martes, 25 de octubre de 2016

Ramón Besa: "La futbolización no tendría que ser negativa si la apuesta editorial fuera precisamente el fútbol como deporte"

Ramón Besa es una de las firmas de mayor prestigio en el periodismo deportivo español actual. Redactor jefe de Deportes en la redacción de El País en Cataluña, también es colaborador de Catalunya Radio y compagina su labor profesional con la docencia, como profesor de Periodismo en la Facultad de Comunicación de Blanquerna en la Universidad Ramón Llull de Barcelona. Es, además, autor de libros como Maradona, una historia efímera (1998) y Del genio al mal genio (1999), y coautor de Pequeña historia de La Masía del Barça (2012) y, muy recientemente, de La Jugada de mi vida (2016), unas memorias de Andrés Iniesta. Su trayectoria profesional ha sido reconocida a través de diferentes galardones como el Premio Quim Regàs de Periodismo o el Premio Internacional de Periodismo Manuel Vázquez Montalbán.

Compartimos con Besa algunas reflexiones sobre el estado actual del periodismo deportivo y sobre los retos profesionales que han de afrontarse en un escenario de cambio acelerado e incertidumbre en las redacciones.

- Usted hace tiempo que declaró que el periodismo deportivo actual ha pasado a ser "periodismo de club". ¿Hasta qué punto se está haciendo periodismo en los medios españoles?
- Quizá se da de vez en cuando en las secciones de deportes de algunos medios convencionales, mucho menos en los diarios deportivos, sobre todo desde la aparición del diario Sport, que fijó su mirada en el Barça y contagió a Mundo Deportivo. No sé si el mismo proceso se dio entre el As y el Marca respecto al Madrid. Muchas veces funciona la política de cuotas respecto a los equipos  (unas determinadas páginas para cada club) y a los deportistas (más que de fórmula 1 y de tenis hablamos de Alonso y de Nadal). Los medios audiovisuales dependen sobre todo de su inversión, generalmente escasa, y de los derechos de imagen, difíciles de conseguir, de manera que prima la opinión (sobre todo las tertulias) a la información. El periodismo deportivo como tal hay que buscarlo sobre todo en internet, en algunas firmas, en determinadas publicaciones -a mí me gustan Panenka, Libero, Jot Down- y a veces en los medios convencionales: hay artículos y reportajes muy interesantes a mi parecer en medio de mucha banalidad. No encuentro, sin embargo, un medio tradicional que se tenga que comprar necesariamente por su información deportiva. Incluso L’Équipe, que era mi diario de referencia, es variable y a veces prescindible. Mi problema es que no domino el inglés  para acceder a medios con buenas propuestas como The Guardian.
 
- "Periodismo partidario", "periodismo de bufanda", ... parece que da igual el adjetivo que se le ponga, que todos a todo le siguen llamando periodismo deportivo. Como si escociera admitir que el infoentretenimiento ha pasado a ser entretenimiento en muchos programas.
- La prensa deportiva española se convirtió a menudo en el sustituto de la prensa sensacionalista británica y ahora se encuentra muy a gusto con la industria del entretenimiento en la que es más importante ser personaje-famoso que persona-periodista. Se impone el periodismo de tesis y opinión al de información y todo el mundo participa de la misma imagen: la que ofrece la televisión. La mirada personal se va perdiendo con el tiempo y muy a menudo se confunde con la del periodismo ciudadano; la diferencia está en la gestión de la información, cosa que se supone se hace mejor desde el conocimiento y la formación. Y el problema es que a menudo no existe diferencia entre la discusión de una barra de bar y la de una tertulia. Tampoco se discute ni se arman las secciones desde la redacción, que va despareciendo en favor de la individualización, y de las secciones más amplias. No es que la información de papel se haya trasladado a la web sino que la web ha invadido el papel hasta el punto que la jerarquización, la evaluación y la distribución de las noticias se ha vuelto una tarea más prescindible y funcionarial.

- ¿Cómo inciden los nuevos ritmos de trabajo del ecosistema digital en el periodismo deportivo en papel? Los diarios deportivos impresos son en la actualidad, como dice el profesor Thomas Horky, una tipología periodística bajo presión...
- La información en el papel tenía dos parámetros que el digital se ha comido: espacio y tiempo. Tiempo para ver, para pensar, para analizar, para escribir, y espacio para dar vuelo a la información en función de su valor, de su importancia, del trabajo de campo realizado, del tono a utilizar. Una misma noticia pasaba por muchas manos hasta conseguir un buen acabado. Hoy el proceso se ha simplificado para bien en muchas cosas –la información llega rápida a todos los sitios- y para mal en otras, como en su proceso de producción. La máquina de encargar engorda cada día al tiempo que adelgaza la de producir. Cada día hay más gente opinando sobre lo que hay que hacer y menos gente para contar las noticias. Ya se nos evalúa como cualquier medio audiovisual, o sea por la audiencia, y no por la venta. Hoy los quioscos venden de todo menos diarios y los sistemas de distribución son tan obsoletos como costosos, tanto que los diarios están en los supermercados con la diferencia respecto a otros productos que no incluyen unas instrucciones para su consumo.


