible de hacerlo más prometedor. Lo importante es que la gestión sea transparente como el cristal, para demostrar que un país puede dejar atrás la corrupción y la malversación.

- ¿Se considera afortunado por haber contado el deporte durante tantos años?
- Me considero un privilegiado porque he podido ver a las dos Coreas desfilando juntas, también a Mandela encomendando al rugby su proyecto, al deporte aportando su particular contribución para la resolución de los grandes problemas del mundo. Ahora que soy mayor, sin embargo me doy cuenta de que el deporte está tomando un cariz menos romántico. A menudo me pregunto si los Juegos Olímpicos son la sublimación del deporte o simplemente su mercantilización.

miércoles, 17 de febrero de 2016

L'Équipe, 70 años como vehículo y guardián de una cultura deportiva

Mosaico de portadas. Libro L'Équipe raconte L'Équipe, 70 ans de passion.
Encontrar el nombre ideal para el periódico no fue tarea sencilla para los fundadores de L'Équipe hace 70 años cuando instalaron su cuartel general en el número 13 de la calle Faubourg-Montmartre en París. Tras semanas de tormenta de ideas, al secretario de redacción, Jacques May, se le vino de pronto a la memoria un reportaje que leyó en L'Auto (diario creador del Tour que dejó de existir en 1944) sobre un boletín mensual de noticias que empezó a publicarse en el campo de prisioneros franceses Stalag XVII-A al sur de Alemania durante la Segunda Guerra Mundial y que iba dirigido sobre todo a reforzar la moral de los soldados capturados por los nazis. Aquel boletín se llamó L'Équipe du camp, el título inspirador del que el gran diario deportivo francés tomaría su nombre para convertirse en lo que es hoy, una institución periodística y cultural en su país que propugna una noción del deporte y sus valores como elemento vertebrador clave para la regeneración social.

Los pioneros de la redacción de L'Équipe.
Esta es una de las muchas historias y anécdotas que encierra el libro L'Équipe raconte L'Équipe. 70 ans de passion, obra que conmemora el 70 aniversario de la publicación parisiense que ha contado con la participación tanto de redactores y colaboradores actuales del diario como de periodistas que también llegaron a escribir allí hace años. El volumen, de casi 350 páginas, ilustra con fotografías y documentos internos de la redacción la historia del periódico y sus profesionales, así como de los grandes protagonistas del deporte que a lo largo de las diferentes décadas aparecieron destacados en sus páginas.

Entre esos documentos, figura la carta enviada por L'Équipe al secretario general del Sindicato de la Prensa Deportiva francesa el 26 de febrero de 1946 en la que anunciaba el lanzamiento del rotativo, que sería dos días después, e incluía la relación de los primeros periodistas que trabajaron en el diario (VER imagen). De aquella relación, ya se esbozaba una idea de periódico polideportivo que apostaba de inicio por la superespecialización, con nombres al frente de secciones tan variadas como locomoción mecánica, automovilismo, deportes áereos, ciclismo, boxeo, fútbol, tenis, rugby, natación, baloncesto, gimnasia, hockey, esgrima, lucha, peso y halterofilia, así como reportajes especiales. 

Número cero de L'Équipe. 28 de enero 1946.

Un mes antes de aquel célebre 28 de febrero, fecha del lanzamiento del periódico heredero de L'Auto, de donde procedía buena parte de su plantilla, ya había publicado un número 0, el cual sirvió de rodaje para  empezar a diseñar el estilo y la distribución de los contenidos (VER imagen de la izquierda). El primer número de L'Équipe apenas fueron dos páginas, muy densas, eso sí, de noticias deportivas y tuvo una tirada de casi 150.000 ejemplares. El periódico naciente, que inicialmente saldría tres veces en semana (trihebdomadaire), tuvo además que hacer frente a una competencia que actualmente es inexistente en Francia. Así, por entonces eran cuatro los periódicos deportivos en el país: Sports, fundado tres días antes que L'Équipe; Récord, que desaparecería en 1948; y Élans, que tres meses después, acabaría fusionándose con la cabecera de Jacques Goddet. L'Équipe de inicio tomó la cabeza para no perderla jamás, incluso se enfundaría el maillot amarillo de L'Auto de preguerra (las páginas de papel amarillo son el origen del color del jersey de líder de la ronda gala) pasando a organizar el Tour de Francia desde 1947.
Documento que anuncia la Copa de Europa de clubes.

