jueves, 28 de mayo de 2020

Alberto Salcedo Ramos: “Una buena crónica deportiva es la que va más allá de la competencia y convierte el deporte en un espejo donde mirarnos y entendernos"

Foto: Marcela Sánchez.


Alberto Salcedo Ramos es uno de los referentes del periodismo narrativo latinoamericano. Para este premiadísimo autor colombiano desde que comenzó su carrera profesional (hace más de treinta años en el periódico El Universal, de Cartagena de Indias) la crónica, en todas sus temáticas posibles, fue siempre un género a caballo entre el periodismo y la literatura. No dejó de escribir en periódicos y revistas (ha colaborado en decenas de publicaciones de varios países), pero desde muy pronto buscó formatos largos, también en libros de no ficción. 

Hemos conversado con él para conocer su fascinación por el periodismo y por el deporte, muy especialmente por el boxeo, un mundo sobre el que ha escrito decenas de crónicas, que han acabado recopiladas en el libro Boxeando con mis sombras (2018). También sobresale El oro y la oscuridad. La vida gloriosa y trágica de Kid Pambelé (2005), un personaje al que siguió durante años hasta escribir la que está considerada por muchos como una de las piezas maestras del periodismo narrativo de los últimos años.

- ¿En qué momento decidió que a lo que usted le habría de mover era contar historias, que quería ser periodista?
- En la adolescencia ya tenía más o menos claro que quería contar historias. Cuando iba a terminar la escuela secundaria y declaré mi deseo de ser escritor, mi madre entró en pánico. Me dijo, palabras, palabras menos, que como escritor me moriría de hambre. Para que eso no sucediera me propuso una alternativa que, vista con ojos de hoy, parece un chiste: me dijo: “mijo, mejor estudia periodismo, que así, al menos, garantizas un sueldo mensual”. Al principio parecía que mi madre tenía la razón, pero si ella viviera hoy y viera el descalabro económico que han sufrido muchos medios, quizá me diría: “anda, mijo, qué vergüenza contigo”. El caso es que al contar historias de no ficción puedo ser escritor, como quise desde la adolescencia, y periodista, como decidí después”.

-¿De qué fuentes y autores bebió sobre todo para ir esculpiendo su estilo narrativo?
- He oído montones de historias orales contadas por narradores de mi tierra, en el Caribe colombiano. He leído a decenas de autores de no ficción, que van desde Joseph Mitchell hasta Susan Orlean, pasando por Gay Talese, Joan Didion, Truman Capote, David Remnick, Leila Guerriero, Juan Villoro, Martín Caparrós, Tomás Eloy Martínez, Jon Lee Anderson, David Remnick. Una lista larga, muy larga. En ficción he merodeado por los predios de Rulfo, Borges, García Márquez, Camus,  Yourcenar, Joyce Carol Oates, Mark Twain (que además era una cronista superlativo), Pablo Neruda, César Vallejo, Julio Ramón Ribeyro. Oigo música todo el tiempo: los tangos de Santos Discépolo, las rancheras de Pedro Infante, el jazz de Louis Armstrong, las canciones de Billie Holiday, las coplas vallenatas de Rafael Escalona, los versos de Serrat. Aquí la lista sería muchísimo más larga, porque tengo más discos que libros y porque soy más melómano que lector. Es más: te diría que me dediqué a escribir prosas porque nací sin talento para la música. He abrevado en el cine, he recorrido caminos, he visto cómo los demás se tropiezan y también me he tropezado yo mismo. Todo eso, al mezclarse, se ha ido convirtiendo en el estilo con que escribo. 

- Usted siempre ha reivindicado el periodismo de calle, el ir ahí donde hay historias por contar que no siempre se publican en los diarios... 
- Así es. Siempre recuerdo aquella frase preciosa de Cortázar: ‘el amor pide calle, pide viento’. Bueno, lo mismo pide el periodismo.

- Cuando hablamos de ese terreno híbrido entre periodismo y literatura que usted también representa, solemos referirnos a la crónica. ¿Es esto más que un género en Latinoamérica?
- En el periodismo de América Latina siempre ha existido esa tendencia a informar a través de piezas narrativas. Ya en el siglo XIX José Martí decía que la crónica propició un salto democrático importante, por cuanto “descentralizó la inteligencia” al permitir que ciertas plumas brillantes pasaran de los libros a los diarios. 