"No es que la información de papel se haya trasladado a la web sino que la web ha invadido el papel hasta el punto que la jerarquización, la evaluación y la distribución de las noticias se ha vuelto una tarea más prescindible y funcionarial"


- ¿Tiene sentido el periodismo declarativo en medios escritos cuando, por un lado, todo se ha publicado ya en redes sociales casi en tiempo real y, por otro, cada vez son más los deportistas que usan las nuevas plataformas para no tener que pararse a hablar con los periodistas?
- Muchos medios escritos han renunciado ya al periodismo declarativo porque, como se pregunta usted, ha dejado de tener sentido si ya está dimensionado en las redes o internet. Se impone más la contextualización, la argumentación y, en su caso, la investigación. Pero muchos medios todavía recogen declaraciones altisonantes porque entienden que dan lectores y ayudan a mantener el gas sentimental. La integración del digital y el papel es un proceso muy complejo y entiendo que no resuelto en varios medios convencionales.

- Incluso la cobertura de los principales acontecimientos ha cambiado para siempre. El clásico sota-caballo-rey (previa-crónica-resaca) ya no basta; hay que buscar historias.
- Es aquí donde hay que ser innovador, pero resulta muy difícil sino se invierte en recursos económicos y humanos, si no se libera a los periodistas para que hagan historias en lugar de que cubran tareas funcionariales. No me parece mal que los diarios se entreguen a los directos siempre que se diferencien de una radio o una televisión y tengan buenos comentaristas. Pero no acostumbra a pasar; se convierte en una rutina. Somos víctimas de muchas rutinas: hay que cambiar, pero no se sabe cómo. El mestizaje en las redacciones cada vez es más complejo porque se ha prescindido de periodistas clarividentes y enciclopédicos ya amortizados; después queda una generación sándwich, periodistas ya veteranos que no se acaban de adaptar a las nuevas tecnologías porque recelan de quienes las manejan y venden sin más argumento que el del negocio y después están los más jóvenes que en muchos casos saben más de comunicación corporativa que del oficio de periodismo entendido como tal.   

- Precisamente un nuevo libro reciente de Scott Reinardy analiza la irrupción de internet en los medios impresos de EE.UU. y describe un paisaje desolador de generaciones perdidas de periodistas, tanto por el desmantelamiento de decenas de redacciones como por la propia falta de adaptación de los propios profesionales a las nuevas exigencias informativas. ¿Acaso queda margen ya para resistirse al cambio?
- No es una cuestión de resistirse sino de convencimiento. Me cansé de escuchar: hay que hacer esto porque es lo que vende. Hasta que ha dejado de vender. Y ahora hacemos otra cosa  No sé hacia dónde va el negocio periodístico ni el futuro de la profesión. Las preguntas serían: ¿Está dispuesta la gente a pagar por la información? Y ¿Están los periodistas dispuestos a trabajar para cualquier empresa y condición? No me parece casual que cada vez aparezcan más autónomos o medios que se organizan económicamente e informativamente a partir de colectivos reconocibles: hay que saber con quién y para quién trabajas para evitar equívocos.

"Muchos medios todavía recogen declaraciones altisonantes porque entienden que dan lectores y ayudan a mantener el gas sentimental"
 

- ¿Le ha tocado 'bajar al barro' de las redes sociales en muchas ocasiones? El periodista deportivo, sobre todo la firma conocida, está muy expuesto.
- Me costó darme de alta en twitter, me borré y me volví a apuntar, pero tengo un problema: me gusta responder cuando hay preguntas o acusaciones y entonces me pierdo. Los periodistas estamos muy expuestos, ciertamente, y basta con que unos cuantos se pongan de acuerdo para hacerte la vida imposible o hacerte pasar por lo que no eres.  Pero también tiene sus ventajas: hay buena información si sabes ser selectivo, opiniones e informaciones que te ayudan a mejorar en tu trabajo y a divulgar tus artículos. La cuestión es que no te condicionen ni que te dejes llevar por la popularidad, que nada tiene que ver con el prestigio. Tampoco se trata de ser ningún pedante. Hay mucho ruido en las redes, mucha facilidad para difamar, y también se cuenta gente que te convierte en más frágil, vulnerable, porque sabe más que tu del tema que estás escribiendo y te obliga a ser más preciso, más perseverante, mejor periodista.