L'Équipe no solo constituye el mejor exponente del periodismo deportivo en su concepción más amplia y diversa; también representa el papel que ha desempeñado históricamente en la conservación y promoción del deporte y sus diferentes manifestaciones. Como escribe en el libro el periodista Jacques Ferran: "Entre L'Équipe y el deporte hay una historia de amor. El diario no se ha contentado solo con cubrir la actualidad, analizarla y comentarla, sino que además tomó numerosas iniciativas que han acabado marcando la historia. Su influencia es preponderante en el desarrollo de la organización de las diferentes competiciones".

Al igual que hizo liderando la recuperación del Tour en la posguerra, en la redacción de este diario deportivo se fraguó la idea de la Copa de Europa de clubes, hoy Liga de Campeones. Gabriel Hanot, cronista titular de fútbol del diario francés, escribió un 15 de diciembre de 1954 tras presenciar la victoria del Wolverhampton al Honved húngaro y en respuesta al Daily Mail que para denominar al Wanderers "mejor equipo de Europa" había que demostrarlo compitiendo con escuadras de otros países del continente. Esa idea tomó forma y se plasmó en una propuesta real en febrero de 1955 (VER imagen de arriba), en la que se explicaba la organización de la competición y la relación de equipos invitados.

Como señaló su fundador, Jacques Goddet, la gran contribución de L'Équipe a la historia es haber sido para su país y, en cierto modo, también para el resto del mundo "una guía al servicio del deporte" para el conjunto de la sociedad al fomentar una idea positiva de la actividad deportiva como algo beneficioso para la educación y el bienestar de los ciudadanos. Asimismo, demostró que el periodismo puede ser un actor decisivo en la conformación de mentalidades como vehículo y guardián de una cultura deportiva.

Portadas más vendidas en la historia del periódico

Las once ediciones más vendidas en la historia de L'Équipe tuvieron como protagonista en portada al fútbol. La mayoría de estas se correspondió con la época dorada de la selección de Francia, liderada por Zidane, Djorkaeff o Deschamps. Son cifras que, en plena era digital, ya no se volverán a repetir.


1. Lunes 13 de julio de 1998. "Pour l'eternité". Francia, campeona del mundo de fútbol tras vencer a Brasil: 1.642.501 ejemplares

























2. Lunes 3 de julio de 2000. "Monumental". Francia gana la Eurocopa tras imponerse a Italia: 1.255.633 ejemplares

























3. Jueves 9 de julio de 1998. "Heröiques". Francia se clasifica para la final del Mundial tras vencer a Croacia: 991.487 ejemplares




















4. Domingo 2 de julio de 2006. "Magique". Francia gana a Brasil en los cuartos de final del Mundial: 896.892 ejemplares



5. Jueves 6 de julio de 2006. "Le but de leur vie". Los Bleus se clasifican a la final del Mundial tras superar a Portugal: 887.863 ejemplares.


viernes, 12 de febrero de 2016

Steve Wilson: "Si las candidaturas a unos JJ.OO. quedan a merced de referéndums, muy pocas o ninguna prosperarán"

Steve Wilson. Foto: Twitter.
Steve Wilson fue premiado por The Associated Press, medio para el que trabaja desde hace casi 25 años, como el periodista deportivo del año en 2000 al destapar en primicia el escándalo de corrupción en torno a los Juegos Olímpicos de Invierno de Salt Lake City, donde personas de la candidatura estadounidense sobornaron a miembros del Comité Olímpico Internacional (COI) con todo tipo de favores personales y familiares con el objetivo de asegurarse la designación de los Juegos de 2002. Aquello hizo tambalear los cimientos del movimiento olímpico, entonces dirigido por el español Juan Antonio Samaranch.

Desde entonces, Wilson ha seguido informando muy de cerca de todo lo que se gesta en las más altas esferas del COI y de las grandes federaciones deportivas internacionales, y es fuente obligada para cualquier informador que trate de conocer algo más sobre cómo funcionan de verdad las estructuras que mueven el deporte olímpico. Nacido en Washington y afincado en Londres como editor de Deportes en Europa y corresponsal olímpico de AP, este veterano periodista ha cubierto hasta la fecha 14 Juegos Olímpicos (7 de verano y 7 de invierno). Los primeros fueron en 1984 en Los Ángeles y sus decimoquintos serán en Río este verano.