- Y luego está la crónica deportiva, que usted también ha cultivado. ¿Hay tantas historias deportivas por contar?
- Siempre me han encantado los deportes. Yo descubrí las competencias deportivas desde mucho antes de saber que quería escribir. Yo me ponía frente al televisor por el mero gusto de ver ciertos deportes que me apasionaban. No necesitaba ningún argumento elaborado para explicar esa pasión. Me encantaba el deporte y punto. No más. Albert Camus decía que las cosas más importantes que aprendió sobre la moral de los seres humanos, las aprendió en una cancha de fútbol. Esa es la justificación de un escritor, como puedes ver. Creo que fue Gesualdo Bufalino quien dijo que cuando uno va al estadio y se fija más en el comportamiento del público que en lo que pasa en la cancha, es un sociólogo. Pues, bien: yo tengo esa tendencia a desviar mi atención para ver algunos detalles que roden el suceso deportivo, pero ese es un hábito que fui adquiriendo a través de mi oficio de cronista. Al principio yo no era así: al principio sólo estaba ahí por el gozo que me producía el deporte”. 

Foto: Marcela Sánchez.


"Normalmente el afán de registro oportuno convierte el deporte en una sucesión de estadísticas tediosas, en relatos insulsos sobre el partido que todos ya vimos, en comentarios calenturientos de opinadores que se pelean entre ellos y hacen que el suceso deportivo pase a un segundo plano"








- El 'diarismo' deportivo privilegia el fútbol, también en Colombia. ¿En qué medida este sesgo temático en los medios resta opciones al periodismo deportivo más narrativo?
- Eso que acabas de llamar “el diarismo deportivo” es de las cosas más aburridas que pueden existir. Normalmente el afán de registro oportuno convierte el deporte en una sucesión de estadísticas tediosas, en relatos insulsos sobre el partido que todos ya vimos, en comentarios calenturientos de opinadores que se pelean entre ellos y hacen que el suceso deportivo pase a un segundo plano porque lo que entonces genera noticia es la polémica de ellos. Si me pides hablar de alguien que mire con inteligencia la belleza del deporte, yo pienso en George Plimpton, en Ring Lardner, en A.J. Liebling, jamás en Fernando Niembro [popular comentarista deportivo argentino que trabajó durante muchos años para Fox Sports y para el canal colombiano RCN durante el Mundial de fútbol de 2018].

- Talese se refería al periodismo deportivo como el más honesto que existe porque ahí cuentas lo que ves. ¿Está de acuerdo con esa opinión?
- Totalmente.

- Como Talese, usted siente fascinación por el boxeo. ¿Puede ser este, junto con el ciclismo, el deporte más periodístico? 
- Eso es algo que ya he dicho muchas veces. Pasa lo mismo que te dije en una respuesta anterior. Ahora, como escritor, puedo buscar palabras para justificar mi pasión por el boxeo, pero al principio ese acercamiento no se dio de manera literaria. Simplemente sentí una fascinación por todo lo que veía: el colorido de los guantes, el sonido de los golpes, la danza de algunos boxeadores, el intercambio de puñetazos. El boxeo excita mi lado más primario, y eso sucedió desde mucho antes de decidir que quería escribir sobre este deporte. 

- O el más literario. De hecho, usted necesitó un libro para contar los golpes de Kid Pambelé después de más de dos años de trabajo. 
- Es un libro que me ha dado muchas alegrías. Muchas.

- ¿Qué hizo que esa historia fuera tan especial?
- Yo quería contar la historia de Kid Pambelé porque él fue mi ídolo en la infancia. Quería que el cronista que soy de la contara al niño que fui. Me gusta el boxeo pero me gusta mucho más contar historias. Nunca quise que fuera un libro que pudiera leerse como el trabajo deportivo de un experto que conoce el boxeo. Quería contar la complejidad de la vida, los dolores de un hombre, su forma de levantarse y volver a caer. Ese hombre es Pambelé pero pudimos ser nosotros si hubiéramos nacido y crecido en tu entorno, sin estudios y con esa vida tan dura.