- No hace mucho escribió: "La lógica futbolística favorece la simplificación de las cuestiones más complejas". ¿Ha contribuido tanto la futbolización a la banalización del periodismo deportivo? Ese concepto no tendría por qué tener un efecto tan negativo si la apuesta editorial fuera otra.
- Me gusta escribir en otras secciones, no solo en la de deportes, porque me siento más indefenso, me obligan a prepararme más, y de ahí que en una crónica comentara algo sobre la futbolización. La futbolización como tal ha perjudicado al periodismo deportivo y también al político, porque todo parece reducirse a un partido con buenos y malos, blancos y negros, sin matices ni nada. La futbolización no tendría que ser negativa si la apuesta editorial fuera precisamente el fútbol, pero el fútbol entendido como deporte. Volvemos al periodismo de club: no hablamos de fútbol sino del Madrid o del Barça, de Messi y de Cristiano, de Guardiola. Hablamos de rivalidad, de polémica, de contencioso, de lo que se ve en la tele, de lo que ve y pasa el realizador. A eso me refiero como negativo de la futbolización. ¿Qué pasaría si un día un periodista informara de un partido que nadie ha visto? ¿Le creerían? Hasta el momento lo que sí ha ocurrido es que algún periodista escribió sobre un partido no jugado.

- De un tiempo a esta parte, para haberse instalado una tendencia dentro del periodismo en general y el deportivo en particular de escribir como se habla en la calle. No solo es un cambio de registro, es una renuncia a usar el lenguaje con más responsabilidad. ¿Qué le parece esta deriva idiomática?
- Mala. Hemos renunciado a la lectura y a la escritura en favor del lenguaje de calle, de la barra de bar, de la grada. No se trata de contar las cosas de manera confusa o ampulosa, sino que el éxito está en escribir bien y sencillo, sin ningún ataque de estilo. Pero hemos pasado de contar historias sin hilo narrativo a hacer crónicas de literatura. Lo difícil es contar un partido o un acontecimiento que lo pueda leer y entender todo el mundo  pero que no todo el mundo sea capaz de escribirlo de la misma manera. Las nuevas tecnologías, las prisas, la relatividad de todo ha hecho que no concedamos importancia a los acabados de los diarios: una buena escritura, una mejor edición, una excelente impresión, listo para que el texto sea leído como tal. No se trata de masturbar al lector, como diría Enric González, sino de ofrecerle puntos de vista que le ayuden a ratificar, variar, confirmar su información o a entretenerse sin la sensación de que ha perdido el tiempo. Eso era lo que suponía el papel: pago por leer; no me engañe.

- Sin embargo, cuando se habla del cariz formativo que tiene el periodismo, y más aún el deportivo por su capacidad de alcance y penetración en todas las capas de la sociedad, los profesionales tendemos a decir que esa no es función del periodismo. ¿Es esta una manera de eludir responsabilidades?
- Yo siempre recomiendo a cualquier periodista que para completar su formación se pase por una sección de deportes, porque le hará mejor, más creativo e imaginativo, dispondrá de más recursos, y por una agencia de noticias, porque aprenderá a ser anónimo y le pasará cualquier ataque de importancia o tontería. A partir de ahí me cuesta hablar sobre el cariz formativo del periodismo y sobre responsabilidades. Todo dependerá también del código ético de cada uno, de su vocación y de sus intenciones. Yo solo quería ser periodista para poder ir a los sitios, escuchar a la gente, y contárselo a la demás gente. Sin más.

- ¿Se hace en España "el mejor periodismo deportivo del mundo", como algunos han llegado a proclamar?
- Me siento incapaz de responder a esta pregunta porque no conozco todo el periodismo que se hace en el mundo, pero me parece una afirmación sorprendente y exagerada. 

- ¿Cuáles son sus referentes periodísticos, nacionales e internacionales?
- Pues no sabría decirle. Leo y aprendo de todo el mundo. La persona que me cambió la vida desde el punto de vista periodístico fue Santiago Segurola. Me gustan José Sámano, David Torras, Ezequiel Fernández Moore, Juan Pablo Varsky, Iván Mejía, Paolo Condò, Ricard Torquemada, los comentarios de Tostao, Simon Kuper, Alex Bellos, Alfredo Relaño, Sergi Pàmies, Gianni Mura. Muchos. Especialistas en cada deporte como Carlos Arribas en ciclismo; Lu Martin como reportero y entrevistador. Santi Giménez, como ocurrente. Lluis Flaquer, comentarista en Carrusel de los partidos del Barça. Hay muchos y muy buenos. Y si supiera entender a los ingleses, ya no le digo, pero uno de mis muchos defectos es no saber inglés por más que lo intento.