Ante la proximidad del gran evento, hemos dialogado con Steve Wilson, quien, además de su reconocida labor de experto en AP, preside desde diciembre de 2014 la Asociación Mundial de Periodistas Olímpicos (OJA).

-  ¿Cuántos periodistas son miembros de esta asociación y qué tipo de actividades promueven desde ella? 
- La OJA cuenta actualmente con 146 miembros. El objetivo principal de esta asociación es representar a los periodistas que regularmente cubrimos las asambleas y actividades del Comité Olímpico Internacional. La asociación colabora con los dirigentes del COI en favorecer que los profesionales de la información hagan su trabajo en las mejores condiciones posibles. Anualmente publicamos un folleto con los datos de contacto de cada uno de los miembros, de comités olímpicos nacionales, federaciones deportivas internaciones, comités organizadores y otros organismos y personas clave dentro del movimiento olímpico. El año pasado celebramos una ceremonia durante la sesión que celebró el COI en Kuala Lumpur (Malasia) para distinguir a varios periodistas por su trayectoria profesional. Thomas Bach dio el discurso y concedió los galardones a Alain Lunzenfichter, David Miller y David Wallechinsky.

- Precisamente usted tomó el relevo al frente de la presidencia de la asociación de Alain Lunzenfichter, exredactor jefe de L'Équipe. ¿Qué supone suceder a alguien que ha sido y es una institución en el periodismo deportivo europeo?
- Conozco a Alain desde hace muchos años en los que hemos cubierto juntos reuniones del COI y Juegos Olímpicos. Además, hemos trabajado codo con codo en la OJA cuando yo era vicepresidente, por lo que la transición ha sido llevadera. A Alain le debemos muchísimo por haber sido quien creó esta asociación, con la que además sigue directamente implicado al ser el presidente honorario.

- Usted ha cubierto 14 Juegos Olímpicos desde 1984. ¿Cómo ha evolucionado el periodismo deportivo desde entonces?
- El cambio en estos años ha sido como de la noche al día. Llevaría escribir un libro para describir todo lo ocurrido. Pero le daré algunos ejemplos: internet como la conocemos hoy no existía en 1984, tampoco había ni Twitter ni Facebook ni redes sociales, muchos perioditas aún usaban máquinas de escribir, no había periodismo digital como tal,... Además, la industria de la prensa tradicional ha sido devastada como consecuencia tanto del auge de internet como de la contracción económica global; muchos periódicos cerraron para siempre y las plantillas de las redacciones se han visto reducidas. Así, cada vez se envían a menos periodistas a cubrir unos Juegos Olímpicos. El periodismo deportivo actual está muy enfocado a los contenidos pensados para lo móvil y para el vídeo especialmente. Las historias son más cortas. Al haber tantas personas accediendo a las noticias a través de los teléfonos y otros dispositivos, el contenido se dirige hacia esa audiencia digital. Los resultados y las crónicas han perdido interés. Los lectores quieren continuas actualizaciones y enfoques en un ciclo informativo ininterrumpido que dura las 24 horas.

"El periodismo deportivo ahora está muy enfocado a lo móvil. Las historias son más cortas y las crónicas han perdido interés. Los lectores quieren continuas actualizaciones y enfoques en un ciclo informativo ininterrumpido de 24 horas"

- A pesar de estos grandes cambios, hay cosas que siguen igual, como el hecho de que los deportes olímpicos sigan sin tener presencia habitual en la agenda mediática salvo los 16 'días de gloria' cada cuatro años. Quizá para que los medios prestasen más atención al olimpismo se necesita también de una mayor promoción de la cultura deportiva a la población desde la base, por parte de escuelas, organismos deportivos y administraciones.
- Es verdad que muchos medios apenas dedican espacio a los deportes olímpicos más allá del periodo de celebración de los Juegos. Es complicado para las modalidades olímpicas competir con los grandes deportes profesionales, sobre todo el fútbol en la mayor parte del mundo y la NFL, el béisbol y el baloncesto en Estados Unidos. Sería genial si los Juegos y a los deportes olímpicos recibieran una atención especial en los centros educativos. Eso definitivamente ayudaría a promover las diferentes modalidades y a darles un perfil mayor del que tienen. Precisamente uno de los objetivos prioritarios que persigue el nuevo Canal Olímpico del COI es ese: difundir los valores olímpicos y los deportes que conforman el programa de los Juegos a una audiencia joven y global a lo largo de todo el año. Veremos si este proyecto tiene éxito.