- ¿Cuáles son a su juicio las claves para escribir una buena crónica deportiva? 
- Ir más allá de la competencia deportiva. Convertir el deporte en un espejo donde todos podamos mirarnos para entendernos.

lunes, 25 de mayo de 2020

Jordi Bover: "En el TERMCAT tenemos uno de los repertorios más completos que existen de terminología deportiva, con el valor añadido de ser multilingüe"

Se acaban de cumplir diez años de la publicación del Diccionari general de l'esport, una obra monumental con 11.400 términos de 87 deportes diferentes en cuatro idiomas. Este diccionario es obra del Centre de Terminologia TERMCAT, institución pionera en España al abordar la importancia del deporte como fuente de producción léxica. Para ello contó con la colaboración de la Unión de Federaciones Deportivas de Cataluña.

Esta obra, que también cuenta con una versión disponible en línea, constituye una continuación de los diccionarios de los deportes olímpicos que editó el propio TERMCAT en 1992 con motivo de la celebración de los Juegos Olímpicos de Barcelona y que fue actualizando en su web (www.termcat.cat). Al igual que aquel conjunto de cuadernos editados para la cita olímpica, en este diccionario cada término (y su explicación) está en catalán, y aparece con sus correspondientes traducciones al español, al inglés y al francés.

Para conmemorar esta efeméride, nos hemos puesto en contacto con Jordi Bover, director del TERMCAT desde 2013, para conocer la evolución de este diccionario a lo largo de esta década y su importancia a la hora de profundizar el estudio del lenguaje del periodismo deportivo junto con otras obras de referencia en este ámbito como el Diccionario de términos deportivos (2003) de Recaredo Agulló y el Diccionario terminológico del deporte (2005), escrito por Jesús Castañón.

- ¿Qué ha supuesto el Diccionari general de l'esport para el estudio de la terminología deportiva y también para el TERMCAT?
- El Diccionari general de l’esport permitió concentrar en una sola obra todo el trabajo realizado anteriormente por TERMCAT en el ámbito deportivo, especialmente los 28 diccionarios multilingües elaborados con motivo de los Juegos Olímpicos de Barcelona en 1992: un diccionario para cada uno de los deportes que compitieron aquel año. Aquel trabajo ha sido una referencia mundial, que han utilizado y adaptado los organizadores de los distintos juegos olímpicos posteriores. Además, el diccionario incluía las entradas de muchos otros diccionarios de deportes no olímpicos, como el Diccionari de la neu, con los deportes de invierno, o los diccionarios de deportes de motor (Diccionari de motociclisme y Diccionari d’automobilisme).
Armonizar las entradas homógrafas de los distintos deportes en una única entrada y actualizar la información de cada deporte fue un reto colosal: nunca antes habíamos trabajado con un volumen tan grande de términos, con tantos expertos implicados. Creo honestamente que es uno de los repertorios más completos y rigurosos que existen actualmente de terminología deportiva, con el valor añadido de su carácter multilingüe.

- Tras publicarse la obra en papel en 2010, ¿cómo se ha ido actualizando ese diccionario en su versión en línea? ¿Ha habido muchas incorporaciones de palabras en los últimos años?
- Desde 2010 la actualización de su contenido ha sido constante, tanto para incorporar nuevos deportes de extensa práctica en nuestro país, como el pádel o las carreras populares, como para actualizar la información o añadir novedades en los deportes ya incluidos, como el famoso VAR.
El resultado es que actualmente el diccionario contiene 433 términos más que en 2010.
Hay aún probablemente muchas entradas nuevas y obsolescencias que no hemos detectado, pero intentamos minimizarlas con un contacto directo con las distintas federaciones deportivas catalanas.

- Se lo pregunto porque el deporte se comporta como una realidad lingüística viva de enorme repercusión social que no para de evolucionar a través de sus reglamentos, pero también de los medios de comunicación. No sé si para ustedes, el periodismo también es o ha sido una fuente terminológica.
- Lógicamente estamos atentos a los neologismos que afloran en los medios de comunicación, especialmente a los vinculados a los deportes más mediáticos, para incluirlos en el diccionario. De todas maneras, somos reticentes a incorporar formas de uso más argótico o meramente estilístico, que pueden ser producto de una moda o no tener una definición precisa.