- ¿A qué le suena usted el nombre de este blog, "periodismo deportivo de calidad"? 
- Me despierta interés, porque a partir de un enunciado exigente obliga a una información exigente y a una lectura exigente, y solo desde la exigencia se puede mejorar en un momento de desorientación, confusión y banalización.

domingo, 23 de octubre de 2016

Cómo delimitar el concepto "deporte"

Una de las grandes dificultades que plantea el estudio del deporte desde cualquiera de sus vertientes es su conceptualización. ¿De qué hablamos realmente cuando lo hacemos sobre “deporte” y qué actividades quedan englobadas dentro de este campo? La formulación de esta doble pregunta es obligada, un paso previo necesario para tratar de entender luego por qué las secciones de Deportes de los medios de comunicación llegan a ser tan variopintas y, en ocasiones, acogen contenidos que difícilmente pueden ser catalogables como deportivos.

Acotar el campo conceptual de “deporte” es, en realidad, una tarea mucho más complicada de lo que pueda parecer en un principio. Basta para ello fijarse en lo que dicen los diccionarios y las enciclopedias de temática deportiva, que, históricamente, no se han puesto de acuerdo en este asunto. Partiendo de su sentido original de ocio, recreación o pasatiempo, el término ha evolucionado hasta entenderse actualmente sobre todo como práctica, actividad, esfuerzo, ejercicio físico o competitividad.

Parece claro que estas acepciones valen para referirnos a modalidades como el fútbol, el balonmano, el esquí, el atletismo o la natación, pero ¿qué ocurre cuando el esfuerzo principal lo realiza un animal, como son los casos de la hípica, los galgos y los palomos deportivos (que cuentan con federaciones deportivas propias en España), cuando el rendimiento depende de una máquina, como en el automovilismo, o el resultado tiene que ver con la decisión subjetiva de jueces, como en el patinaje artístico? Aquí surgen los primeros problemas.

Sin ir más lejos, L´Encyclopédie des Sports (2005), obra monumental confeccionada por más de cien investigadores internacionales y coordinada por Wojciech Liponski, define deporte como “una forma de actividad humana (algunas veces ayudada por el esfuerzo de animales o el impulso de vehículos o aparatos diversos), cuyo resultado está más determinado por el esfuerzo físico que por el intelectual”. Según esta definición, cabrían dudas para calificar como deporte, por ejemplo, el ajedrez, que, por supuesto, cuenta con Federación Internacional y tiene, por tanto, el reconocimiento de modalidad.

Otros autores como el historiador portugués Francisco Pinheiro, a la hora de catalogar la materia sobre la que han tratado históricamente los periódicos deportivos, incluye al ajedrez y la tauromaquia como deportes, algo muy ligado a la tradición ibérica y que se ha manifestado a lo largo de la historia en la inclusión de la crónica taurina dentro de las páginas deportivas de muchos medios. Pinheiro toma como referencia la definición del francés George Hébert en su obra El deporte contra la educación física (1925): “Deporte es todo género de ejercicio o actividad física que tenga como meta la obtención de una marca o cuya ejecución se base esencialmente en la idea de la lucha contra un elemento concreto: una distancia, un animal, un adversario y, por extensión, uno mismo”.

Si acudimos al Diccionario de la lengua española (DRAE) nos aparecen nuevas dudas. Así, esta obra define el fútbol como “juego” mientras que, curiosamente, el fútbol americano adquiere la categoría de “deporte”. Igualmente, mantiene un criterio muy particular cuando califica como juego disciplinas como el tenis, el baloncesto o el golf (juegos de pelota); señala con la marca “deporte” modalidades como el aeromodelismo, el alpinismo o el ciclismo; mientras define como “arte” la esgrima o la equitación (en esta misma categoría se encuentra la tauromaquia).

Con el fin de fijar el campo semántico que abarca un ámbito tan amplio, disperso y heterogéneo como el deportivo, la asociación Sport Accord, institución con sede en Lausana (Suiza) a la que pertenecen 92 federaciones y 15 organismos internacionales, ha enumerado las diferentes características que han de reunir las actividades que pueden ser consideradas como deporte.

Opta por una descripción de carácter 'democrático' en la que se engloban tanto las modalidades que se basan en el ejercicio físico, las que requieren un esfuerzo intelectual, las que dependen de vehículos a motor, como las relacionadas con la expresión artística, entre las que se sitúan disciplinas que dependen de las calificaciones de jueces y en las que se ayudan de animales para su desarrollo.