- ¿Con qué momentos de los vividos como periodista en unos Juegos Olímpicos se queda?
- He disfrutado de una infinidad de momentos, es muy difícil escoger siquiera uno. Diría que fue muy especial la experiencia vivida en 1994 en Lillehammer. Fue un momento mágico, quizá por la puesta en escena y el ambiente que se creó para albergar unos Juegos de Invierno. Las condiciones meteorológicas, la gente, el encanto del lugar, el colorido; todo se unió para crear un momento especial en el tiempo. En cuanto a momentos deportivos, ser testigo de las victorias de Usain Bolt en los 100 y 200 metros en Pekín y Londres fue algo realmente memorable.

- A medida que nos aproximamos a Río, parece que la oscuridad envuelve cada vez más la previa del gran evento. ¿Cómo afectarán al desarrollo de los Juegos los escándalos de corrupción y dopaje que están surgiendo en grandes federaciones deportivas internacionales?

- Ciertamente, los escándalos de la FIFA y la IAAF han copado el paisaje deportivo internacional en los últimos meses. El caso de la IAAF puede afectar a los Juegos de Río de forma directa, ya que los atletas de Rusia podrían no participar (si bien existe la posibilidad decente de que la prohibición se haya levantado para entonces). Por supuesto, el dopaje sigue siendo el asunto prioritario para el COI y los Juegos. Mucha gente sospecha que las prácticas de dopaje se encuentran extendidas en todos los deportes, incluso dentro de los mismos Juegos Olímpicos. Estos escándalos han manchado la imagen de los órganos rectores del deporte en general y, guste o no, el COI y otros organismos deportivos son vistos bajo el mismo prisma que la FIFA y la IAAF por el gran público. Será muy difícil desprenderse de esa imagen.

- Al menos el dopaje es algo que el COI puede tratar de erradicar, pero ¿qué hay de todos los problemas por los que atraviesa Brasil?
- Los Juegos de Río se están organizando en un país que se enfrenta a graves crisis económica, política y de salud. Quizá nunca antes los Juegos Olímpicos se hayan celebrado en un lugar con semejantes problemas financieros. Brasil atraviesa por su peor recesión en el último siglo, la inflación supera el 10 por cierto, el desempleo es alto. La presidenta Dilma Rousseff afronta procedimientos judiciales para ser destituida y su popularidad ha descendido hasta un 10 por ciento. El país hace frente a un gigantesco caso de corrupción donde está implicada la petrolera que controla el Gobierno, Petrobras. Y ahora el virus zika se propaga rápidamente y despierta inquietudes por lo que pueda afectar también a los Juegos. El Comité Organizador se ha visto obligado a recortar el presupuesto y algunas federaciones, en especial la de remo, están descontentas. Pese a todo, en general los recintos deportivos y las condiciones deberían estar bien.

- ¿Y qué hay del futuro de los Juegos?
- El futuro de los Juegos dependerá en gran medida de los presupuestos de las ciudades para acoger unos Juegos y de cómo estas sean capaces de vender el proyecto a los ciudadanos. Los organizadores tendrán que convencer a políticos y contribuyentes de que los Juegos no son un riesgo financiero sino una inversión que merece la pena. La debacle de la carrera de las candidaturas a 2022 ha demostrado cuánto trabajo les queda por delante al COI y al movimiento olímpico para garantizar que los Juegos tengan un futuro estable. Si las candidaturas quedan a merced de referéndums, muy pocas, por no decir ninguna, prosperarán.

domingo, 7 de febrero de 2016

Philip Hersh: "En los últimos 25 años en EE.UU. ha disminuido el interés por los Juegos Olímpicos"

Philip Hersh. Foto: globetrottingbyphiliphersh.com
Philip Hersh es uno de los más reputados periodistas especializados en deportes olímpicos de todo el mundo. Desde 1980 ha cubierto 17 Juegos Olímpicos y otros grandes eventos deportivos internacionales en 35 países de cinco continentes. Entre ellos, figuran 10 Mundiales de atletismo, 17 Mundiales de patinaje artístico, siete Mundiales de fútbol (tres de ellos de femenino) o tres torneos de Wimbledon.