- ¿Qué criterios siguen en el TERMCAT para que una palabra o expresión pueda considerarse término en uno de sus diccionarios, en este caso en Deportes?
- Incorporamos términos procedentes de fuentes especializadas fiables, que vemos que tienen un uso consolidado, pero también neologismos que estén avalados por los especialistas en aquel deporte. Nos interesan las formas que tienen un significado diferente o más preciso en deporte que en lengua general. Nuestro cometido es también potenciar el uso de alternativas catalanas a los numerosos anglicismos que circulan en los distintos deportes. Si esperamos demasiado tiempo a proponer esta alternativa, suele ser demasiado tarde porque el uso del anglicismo está consolidado.


El diccionario en su edición en papel, en 2010.
"El periodista deportivo suele anteponer el uso del anglicismo, porque sabe que el público lo reconocerá con más facilidad y para demostrar su conocimiento especializado. Pero cuanto más lo utilice más se impondrá su uso y, al final, no sabremos si los textos están hechos en inglés o en nuestra lengua"







- Además de ese gran diccionario, ustedes han ido publicando diferentes diccionarios especializados en diferentes deportes, alrededor de una veintena en este tiempo. 
- Nuestra voluntad es poder ofrecer a nuestros usuarios la terminología de los distintos deportes que potencialmente pueden practicar, y siempre hay vacíos que cubrir, nuevas federaciones…  Los diccionarios de un deporte en particular cubren esta novedad y también la consulta de quienes buscan términos de un deporte concreto, aunque estos términos terminen incorporándose en el Diccionari general de l’esport. Recientemente hemos creado un portal específico de terminología deportiva, que facilita un acceso unificado a todos los contenidos deportivos que ofrecemos: diccionarios, infografías, artículos, criterios terminológicos, noticias, servicio de consultas, etc. Esperamos que esta iniciativa permita que los expertos se impliquen aún más en el crecimiento de esta terminología.

- ¿Qué complejidad técnica presenta el léxico deportivo para su estudio?
- El estudio del léxico deportivo es bastante agradecido porque la terminología básica procede de reglamentaciones que evitan al máximo las ambigüedades que se pueden dar en otros ámbitos. De todas maneras, cuando extendemos el estudio a otros temas de interpretación más diversa, como tácticas o sistemas de juego, la parcelación conceptual se complica. En estos campos ya no hay interpretaciones únicas ni términos universalmente aceptados.

- ¿Cree que el periodismo deportivo hace un buen uso de esa terminología?
- El periodista deportivo, aunque sea disciplinado en el uso de esta terminología, a menudo tiene que recorrer a sinónimos para dar un poco de variedad al texto. Piense solamente en las veces que en una retransmisión futbolística se debe hacer referencia a pelota o a portero. Es normal que aflore la creatividad: esférico, cancerbero…
Más problemático es el uso de anglicismos en detrimento de las alternativas genuinas que podamos proponer. El periodista suele anteponer el uso del anglicismo, tanto porque sabe que los lectores (u oyentes) lo reconocerán con más facilidad como para demostrar su conocimiento especializado. Pero es la pescadilla que se muerde la cola: cuanto más utilicen los anglicismos más se impondrá su uso y, al final, no sabremos si los textos (o las retransmisiones) están hechos en inglés o en nuestra lengua. Además, cuando el anglicismo no es aún muy conocido, su uso suele ser un obstáculo para la comprensión, porque el lector u oyente puede interpretar más fácilmente una palabra desconocida en nuestro idioma que una palabra desconocida en inglés.

martes, 19 de mayo de 2020

Los rasgos discursivos y estilísticos de la crónica deportiva, en seis tesis doctorales leídas en universidades españolas

El periodismo deportivo es una actividad de alto impacto social y tiene una gran capacidad para influir en formas de decir de los ciudadanos. Se trata de un periodismo que maneja un lenguaje propio y diferenciado, pero al mismo tiempo ágil y dinámico, que se prodiga, muy especialmente en las crónicas de las competiciones, en la búsqueda de soluciones creativas para contar lo sucedido (innovaciones léxicas, metáforas y juegos de palabras son constantes), manteniendo la corrección idiomática. Las crónicas suelen ser los textos más cuidados dentro de las diferentes redacciones y secciones de Deportes de los diarios de referencia. Por un lado, gozan de la jerarquía inherente al género, el más genuino del periodismo deportivo, y, por otro, del prestigio de la firma; son textos de autor, normalmente escritos por periodistas con rango y reconocimiento dentro de la redacción.