A juicio de esta asociación, puede ser considerado deporte toda modalidad en la que haya un elemento de competición, que no haya violencia ni suponga un daño físico para ningún ser vivo o que no dependa de ninguna “suerte añadida” específicamente diseñada para obtener mejores resultados (eufemismo referido al dopaje).

De esta forma, según esta definición, quedarían excluidos de la categoría deportiva modalidades como el boxeo (el diario El País excluye esta modalidad de sus páginas deportivas, tal como recoge su Libro de Estilo), determinadas disciplinas de combate, la caza o la pesca por el daño que pueden ocasionar y de hecho ocasionan; o bien actividades donde el objetivo no se reside en conseguir y mejorar resultados sino sobre todo en realizar una actividad de ocio y disfrute con efectos saludables (como el senderismo o el fitness).

La definición de deporte más reconocida y convencionalmente aceptada es quizá la recogida en la Carta Europea del Deporte (1992), del Consejo de Europa, que dice así: “Se entenderá por “deporte” todo tipo de actividades físicas que, mediante una participación, organizada o de otro tipo, tengan por finalidad la expresión o la mejora de la condición física y síquica, el desarrollo de las relaciones sociales o el logro de resultados en competiciones de todos los niveles”.

Efectivamente, tal como afirma José María Cagigal en su libro Cultura intelectual y cultura física (1979), la palabra “deporte” no es un término unívoco, motivo que origina la dificultad de su estudio. Habla de un deporte-esparcimiento, un deporte-educación, un deporte-rendimiento, un deporte-competición, etcétera, pero señala que todas estas concepciones se pueden encuadrar fundamentalmente en dos orientaciones: el deporte-espectáculo y el deporte-práctica o deporte para todos.

Dentro de estas grandes categorías, hoy solemos hablar de deporte de competición, deporte adaptado, deporte (de) base, deporte en edad escolar, deporte federado o deporte para todos, si bien el periodismo, salvo contadas excepciones como en diarios locales, se ocupa solo del deporte de alta competición o del llamado deporte-espectáculo.

Teniendo en cuenta la gran dificultad que reviste hallar con claridad una definición de “deporte” que satisfaga a todos y refleje la realidad cultural de cada país, no es de extrañar que dentro de las secciones y páginas de temática deportiva lleguen a aparecer contenidos tan dispares y desconcertantes como relativos al póquer, a videojuegos, a concursos de perros o a peleas de gallos. Mientras tanto, el debate continúa.

(Artículo publicado en Sphera Sports el 16 de marzo de 2016)

domingo, 16 de octubre de 2016

#SoyFutbol, nuevo proyecto televisivo de reportajes con el balón como excusa para contar buenas historias

José David López con Antonín Panenka durante un reportaje.
El fútbol es la mejor excusa posible para contar buenas historias. Lo es, al menos, para José David López, periodista deportivo y analista que lleva años recorriendo el planeta en busca de nuevos reportajes singulares, con vida propia.

Tras nueve años como redactor jefe de fútbol internacional en Goal.com, otros seis como analista de fútbol internacional en la Cadena SER y dos más haciendo reportajes de fútbol internacional para ESPN en todo el continente americano, en octubre de 2014 relanzó su propio proyecto, ElEnganche.es, en el que venía trabajando desde hacía ocho años. Fue una web innovadora, sobre todo en el uso de nuevas narrativas no vistas hasta entonces en el periodismo deportivo digital en España, que, sin embargo, no acabó encontrando a su público y tuvo que cerrar después de menos de un año de andadura, en junio de 2015.

Pese a no poder prosperar como nuevo medio por falta de viabilidad económica, El Enganche dejó tras de sí una interesante producción de reportajes longform y de videoentrevistas en HD, que le sirvieron a José David López para buscar colaboradores y potenciales compradores. Algunas empresas llamaron a su puerta para interesarse por su modelo de contar historias y así, tras varios intercambios de emails, la agencia de marketing deportivo Global W México -recientemente oficializada como la empresa que gestionará La Liga española en este país norteamericano- finalmente le ofreció la oportunidad de poner en marcha un nuevo proyecto televisivo llamado '#SoyFutbol', una colección de reportajes sobre el deporte rey por todo el mundo que se lleva emitiendo desde hace cinco meses en MoviStar México.

"De todas las propuestas periodísticas que les lancé, basadas en el fútbol y en mi particular defensa de un sello de calidad que nunca debe debilitarse, la que decidimos convertir en realidad fue #SoyFutbol (hasta el nombre lo elegí yo). Se trata de mi colección de reportajes sobre fútbol por todo el mundo, donde el fútbol es una excusa para contar buenas historias. Historias de superación, de reivindicación, de lucha, de sociedad, de intolerancia, de sueños cumplidos o de pesadillas que superar pero, sobre todo, historias de vida", nos cuenta López, quien también tiene palabras de agradecimiento para Global Sports por haber apostado por este proyecto: "Ha sido clave Rodrigo López, el máximo representante de Global, quien rápidamente interpretó mi manera de exponer el fútbol y observó que podíamos crecer juntos. Es un tipo único para este proyecto".