Hace unos meses se despedía de los compañeros y lectores del Chicago Tribune, periódico para el que trabajó durante más de 31 años, y recientemente ha puesto en marcha su web personal, llamada Globe Trotting, donde espera buscar y contar las mismas historias deportivas de siempre.

A falta de menos de seis meses para el inicio de los Juegos Olímpicos, nos hemos puesto en contacto con Hersh para saber un poco más de su carrera en el Tribune y su opinión sobre cómo ha cambiado el periodismo deportivo y la cobertura de grandes eventos, así como su visión sobre lo que puede acontecer en Río tras el cúmulo de problemas económicos que afronta la organización y los escándalos recientes que envuelven a grandes federaciones deportivas internacionales.

- Se marchó del Chicago Tribune después de más de tres décadas cubriendo eventos deportivos en todo el mundo. ¿Cuándo sintió que había llegado la hora de pasar página y emprender una nueva etapa en su vida?
- La situación por la que atraviesa la industria es tal que sabía que el Tribune, al igual que muchos otros periódicos, centraría sus prioridades en contar historias más locales. Aunque yo siempre escribí algunas de esas historias, no quería que eso se convirtiera en mi área fundamental de trabajo.

- Me imagino que fue una decisión difícil para usted.
- Resultó ser más fácil por mi edad (69) y por la oferta de indemnización por cese que me hizo el Tribune. Aun así, hubo algo que me hizo pensármelo bien hasta el último momento y que me podría haber hecho cambiar de opinión.

- ¿Cómo ha cambiado la cobertura de eventos deportivos?
- El poder de la televisión y el de la web lo cambió todo. Los deportistas ahora pueden dirigirse directamente a sus aficionados, a través de Facebook, Twitter o The Players Tribune sin necesidad de recurrir a los denominados medios tradicionales. Los clubes y las Ligas tienen sus páginas web, las cuales pueden usar para controlar o redirigir la historia según les plazca. Casi todos los partidos, sean profesionales o universitarios, pueden verse en TV o en streaming, por lo que la idea de tener un reportero para contar los hechos ocurridos en un partido ha pasado a ser algo prácticamente obsoleto. Todo esto ha hecho cambiar la cobertura de los grandes eventos.

- Ha llegado a informar sobre 17 Juegos Olímpicos nada menos. Sin embargo, tengo entendido que cuando usted comenzó a trabajar su periódico no prestaba la suficiente atención a los Juegos Olímpicos. ¿Tuvo que convencer acaso a editores del Tribune para que hubiera más información de olimpismo?
- El periódico había prestado bastante atención a ese tipo de información durante los Juegos pero no en el periodo intermedio, lo que suponía un vacío de cuatro años. El hecho de que Norteamérica acogiese seis Juegos Olímpicos [de verano e invierno] entre 1976 y 2002 me ayudó a hacer ver que alguien de la redacción debería encargarse plenamente al seguimiento de los deportes olímpicos, no solo lo que respecta a la competición sino también a las finanzas, el dopaje, la política, etc.

- Eso se sigue produciendo hoy, la mayor parte de los medios no otorgan importancia a los Juegos más que durante una quincena cada cuatro años. Sin embargo, como usted dice, hablar de olimpismo es hacerlo también de burocracia y de política.
- Desde 1956 aproximadamente hasta la caída de la Unión Soviética, los Juegos se convirtieron en una historia de "nosotros contra ellos" donde se situaba a la URSS y sus países satélites contra Estados Unidos. Los soviéticos y los alemanes del Este sobre todo pretendieron que los éxitos deportivos validaran las ideas que escondía el comunismo. Esto lo que provocó en Estados Unidos fue un interés es ver quién ganaba más medallas desde el punto de vista (muy simplista) del bueno contra el malo. Durante los últimos 25 años en Estados Unidos, en los que esto, por supuesto, ya no es así y donde no solo los deportes profesionales sino también los universitarios son muy seguidos por el público, ha disminuido el interés por los Juegos Olímpicos.