La crónica deportiva es un género en el que cabe casi de todo y que escapa con facilidad a las clasificaciones tradicionales que suelen incluir los manuales de periodismo. Se trata de un género híbrido que, como fruto de su particular proceso de evolución dentro de un área especializada, se ha desarrollado con un estilo libre admitiendo muchas variaciones, con contenidos que a veces trascienden lo puramente deportivo, y desembocando en las diferentes modalidades de crónicas que conocemos en la actualidad: las hay más o menos analíticas, opinativas, narrativas (de extensión muy cambiante), cronológicamente inversas e incluso subcategorías como contracrónicas o notas de color.

El estudio de la crónica deportiva, por su relevancia creativa pero también por su carácter multifacético y cambiante, ha despertado en la última década un gran interés académico en España. De esta forma, dentro del creciente número de tesis doctorales sobre periodismo y comunicación y deporte que se han defendido en universidades de este país en los últimos años, sobresalen seis que analizan en profundidad la obra de cronistas deportivos y la evolución de este género especializado en la prensa española.

Destacan así trabajos como los de Agustín Rivera sobre las crónicas de boxeo de Manuel Alcántara (Universidad de Málaga, 2011), de Roberto Díez Yagüe sobre Enric González (Universidad Complutense, 2014) y de Mario Becedas sobre las crónicas de ciclismo de Carlos Arribas (Universidad Complutense, 2017). Por su parte, Fernando Pedrosa (Universidad CEU-Cardenal Herrera de Valencia, 2017) analizó en su tesis doctoral la nueva fisonomía de la crónica deportiva y su evolución dentro del diario Marca, mientras que Fonsi Loaiza, con un estudio centrado en las crónicas de Santiago Segurola (Universitat Autónoma de Barcelona, 2018) abunda en la idea central de la tesis doctoral de David Fleta (Universitat Autónoma de Barcelona, 2015), la cual versó sobre esos puntos de encuentro persistentes entre la crónica deportiva y el realismo mágico.

Todas estas tesis doctorales ponen de relieve la importancia de la crónica como género especializado de autor, característica de un tipo de periodismo que ha evolucionado en su narrativa pero que al mismo tiempo ha mantenido una serie de rasgos discursivos y estilísticos que la hacen distinta, tales como la carga emotiva, el retoricismo o la valoración de lo estético; todo aquello que la convierte en un campo de escritura situado a caballo entre el periodismo y la literatura.

Para conocer mejor estas investigaciones, dejamos aquí los enlaces a las reseñas de esas tesis publicadas en este blog, así como sus enlaces a los documentos originales en los respectivos repositorios digitales de las universidades donde fueron leídas:






Autor: Roberto DíezYagüe
Año de lectura: 2014
Universidad Complutense de Madrid



Enlace al texto completo de la tesis
Autor: David Fleta Monzón
Año de lectura: 2015
Universitat Autónoma de Barcelona



Autor: Fernando Álvarez Pedrosa
Año de lectura: 2017
Universidad CEU-Cardenal Herrera de Valencia 





Reseña: Carlos Arribas, referente de la crónica deportiva explicativa no lineal
Enlace al texto completo de la tesis
Autor: Mario Becedas Baeza
Año de lectura: 2017
Universidad Complutense de Madrid 



Autor: Alfonso Loaiza
Año de lectura: 2018
Universitat Autónoma de Barcelona

jueves, 14 de mayo de 2020

Retos y reflexiones pendientes para el futuro (y el presente) de la prensa deportiva

Momento de la primera sesión del foro organizado por Marca.

La iniciativa del diario Marca esta semana ha sido extraordinaria: reunir en un foro de tres días a máximos responsables de las redacciones deportivas de 17 periódicos de tres continentes para compartir reflexiones sobre el presente y el futuro de la prensa deportiva en papel. En el encuentro virtual emitido en directo por la web y el canal de Youtube del deportivo madrileño, pusimos cara a quienes están detrás de las estrategias de casi todos los principales diarios y redacciones de Deportes de Europa y de América Latina. Estos dieron a conocer experiencias y lanzaron propuestas interesantes mirando a lo que viene, pero también es cierto que dejaron algunas preguntas en el aire. Tres horas no es suficiente, está claro, para abordar algo tan complejo.