López, en el Estadio Azteca.
Este proyecto se trata de reportajes de fútbol de 24 minutos de duración (hay versiones más cortas de 8 minutos, 5 minutos y 30 segundos, adaptadas a los diferentes formatos en plataformas digitales y móviles a demanda) donde el elemento diferenciador, según su creador, "es la base de la historia, que realza el contenido periodístico con una carga enorme de sensibilidad, personalidad y carácter, dotando a cada reportaje de una fuerza única y que se acaba convirtiendo en una historia que nadie jamás había conocido o, desde luego, que nunca se había contado así. Una cuidada imagen, un detallado trato al guión y una lucha constante por alcanzar el nivel más alto de producción-realización, convierte cada reportaje de #SoyFutbol en una pieza especial".

José David López dirige desde las oficinas en Madrid de la filial española,  Global Sports Intelligence, al equipo que hace posibles estos reportajes y que está integrado por ocho personas, entre grabadores, reporteros, editores y asistentes de producción. El ritmo de trabajo es alto, exigente, tal como nos asegura. La serie consta de dos temporadas de seis meses de duración en la que se pasan en cada una de ellas 13 reportajes-historias. Ello significa que se emite uno cada quince días y que, para ello, se han de dar pasos muy rápidos, casi automatizados, tanto en la planificación como en la edición de los contenidos.

El primero de esos pasos es elegir la historia. "Una vez seleccionada, me toca elegir las personas ideales para que aparezcan en ella y que la pieza luzca con mayor impacto y, sobre todo, desarrollar un guión que va a ser el ‘abc’ de cada reportaje, pues es ahí donde cada uno de los ocho trabajadores acudirá ante cualquier duda". El guión luego da pie a "una serie de ideas, conceptos y posibilidades para que mezclen perfectamente con la parte periodística para que ambas vayan de la mano y, al final, el resultado sea una secuencia con perfecta sintonía entre la imagen y el contenido" que alterna técnicas con el fin de mantener en el telespectador una expectativa constante que no se acaba hasta el minuto 24 de cada reportaje. "El guión es muy claro, se inicia siempre con una pista para enganchar, luego una entradilla y al final una secuencia con una intrahistoria o detalle del protagonista", explica el director de #SoyFutbol.

Emilio Butragueño, en plena entrevista.
Pero el producto final, independientemente del grado de previsión y mecanización alcanzado en la elaboración de las historias, pasa por una planificación muy buena en las grabaciones, donde para 24 minutos de guión puede haber sido necesario filmar hasta 20 horas. "Tienes que tener muy claro lo que tienes que grabar. No se trata solo de hacer una entrevista, unos recursos y ya; es estar allí una semana con el protagonista, hacer secuencias e ir a diferentes ubicaciones. Trabajas más como si fueras a hacer un corto que un reportaje; la clave está en que el personaje entre en el juego de nuestra historia. Además, como en muchas producciones televisivas actuales, los costes de imágenes de archivo, acaban siendo un serio problema para poder construir las historias, teniendo en cuenta que muchas están enclavadas en contextos concretos que hay que mostrar al espectador para sensibilizarse con lo que contamos".

En la temporada que está a punto de acabar, se han visto reportajes que van desde un equipo de fútbol creado por inmigrantes ilegales o qué sucede cuando pasas una semana entera con el futbolista que inventó el penalti más famoso jamás visto, Antonín Panenka. Y como el trabajo periodístico va siempre por delante de la emisión, el equipo de #SoyFutbol ya ha empezado a trabajar en la segunda temporada, que, según adelanta José David López, será aún más internacional con protagonistas como Xavi en Qatar, el exfutbolista, comentarista y disc-jockey Mendieta, el astro del fútbol sala Ricardinho, Sacchi y Paolo Rossi o una aproximación a cómo se vive el derbi Sevilla-Betis.

Esta serie de reportajes que se están emitiendo en MoviStar México en breve se empezarán a ver también en el resto de Latinoamérica y se están traduciendo, además, a otros idiomas para que se comercialicen pronto en diferentes países europeos. En España el 'aterrizaje' presumiblemente sea a principios del año próximo.