- Llegó a afirmar que durante su trayectoria profesional en el Tribune disfrutó del "mejor trabajo que uno puede tener en un periódico". ¿Qué significa ser un especialista en olimpismo y en qué medida ese espíritu que envuelve a los Juegos pudo ayudarle a ser mejor periodista?
- Yo en la Universidad me especialicé en los estudios de Literatura Francesa del siglo XIX. Siempre quise viajar para comprender el mundo mejor. Un amigo europeo una vez me dijo: "Eres el más europeo de todos los estadounidenses que conozco". Me tomé aquello como un gran cumplido. Esa parte de los valores olímpicos que nos insta a hallar puntos de encuentro en lugar de barreras divisorias es lo más importante para mí.

"Esa parte de los valores olímpicos que nos insta a buscar lugares de encuentro más que fronteras divisorias es para mí lo más importante"

"La idea de que los medios cuenten con un reportero que escriba sobre los hechos ocurridos en un partido ha pasado a ser algo casi obsoleto"



- Si tuviera que elegir tres o cuatro momentos mágicos de los Juegos Olímpicos que usted presenció como periodista, ¿con cuáles se quedaría según las experiencias vividas?
- La victoria del equipo de hockey hielo de Estados Unidos a la Unión Soviética en los Juegos de 1980.
- La llegada a meta cojeando del británico Derek Redmond en los 400 metros en Barcelona. Una de las mejores historias que he escrito.
- Encontrarme con el refugiado sudanés del Sur Guor Marial tras escribir la historia de cómo pudo finalmente participar en Londres 2012 [bajo bandera olímpica en maratón]
- El oro logrado por la surcoreana Yuna Kim en 2010 en patinaje artístico, en un ejercicio intachable tras haberse echado sobre sus hombros las grandes esperanzas depositadas en ella por todo un país. Una de las mejores actuaciones deportivas bajo presión que jamás he visto.

-  Y a partir de ahora, ¿qué tipo de historias podremos encontrar en su nueva web personal?
- Espero seguir contando las mismas historias de siempre. Durante el otoño y el invierno habrá mucho de patinaje artístico, ya que es un deporte que he seguido de cerca durante 35 años y tengo muchos lectores que quieren que opine sobre ello...

- Estamos en la cuenta atrás a Río. ¿Cómo afectarán al desarrollo de los Juegos tanto los escándalos de corrupción y dopaje en grandes federaciones deportivas internacionales como los problemas de recortes en los presupuestos para concluir la construcción de algunas sedes?
- Río va de crisis en crisis, siendo la más reciente (la del virus Zika) la más peligrosa para que los Juegos Olímpicos sean un éxito. El problema de la calidad de las aguas podría ser también un asunto central si hubiera deportistas que cayeran enfermos. La cobertura mediática sobre estas cuestiones se intensificará por supuesto durante los Juegos y es probable que la imagen que ofrezca Río no sea muy buena.
El escándalo de dopaje en la IAAF ensombrece mucho más los Juegos de 2016 que el escándalo de la FIFA, porque pone en cuestión la credibilidad de los resultados. Sin embargo, he de decir que lo ocurrido en la IAAF apenas despierta interés en Estados Unidos, donde el atletismo se ha convertido en un deporte sin apenas seguimiento entre el gran público.


Philip Hersh: 'Over the last 25 years in the USA, with professional and hugely followed university sports, it has diminished interest in the Olympics''

Philip Hersh. Foto: globetrottingbyphiliphersh.com
Philip Hersh is one of the most distinguished olympic sports journalists worlwide. Since 1980 he has covered 17 Olympic Games and other big events on 35 countries and five continents including 10 outdoor World Track and Field championships, 17 World Figure Skating Championships, seven soccer World Cups (four men, three women) and three Wimbledons.

A few months ago he said goodbye to The Chicago Tribune after more than 31 years and recently created a new web site, called www.globetrottingbyphiliphersh.com, where he will pursue and tell about the same multi-sport stories as he always used to.

Less than six months before the start of Rio-2016, we contacted Hersh to know a bit more about his career at The Tribune and his point of view on changes in sports journalism and about what may happen in next Olympics after so many economic problems in Brazil and recent scandals in different big sport federations.

- You said to goodbye to the Chicago Tribune after more than three decades covering sports events all over the world. When did you feel it was about time to turn the page and start a new chapter of your life?
- The state of the industry is such that I knew the Tribune, like many newspapers, would focus its resources on stories closer to home. While I have always done some of those stories, I did not want that to be my primary area of work.

-  I suppose it was a difficult decision.
- It was made easier by my age (69) and the Tribune’s severance offer.  But it still was something I agonized over until the final moment when I could have changed my mind.