La pandemia, que "ha acelerado unos problemas y unas angustias" que hace años se ciernen sobre el papel, también en Deportes, como bien señaló el redactor jefe de El Tiempo, Gabriel Maluk, y cómo los medios han hecho frente a ella centraron muchos minutos del debate. Al hilo de esta situación de confinamiento obligado, se ofreció un diagnóstico ya conocido, aunque a este le pusieran cifras: caída de las ventas del papel (menor en Alemania y en algunos países suramericanos), récord de visitas en la web y dificultades para monetizar el paso a lo digital. El cambio de modelo de negocio y la supervivencia de estos periódicos es lo que más preocupa y exige soluciones, aun en tiempos de incertidumbre como los actuales.
Cartel del foro. Fuente: Marca.com

Propuestas de futuro

Entre los intervienientes en este foro virtual hubo reiteradas llamadas a la necesaria "reinvención" de la prensa y su modelo de negocio, a la búsqueda de buenas historias ("el oficio está más vivo que nunca"), a la calidad como fin último -aunque esto acaba siendo un mero desiderátum sino se materializa en estrategias editoriales-, y a seguir el camino de la creatividad que siempre ha caracterizado a este tipo de prensa especializada como clave para hallar soluciones con las que hacer frente al futuro del sector. 

Entre las propuestas que se pusieron encima de la mesa, destacan sobre todo cuatro:

1. Hacer valer la fortaleza de las marcas periodísticas, algunas con casi un siglo o más de historia, cimentadas en la cabecera del papel que todo el mundo reconoce y enriquecidas con el paso del tiempo por el resto de plataformas, digitales pero también las nuevas televisiones temáticas con las que ya cuentan las empresas periodísticas dueñas de esos periódicos. La producción y distribución de las noticias, desde hace algunos años, es multiplataforma. Y esa diversidad de plataformas es la que permite reunir a diferentes audiencias bajo un mismo paraguas.

2. El papel será un producto gourmet, si no lo es ya. Como indicó el director de A Bola, Vítor Serpa, es impensable que el papel sea solo para dar noticias, por lo que las redacciones de Deportes de estos periódicos habrán de trabajar en consonancia con un conjunto diverso de plataformas. Esto implicará una mayor reorganización de las redacciones y un replanteamiento de las estrategias editoriales. Cabe pensar, como sugirió Emilio Contreras (Marca), en diarios más arrevistados, no tan pegados a la rabiosa actualidad, que para eso ya están la TV y las ediciones digitales. Hace falta una nueva perspectiva editorial en este sentido.

3. El periodismo, abocado al pago. Es cuestión de tiempo que para monetizar la web, más allá de esa publicidad programática que aporta aún ingresos insuficientes, llegue también a Deportes el pago por suscribirse a las noticias, ya sea un modelo freemium, como hace tiempo implantó L'Équipe o, desde hace dos meses, está probando La Gazzetta; ya sea un muro de pago medido, con número máximo de visitas gratis al mes, como hacen muchos medios generalistas. La implantación del nuevo modelo deberá ser progresiva, "no puede ser algo revolucionario aún porque aún hay dos audiencias diversas, la de papel y la web", apuntó Gianni Valenti, director adjunto de La Gazzetta dello Sport. Durante al menos unos años coexistirán lectores del print con consumidores solo digitales. "Necesitamos otro modelo", dejó claro Gerardo Riquelme (Marca).

4. Eventos, directos y branded content para diversificar ingresos. Además de dar sentido a un producto de pago ofreciendo diferenciación y calidad respecto a lo que es o era gratuito, parece acuciante para la prensa deportiva diversificar vías de ingresos ante la pérdida incesante de ventas en quiosco y ante la marcha de anunciantes. A este respecto, asoman como opciones la de seguir haciendo proyectos editoriales o especiales que lleven asociados el apoyo de una marca (branded content), y organizar eventos auspiciados también por espónsors, así como charlas y entrevistas esponsorizadas en la web. Tal como subrayó Mattias Bruggelman, redactor jefe de Bild, hay que "poner el directo en el centro de nuestra estrategia editorial para seguir fortaleciendo nuestras marcas".