(Texto modificado el 17 de octubre de 2016)

lunes, 10 de octubre de 2016

Los problemas de traducción del lenguaje del fútbol: un estudio de equivalencias entre el español y el chino


Licenciada en Filología Hispánica y con un Máster de Traducción, Interpretación y Estudios Interculturales, la china Tianqi Zhang empezó a  trabajar como periodista deportiva para medios de comunicación de su país cubriendo partidos de  fútbol de la Liga  BBVA en  Barcelona. Desde 2014, como corresponsal del digital QQ.com, ha tenido la oportunidad de seguir en directo los partidos de un campeonato que genera una creciente expectación en China ("cada vez más surge una mayor necesidad de la información más actualizada sobre el fútbol español, y la lectura de las noticias deportivas en los periódicos españoles es fuente muy importante de información de los periodistas y editores en China. Por tanto, se valora positivamente la competencia lingüística de español a la hora de contratar a los periodistas y los editores", explica).

Desde entonces, empezó a recopilar aquellos términos futbolísticos de las crónicas que leía en la prensa española y que presentaban mayor dificultad de traducción a su idioma. Incluso creó un blog para empezar a elaborar una especie de diccionario bilingüe español-chino. Pero sus miras eran mayores y decidió hacer un estudio científico, un trabajo fin de máster que culminó con éxito el pasado mes de julio en la Universitat Autònoma de Barcelona.

Su investigación, titulada La traducción de los términos futbolísticos español/chino mandarín a partir de un  corpus basado en los medios de comunicación escrita, propone sentar las bases para la elaboración de un manual de uso de la terminología futbolística en los dos idiomas, que sea útil tanto para los profesionales del periodismo deportivo como para los investigadores en el campo de la traducción.

Con este objetivo, la autora se detiene a analizar expresiones y locuciones (términos específicos, colocaciones, frases hechas) que son propias del lenguaje periodístico de las crónicas futbolísticas y que presentan complicaciones en comparación con la traducción del lenguaje estándar a otro idioma. El corpus de la muestra de análisis lo conforman 2.782 palabras en español y 5.760 caracteres en chino basado en los textos extraídos de periódicos de ambos países.

Para llevar a cabo su análisis, Tianqi Zhang sigue la clasificación del léxico deportivo realizada por el filólogo Néstor Hernández Alonso en su libro El lenguaje de las crónicas deportivas (2003):a) Argot futbolístico; b) Léxico técnico-­especializado; c) léxico trasladado. Y dentro de este último, estudia las metáforas (de guerra, de religión, de ciencia y otras), sinécdoques y metonimias, la sinonimia, los préstamos (extranjerismos) y los neologismos. 

Difíciles correspondencias entre el español y el chino futbolístico

El uso del lenguaje del fútbol guarda más diferencias que similitudes entre ambos idiomas. Así, en español y en chino se da mucha importancia a la sinonimia para hacer el texto menos repetitivo y más atractivo, así como al uso de topónimos y gentilicios. Sin embargo, mientras en español es un recurso muy habitual emplear expresiones como "el cuadro hispalense", "el club donostiarra", "la entidad bilbaína" o "el conjunto azulgrana", en chino simplemente se añade un adverbio auxiliar para indicar la ciudad o el país de origen.

Igualmente, el uso de extranjerismos es mucho mayor en español (en China "en los deportes de gran influencia nunca se usan préstamos de otro idioma", suele hacerse más en los menos mediáticos); y el término derbi en chino no es necesariamente entre la misma ciudad, sino que recoge el significado de 'partidazo', 'partido de gran rivalidad' o 'clásico'.

Las principales complicaciones a la hora de hallar equivalencias tienen que ver con las referencias culturales que suelen aparecer en los textos periodísticos sobre fútbol, como "la Catedral", "culé" o "pichichi", en el caso español; o expresiones en chino como "tres vacíos" (sin victoria en tres partidos), "comer el pato tres veces" (derrotar al equipo rival en los tres partidos).

Principales conclusiones del estudio

Entre las principales conclusiones del estudio destacan:

- Los artículos periodísticos no tienen un nivel de especialización muy alta (debido a su tendencia a generalizar para el gran público), y los vocablos técnico-especializados solo forman una parte de la terminología del fútbol. 

[A este respecto y citando a Néstor Hernández, señala que los porcentajes del lenguaje deportivo son: en torno al 60% puede considerarse común o estándar; solo el 40%  restante tiene alguna particularidad deportiva: léxico argótico (7%), léxico técnico-­especializado (12%); léxico trasladado (21%), "el mejor recurso para simpatizar con los lectores"].

- El lenguaje deportivo contiene abundantes expresiones argóticas y referencias culturales, que plantean importantes dificultades para los traductores.

- Conocer el tipo de problema terminológico, como la toponimia, los extranjerismos o los neologismos, ayuda a encontrar la estrategia correcta de traducción.

- Los artículos escritos por los periodistas deportivos son fuentes muy útiles para extraer términos futbolísticos con vistas a mejorar el nivel de precisión y especialización de las traducciones.