- In what ways covering big events changed?
- The power of television and that of the web changed everything. Athletes now have the option to go directly to their fans (Facebook, Twitter, The Players Tribune) without the so-called traditional media. Teams and leagues have their own web sites, which they  can use to control the story or spin it the way they want. Nearly ever game, college or pro, is available via TV or streaming, so the idea of having a reporter to write about the facts of a game became almost obsolete. All of this affects coverage of big events.

- Among all the events you covered there are 17 Olympics Games, but when you began your newspaper did not pay enough attention to Olympics. Did you need to lead the way on this particular issue?
- The newspaper had paid plenty of attention during the Olympics but not in the years between - which, until 1994, was a four-year gap. Having six Olympics in North America from 1976 through 2002 helped me make the case that someone on the staff should be following the Olympics full time – not just the sports competition but the finances, doping, politics, etc.

- Even nowadays most of sports media do not consider Olympics as a big issue apart from the fortnight of competition every four years. But Olympics, as you say, is also bureaucracy and politics.
- From about 1956 until the fall of the Soviet Union, the Olympics became an “us-vs-.them” story, putting the USSR and its satellite countries against the USA. The Soviets and East Germans, in particular, wanted sports success to validate the ideas behind Communism. What that created in the U.S. was interest in who won the most medals in an (oversimplified) good vs. evil sense. Over the last 25 years, that has of course changed and, in a country like the USA with not only professional sports but hugely followed university sports, it has diminished interest in the Olympics.

- You said once that during all that time you worked for The Tribune you had 'the best job in newspaper journalism'. What does being a Olympic sports specialist mean and how the Olympic spirit may help you become a better journalist?
- I was a specialist in 19th Century French literature in college. I always wanted to travel to understand the world better. A European colleague once told me, “You are the most European of any Americans I know.” I took that as a great compliment. The piece of the Olympic values that urges us to find common ground rather than divisive borders is the most meaningful to me.

'Olympic values that urge us to find common ground rather than divisive borders is the most meaningful to me'

'The idea of having a reporter to write about the facts of a game became almost obsolete'

- If you had to choose three or four magic moments in the Olympics you lived, which ones would you pick according to your experiences?
- The US hockey team’s win over the Soviets in the 1980 Olympics. 
- Great Britain’s Derek Redmond hobbling across the finish line of the 400 meters at Barcelona. One of the best stories I have written.  
- Meeting Sudanese refugee Guor Marial after writing the story that got him into the 2012 London Olympics.  
- With the enormous hopes of her homeland on her shoulders, South Korea’s Yuna Kim skating flawlessly to win the 2010 figure skating gold, one of the greatest sporting performances under pressure I ever have seen

-  What can we expect from your new web site www.globetrottingbyphiliphersh.com? What sort of stories do you feel like pursuing and counting from now on?
- I hope to keep telling the same stories I always have. In the fall and winter, there will be a lot of figure skating, because I have covered the sport closely for 35 years, and I have many readers who look to me for opinions about it..

- We are in the countdown to Rio. How corruption and doping affairs in big sport federations and budget cuts to finish the construction of some venues will affect the development of the Games?
- Rio is going from crisis to crisis, with the most recent (Zika virus) the most dangerous to the success of the Games. The water quality issues could become a big story if athletes get sick. The media coverage related to these will intensify, of course, during the Games, and it is likely Rio will not look very good.
The  IAAF doping scandal casts a much bigger shadow than the FIFA scandal over the 2016 Olympics, because it calls into question the credibility of results.  But I must say that the IAAF scandal is of little interest in the United States, where track & field (athletics) has become a sport with no following in the general public.

Interview in Spanish

lunes, 1 de febrero de 2016

Marcelo Laguna: "Todos los periodistas brasileños esperamos con ansiedad la oportunidad de participar en la cobertura de Río 2016"

Marcelo Laguna en el Estadio Olímpico de Londres en 2012.
Marcelo Laguna acaba de regresar a la redacción del deportivo brasileño Lance, donde formó parte del equipo fundador del diario y fue editor entre 1997 y 2000, para hacer lo que más sabe y le gusta, informar de los deportes olímpicos. Desde diciembre escribe sobre los Juegos de Río en su blog Laguna Olímpico.