Reflexiones pendientes, sin embargo

Sin tiempo para mucho más, quedaron, no obstante, reflexiones pendientes en el tablero y la sensación de que hay otras cuestiones que la prensa debe plantearse seriamente para hacer frente al escenario mediático de hoy. Por ejemplo, estas tres:

1. Evitar la tentación de que "los contenidos" se coman al periodismo. Algunas voces en este foro, como, por ejemplo, las de Carlos Ponce (Récord) o Nahún Aguilar (Diez) dejaron clara que su apuesta pasa por "generar contenidos" pensando en las plataformas tecnológicas y en las redes sociales, pero ¿acaso en estas plataformas todos los contenidos son periodísticos? La tentación es mayúscula, la de acabar haciendo más entretenimiento que información dadas las necesidades de ingresos, pero eso supondría alejar la marca de su esencia, de su naturaleza y de su misión. Puede ser una apuesta que, en el largo plazo, erosiona la credibilidad de una marca supuestamente periodística.

2. La audiencia, si por algún lado puede crecer más, es por el lado femenino, pero este sigue desatendido. Incluso aplicando parámetros no puramente periodísticos, llama la atención que este periodismo no se ocupe más de las mujeres, como audiencia, que potencialmente es un océano por explorar, pero también como protagonista y como fuente de las noticias. La diversidad de voces enriquece las redacciones (es verdad que no hubo tampoco ninguna periodista deportiva en este foro virtual) y amplía la visión y mejora la perspectiva para confeccionar una agenda temática menos futbolizada, menos cortoplacista y más justa informativamente, dando visibilidad a quienes se lo merezcan por sus éxitos en las competiciones. Cuando estas vuelvan. 

3. Mirar más allá del papel y no ver lo digital como algo "nuevo". Los periódicos no solo compiten entre ellos, también hay otros muchos actores, que también copan fragmentos importantes de la audiencia deportiva actual. Aunque este foro organizado por Marca se centró en empresas con periódicos en papel, es necesario mirar al mercado en su totalidad, incluyendo a medios digitales, algunos de mucha calidad, que también son competidores, sobre todo en una era de creciente fragmentación de las audiencias, y que además están ofreciendo y probando soluciones, que pueden ser inspiradoras en ese camino que la prensa deportiva ha de recorrer hacia un cambio de modelo de negocio. Por otro lado, desde el papel se sigue hablando, casi sin darnos cuenta, de "lo nuevo", pero lo digital lleva más de veinte años funcionando. No puede hablarse de adaptación ni de subirse a un carro en el que ya hay que estar desde hace tiempo. 

Es preciso un cambio de mentalidad que allane el recorrido hacia la supervivencia de la prensa deportiva diaria en el mundo.

miércoles, 6 de mayo de 2020

El reto de enriquecer el debate entre los comentarios de los lectores pasa también por ofrecer contenidos de más calidad

Noticia publicada por The Herald Sun el pasado 5 de marzo.

El pasado 5 de marzo The Herald Sun se vio obligado a cerrar los comentarios de los lectores en la sección de noticias en su web sobre la liga femenina de fútbol australiano por la proliferación de comentarios sexistas hacia algunas de las protagonistas, y hacia las mujeres deportistas en general. Según señaló este diario australiano, una sola historia había acumulado hasta 300 comentarios "de tono sexista". El comportamiento de ciertos lectores en este espacio forjado para crear comunidad no solo supuso una flagrante infracción de las reglas de conducta de ese foro de debate, sino que además propició un clamor entre jugadoras, periodistas y otros fans para que el periódico tomase esa decisión.

El pasado 10 de abril el defensor del lector de El País, en su columna quincenal de los domingos, advertía de cómo el foro de comentarios habilitado para los lectores en la web se está convirtiendo en terreno abonado de los extremismos, y esto tiene como consecuencia que los usuarios más fieles del diario, quienes sí van ahí con la intención de alimentar con ideas la conversación social, se acaban marchando y dejando huérfano este espacio. A este respecto, Carlos Yarnoz apuntaba como oportunidad, a la que vez como exigencia de su medio, aprovechar la puesta en marcha del sistema de suscripciones, en vigor desde el 1 de mayo, con el fin de "recuperar ese foro para los verdaderos lectores del periódico -ahora expulsados del lugar- y no para agitadores que rechazan los principios y valores de la comunidad de El País"