- Algunas de las conclusiones relativas a los términos futbolísticos podrían ser extrapolables a otros ámbitos del lenguaje deportivo e incluso de otros lenguajes de especialidad.

martes, 4 de octubre de 2016

El emprendimiento periodístico crece por el lado deportivo, también en América Latina

Ya son casi 1.100 las iniciativas que aglutina el Observatorio de Nuevos Medios de España, Estados Unidos y América Latina, un proyecto de investigación pilotado por la profesora Marga Cabrera y con la financiación de la Fundación BBVA. El proyecto, iniciado hace solo unos meses y el cual puede seguirse a través de su web, tiene como objetivo recopilar todas las nuevas iniciativas de medios online en el ámbito de la lengua española con el fin de mantener un censo vivo y actualizado que muestre la nueva oferta periodística existente.

La elaboración del censo parte de una metodología y de unos criterios claros a la hora de incluir qué medios son los que pueden darse ahí de alta. Para ello, el Observatorio exige que estén escritos en español en su mayor parte (más del 60%), que sean digitales (enfocados a web, app o cualquier entorno online), que publiquen contenidos de forma regular, que tengan al menos 6 meses de antigüedad, que sean informativos, que sean promovidos o fundados por una entidad empresarial independiente, registrada "como un negocio o con vocación de serlo en un futuro muy próximo" y que sean activos en redes sociales, al menos en Twitter y Facebook.

De cada uno de los medios presentes en el censo se ofrecen 7 parámetros diferentes que dan buena cuenta del comportamiento y la proyección de esa marca periodística en la red: 

- el alcance (suma de todas las cuentas mencionando al medio en el mes actual más la suma de los seguidores de esas cuentas)
- 'engagement' (por seguidor y por tuit)
- crecimiento de audiencia (variación en el número de seguidores del medio que hay en un determinado momento del mes, partido por el número de seguidores total a principio de mes)
- reconocimiento de marca (número de menciones)
- horario de emisión o máxima actividad
- amplificación (número de retuits y retuits modificados)
- número de listas (a las que el usuario se ha suscrito y en las que el medio ha sido agregado).


Los nuevos medios, que aquí son definidos como "el servicio de acceso a la información a través de las nuevas tecnologías", quedan clasificados en este Observatorio en un mapa, esto es, por países, pero también según su temática y su cobertura o alcance geográfico (internacional, estatal, autonómico o regional, comarcal, local, hiperlocal o barrio).

Según los últimos datos consultados, el Observatorio ya tiene recogidos casi 1.100 nuevos medios de 21 países de procedencia y 32 temáticas. Entre estas últimas y dejando al margen los medios especializados, la más numerosa es la deportiva, con un total de 207 iniciativas que cuentan con esta etiqueta, por delante de Cultura (205), Política (196), Economía/Empresa/Emprendimiento (176), Televisión/Teatro/Cine (74) y Actualidad Internacional (74).

Por tanto, este Observatorio también confirma que el deporte se constituye como un terreno de expansión del emprendimiento periodístico, tal como ha quedado señalado en este blog en reiteradas ocasiones y también como se refleja en el censo de nuevos medios deportivos elaborado aquí.


Lista de nuevos medios deportivos latinoamericanos

En este Observatorio de nuevos medios se incluyen nuevos medios especializados en Deportes de otros países de lengua española como:

. Juan Futbol (México), desde 2014 (entrevista a su director, Mauricio Cabrera)

. Por Decir Algo (Uruguay), desde 2011

. El Deportero (Chile), 2008

. Fútbol Red (Colombia), 2008

. Mediotiempo (México), 2008

. Ferplei (Chile), 2009

. Tribunero (Argentina), 2009

. Nuevo Estadio (Colombia), 2011

. Deporte Tandilense (Argentina), 2013

. Diario Sports (Argentina), 2009

. Crónica (Costa Rica), 2015


En esta relación se observa un claro predominio de los medios que priorizan la información futbolística, pero al mismo tiempo los que inciden en la actualidad polideportiva de sus respectivos países. Igualmente, asoman iniciativas de deporte local e hiperlocal, que, tal como ha ocurrido en España, se encuentran en fase expansiva por sus enormes posibilidades para ofrecer un producto informativo diferenciado llegando a las ciudades y provincias y a sus aficionados.

Con el fin de apoyar desde este blog el valioso proyecto del Observatorio de Nuevos Medios, hacemos un llamamiento a los usuarios latinoamericanos para que nos hagan llegar la información de todas aquellas iniciativas periodísticas digitales sobre Deportes que conozcan en sus respectivos países y así completar, enriquecer y actualizar esta lista.