Periodista desde 1984, año en el que cubrió los Juegos de Los Ángeles para Rádio Gazeta en Sao Paulo, ha participado desde entonces en la cobertura de todas las citas olímpicas, además de Juegos Panamericanos, varios Mundiales de baloncesto y otras competiciones de modalidades olímpicas.

Junto con sus dos etapas en Lance, Laguna pasó por las redacciones de la revista deportiva Placar, Gazeta Esportiva, Jornal dos Sports, Diário Popular, site SportsJá!, Diário de S. Paulo (antigo Diário Popular) y el portal iG; y ha sido colaborador en publicaciones como la revista Veja, IstoÉ 2016 y Sport Life, además de haber sido comentarista para Record News durante los Panamericanos celebrados en Toronto en 2015.  

Es un referente en el periodismo deportivo brasileño sobre olimpismo y hemos contactado con él para conocer su visión sobre Río 2016 y sobre cómo está planificando Lance la cobertura del gran evento.

- ¿Cuántas personas forman parte de la redacción de Lance y, de ellas, cuántas se dedican a deportes olímpicos?
- Si sumamos las redacciones de Sao Paulo y Río, son cerca de 100 profesionales, entre los que trabajan en el diario en papel, en el digital, en diseño o en fotografía. Específicamente dedicadas a los deportes olímpicos, somos cinco personas para el impreso.

- ¿Qué representa para un periodista brasileño la cobertura de un evento tan magno y tan esperado durante tanto tiempo como Río 2016? 
- Es el momento cumbre en la carrera de un periodista. En esta ocasión, no importa si un profesional ya ha cubierto unos Juegos, dos o ninguno. Está clarísimo, todos los periodistas brasileños esperamos con ansiedad la oportunidad de participar en la cobertura de Río 2016.

- ¿Cómo están preparando en un medio especializado como Lance para una cobertura de esta dimensión?
- Aparte de las infraestructuras, que ya están definidas, como la reserva de alojamientos y espacios en la Villa de la Prensa, el resto de detalles más específicos sobre la planificación de la cobertura se cerrarán en las próximas semanas.

- ¿Cuántas personas de la redacción tienen previsto desplazar para informar de los Juegos Olímpicos?
- Aún no sabemos exactamente quiénes serán las personas que vayan, pero en cualquier caso en Río de Janeiro habrá un equipo que contará con 15 profesionales, entre editores, reporteros, fotógrafos y área técnica.

- Pero Lance es un diario eminentemente futbolístico. Teniendo en cuenta que unos Juegos requieren de periodistas con un alto grado de conocimientos técnicos sobre las diferentes disciplinas, ¿cómo van a resolver esto?
- La elección de los profesionales que participarán en la cobertura de Río 2016 se hará teniendo en cuenta precisamente a los periodistas que tienen un mayor conocimiento en deportes olímpicos. Aunque es verdad que el espacio en el diario se dedica sobre todo al fútbol, en la redacción de Lance contamos con profesionales muy diversos, además de un grupo de editores y reporteros especializados en coberturas olímpicas.

- Al tener que informar sobre tantos deportes que son poco conocidos por el gran público, al periodismo le corresponde también la tarea de hacer pedagogía para acercar esa cultura olímpica a la ciudadanía. ¿Cuál es la receta para informar bien sobre los Juegos Olímpicos?
- Es fundamental para un periodista, independientemente de su área de especialización, escribir de manera que cualquier persona pueda entender lo que está contando. Esto debe aplicarse también a la hora de informar de los Juegos. Aunque ya existe una audiencia más acostumbrada que antes a los deportes olímpicos, es esencial procurar ser bastante didáctico a la hora de hablar de las modalidades poco conocidas por el público en general.

- El periodismo deportivo, pese a no estar siempre bien valorado dentro y fuera de la profesión, se situará en el centro de las miradas durante los próximos meses, antes y durante los Juegos. ¿Será una oportunidad para reivindicar que no se trata de una disciplina periodística de rango inferior? 
- Seguro. El periodismo deportivo es tan importante como cualquier otra área informativa, si bien es cierto que existen algunos prejuicios que no tienen sentido. El periodismo deportivo es capaz de contar historias humanas, hacer investigaciones, ofrecer servicios, todo lo que existe en cualquier otro ámbito del periodismo. La cobertura de los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de Río 2016 será una oportunidad perfecta para demostrar precisamente esto.