Son solo dos ejemplos recientes, pero hay muchos más, que ponen de manifiesto el ruido que poco a poco parece adueñarse de las áreas de comentarios de lectores, unos espacios que se se concibieron cuando fueron creados como idóneos para estrechar lazos con la audiencia, para hacer un periodismo más abierto y participativo tomando en cuenta los comentarios y las sugerencias de unos usuarios que forman parte de una comunidad. Incluso algunos medios, en una línea que potenció de forma pionera The Miami Herald,  elevaron esa participación de los ciudadanos convirtiéndolos en verdaderas fuentes de información que aportan conocimientos y enfoques sobre asuntos que aseguran conocer bien y que han de servir a los periodistas como base para la publicación de nuevas historias, participativas, colaborativas o híbridas.

Pautas de conducta, insuficientes

Sin embargo, y pesar de que la mayoría de sus medios se esforzaron desde un principio por esclarecer las reglas del juego periodístico y exponer al público cuáles las pautas de conducta que han de cumplirse para participar en comentarios de noticias y artículos, el paso del tiempo ha demostrado que esto no es suficiente para dirigir la conversación y también que es preciso redoblar esfuerzos, tanto en la moderación con personal de la redacción dedicado a interactuar con la audiencia como en el filtro y depuración de mensajes que sobrepasen los límites del respeto y la convivencia social.

Si bien es cierto que los foros de comentarios suelen acoger también interesantes intercambios de ideas y pueden constituirse como reclamo para muchos usuarios que los conciben como un foro para el entretenimiento (el humor y el ingenio están presentes), no es menos cierto que el debate a menudo degenera y, sobre todo, se aleja del motivo principal que lo origina, que es la noticia que lo antecede en la página. De esta forma, el esfuerzo editorial, muy evidente en el caso de piezas más trabajadas como especiales, investigaciones o grandes reportajes multimedia, no se ve recompensado al no recibir un feedback valioso por parte del público.

Comentarios que no se refieren a la información publicada

En esos casos, suele ser una minoría de lectores quienes comentan el valor de la pieza periodística, la originalidad de la historia o cómo fue esta construida; incluso aquellos que la contrarrestan con datos, aportando enlaces o referencias a otras fuentes, y opiniones fundamentadas, no meros juicios de valor. Esto se hace muy evidente en las notas de deportes, una área informativa singular por el volumen de pasiones que mueve y que trascienden en todo tipo de contenidos y plataformas. En los comentarios aflora muy pronto ese alineamiento pasional por unos colores que desvía el foco de atención hacia rivalidades antes que al respecto de lo que se informa.

No obstante, lejos de limitarse a culpar a los lectores por esta situación, los medios periodísticos harían bien en replantear el funcionamiento de estos espacios y reconducirlos para enriquecer el debate. Saldrán ganando mucho si lo hacen. Pero no se trata solo de introducir más moderadores o filtros o de implementar servicios de suscripción que actúen de selección natural de los lectores, sino también de elevar la exigencia ética en la producción de unos contenidos editoriales más trabajados, cocinados a un fuego algo más lento a base de verificación, velando por un uso apropiado del lenguaje, aplicando criterios noticiosos y no tan ceñidos a la búsqueda de click o el morbo, y también actuando con respeto y decoro hacia usuarios y protagonistas.

La construcción de las noticias y su valor formativo

A lo mejor es más factible aspirar a una mayor calidad de los comentarios de los lectores si los contenidos que se les proporcionan no propagan precisamente esos valores que tanto se critican del periodismo, tales como el sensacionalismo, el sesgo, la superficialidad o la transmisión de estereotipos. También allanará el camino hacia esa conversación social más productiva si se prioriza más escuchar a la audiencia que censurarla, al tiempo que hacer de la información algo instructivo y que forme opiniones. El periodismo es, cada vez más, hacer comunidad y cuidar de la conversación. Porque de ella se nutre.

Como señala The Guardian en sus 'Normas comunitarias para la participación', lograrlo es cosa de todos: "La plataforma es nuestra, pero la conversación es de todos. Queremos que esta sea un espacio acogedor para el debate inteligente, y esperamos que los participantes que nos ayuden a lograrlo notificándonos los problemas potenciales y ayudándose entre sí para mantener conversaciones cordiales y apropiadas".